Conocimiento
 
 

Acerca de Sufismo
Sohbet Nº 1
Sheikh Safer Dal. (ra)

 
 

BISMILLAH IR-RAHMAN IR- RAHIM

Mis Queridos compañeros viajeros en el camino de la Verdad:

Como todos Uds. saben, el Sufismo no es teoría. No es un conocimiento que se pueda transmitir y aprender sólo a través de las palabras.

Es un modo de vida que únicamente se puede aprender con la acción. Esta sabiduría se dio a unos muy pocos elegidos entre el pueblo de Muhammad (saws).
Este conocimiento se llama conocimiento divino, dicho por Allah Elevadísimo.

Los sueños son un medio a través del cual se dice este conocimiento; ellos son comunicados desde el reino divino a quien está esperando recibirlos. Son una porción pequeña de la revelación divina que fue enviada a los Mensajeros de Allah. Nuestro Maestro, el Sultán de todos los Mensajeros, la Luz de este mundo y del futuro, ha dicho:

“La profecía terminará cuando yo termine; no obstante,
vendrán mensajes a través de los sueños del puro hasta el fin del tiempo.
Allah Elevadísimo guiará a los siervos dignos a través de sueños puros”.

Lo que es importante es que estos sueños deben ser interpretados.
La capacidad para interpretar sueños, los que son mensajes de Allah, es una señal de que una persona está recibiendo conocimiento divino y por lo tanto es capaz de descifrar el mensaje divino.

El significado de la palabra SUFI es, que uno ha purificado su corazón, es decir, quien es capaz de limpiar su corazón, traerlo a su estado de pureza original. La aparición de esta manifestación divina es imposible para quien es una parte de un mundo lleno de inmoralidad,

La esencia de todos los caminos místicos anteriores al Islam es la misma que la esencia del Sufismo Islámico.
Después del Islam, muchos santos, muchos conductores de caminos místicos, muchos maestros que siguieron el camino verdadero, han continuado invitando a los siervos de Allah a buscar la Verdad, y los han guiado con la fuerza y la luz de su fe desde la tiranía, la duda, la confusión y la inmoralidad hasta la moralidad y la pureza y finalmente a la Verdad,

Esta moral se compone de la satisfacción y el placer del siervo con su Señor, mostrando paciencia, confianza, agradecimiento, compasión, generosidad, etc. El carácter de tales personas se hereda del carácter de nuestro Maestro, el Sultán de todos los profetas, y ciertamente lo guiará a la pureza.

Para ser capaz de lograr esta convicción, este deseo y este estado, es imperativo seguir la enseñanza espiritual de los grandes santos del Islam.

La base de este sistema es el Sagrado Corán y la tradición del Profeta Muhammad (saws). S posible para todos aprender intelectualmente todas las diferentes ciencias y conocimientos del Islam: teología, legislación islámica, las tradiciones, la interpretación de los versículos del Corán; pero es solamente la fe, el musulmán puro, quien puede recibir la sabiduría divina que se llama tasawwuf.

¿Qué es tasawwuf? En un sueño, uno de los grandes santos preguntó a la Luz de Ambos Mundos, y El (saws) contestó:

“Abandonar todo reclamo, limpiarse uno mismo y contemplar la verdadera realidad de las cosas”.

Lo mismo se le preguntó a Junayd al-Bagdadi, su alma sea santificada, y respondió: “Es borrarse uno mismo, ser uno con la Verdad, y fluir con la Voluntad Divina”. Y dijo: “Es cuando El te mata de ti mismo y te revive en El mismo”.

El sufismo es abandonar los sueños imaginarios e imposibles, los deseos de la carne y dejar de ser permisivos y excusarse a sí mismos; sin embargo, aceptar todas las excusas de las faltas de otros.
El sufismo es recordar uno mismo y la Verdad, y nunca olvidar y continuar las oraciones diarias de uno y la adoración que lo ayudarán a recordar.

El principio del camino es obtener conocimiento, el medio es vivir en él y el final es ser con la Verdad. El conocimiento ayuda a levantar los velos del descuido y crea el deseo. La acción le trae a uno eso que uno desea. El estado final es la unificación del ser de uno con el divino.

Los que saben han dividido a los seguidores de este camino en tres niveles.
El primero es el buscador, el hijo del momento, cuyo trabajo es estar presente en el ahora. El del medio es el poseedor del estado y el más elevado es quien lo ha obtenido, quien ha llegado a ser uno con su Señor.

Ibrahim Dusuquí, Allah santifique su alma, uno de los cuatro grandes Polos, dijo: “Oh hijos míos!, que transitan este camino conmigo, yo los convoco y digo: Si alguna vez alguien les pregunta sobre sufismo, no le contesten, no con esa lengua que es incapaz de decir más que palabras, hasta que la verdad del tema se manifieste en Uds. Si uno de Uds. es totalmente leal a todas las prescripciones de nuestra fe y en sus actos prueba esa fe, solamente entonces se pueden escuchar las palabras fuertes que vengan de sus labios y estas palabras son el fruto dulce de su fe.

El sufismo no es aparentar como un Sufi, en la vestidura, en las maneras del Sufi. Esto, cuanto más, es una señal exterior. El Sufi es el que es refinado en su apariencia y en sus atributos; alguien que es amable, bondadoso, interesado, considerado en su carácter, y alguien que día a día es mejor y mejor, más elevado y más elevado. Cuando un sufi ha logrado la realidad del Sufismo, él logra el nivel de extrema belleza y refinamiento. Es como si su interior, que está cerca de Allah Elevadísimo, se ha expelido. El aparece del modo que es; él ha pasado a otro reino. Para él no hay separación.

El Sheikh Daud al-Kabir, su alma sea santificada, dijo:
“Quien encaja el Sufismo en palabras, no es un Sufi; ni lo es el que busca señales del Sufismo en otra apariencia de la gente. El Sufi es quien incluso ha dejado el Sufismo atrás”.

Este camino no se sigue en paz. Es una batalla continua. Nuestro Maestro, la Luz de Ambos Mundos, dijo a sus compañeros después de una gran batalla:
“Ahora nosotros empezamos una batalla más grande”;
le preguntaron: “¿qué es una batalla más grande?, él dijo:
“Es la batalla con Uds. mismos, con sus propios egos”.

Se dice que Sufi llega a ser cuando es cero, y cuando él llega a serlo, nunca es cero.

No vendan Sufismo, porque quienes saben sabrán.
La hipocresía no tiene lugar en el amor y la sinceridad.
La Shari’ah es miel pura y la Tariqah es la manteca.
Mezclen la miel y la manteca para que el Amigo la pruebe.
Sepan que Uds. no saben y busquen a quien sepa.
Acorten sus discursos y renuncien a sus yoes.
Esta es la palabra más dulce, la belleza, la delicadeza;
Y en esta conversación Yunus será recordado.

Este camino es una guía desde el cielo,
No mis palabras desde la lengua de este mundo.
Es un regalo de la Verdad Más Elevada.
Que nuestro Señor no nos separe de la luz de Mustafá.


El guardián de la puerta de Hadrat Pir Muhammad Nureddin al-Jerrahi,
el amante de Jerrahi, Sheikh Safer Dal.

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