Conocimiento
 
 

Como Empezar el cambio
Parrafo del Libro "El Secreto de los Secretos"
De Hadrat Abdul Qadir al Jilani

Hazrat `Alí, quiera Allah ser complacido con él, pidió a nuestro
Maestro el Profeta (Que la Paz y las Bendiciones de Allah sean con él) que le enseñase el más fácil, el más valioso, el más inmediato camino a su salvación.

 
 

Nuestro Maestro el Profeta (Que la Paz y las Bendiciones de Allah sean con él) esperó que el ángel Gabriel (Quiera Allah ser complacido con él) trajese la respuesta de la Divina Fuente.

Este llegó y enseño a nuestro Maestro (Que la Paz y las Bendiciones de
Allah sean con él), a decir la illaha illa Llah mientras giraba
su bendita cara hacia la derecha, y a decir `ill Llah' - "salvo
Allah" mientras giraba su cara hacia la izquierda, en dirección a su
bendito y puro corazón. El repitió esto tres veces; nuestro Maestro
mismo (Que la Paz y las Bendiciones de Allah sean con él) lo repitió
tres veces y luego lo enseño a Hazrat `Alí quiera Allah ser
complacido con él, haciendo que lo repitiese tres veces. Entonces
enseñó la divina Confesión de la Unidad de la misma manera a sus
Compañeros. Hazrat `Alí fue el primero en pedir por ello y fué el
primero a quien se instruyó en esto.

Entonces un día cuando recién habían regresado de una gran batalla,
el Profeta (Que la Paz y las Bendiciones de Allah sean con él) dijo a
sus seguidores, `Nosotros hemos retornado de una pequeña batalla para
entablar una gran guerra,' aludiendo a la lucha con nuestro propio
ego, nuestro bajo ser, que es el significado de la Confesión de la
Unidad. `Vuestro más grande enemigo', dijo él, `se encuentra debajo de
vuestras costillas.'

El amor divino no cobrará vida en usted hasta que el enemigo, los
deseos de su carne, mueran y le abandonen.

Primero ha de desembarazarse usted de ese ego que impulsa su ser
entero hacia el mal: entonces a pesar que continúe pecando, tendrá una
consciencia parcial. Habrá un sentimiento de auto-reproche - pero esto
no es suficiente. Debe pasar esa etapa hasta el nivel en el que la
verdad le sea revelada, la verdad de lo bueno y de lo malo. Entonces
dejar usted de hacer lo malo y hará lo que es bueno; de esta manera
su ser será purificado. Oponiéndose a su carne usted debe combatir en
contra de los deseos animales de ésta - glotonería, sueño excesivo,
ocupaciones frívolas - y en contra de las características de la bestia
salvaje dentro suyo: negatividad, cólera, combatividad y agresividad.

Luego usted debe trabajar para liberarse de los malignos hábitos del
ego: arrogancia, orgullo, envidia, venganza, codicia y todas las otras
aflicciones y enfermedades del cuerpo y del corazón. Unicamente
aquellos que son capaces de hacer estas cosas son arrepentidos
verdaderos y alcanzan limpieza y pureza.


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