El Secreto de los Secretos


 

Capitulo XXIV
Postfacio


El viajero en el sendero hacia la verdad ha de poseer inteligencia,
comprensión e intuición. Estos son sus prerrequisitos.

Allah creo servidores sabios y dotados de comprensión
Que abandonan el mundo, la morada de las aflicciones.
Y se hacen a la mar, donde lo único que los somete a
prueba son las olas, y
Los barcos que las cabalgan, son las buenas acciones.

El viajero se halla en esta senda, porque no existe lugar al que
desee ir. Su atención se halla fija principalmente sobre esa meta, sin
embargo él no se permite ignorar la importancia de la preparación para
esta travesía. Cuando se alista, ha de estar vigilante para no ser
engañado por la atracción de las apariencias; no debe cargarse a sí
mismo con equipaje, y tampoco aceptar las detenciones ni las
estaciones tomándolas como su meta final.

Los que caminan el sendero místico dicen que las acciones pertenecen
al Uno que los creo a ellos. El hombre no es totalmente responsable:
en sus manos los actos pueden tomar apariencias diferentes de lo que
en realidad son. Allah dice:

` ... nadie está a salvo de los designios de Allah excepto la
gente que lo ha perdido todo [y son totalmente necesitados].'
(Sura Al-A'raf 7:99).

Esto es fundamental en este camino: dejar todo equipaje y depender de
Allah, bloqueando o eludiendo la distracción de las tentaciones de
cada estación en el sendero. En una tradición divina, Allah dice:

* Oh Muhammad, da a los pecadores las buenas nuevas de que Yo soy
el Perdonador-de-Todo. Pero a los que son verdaderamente Míos y
sinceros en su deseo por Mí, diles que Yo soy El Más Celoso [de
cualquier cosa que ellos pudieren desear además de Mí]. *

Los milagros que surgen por medio de aquellos cercanos a Dios y los
niveles espirituales en los que ellos aparecen son verdad. Aún tales
personas no están seguras de los planes de Allah y Sus pruebas
incitándoles al pecado - inclusive, en ocasiones les es otorgado el
éxito cuando comienzan a pecar, de modo que puedan creer que sus
estados les pertenecen a ellos mismos y que los milagros son suyos.
Unicamente los profetas y sus milagros están libres de esas pruebas.
Se dice que el temor de perder la fé en el instante de la última
respiración es la única salvaguardia que nos garantiza la fé en
nuestro momento final.
Hazrat Hasan al-Basri, quiera Allah santificar su secreto, tenía por
costumbre decir que aquellos cercanos a Allah, lograron el éxito a
través de su temor de Allah. En ellos, el temor excede por lejos a la
esperanza, porque saben del peligro de ser embaucado por la naturaleza
humana. Estas falacias alucinan, desviándonos del sendero sin que uno
siquiera se entere. El también dijo que la persona en salud teme
perderla y sus esperanzas son pocas, mientras que la persona enferma
ya no teme caer en la dolencia, y su esperanza de salud crece.
El Profeta (Que la Paz y las Bendiciones de Allah sean con él) dijo:
`Si uno pesara el temor y la esperanza del creyente, los hallaría
iguales'. Por la gracia de Allah, a nuestra última respiración, Allah
aumenta nuestra esperanza por encima de nuestro temor. En las palabras
de nuestro Profeta (Que la Paz y las Bendiciones de Allah sean con
él): `Todo mi pueblo tomará su última respiración con confianza y
esperanza en la misericordia de Allah'. Porque Allah promete: `Mi
Clemencia abarca a todas las cosas...(Sura Al-A`raf, 7:156) y, `Mi
Misericordia sobrepasa por lejos a Mi cólera'.

Allah es el Más Compasivo y el Más Misericordioso de los
Misericordiosos, y ciertamente uno puede depender de ello. Sin embargo
el viajero en el sendero de la verdad debe temer y escapar de la ira
de Allah. Porque esto es necesario para entregarle a El la integridad
de cuanto posee - su mismo ser, su existencia - que coloque todo a a
Sus pies y tome refugio de El en El.

Oh buscador, déjate caer sobre tus rodillas delante de tu Señor!
Desnúdate de tu ser material! Confiésate y arrepiéntete de tus
errores pasados y aguarda en el umbral de Su misericordia sin ninguna
posesión, en necesidad de todo! Si tu haces esto, de cierto recibirás
Su gracia, Sus bendiciones, Su iluminación, Su amor y compasión, todos
tus pecados e impurezas se disolverán y desvanecerán de ti. Porque El
es el Benefactor, el Más Compasivo y Generoso, el Señor Eterno, el
Todo-Poderoso.

Nosotros rogamos por la paz y las bendiciones sobre nuestro Maestro
el Profeta y su progenie, compañeros y seguidores. Toda la gracia y
las gratitudes pertenecen a Allah; todo lo abandonamos en Sus manos.


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