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La
música es una de las practicas mas importantes
en el Sufismo.
Las remembranzas van acompañadas por distintos
himnos y recitaciones. 
La música sufi es remembranza de Dios.
Los
grandes maestros sufíes recurrían en ocasiones
al sama' (audición musical y danza derviche),
y los consideraban un medio de curación de las
enfermedades psíquicas; es decir, el sama' sería
lo que hoy llamaríamos músicoterapia o
danzoterapia.
La
razón por la cual el sama y tambien el Dikhr
(repetición de los atributos divinos) son tan
efectivos es porque los sonidos largos y vocalizados,
de las palabras: "La iláha illa Allah",
"Allah", y "Hu", entre otros atributos
divinos, resuenan principalmente en el corazón,
produciendo una difusión de estos atributos divinos
por un periodo corto de tiempo que va aumentando con
cada Dhikr o sama.
Otro
de los beneficios del sama' y de la danza es que el
enfermo psíquico a través de su práctica
se vacía o se libra de sus estados de inquietud
o agitación y así se reduce la presión
de dichas emociones inconscientes, lo que le ayuda a
recuperar su calma perdida y a aliviar los síntomas
de emociones inconscientes, tales como las depresiones
reactivas y el desánimo. En el sama' y la danza,
la psique toma al cuerpo como un instrumento para manifestar,
mediante ciertos movimientos, sus carencias; movimientos
cuyos orígenes están en los niveles inconscientes,
o semiconscientes, de la persona, que, de esta forma,
se libra de las tensiones inconscientes que sufre.
Preguntaron
a Abu Sa'id: "¿Porqué permites a
los jóvenes participar en el sama'?" Y el
maestro contestó: "El nafs (el yo) de los
jóvenes no está vacío de la pasión,
y están dominados por ella. Tal pasión
domina todos y cada uno de sus miembros. Cuando en el
sama` dan palmas la pasión que domina a sus manos
se aleja de ellos y cuando patalean la pasión
que domina a sus pies también disminuye. Así,
cuando la pasión de sus miembros se reduce, serán
capaces de salvaguardarse de la tentación y de
la pasión de los actos censurables. De lo contrario,
si estas pasiones no son desahogadas y se acumulan,
inclinarán a la persona hacia pecados mayores.
Es mejor que la llama de la pasión se vaya extinguiendo
a través del sama' y no mediante otros actos".
(Asr ar al-Tawhid)
En este mismo sentido, Yoneid dice: "Si ves que
a un discípulo le gusta el sama', has de saber
que todavía existen huellas de vanidad en él".
En otras palabras, si alguien busca el sama', es signo
de que sus problemas psíquicos no han sido resueltos
por completo y necesita ser curado.
Una vez preguntaron al gran maestro sufí Abu
Soleyman Darani4 acerca de la danza, y él contestó:
"Cualquier corazón que se mueva por un bello
canto todavía es débil y necesita ser
sanado para volverse fuerte, de la misma forma que el
niño pequeño cuando le hablan o le cantan
para hacerlo dormir. Nada, salvo Dios, debe existir
en el corazón, ya que, de lo contrario, si hay
algo en él, lo inquietará." (Risalah
Qosheyri)
De ahí que los sufíes no solamente utilizasen
el sama', la danza y los cantos como una forma de manifestar
la felicidad, el gozo interior y enfocar la atención
en Dios, sino que también representaba para los
maestros sufíes, conocedores del alma humana,
un medio eficaz para sanar la psique de sus discípulos
y generar en ellos salud interior.
Es necesario recordar que lo dicho anteriormente se
refiere a los principiantes de la Senda; sin embargo,
los maestros y los más avanzados en la Senda
experimentan en el sama' estados místicos y alcanzan
la contemplación divina. Sus movimientos serán
símbolos y enigmas de sus misterios. En cada
movimiento, melodía o canto oirán la llamada
del Amado eterno y, según la morada espiritual
que posean, reaccionaran con movimientos llenos de alusiones
y enigmas que la gente común no es capaz de percibir

Por otra parte, la respiración rítmica
(esma) que se realiza acompañando al sama es
comprimida y condensada de manera tal que genera un
alto grado de calor, que quema muchas impurezas físicas
del cuerpo. Es común ver a derviches empapados
de sudor al terminar la ceremonia.
Los sonidos producidos por los derviches son expresiones
del amor a Díos.
Se combinan con instrumentos de percusión, viento,
cuerdas percutidas y respiraciones rítmicas.
La música sufi ayuda a purificar nuestro interior
y despierta la celebración del corazón
por el recuerdo del Amado.
Un sonido para tener en cuenta es el "KUN",
significa "sea". Fué el primer sonido.
Él dijo "KUN" y todo fue.
"Pero su mandato, cuando el quiere algo, es solo
lo que el dice: ¡Sea! Y es". (36:82)
El
nos dice que creo al ser humano de los elementos y luego
soplo vida en el cuerpo.
Allah
usa la palabra "nafs" para Su propio aliento,
y el usa la palabra "ruh" para Su propia alma.
Estas mismas palabras se usan para nombrara el aliento
humano y el alma humana.
"Recuerda cuando tu señor dijo a los ángeles:
¡He aquí! Yo estoy creando un mortal de
un pedazo de arcilla de barro negro de alfarería.
Así, cuando lo haya hecho Pondré en él
mi Espíritu..."
A
las respiraciones que realizan los sufis en las distintas
remembranzas (Dhikrs), se las denomina "esma",
que son respiraciones rítmicas alterando el orden
de la inhalación y exhalación , y con
cada inhalación y exhalación se pronuncian
nombres divinos, por ejemplo ¡ALÁH!.
De
todas las realidades físicas que tienen relación
con la salud, la que es menos considerada en la medicina
y en la curación es la respiración.
Relaciones de la respiración con la salud:
1.
Es al agente sobre el cual el divino permiso (idhn)
es llevado.
2. La respiración es responsable de la transmisión
de los divinos atributos desde el corazón hasta
los divinos centros de la mente, el cuerpo y el alma.
3. La respiración crea el equilibrio y la armonía
de los temperamentos del cuerpo.
4. La respiración transporta los elementos sostenedores
de la vida desde el exterior del cuerpo a las funciones
fisiológicas internas.
La
respiración es el regulador de la alegría,
la tristeza, el humor, la cólera, los celos,
y otras emociones. Tanto la calidad como la cantidad
de la respiración tiene un efecto definitivo
y directo sobre la salud humana, tanto salud física
como espiritual. La esencia divina es transportada en
la respiración.
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