La psicoterapia
sufí
La música y la danza
Dr. Javad Nurbakhsh
Los grandes maestros
sufíes recurrían en ocasiones al sam a' o audición
musical y a la danza1, y los consideraban un medio de curación
de las enfermedades psíquicas; es decir, el sam a' sería
lo que hoy llamaríamos músicoterapia o danzoterapia. "Y
hay muchos locos a quienes curan a través del sam a' y los vuelven
a su estado de cordura" afirma la obra clásica sufí
Sharh-e ta'rif:
Uno de los beneficios del sam a' y de la danza es que el enfermo psíquico
a través de su práctica se vacía o se libra de
sus estados de inquietud o agitación y así se reduce la
presión de dichas emociones inconscientes, lo que le ayuda a
recuperar su calma perdida y a aliviar los síntomas de emociones
inconscientes, tales como las depresiones reactivas y el desánimo.
En el sam a' y la danza, la psique toma al cuerpo como un instrumento
para manifestar, mediante ciertos movimientos, sus carencias; movimientos
cuyos orígenes están en los niveles inconscientes, o semiconscientes,
de la persona, que, de esta forma, se libra de las tensiones inconscientes
que sufre.
Las palabras del maestro persa Abu Sa`id Aboljeir2 sobre el sam a' son
una referencia a este hecho de vaciar las inquietudes:
Darwish Q aderí en sam a`, Kaveh Golestan
Preguntaron a Abu Sa'id: "¿Porqué permites a los
jóvenes participar en el sam a' ?" Y el maestro contestó:
"El nafs (el yo) de los jóvenes no está vacío
de la pasión, y están dominados por ella. Tal pasión
domina todos y cada uno de sus miembros. Cuando en el sam a` dan palmas
la pasión que domina a sus manos se aleja de ellos y cuando patalean
la pasión que domina a sus pies también disminuye. Así,
cuando la pasión de sus miembros se reduce, serán capaces
de salvaguardarse de la tentación y de la pasión de los
actos censurables. De lo contrario, si estas pasiones no son desahogadas
y se acumulan, inclinarán a la persona hacia pecados mayores.
Es mejor que la llama de la pasión se vaya extinguiendo a través
del sam a' y no mediante otros actos".
(Asr ar al-Tawhid)
En este mismo sentido, Yoneid3 dice: "Si ves que a un discípulo
le gusta el sam a', has de saber que todavía existen huellas
de vanidad en él". En otras palabras, si alguien busca el
sam a', es signo de que sus problemas psíquicos no han sido resueltos
por completo y necesita ser curado.
Una vez preguntaron al gran maestro sufí Abu Soleym an D ar ani4
acerca de la danza, y él contestó: "Cualquier corazón
que se mueva por un bello canto todavía es débil y necesita
ser sanado para volverse fuerte, de la misma forma que el niño
pequeño cuando le hablan o le cantan para hacerlo dormir. Nada,
salvo Dios, debe existir en el corazón, ya que, de lo contrario,
si hay algo en él, lo inquietará." (Risalah Qosheyri)
De ahí que los sufíes no solamente utilizasen el sam a',
la danza y los cantos como una forma de manifestar la felicidad, el
gozo interior y enfocar la atención en Dios, sino que también
representaba para los maestros sufíes, conocedores del alma humana,
un medio eficaz para sanar la psique de sus discípulos y generar
en ellos salud interior.
Es necesario recordar que lo dicho anteriormente se refiere a los principiantes
de la Senda; sin embargo, los maestros y los más avanzados en
la Senda experimentan en el sam a' estados místicos y alcanzan
la contemplación divina. Sus movimientos serán símbolos
y enigmas de sus misterios. En cada movimiento, melodía o canto
oirán la llamada del Amado eterno y, según la morada espiritual
que posean, reaccionaran con movimientos llenos de alusiones y enigmas
que la gente común no es capaz de percibir.