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Bismillah-ir-Rahman-ir-Rahim
Un
día el Mensajero, la paz sea con él, estaba
dando consejo a sus compañeros. Mientras estaban
escuchando sus dulces palabras, algunos de ellos lloraban
por temor a Al-lah y otros por amor a Él.
Usáma,
que Al-lah esté complacido con él, era
el único que no lloraba. Entonces se lamentaba
de su estado con el Mensajero de Al-lah, que Al-lah
le bendiga y le conceda paz, quien puso sus sagradas
manos en el pecho de Usáma, que Al-lah esté
complacido con él, diciendo: “Ukhruj ¡Yá!
iblís” (fuera, ¡Oh! shaytan). Ahora
el compañero empezó a llorar y el Mensajero,
la paz sea con él, se volvió hacia sus
compañeros diciendo:
“La
imposibilidad de llorar está causada por dureza
del corazón, la dureza de corazón está
causada por la multiplicidad de pecados, la multiplicidad
de pecados está causada por el olvido de la muerte,
el olvido de la muerte está causado por la expectativa
ambiciosa y la expectativa ambiciosa está causada
por el amor excesivo a la vida de este mundo.”
La
religión del Islam y el Noble Qu’ran son
críticos de este mundo.
¿Qué es este mundo? No es riqueza, propiedad,
status, dinero, rango, vestimenta y niños. Cualquier
cosa que te aleja de tu Señor, eso es este mundo.
Por ejemplo una persona que posee todo lo que tiene
que ofrecer este mundo, sin embargo no olvida a su Señor
y le sirve en perfecta devoción, no es una persona
materialista y mundana sino un amado siervo de Al-lah,
un miembro de la comunidad de nuestros Profeta (SAWS).
Una persona pobre, por otro lado, se puede llamar materialista
si se convierte en mendigo y el acto de mendigar lo
priva de la oración a su Creador. El no es aceptable
a los ojos de Dios y Su Mensajero (SAWS).
En resumen, mientras tus manos están sobre tu
trabajo, tu corazón debe estar con el Amado.
Deja al mundo entero pertenecerte mientras que tú
perteneces a Al-lah. Debes trabajar para este mundo
como si fueras inmortal mientras que te preparas para
el otro mundo como si tuvieras que morir mañana.
Trata
a todos bien. Ten compasión por cualquier criatura.
Sé justo, leal, honesto, honrado y trabaja duro.
Así debes ser tú, porque así son
los creyentes.
Ellos satisfacen a su Señor, Sus Mensajeros y
sus compañeros humanos. Un creyente es una persona
que cree en Dios, los Profetas, los Libros Sagrados,
los ángeles, la Resurrección, que el destino
–bien y mal- viene de Dios y que después
de la muerte nos devolverán otra vez a la vida
para pedirnos cuentas ante Él sobre nuestra vida
en este mundo.
Nuestro
Profeta, la paz sea con él, nos ha contado que
un musulmán es aquel que no daña a nadie
a través de su mano ni de su lengua. Si no eres
capaz de actuar bien, por lo menos intenta no hacer
daño.
Si te acoges a estas creencias, las guardas en tu corazón
y las afirmas con tus acciones entonces eres un creyente
perfecto.
Aquellos que no ajustan sus acciones a sus palabras
y convicciones son injustos y están en pecado.
Perdonarles pertenece a Al-lah y Su Misericordia. Dios
puede castigar o perdonar a estos siervos desobedientes
y pecadores como Él quiere.
En
mi humilde opinión, una persona que cree en su
corazón y profesa su creencia no será
capaz de actuar seriamente mal. No será capaz
de traspasar los límites de la órdenes
Divinas.
Pero aquellos que dicen que creen pero no tienen fe
en sus corazones son hipócritas. Dios, alabado
sea, nos dice en el Qu’ran que el castigo de los
hipócritas se manifestará en las partes
más bajas del infierno.
Los
hipócritas estarán en lo más profundo
del Fuego y no encontrarán quien les auxilie.
(4:145)
Aquellos
que no creen en ninguna de estas creencias, o niegan
alguna de ellas, creen en algo pero niegan el resto,
son infieles.
Quienes
no creen en Dios ni en Sus enviados y quieren hacer
distinciones entre Dios y Sus enviados, diciendo: ¡Creemos
en unos pero en otros no! queriendo adoptar una postura
intermedia, esos son los infieles y tenemos preparado
un castigo humillante. (4:150-151)
El
Mensajero de Al-lah, que Al-lah le conceda paz y bendiciones,
dijo:
“Las
señales de los infieles son tres:
1. Ellos son mentirosos.
2. Ellos no cumplen sus promesas.
3. Ellos abusan de la confianza.
Estas son las acciones de los hipócritas. Por
estos atributos la hipocresía puede ser detectada.”
Si encuentra alguna de estas cualidades en ti mismo,
debes arrepentirte y abandonar estos malos hábitos.
Antes de que la puerta del arrepentimiento sea cerrada,
Dios perdonará toda clase de pecados. Vuelve
hacia Él. Remordimiento que llega tarde no tiene
sentido.
Si tú has dicho: “No hay dios aparte de
Dios, Muhammad (SAWS) es el Mensajero de Dios”,
y crees en los seis artículos de la fe, esto
quiere decir que tú has encendido la vela de
la fe.
Pero una vela sola no se va a quedar encendida al aire
libre, pues si no la pones en una linterna, el viento
la va a pagar. Así requiere la vela de la fe
de los cinco fundamentos del Islam,
El primero – No hay dios aparte de Dios, Muhammad
(SAWS) es el Mensajero de Dios – representa la
cera. Los cuatro a los que es necesario protegerles
la cera son: la oración ritual, ayuno, zakat
y peregrinación. Pero se requiere más
que esto.
El cristal de la linterna se puede romper, así
que hay que atarle un alambre para su protección.
Este alambre significa el buen carácter moral.
Hasta que no poseas un buen carácter moral, no
hay mérito en hacer oraciones, guardar ayuno,
dar limosnas o hacer la peregrinación.
Si no has amarrado un alambre alrededor del cristal,
éste se romperá y entonces la vela se
va a apagar, en otras palabras, la fe va a desaparecer.
Dios el Altísimo nos ha descrito el estado de
aquellos sin fe en Noble Verso antes mencionado.
¡Buscamos
refugio en Al-lah ante este terrible destino!
El guardián de la puerta de Hadrat Pir Muhammad
Nureddin al-Jerrahi,
el amante de Jerrahi, Sheikh Safer Dal.
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