Los estudiantes saharauis en Cuba
 
 

Entrevista con el profesor y escritor Bahia Mahmud Awah

Un poco de historia…
Colonia española desde 1884 hasta 1976, la situación del Sahara Occidental no ha cambiado e intriga todavía…los saharauis representados por el Frente Polisario piden su independencia y el fin de la ocupación marroquí a su territorio.

 
 

Marruecos se opone a esta decisión y reivindica esta parte del territorio saharaui. Ciertos países acogen este « trocito de África » en su territorio como es el caso de Argelia que protege y ayuda al Frente Polisario. Además acoge a más de 200 mil refugiados saharauis. Este conflicto agrava las malas relaciones existentes entre los dos países magrebíes. Además sin la solución al conflicto impide la creación de la Unión del Magreb Arabe.


Bahia Mahmud Awah

Muchos saharauis estuvieron y están enviados todavía hacia varios países para cursar sus estudios superiores como España, Argelia, Italia, así como a otros países Latinoamericanos como es el caso de Venezuela, Cuba o México. Muchos de estos estudiantes, iban a Cuba por mucho tiempo para terminar su formación en la enseñanza media y superior. Pero hoy, el sistema de becas utilizado sale demasiado caro para el gobierno cubano tras el declive de su economía a partir de los años 1990 tras la desintegración de la ex Unión Soviética. Los últimos estudiantes que llegaron a la isla fueron en los años 90, de los que algunos muy pocos aún están en la isla finalizando sus carreras universitarias en medicina y en otras disciplinas, que al concluirlas regresarán a su casa en el Sahara Occidental.

Para aclararme sobre este tema, he tenido una entrevista con Bahia Mahmud Awah, profesor honorario e investigador en Antropología social vinculado en a la Universidad Autónoma de Madrid, y que también es poeta, investigador y escritor. El supo encontrar las palabras justas para explicarme lo que es realmente un saharaui. Ha vivido 7 años en Cuba donde ha estudiado telecomunicaciones. Supo sacar lo mejor de esta cultura y explicarme cómo esos « expatriados » han podido cohabitar con un pueblo diferente pero tan cercano a la vez, como es el cubano.

Se llama Bahia como su tío, un poeta saharaui conocido en la literatura del Sahara Occidental, procede de una familia originaria de Tiris impregnada en el ámbito literario saharaui. Al terminar sus estudios superiores, empezó a escribir sus primeros poemas y reflexiones personales cuando tenía 25 años. Hombre cultivado en su cultura, que ha sufrido la injusticia del éxodo y la guerra, Bahia está convencido de que un día, regresara a casa en su propio país. En uno de sus libros « El sueño de volver » nos hace descubrir al genuino saharaui. Cuenta la historia del Sahara Occidental durante esos últimos 40 años. Recuerda también su infancia pasada cerca de su familia así que sus años pasados en Cuba. Cuenta esos momentos únicos y memorables de manera a veces poética.


Vivir como un saharaui en Cuba

Muchos saharauis han podido estudiar en Cuba ya que es un país amigo, asumiendo el estar lejos de sus familias y conviviendo con otra cultura y religión diferentes a las suyas.
Una vez llegados a la isla los estudiantes son destinados diferentes ciudades en función de su nivel. Al principio, los menores se quedaban a estudiar en la Isla de la Juventud (Antiguamente Isla de Pinos) para seguir sus estudios hasta terminar el bachillerato. Los mayores de nivel superior se encontraban alojados en las otras provincias de Cuba para sus estudios universitarios. A partir de 1983, el funcionamiento cambió: sólo los adolescentes que tenían más de 14 años iban a Cuba para estudiar el bachiller, niveles superiores de formación profesional o universitaria. Todos estos estudiantes se alojaban en residencias universitarias incluidas en sus becas de estudios que compartían con los estudiantes cubanos de otros países de África y Latinoamérica.

Vivir en Cuba para un saharaui es más fácil que para cualquier otro musulmán. Así como me lo explicó el profesor Bahia Mahmud Awah, sobre todo en su época, esta cohabitación se hizo naturalmente, ya que Cuba es una sociedad Afrohispánica: situada en África, el Sahara Occidental fue colonizada por los españoles y la lengua, el castellano, los acerca a esa cultura hispana en general.

Un saharaui tiene su propia cultura, una cultura peculiar y diferente a los demás países árabes y africanos. En efecto, la religión se estableció muy tarde en el territorio saharaui lo que hace de ella una sociedad creyente pero sobre todo laica. En efecto, esta sociedad no vive al ritmo de la religión como en la mayoría de los otros países árabes y musulmanes. Los saharauis manifiestan mucho más tolerancia y aperturas de miras. La religión es personal y cada uno la práctica libremente a su manera.

En Cuba, no hay ninguna mezquita para rezar pero eso no es un problema, ya que los saharauis según sus tradiciones suelen rezar en su casa más que en las pocas mezquitas que había en el territorio. Referente a la comida, consumían la carne de res o de cordero aunque no estuviera sacrificada según los ritos musulmanes. En cambio, no consumían el cerdo y ni bebían alcohol. Los saharauis son discretos y practican su religión a su manera sin juzgar a los demás.

Como en todas partes en África se divierten compartiendo sus ratos de ocio con momentos de alegría y de fiesta juntos con sus amigos cubanos de otros países. Los saharauis en ese país se han integrado en la sociedad sin desarraigarse en su cultura y su lengua.

Una multitud de sitios internet marroquíes publican graves acusaciones sobre la situación de los estudiantes saharauis en Cuba. Algunos afirman que se utilizan a niñas como esclavas en las grandes propiedades o que se prostituyen. Otros añaden que los niños trabajan en los campos de caña de azúcar o de tabaco como mano de obra barata. Dicen que en la escuela aprenden el español, la ideología marxista-leninista, la instrucción militar con el manejo de las armas. Y todo eso lejos de sus padres sin ninguna noticias de ellos. Estas últimas afirmaciones forman parte de la educación cubana y todos los estudiantes lo aprenden. Además, las relaciones entre Cuba y el resto del mundo son difíciles sobre todo por correo.

Según Bahia Awah, son puros inventos del régimen marroquí; en efecto, los saharauis estuvieron siempre bien aceptados en Cuba y Bahia lo reafirma. Estos niños y adolescentes vienen hasta Cuba para hacer sus estudios en un país que acepta ofrecerle este privilegio de estudiar y ser personas cultas y libres, posibilidad que no les hubiera sido posible en la situación en el que está inmerso el pueblo saharaui fuera de su territorio.

Los saharauis son muy abiertos y se integraron muy bien en Cuba gracias a la lengua castellana que comparten con Latinoamérica en general. Y por otra parte así los marroquíes reaccionaron de la misma manera cuando hablan de los saharauis que huyeron de su propio territorio hacia Argelia, en los campos de Tindouf, calificándolos de « secuestrados ». Eso es desgraciadamente una estrategia política.
En Cuba, están orgullosos de los estudiantes saharauis. Cuba es famosa por su sistema educativo muy de mucho prestigio internacional que ofrece a varios países como el Sahara Occidental y a otros que no disponen de esa estructura educativa donde los menores no tienen esta oportunidad que le ofrece Cuba.
Por otra parte, la Unión Arabe de Cuba envió una carta al presidente saharaui Mohamed Abdelaziz. Sus miembros felicitaron al pueblo saharaui en su lucha por la independencia con motivo del aniversario de la iniciación de la lucha armada saharaui contra la ocupación ilegal marroquí.

Últimamente, en mayo de 2013, el Embajador de la República Arabe Saharaui Democrática hizo un homenaje al apoyo que ofrece Cuba para su pueblo. Estos dos países mantienen una relación muy fuerte. Esta oportunidad es un privilegio para esos estudiantes que se enriquecieron intelectual y culturalmente.

Colaboracion de: Merhrioui, Nadia