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Capitulo
XXII
Sobre los Sueños
Los sueños que ocurren en el período que transcurre entre
el momento
en que uno se duerme, y el sueño profundo, son veraces y beneficiosos.
Esos sueños son a menudo vehículo de revelaciones e instrumento
de los
milagros. Ellos son las imágenes que caen en el ojo del corazón.
La prueba de la veracidad de los sueños se encuentra en las palabras
de Allah:
`Allah
ciertamente colmó el sueño de Su mensajero con verdad: tu
entrarás seguramente en la sagrada mezquita, si a Allah le
complace, a salvo.' (Sura Al-Fath, 48:27).
Y sin
duda el Profeta (Que la Paz y las Bendiciones de Allah sean con
él) entró en la sagrada mezquita en Mecca, que estaba ocupada
por sus
enemigos, al año siguiente de este sueño. Otro ejemplo está
en el
sueño del profeta José (que la paz sea con él):
`Cuando
José dijo a su padre, * Oh, padre mío, hé soñado
con once
estrellas y el sol y la luna, y los ví rendirme obediencia. * '
(Sura Yusuf, 12:4).
El
Profeta (Que la Paz y las Bendiciones de Allah sean con él) dijo,
`No vendrán otros profetas después de mí, pero podrán
venir otras
revelaciones. Los creyentes verán esas revelaciones en sus sueños,
o
bien éstas les serán mostradas a ellos en sus sueños.'
Allah confirma
esto:
`Para
ellos es la revelación de las buenas nuevas en la vida de
este mundo y en el más allá.' (Sura Yunus, 10:64).
Los
sueños provienen desde Allah, pero algunas veces también
desde
el maldecido Diablo.
El
Profeta (Que la Paz y las Bendiciones de Allah sean con él) dice,
`Aquél que me contempla en sueños, ciertamente me ve, porque
el Diablo
no puede adoptar mi forma.' Ni tampoco puede el Diablo presentarse en
la apariencia de aquellos que siguen la fé, el sendero, la sabiduría,
la verdad, y la luz del Profeta (Que la Paz y las Bendiciones de Allah
sean con él). Aquellos que saben, interpretan esas palabras del
Profeta (Que la Paz y las Bendiciones de Allah sean con él) afirmando
que el Diablo no solamente no puede tomar la forma del Profeta (Que la
Paz y las Bendiciones de Allah sean con él), sino que tampoco puede
simular ser nadie ni nada que posea los caracteres de la misericordia,
y la benevolencia, la compasión y la gracia, y la fé. De
cierto, todos
los profetas y los santos y los ángeles, la sagrada mezquita de
la
Ka'ba, el sol, la luna, las nubes blancas, el Sagrado Corán, son
entidades dentro de las que el Diablo no logra penetrar, como así
tampoco puede adoptar sus apariencias. Esto es porque el Diablo es el
lugar y la condición de la materialización de la cólera,
el castigo y
el sufrimiento. El solamente puede representar confusión y duda.
Cuando alguien tiene dentro suyo la manifestación del Nombre de
Allah
de "La Guía Final a la Verdad", ¨cómo podría
el atributo de "El que
Conduce a la Perdición" manifestarse en él? Los Atributos
que se
hallan en oposición el uno al otro jamás pueden tomar el
lugar de su
opuesto, como lo son el agua y el fuego. La ira no puede adoptar la
forma de la misericordia, ni tampoco puede el fuego tomar la
apariencia del agua. Se repelen el uno al otro, permanecen separados,
el uno del otro, pertenecen a espacios diferentes. As¡ pues Allah
separa la verdad de la mentira. `As¡ manifiesta Allah la verdad
y la
mentira ... con par bolos y con ejemplos.' (Sura Al-Rad, 13:17).
Por otro lado, el Diablo puede pretender ser Allah y tentar a las
gentes, conduciéndolas al extravío. Esto, él solamente
lo puede hacer
con el permiso de Allah. Allah posee muchos atributos que aparecen
como contrarios el uno del otro. Por ejemplo, Su atributo de poderío
e
ira se presenta como el opuesto de Su atributo de la belleza y la
dulzura. El maldecido Diablo solamente puede pretender asumir el
carácter de la ira y el poderío porque él es, en
esencia, el objeto de
la ira de Allah. También posee Allah, tanto el atributo de "La
Guía
Final a la Verdad" como el de "El que Conduce a la Perdición".
El
Diablo no puede aparecer con el carácter de ningún atributo
divino en
el cual haya una traza de guía.
Si el Diablo pretende representar cualquiera de los atributos de
Allah, él lo hace a través de la voluntad de Allah, a fin
de conducir
al creyente al bien mediante oponerle el mal, de llevarle a la verdad
mediante oponerle la falsedad. En realidad el Diablo no tiene el poder
de despojar de la fé al creyente; solamente puede recogerla si
el
creyente mismo la ha arrojado lejos.
Allah pide a su Profeta (Que la Paz y las Bendiciones de Allah sean
con él), que:
`Dí:
Este es mi sendero. Yo llamo a Allah con el conocimiento de
la certeza [lograda mediante la intuición], yo y quienes me
siguen y la gloria sean con Allah; y yo no soy de los que
atribuyen iguales a El.' (Sura Yusuf, 12:108).
En
este versículo, "los que me siguen" son los hombres perfectos,
los verdaderos maestros espirituales que vendrán después
del Profeta
(Que la Paz y las Bendiciones de Allah sean con él), los que serán
poseedores de su conocimiento interior e intuición y quienes estarán
cercanos a Allah. Una persona así es descripta como `protector
y guía
verdadero.' (Sura Al-Kahf, 18:17).
Hay dos clases de sueños, subjetivos y objetivos, y cada una está
subdivida en dos clases.
La primera clase de sueño subjetivo es el reflejo de un alto estado
espiritual y una resultante virtud, y aparece en imágenes tales
como
el sol, la luna, las estrellas, blancas escenas desérticas bañadas
en
luz, jardines del Paraíso, palacios, bellos espíritus en
forma
angélica y así sucesivamente. Estos son los atributos de
un corazón
puro.
La segunda clase de sueños subjetivos contiene imágenes
que
corresponden al estado del que está libre de ansiedades y que ha
llegado a conocerse a sí mismo y encontrado la paz de la mente.
Estas
imágenes son las delicias que él hallará en el Paraíso
- el sabor del
alimento celestial, el perfume y los sonidos del Paraíso.
El soñar sobre algunos animales y pájaros que se parecen
a los más
hermosos de sus contrapartes en este mundo. Los animales vistos en
tales sueños son indudablemente del Para¡so. Por ejemplo,
el camello
es un animal del Paraíso. El caballo es enviado como un animal
de
carga para transportar al guerrero sagrado en su batalla con el infiel
alrededor de él y dentro de él. El buey fue enviado al profeta
Adán
(Quiera Allah ser complacido con él) para labrar el terreno para
cultivar trigo. El cordero viene de la miel del Paraíso, el camello
ha
sido creado de la luz del Paraíso, el caballo de la menta dulce
del
Paraíso, el buey del azafrán del Paraíso.
La
mula representa el más bajo nivel del que ha llegado a la paz del
corazón y de su mente. Cuando sueña sobre una mula, es un
signo de su
negligencia y pereza en la adoración porque los deseos de su carne
y
de su ego se lo impiden, y que sus esfuerzos espirituales no le
otorgan beneficio alguno. Debiera arrepentirse y aplicar constancia en
sus buenas acciones para obtener un resultado en el futuro.
El asno fué creado de la piedra del Paraíso y fué
dado al servicio
de Adán (Quiera Allah ser complacido con él) y su progenie.
Este
animal es el símbolo de la carne y sus necesidades materiales,
del ego
y su sordidez. La carne es un animal de carga para albergar el alma.
Si un individuo es esclavo de su carne, es como un hombre llevando un
asno en sus hombros, pero el verdadero hombre cabalga el asno de su
ser material. Así pues el burro representa el instrumento con que
este verdadero hombre gobierna en este mundo los asuntos del más
allá.
Hablar con un hermoso joven de aspecto puro y espiritual es un signo
de que las divinas manifestaciones nos están llegando, porque quienes
han alcanzado la iluminación de las expresiones divinas en el Paraíso
se presentarán bajo esta bella forma. Nuestro Maestro el Profeta
(Que
la Paz y las Bendiciones de Allah sean con él), les describe como
bien
proporcionados, plenos de gracia y con hermosos ojos obscuros. Más
aún, él dijo, `Yo he visto a mi Señor con el aspecto
de un bellísimo
joven.' Como Allah se encuentra mas allá de toda forma y apariencia,
esta declaración es interpretada como la manifestación de
los bellos
atributos del Señor reflejados sobre el espejo del alma pura. Esta
reproducción reflejada es llamada el hijo del corazón. La
cobertura
material, el cuerpo, es el espejo para la divina inteligencia que nos
educa y nos forma. Esta imagen reflejada es también la conexión
entre
el servidor y su Señor. Hazrat `Ali, quiera Allah ser complacido
con
él, dijo, `Si yo no hubiera sido formado por mi Señor no
hubiese
llegado a conocerlo a El.'
Para la formación espiritual uno necesita la instrucción
y el
ejemplo de un guía en la forma de un maestro vivo. Estos maestros
son
los profetas, y los cercanos a Allah que heredan su sabiduría.
Solamente a través de sus lecciones y ejemplo es que el corazón
y el
ser se iluminan y arrojan luz sobre la senda. Uno encuentra el alma
inspirada en uno mismo por medio de estos instructores. Allah dice:
`El
es el Exaltador de rangos, el Señor del Trono del Poder. Por
Su orden El envía el [alma] inspirada a cualquiera de Sus
servidores que El dispone, para que él pueda dar aviso [a los
hombres] del día del encuentro [con su Señor].
(Sura Al-Muminun, 23:15).
Para
la salvación de su corazón usted debe hallar un maestro
que lo
inspire con esta alma.
El Imam Ghazalí, quiera Allah santificar su secreto, dijo, `Es
legitimo el ver a Allah El Más Elevado en nuestros sueños,
como una
bella figura. Esta es un símbolo acorde con nuestro nivel espiritual.
Lo que se ve no es por cierto la Esencia divina, ya que Allah está
más
allá de toda forma y apariencia. Tampoco puede nuestro Maestro
el
Profeta (Que la Paz y las Bendiciones de Allah sean con él) ser
visto
en sueños con su aspecto real, excepto por aquellos que son herederos
de su sabiduría, de su conocimiento y de sus acciones, y que lo
siguen
por entero a él. Otros, cuando sueñan con él, contemplan
símbolos de
acuerdo con su potencial y su estado, pero no lo ven en verdad.'
En los comentarios de la colección de tradiciones Musulmanas del
Profeta (Que la Paz y las Bendiciones de Allah sean con él), existe
una afirmación que dice: `Es válido soñar con Allah
El Más Elevado ya
sea como luz o en forma humana.' El se manifiesta a Sí Mismo bajo
las
formas de Sus atributos. Al Profeta Moisés (Quiera Allah ser
complacido con él), El se apareció como un fuego en un árbol
de jojoba
ardiendo. Esta fué la manifestación de la divina Palabra
que el
Profeta Moisés (Quiera Allah ser complacido con él) escuchó
como la
Zarza Ardiente, que le decía: `Oh, Moisés, ¨qué
es éso en tu mano
derecha? ' (Sura Ta-Ha , 20:15).
Lo que apareció ante Moisés (Quiera Allah ser complacido
con él),
como fuego era en realidad la luz divina. La vio como una llama de
acuerdo con su nivel y su deseo, y porque él estaba buscando fuego.
Para el hombre el grado más bajo de ser es el de la vegetación,
el
árbol, y luego el nivel del animal en él. Cabe alguna duda
de que el
que se ha purificado a s¡ mismo de estos bajos niveles de ser y
se
haya convertido en un hombre perfecto vea la verdad divina manifestada
como una zarza ardiente? A otros hombres perfectos Allah manifestó
Sus
palabras como las propias de ellos, emitiéndolas desde sus propios
labios. Hazr t B yaz¡d al-Bist m¡, quiera Allah santificar
su secreto,
en un estado de inspiración divina as¡, pronuncio las palabras,
`Mi
esencia es el Uno Glorioso. Cuán grande es mi honor!' La palabra
divina provino de los labios de Hazrat Junayd al Baghd d¡, quiera
Allah ser complacido con él, `No hay nada sino Allah debajo de
mi
manto.' Existen grandes secretos en niveles como estos que han
alcanzado los hombres perfectos. Son muy difíciles de comprender
y
exigen una explicación demasiado prolongada como para exponerla
aquí¡.
Conciernen solamente a aquellos que han dedicado sus vidas a la
adquisición del conocimiento interior.
Para ser receptor de la manifestación divina y tener contacto con
el
espíritu de nuestro Maestro el Profeta (Que la Paz y las Bendiciones
de Allah sean con él) uno ha de ser enseñado y educado,
y llevado a un
determinado nivel espiritual. El buscador que ha ingresado recién
al
sendero espiritual no puede esperar ser capaz de relacionarse con
Allah El Más Elevado ni con Su Profeta (Que la Paz y las Bendiciones
de Allah sean con él) sin un intermediario. Ha de ser primeramente
preparado y educado por un maestro que esté cercano a ellos. Entre
un
maestro puro que esté cercano a Allah y a nuestro Maestro el Profeta
(Que la Paz y las Bendiciones de Allah sean con él) existe una
relación que trasciende lo físico. Si el Profeta (Que la
Paz y las
Bendiciones de Allah sean con él) estuviese vivo uno podría
tomar el
conocimiento directamente desde él y no habría necesidad
de ningún
intermediario. Pero como él ha pasado al más allá,
se encuentra
separado de lo mundano y en una condición inmaterial. Por lo tanto
uno
no puede tener contacto directo con él. Ocurre lo mismo con los
maestros verdaderos. Después que abandonan este mundo, uno ya no
puede
aprender de ellos.
Usted
comprenderá si es perceptivo; si no es así, busque de serlo.
Intente hallar esta comprensión con contemplación para que
supere la
obscuridad de su ego con la luz de la iluminación. Usted precisa
luz
para ver, para comprender: usted no puede ver en la obscuridad. La luz
llega solamente a los lugares que han sido puestos en orden y
limpiados, a los lugares honrados con dignidad. El principiante solo,
no puede ponerse a sí mismo en orden y en consecuencia se halla
en
necesidad de un maestro.
Un maestro viviente ha de tener conexión con nuestro Maestro el
Profeta de Allah (Que la Paz y las Bendiciones de Allah sean con él),
es decir, si él es verdaderamente el heredero del nivel del Profeta
(Que la Paz y las Bendiciones de Allah sean con él). En su enseñanza,
él recibe guía del Profeta (Que la Paz y las Bendiciones
de Allah sean
con él) y es instruido para ser un verdadero servidor de Allah.
Con
esta ayuda, se convierte en el medio de continuación del sendero
interior. El resto es un secreto. Solamente los merecedores de
conscientizarlo, pueden aprenderlo.
`El
poderío [la victoria verdadera y el honor] pertenecen a Allah
y a Su Mensajero y a los creyentes [sobre los cuales El los ha
otorgado]. (Sura Al-Munafiqun, 63:8).
Este
estado de honor es el secreto.
La educación espiritual no es un asunto fácil. El alma material
está
en el cuerpo y es educada con él. El lugar del alma espiritual
es el
corazón. El lugar del alma-sultana es el centro del corazón.
El lugar
del espíritu santo es el secreto. Ese secreto es un medio de relatar
la verdad al creyente. Es un intérprete, traduciendo la verdad
al
buscador, porque ese secreto pertenece a Allah, est cercano a El y es
Su confidente.
También hay sueños que son el resultado del mal carácter.
Muestran
los atributos del ego subyugador o la conscientizaci¢n de nuestras
malas acciones, sin embargo uno no es capaz de detenerlos.
Aún encontrándonos en un mejor nivel, cuando somos recordados
por
Allah sobre nuestros pecados y errores, soñamos con animales salvajes,
leones y tigres, lobos y osos, perros y jabalíes o cerdos y bestias
más pequeñas - zorros, liebres, gatos, serpientes, escorpiones
y
animales dañinos, ya sea carnívoros o ponzoñosos.
Para mencionar algunos de los vicios que estas imágenes representan,
diremos que el tigre es el símbolo del orgullo y el egocentrismo
hasta
el grado en que uno se torna arrogante con Allah El Mismo.
`Para
aquellos que rechazan Nuestras palabras y se apartan de
ellas con arrogancia, no existirá ninguna apertura en las puertas
del cielo, ni entrarán en el Jardín hasta que el camello
pueda
pasar a través del ojo de la aguja ... ' (Sura Al-A'raf, 7:40)
El mismo
castigo también les corresponde a quienes son arrogantes con
las gentes.
El león es un símbolo de excesivo amor por uno mismo y de
auto-alabanza. El oso representa la cólera, la ira y la tiranía
hacia
aquellos que se hallan bajo nuestro control. El lobo representa la
glotonería sin consideración alguna por lo permitido o lo
prohibido,
por la pureza o la suciedad. El perro es el símbolo del amor por
este
mundo, por sus problemas y negatividad. El cerdo es el símbolo
de la
envidia, de la ambición, de la vengatividad y la lascivia. El zorro
es
el símbolo de la mentira, del engaño y de la estafa en los
asuntos de
este mundo. La liebre es el símbolo de las mismas acciones excepto
que
son hechas descuidada e inconscientemente. Soñar con un leopardo
es un
signo del esfuerzo gastado insensata e irracionalmente, también
del
deseo de ser prominente. El gato es un símbolo de mezquindad y
doblez.
La serpiente representa la mentira, la maledicencia, el hacer falsas
acusaciones y el oprimir a la gente con nuestras palabras. El
escorpión es el signo de la crítica negativa, haciendo burla
de la
gente y rechazándola. La avispa representa el lenguaje subversivo
que
hiere a los demás.
Si
uno sueña que combate con alguna de estas bestias pero no logra
subyugarla, necesita reforzar sus propios esfuerzos, adoración
y
recordación consciente, hasta que de un golpe todos los animales
son
expurgados. Si uno sueña que mata a estas bestias, el significado
es
que uno ha dejado de errar o de causar daño a cualquier otro. Allah
menciona esto, al decir: `El quitar sus maldades de ellos y mejorar
su condición.' (Sura Muhammad, 47:2)
Si
uno sue¤a que alguno de estos animales se convierte en un ser
humano, es un signo que nuestro previo estado equivocado ha sido
tornado en correcto y que nuestro arrepentimiento es aceptado, porque
el verdadero signo de que esto ha ocurrido es nuestra incapacidad para
cometer nuevamente la misma falta.
`Acepta
a quien se arrepiente y cree, y hace buenas acciones;
Allah cambia, para ellos, sus hechos injustos en actos virtuosos
... ' (Sura Al-Furqan, 25:70).
Cuando
uno es salvado de lo equivocado y de lo malo, ha de ejercitar
todo el cuidado posible para no sentirse seguro, porque la carne y el
ego renuevan su fuerza con la más mínima memoria de desobediencia,
rebelión y vicio y nos precipitan de retorno en nuestros previos
laberintos. El estado del alma en paz, puede fácilmente perderse.
La
razón por la que Allah ha ordenado a Sus servidores abstenerse
de
aquello que esté prohibido, es para crear una admonición
constante que
nos mantenga siempre vigilantes.
El
ego emisor de ordenes malvadas aparece algunas veces en nuestros
sueños como un infiel; el ego que auto-reprocha puede aparecer
como un
Judío, y el ego inspirado algunas veces aparece en la forma de
un
Cristiano.
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