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Capitulo
4
La remembranza
Oh amante Sincero!
El camino más corto para acercarse a Dios es la Remembranza, el
zikr. El jefe de los dos mundos, el bienamado de Dios Misericordioso,
guía de todos los amantes, guía de los seres sinceros y
Mensajero del fin de los tiempos, le comunicó al príncipe
de los hombres, al portador de los secretos del Corán, nuestro
maestro el Imán Alí, que Dios ilumine su rostro y se complazca
en él, que por medio del zikr y solamente a través del zikr
es posible alcanzar la Aprobación Divina. Le explicó claramente
las diversas clases de zikr que existen y cómo se debe hacer cada
uno de ellos. De acuerdo con esta descripción distinguimos siete
categorías de zikr:
1. Zikr público
(audible),
2. Zikr privado (secreto),
3. Zikr del corazón,
4. Zikr del espíritu,
5. Zikr del misterio del espíritu,
6. Zikr del misterio del corazón íntimo,
7. Zikr del misterio del misterio.
Unicamente los santos, los amantes de Dios y los creyentes recuerdan en
esta forma, y mucho muy a menudo, a Dios. Los hipócritas rara vez
se acuerdan de Dios, Alabado Sea, pues viven dudando, y su boca no está
al unísono con su corazón. En cuanto a los no creyentes,
viven en una cárcel de oscuridad porque le han dado la espalda
a la Remembranza Divina. La vida terrenal de aquellos que han vuelto su
rostro lejos de Dios seguramente transcurrirá en la sombra, oprimidos
sus pechos por la congoja y el infortunio, y su muerte será difícil
y angustiosa. Estos desdichados seres enfrentarán severos tormentos
en la tumba y en el intervalo que hay entre la muerte y el Día
del juicio; se levantarán de la tumba y resucitarán ciegos.
Su ceguera los llevará al fuego del Infierno, y desde allí
sollozarán implorando:
"¡Oh Señor! Durante nuestra vida en la tierra, teníamos
ojos y podíamos ver. Ahora en cambio, nos has resucitado ciegos.
¿Cuál es la causa y el significado intrínseco de
esto?"
Y el Todopoderoso replicará:
"Mientras vivieron en la Tierra no Me recordaron, antes bien volvieron
la espalda a Mi Remembranza. El castigo por volver el rostro a Mi Remembranza
consiste en resucitar ciegos; eso es lo que les ha sucedido hoy."
Así, aunque los ojos de los que no recuerdan y glorifican a Dios
en este mundo, no son invidentes, están ciegos en realidad. Hay
que entender que ver no significa ver con los ojos del cuerpo nada más.
¿Qué se puede esperar de quienes ven con los ojos físicos,
si los ojos de su corazón están ciegos y no pueden ver la
verdad y la realidad? Tarde o temprano la tierra llenará el hueco
de sus ojos corporales. Dios en Su Poder y Su Gloria de manera clara y
explícita declara y anuncia en el Corán, la Prueba Decisiva,
que quienes están ciegos de los ojos del corazón en este
mundo pasajero lo estarán también en el Más Allá.
Siendo este el caso, la Remembranza de Dios es la luz de los ojos y el
deleite del corazón. Es el placer de los corazones y el solaz de
las mentes. Es el camino más corto hacia Dios, Alabado Sea. Los
afortunados seres que alcanzan la gracia de recordar Sus ilustres Nombres
son los amantes de Dios, Alabado Sea. Son quienes conversan con El y gozan
de Su adorable compañía.
Esta bendición es inalcanzable para quienes no aman a Dios, Alabado
Sea, y para aquéllos a quienes Dios, Alabado Sea, priva de Su amor;
son por ello incapaces de recordar la Verdad. Los que desean amar a Dios
y ser dignos de Su amor, los que desean ser aniquilados en la Verdad y
permanecer con la Verdad eternamente deben recordar a Dios constantemente.
Quienes desean ser amados por el Verdadero Amado deben siempre y en todas
partes acordarse de El y exaltarlo, declarando de esta manera su amor
y afecto por El. Como todos los Mensajeros lo han afirmado abiertamente,
esta bendición sólo se puede obtener a través del
zikr y sólo en el zikr es posible reunirse con Dios. Eso mismo
proclamó a toda la humanidad el bienamado Profeta de Dios, Su más
íntimo amigo, las más excelsas salutaciones a él
y a su familia, nuestro reverendo Maestro que fue honrado con la distinción
de llevar los nombres RA'UF, RAHIM, y AZIZ, que se cuentan entre los Nombres
Divinos.
El amante debe evocar a Dios con cualesquiera nombres , y de cualquier
manera que le resulte placentera. Cuando el amante recuerda al Amado,
es decir, cuando le declara su amor, con certeza el Amado se convertirá
en el Amante de ese amante. Por esta razón es permitido recordar
a Dios y alabarlo ya sea abiertamente o en secreto, en privado o en compañía.
Por eso cualesquiera que sean los nombres y las formas que le deleiten
o atraigan, tal es la propia disposición del Amante, y el nombre
que elija para el zikr será el Mayor de los Nombres.
El venerable Bayzid Bistami, que su espíritu sea santificado, fue
interrogado así: "¿Cuál es el mayor de los Nombres
Divinos?" A lo que respondió: "¿Cuál es
el menor de los Nombres Divinos, para que me pregunten cuál es
el mayor?"
Sí, cada uno de los Nombres Divinos es el Más Grande. Cualquiera
que sea el Nombre que el amante prefiera para la remembranza es el Más
Grande para él. Por ejemplo, para nuestro maestro el venerable
Imán Alí, los Nombres Más Grandes eran HAYY QAYYUM.
Para nuestra señora Aisha, el Mayor de los Nombres era YA RABB.
En cuanto al venerable Abu Bakr el Veraz, prefería WAHID, RAHMAN
Y RAHIM.
Es preciso repetir esto enfáticamente:
No hay Nombre 'menor' de Dios; todos Sus ilustres Nombres son igualmente
bellos, altos y grandes. Podemos comparar esto con los ejemplos dados
anteriormente. De acuerdo al conocedor de los Misterios Divinos, el noble
Muhayidin ibn'Arabi, que Dios lo acompañe:
"El que ama a Dios puede recordarlo por los nombres que prefiera".
Hay muchos versos en el Corán, así como tradiciones en los
Hadith del Profeta que se refieren a la Remembranza de Dios. Todos ellos
declaran la absoluta necesidad que tenemos de recordar a Dios siempre,
en todo momento.
Personas de mente estrecha han expresado la opinión equivocada
de que el zikr en voz alta no es permisible. Como es bien sabido, no existe
la menor duda de que en el Islam el zikr más elevado es la oración
ritual obligatoria. En tres de las cinco oraciones diarias, la recitación
se hace en voz alta. A esto se añade la oración congregacional
de los viernes y las dos festividades de oración. Más aún,
las recitaciones de ALLAHU AKBAR en la Fiesta del Sacrificio, la de LABBAYK
en Arafat, y la de ALLAHU AKBAR al salir de la casa para dirigirse a la
mezquita en las Fiestas del Ramadán y del Sacrificio se hacen en
alta voz. Así ha sido prescrito y naturalmente nadie tiene la autoridad
suficiente para modificar esto. ¿Qué prueba más grande
puede haber de la permisibilidad del zikr público?
En las batallas contra los enemigos de Dios la expresión abierta
de Su Remembranza debe hacerse para cumplir la orden del Santo Mensajero.
Frente a tanta evidencia explícita, ¿quién se atrevería
a decir que no es permisible el zikr en público? ¿Quién
puede tener la osadía de afirmar tal cosa?
Es bien sabido de todos los estudiosos y hombres de fe que nuestro maestro,
la Gloria del Universo, que Dios lo bendiga y le dé paz, enseño
el zikr privado a Abu Bakr, el Veraz, que Dios se complazca en él,
cuando se encontraban ocultos en una cueva para escapar de sus perseguidores
durante su migración (Héjira ) a Medina la Iluminada. Alguien
que es perseguido y se oculta en una cueva ciertamente no está
en condiciones de llevar a cabo el zikr público. Si lo hiciera
correría el riesgo de delatar su escondite al enemigo.
Esta acción del Glorioso Mensajero nos informa claramente que el
zikr privado también está permitido.
Los honorables comentaristas de los textos sagrados están unánimemente
de acuerdo en asignar al período anterior a la Héjira la
revelación del noble verso del Corán cuyo significado es:
"Haced en secreto vuestra remembranza, vuestros ruegos y súplicas
al Señor". Antes de la Héjira, si los creyentes hacían
el zikr y la oración abiertamente, se exponían a las agresiones
de los politeistas. Por esta razón se rezaba en voz alta sólo
en tres de las cinco veces prescritas, (a saber: la del alba, la del crepúsculo
y la de la noche), cuando los no creyentes se habían retirado a
sus casas, mientras que a la hora del rezo del mediodía y de la
tarde, los politeístas andaban por las calles, de modo que había
que rezar en privado. En cuanto a la llamada a la oración instituída
por Muhamed, la paz sea con él, el hecho de que se haya convertido
en práctica establecida sólo después de la Héjira
brinda una evidencia decisiva en apoyo de nuestro punto de vista.
En otras palabras, antes de la Héjira la Remembranza Divina se
hacía en privado, es decir en secreto, debido a la muy válida
necesidad de evitar la tortura y la agresión y la prepotencia de
los politeístas. Aún ahora es obligatorio celebrar el zikr
en privado bajo ciertas circunstancias.
En los países en donde no existe la libertad de cultos, los creyentes
llevan a cabo sus oraciones obligatorias en secreto para no ser reprimidos
por los enemigos de la religión, y recitan la lectura obligatoria
del Corán en voz baja, no sólo al mediodia y en la tarde
sino también al amanecer, a la hora del crepúsculo y en
la noche.
Si consideramos el asunto con justeza y perceptividad, llegamos a la conclusión
de que no existe objeción para recitar la Remembranza de Dios ya
sea en secreto o públicamente. Entendemos que la ley sagrada no
establece ninguna restricción para ninguna de las dos formas. La
elección se deja completamente, al gusto del que realiza la Remembranza
de Dios. El amante embelesado y transportado por el zikr privado alcanzará
la morada de su deseo evocando a Dios, alabado sea, en secreto. El que
se deleita en el zikr público, evocará a Dios Todopoderoso
abiertamente. Humildemente rogamos, con toda sinceridad, que todos los
amantes alcancen el lugar de su destino.
Nuestro maestro, el Guardián de la Ley Divina, las salutaciones
más perfectas a él y a su familia, dijo a sus nobles compañeros:
"¡Cuando el camino te conduzca hacia el jardín del Paraíso,
come de los frutos de esos jardines! ¡Junta las rosas de esos jardines
y aspira su aroma!"
A la pregunta, "¿Qué es el jardín del Paraíso,
Oh Mensajero de Dios?", el jefe de los dos mundos dió esta
feliz respuesta:
"El círculo del zikr es el jardín del Paraíso".
Con las altas montañas
y rocas,
Déjame, Señor, clamar a Tí.
Al alba con las aves que vuelan,
Déjame, Señor, clamar a Tí.
Con los peces en
el mar,
al alba con "¡Ay de mí!"
Loco de gritar "¡Oh, El! "
Déjame, Señor, clamar a Tí.
Con Jesús
en la altura,
Con Moisés en el Monte Sinaí,
Con el bastón que él sostiene,
Déjame, Señor, clamar a Tí.
Con las penas de
Job,
Y el llanto de Jacob,
Con Muhamed y su amor,
Déjame, Señor, a Tí clamar.
Con agradecimiento
a Dios, Con el dicho Coránico, "El es Dios",
Descalzo y descubierto,
Déjame, Señor, a Tí clamar.
Con esta canción
Yunus festeja,
Y canta con el ruiseñor,
Con los amantes esclavos de la Verdad,
Déjame, Señor, clamar a Tí.
Los que tienen la
fortuna y felicidad de participar en el círculo del zikr pueden
recordar a Dios, Alabado sea, en público o en privado; pero si
lo hacen en secreto, ¿acaso cualquier observador podría
comprender lo que están haciendo? En otras palabras, se requiere
que la Remembranza se realice en forma pública cuando se lleve
a cabo en el círculo. Así aquellos que vean y escuchen el
zikr podrán integrarse a él. En efecto, el zikr recomendado
por el Glorioso Mensajero y comparado por él a los Jardines del
Paraíso es el que se hace públicamente. Así pues
sabemos que aún en los benditos tiempos del Profeta, los amantes
de Dios acostumbran a sentarse en el círculo del zikr para recordar
a Dios, Alabado Sea. Es tan claro como el día que el Profeta del
fin de los tiempos exhortó a sus compañeros y a su Comunidad
a la Remembranza de Dios con sus nobles palabras. El hecho de que no haya
prohibido el zikr público, antes bien fomentándolo y aprobándolo
establece definitivamente la permisibilidad de la ceremonia del zikr que
es la Remembranza de Dios, Alabado Sea, para que se efectúe públicamente.
En una ocasión el Profeta había enviado un destacamento
hacia el campo enemigo. Como los escuchara hacer el zikr en voz alta,
los detuvo con estas palabras: "Dios Todopoderoso no está
lejos, ni está sordo". Mas su propósito era impedir
que el enemigo, puesto sobre aviso por las voces del zikr, se previniera
contra los creyentes o frenara su huida.
Es verdad que el fundador de nuestra escuela de Ley Islámica, el
gran Imán Abu Hanifa, que Dios tenga piedad de él, expresaba
que el zikr público no estaba aprobado. Sin embargo, hombres de
conocimiento están de acuerdo en que hasta el más grande
jurista ó Muhtahid, es capaz de errar. A los muhtahid se acostumbra
concederles dos reconocimientos cuando su razonamiento jurisprudencial
es correcto, mientras que si se equivocan se les otorga uno sólo.
Se puede suponer que, al formar dicha opinión, el venerable Imán
fuera motivado por sentimientos de compasión hacia la Comunidad
de Muhamed. Dios es el único que sabe, pero otra posible razón
para este tipo de juicio podría ser el preservar a la Comunidad
de la ostentación hipócrita.
En cuanto a los dos imanes (los grandes discípulos de Abu Hanifa;
Abu Yusuf y Muhamed Shaybani), en su opinión el zikr público
es permisible.
La práctica se basa en estas opiniones jurídicas de acuerdo
al lugar, al momento, la persona y el tiempo. Cada individuo necesita
saber cuándo corresponde un "¡Sí!' y cuándo
un "¡No!" es requerido. Alguien que no sabe cuándo,
dónde y cómo actuar, muestra negligencia ante su deber.
La consciencia y perceptividad de aquellos cuya inteligencia y sentido
común están en el lugar correcto se demuestran por su mesurada
cautela en cada paso. Para una persona perseguida por sus enemigos, gritar
"¡Allah!", le acarrearía la muerte. Sería
una locura hacerlo en tales circunstancias. ¡Oh Hermano mío,
tú que deseas el amor divino y buscas la Realidad!
No es conveniente embarcarse al azar y sin el conocimiento adecuado para
tratar de explicar e interpretar las nobles Tradiciones. Como es bien
sabido, es necesario conocer el contexto en el cual surgieron. Es muy
importante establecer y determinar con precisión si los nobles
Hadith transmitidos por el Mensajero de Dios, que la paz lo acompañe,
pertenecen al período anterior o posterior a la Héjira.
Pueden haber sido transmitidas en la paz del hogar, durante un viaje,
en tiempo de guerra, de noche, de día, en invierno, en verano,
a una sola persona o a un grupo. Todos estos factores deben tomarse en
cuenta. La ciencia de los Hadith es una profunda rama del conocimiento.
Por lo tanto es posible y aún probable que personas no calificadas,
no versadas en la ciencia de los Hadith, caigan en errores al explicar
e interpretar las nobles Tradiciones. Por esto la interpre tación
fue severamente prohibida por nuestro maestro, la Gloria del Universo,
que Dios lo bendiga y le dé la paz.
En uno de los nobles Hadith se afirma categóricamente que hay una
morada en el Infierno para aquellos que osan pretender que el Mensajero
dijo palabras no reveladas por Dios, o que tienen la desfachatez de imputarle
alguna falsedad. Por su ignorancia o descuido algunos han sido amonestados
recordandoseles que la Comunidad de Muhamed tiene que ser extremadamente
cautelosa en esto. Consecuentemente, lo más inteligente es consultar
a los entendidos en Hadith para todo lo relativo a las nobles Tradiciones.
Es así mismo cierto e inevitable que los que presumen de poder
interpretar el significado del noble Corán y sus ilustres versos
en base a sus ideas personales y subjetivas sin referirse a los comentarios
aceptados y autorizados, morirán irremisiblemente.
De ambas situaciones buscamos refugio en Dios, ¡Alabado sea!
¡Oh Buscador de la verdad!
Hemos explicado que la permisibilidad del zikr público fue establecida
firmemente por el juicio emitido por los dos Imanes. Los pronunciamientos
jurídicos oficiales sobre la cuestión siguen también
la opinión de los dos Imanes. En cuanto a los fundadores de otras
escuelas de Ley Islámica, los venerables Imanes Shafi'i, Ahmad
ibn Hanbal y Malik ibn Anas, que Dios tenga piedad de todos ellos, así
como los otros grandes muhtahids y honorables juristas, aunque su conocimientos
de la jurisprudencia les ha llevado a formular opiniones sobre otras muchas
materias (a veces de impresionante sutileza), no han llegado a ninguna
conclusión definitiva respecto a la Remembranza de Dios. No han
hecho ninguna declaración sobre la manera en que se debe realizar
la Remembranza de Dios, dejando esta materia al gusto personal del que
ama a Dios. Sin embargo han expresado opiniones estableciendo las sanciones
que merecen los envidiosos y despechados fanáticos que se oponen
a la Remembranza de Dios y declaran no permisible la práctica giratoria
de los derviches, tratando así de prohibir y negar las prácticas
de los santos de Dios.
El que desee tener una idea del contenido y naturaleza de estas declaraciones
ha de tomar como obligatoria la lectura de Las Reglas de Umar y los trabajos
autorizados que comprenden las reglas legales establecidas por el comentarista
y sheikh ul Islam, Ebus Su'ud Efendi y Zenbili Alí Jemali Efendi.
El carácter permisible del girar queda establecido en los versos
del noble Corán. En su Prueba Decisiva, el Corán, Allah,
con todo su Poder y Gloria, elogia a aquéllos que recuerdan la
Esencia de su Divinidad, ya sea de pie, sentados o yacientes sobre los
costados. Pues El nos manda y ordena que mencionemos Su ilustre Nombre
en todo momento y acción. Es seguro que, con la fuerza de este
verso, la Remembranza de Dios se ha venido practicando desde el principio,
qiyaman (de pie), y que el girar data del tiempo de los Sucesores. De
acuerdo con las palabras del Amado Amigo del Todopoderoso: "Después
de mi propio tiempo, los mejores tiempos son los de los Sucesores",
el zikr realizado en el círculo, de pie, así como el girar
ha sido practicado desde entonces por la gente de Dios y ninguno de todos
los eruditos autorizados que han ido y venido, que Dios se complazca en
ellos, jamás lo ha impedido. Al contrario, se han dado reglamentaciones
que lo declaran legal y a todo el que ama a Dios no sólo le es
permitido girar, sino que positivamente se le anima y exhorta a que lo
haga. Gracias a todo esto, millones de sufis y seres amantes de Dios,
a través de los siglos, ocupando cada cual un honorable y distinguido
puesto en el mundo del Islam, han seguido practicando el zikr, de pie,
y girando.
En cuanto al girar validado en el noble verso del Corán, cuyo exaltado
significado citamos arriba, es posible aducir versos claros que establecen
y confirman la circunvalación y el girar de los ángeles
de Dios alrededor del Trono Divino, as¡ como la circunvalación
alrededor de la reverenciada Caaba realizada por miles de musulmanes cada
año. La gente de la Realidad está consciente de que el girar,
de hecho, es para simbolizar todo esto. El girar de los amantes es la
medicina de su corazón.
De acuerdo con el célebre trabajo que lleva por título Zad
ulMa'ad, la permisibilidad del zikr musical, sama ' y del girar queda
probada por el hecho de que el Amigo dilecto del Todopodero so hizo sama'
con sus nobles compañeros, y cuando uno de ellos exclamara al ver
esto:
"¡Oh Mensajero de Dios! ¡Qué hermosa danza teneis!",
le respondió: "No, no, esto no es danza, es la Remembranza
del Amor del Amigo". (La confirmación y la corroboración
de este punto se puede encontrar en el Tratado de Sama 'en el Ihya Ulumiddin
de Hujjat ul Islam Imán al Ghazali.)
Como es bien sabido, es verdad que la pandereta (mazhar ) y los címbales
(halile) se usan durante el zikr musical y giratorio. Es un hecho establecido
que estos instrumentos musicales, descritos a la ligera como juguetes
por ciertas personas irreflexivas, fueron usados ya en los benditos tiempos
del Profeta.
Cuando el amigo amado de Allah fue a Medina la Iluminada, sus nobles ayudantes
lo saludaron al son de los panderos, entonando odas, y el jefe de los
Dos Mundos no prohibió esta ceremonia de bienvenida. Más
aún, es también un hecho que él le dijo a Abu Bakr,
el Veraz, que Dios se complazca en él, cuando éste se disponía
a detener el batir de los panderos y los cánticos en un día
de fiesta en la Morada de la Bienaventuranza, ante la presencia Profética:
"¡Oh hijo de Qahafa! Toda nación y todo pueblo tiene
sus propios festejos. Hoy les toca a ellos, así es que déjalos
hacer música y cantar".
Como las celebraciones y las héjiras de los sufis y de los que
adoran a Dios tienen lugar durante el zikr, les ha sido permitido hacerlo
así durante siglos y jamás pasó por la mente de nadie
el impedirlo.
Sí, las fiestas de los sufis y los amantes son los momentos en
que recuerdan a Dios, Alabado sea, ya que Dios también recuerda
a aquél que rememora la Esencia de su Divinidad, el zikr es la
unión de los fieles con Dios, la fiesta de los amantes. Además
debido a que el Viaje hacia Dios tiene lugar en el zikr también
hay una 'héjira ' para los amantes de Dios a través de la
Remembranza. A eso se debe el batir de panderetas de los sufis durante
sus giros.
¿No es acaso al son del tambor, hermano mayor del pandero, que
resuena durante el sama ' y el girar, como se nos despierta para la última
comida antes del Ayuno que se observa como uno de los cinco pilares del
Islam? En las batallas libradas por la supremacía de la palabra
de Dios contra los enemigos de la fe, ¿acaso no suenan los tambores,
cimbales y mazve para anunciar un asalto que se realiza en cumplimiento
de la obligación religiosa Jihad ? ¿No baten cimbales y
tambores cuando los cantores del Corán recitan con toda la potencia
de sus voces: "Con la Ayuda de Dios la Victoria está cerca"?
En otras palabras, estas cosas son necesarias, esenciales, hasta prerrequisitos,
para la realización de ciertos actos de adoración y para
algunos deberes religiosos obligatorios en particular.
Ya que la Remembranza de Dios, así como el Ayuno y el Jihad son
la guerra contra Satán y sus fuertes, es definitivamente lícito
que el sufi libre esta guerra al son del pandero, los címbales,
la flauta y el tambor. Grandes hombres de conocimiento y rectitud han
establecido reglas jurídicas a este efecto.
Se equivocan lamentablemente aquellos que al presenciar el zikr, los giros,
y el sama ' acusan a los derviches de ponerse a jugar, bailar y hacer
música frívola. Y los que osan tomar alguna acción
contra ellos pecan gravemente. No debe perderse de vista que verán
los resultados de su pecado en esta vida.
¡Oh buscador de la Verdad!
Para los que desean amar a Dios, Alabado sea, ser dignos del amor de Dios,
estar con la verdad eternamente mediante la aniquilación en él;
para aquéllos cuyo deseo es ser favorecidos con el amor del Verdadero
Amado, gozar de mutuo afecto e intimidad y cercanía con El, y alcanzar
todas éstas bendiciones, es absolutamente necesario embarcarse
en el camino del amor, tomarse de la mano de alguien que conozca a Dios.
El predilecto del Todopoderoso nos informa que la Remembranza Divina es
el único camino para alcanzar el éxito y la bendición
de Dios. El Príncipe de la Santidad, el venerable Imán Alí,
que Dios ennoblezca su rostro, preguntó un día al amigo
de Dios, Gloria de los dos mundos y Merced de la humanidad:
"¡Oh Mensajero de Dios! ¿Cuál es el camino corto
para alcan zar a Dios, Alabado Sea?"
Nuestro maestro, el Jefe de los Mensajeros, dió esta feliz réplica:
"Oh Alí, el camino más corto para alcanzar a Dios,
Alabado sea, es la Remembranza Divina. El muy excelente zikr, que abre
las puertas del Paraíso, cierra las del Infierno, y transforma
el fuego en luz, es la confesión y afirmación de la declaración
salvadora de la Unidad de Dios: LA ILAHA ILLA LLAH".
Todos los Mensajeros fueron enviados por Dios, Señor de la Majestad
y la Perfección, para inculcar y enseñar esta excelsa fórmula.
Esta sublime expresión es la esencia de las Cien Sagradas Escrituras
y el significado de los Cuatro Libros de Escrituras. El Trono, El Escabel,
Las Tablas, la Pluma, El Gran Arbol de Loto, el Cielo y la Tierra y todos
los mundos intermedios, visibles e invisibles, conocidos y desconocidos
todo ha sido creado y dotado del ser en virtud de esta excelsa declaración.
Esta elevada declaración hace que se derrame la Misericordia Divina.
Gracias a esta Buena Palabra, el Universo entero disfruta del favor de
la Divina Merced. Los pecadores son eximidos y perdonados por la Gracia
de esta fórmula.
Los ateos y los hipócritas también hallan un bocado de pan
y una gota de agua en honor de esta declaración. Esta bendita expresión
es el apoyo del Trono y el sostén del Escabel. Las olas del mar,
los vientos y las tormentas, los pájaros que vuelan en el firmamento,
el ruiseñor que trina en la rosa, los barcos en la inmensidad del
mar, todos, para todos, declaran y repiten la excelsa confesión,
cada uno cantando en su tono natural.
El universo es una inmensa dergah, que es el lugar en donde se realiza
el zikr; el sol, la luna y las estrellas son las lámparas que alumbran
esta dergah. Los derviches de esta dergah son la totalidad de los seres,
y los que hacen el zikr allí son todas las
criaturas que existen. El aroma viene de la rosa. El grito que se escucha
es el del amante. Los ruiseñores cantan para el Maestro de esa
Palabra. Ignorantes y a veces inconscientes, los no creyentes lo están
confesando a pesar de su negación; ignorantes e inconscientes,
están recordando a El. El está en todas partes y todo es
El.
El ha creado todo, todo ha sido abarcado por El. No hay nada más
que El. El es todo lo que hay. Y El es El, que existirá por siempre,
El no tiene principio. El es el primero de lo Primero, el último
de lo Ultimo. Lo de fuera es El; lo de adentro es El. Todopoderoso es
El; hacia todas direcciones, todo lo visible y lo invisible es El. En
todas partes y en todas las cosas se muestra Su poder sin igual, se muestra
el incomparable trabajo de Su mano. El vive y perdura. En todas partes
y en todas las cosas El permanece.
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