Develacion del Amor
 
 

Capitulo 10
La razón humana y el misterio divino

Uno de los regalos supremos con que Dios, Alabado y Glorificado sea, ha bendecido y propiciado al hombre es la razón. Donde hay razón hay modestia, y donde hay modestia hay fe.
Sin embargo esto no debe entenderse como que la razón puede pesarlo y medirlo todo. No hay intelecto capaz de captar la esencia y la realidad del Creador, pues las escalas de la razón humana no alcanzan a sopesar ese Poder.

 
 

La mente siempre busca su propia ventaja y se mantiene alejada de las cosas que no le causan beneficio.
La razón humana es de dos clases: la que goza de la guía divina, y la que carece de ella.
Aquellas mentes privadas de la guía divina se hundirán en el más profundo abismo en persecución de sú propia ventaja.
Consideremos el siguiente ejemplo:
Una banda de asaltantes usa su intelecto, carente de la guía divina, para planear un robo. Si siguen sus planes al pie de la letra, es posible que tengan éxito. Pero aún en el caso de ser arrestados, esas mismas mentes, sin la ayuda de Dios, podrán encontrar los medios de escapar y salvar su pellejo. Todo eso es posible; pero yo me pregunto si en consciencia podriamos decir que esas personas son inteligentes.
El único tesoro que vale la pena envidiar en el mundo es la razón. No hay más que observar cómo aprecia cada uno su razón, cómo presume de ella y cree que no hay nada que ésta no pueda resolver. Mas al examinar las acciones y la conducta de tales individuos se verá que no es más que un conjunto de pa trones de conducta que no tiene ninguna relación con la razón.
La mente dirigida por la guía divina en cambio, siempre lleva al hombre hacia lo que es bueno, verdadero y bello. Este es el tesoro de la razón descrito como wadi'atullah, un regalo divino. Los mandatos y prohibiciones de Dios, Alabado sea, pueden inculcarse en aquellos que poseen este tesoro. La mente guiada por Dios tiene la capacidad de distinguir lo correcto de lo incorrecto, lo bello de lo feo, lo bueno de lo malo. Sin embargo, existen ciertos secretos divinos que nunca pueden ser percibidos o aprehendidos con el intelecto.
Cuando el Profeta fue llevado a los Cielos, Gabriel lo acompañó hasta el Ultimo Arbol de Loto. A1 llegar allí se detuvo y le dijo: "Mensajero de Dios, este es el límite para mí. Si doy un paso más estallaré en llamas". Esto es un signo de que hay un límite más allá del cual la razón no puede llegar. En otras palabras, la inteligencia humana tiene una frontera que no puede traspasar.
Más allá de la mente, existe toda una serie de universos, inexpresable e inexplicable en los términos de la razón, la lógica o el intelecto humanos. Esos mundos y sus misterios no pueden pesarse en las escalas de la razón y la lógica. Cualquiera que intente medir esas cosas con tan limitados medios verá roto el equilibrio de su mente y su lógica convertida en confusión.
Lo que es accesible a la mente es casi nada en comparación con los numerosos secretos que escapan a su comprensión. Por supuesto, todos necesitamos de la razón y la lógica, pero debemos estar conscientes de sus limitaciones.
Como hemos dicho, la razón y la lógica siempre persiguen sus propios intereses. No ven más allá. Además, a veces se equivocan. Lo que aparece como razonable y lógico, muchas veces demuestra ser dañino.
Los misterios divinos y el amor yacen mucho más allá de la razón y la lógica. No queremos decir con esto que negamos o rechazamos la razón y la lógica, sólo tratamos de enfatizar que muchas cosas no pueden entenderse por estos medios, y que para ellas muchos enigmas quedan sin solución.
Como sabemos, el Demonio fue el primero en inventar la lógica, revelándose contra Dios, Alabado sea, con su limitada lógica. Cuando Dios, Alabado y Glorificado sea, le preguntó, "¿Por qué no te postraste ante Adán?", el Demonio contestó:
"Oh Señor, me creaste del fuego, mientras que Adán fue creado por Tí del barro de la Tierra, y el fuego es superior a la tierra".
Así introdujo el principio de la analogía lógica; pero estaba equivocado. Como es imposible descifrar los misterios divinos con el pensamiento o con el razonamiento analógico, su objeción basada en tales argumentos le valió ser expulsado de la Misericordia Divina.
La moraleja de esta historia es que no podemos medir todo con la razón y la lógica, y que los que lo hacen, imitando el vano intento del Demonio, acabarán derrotados y satánicos.
En cierta ocasión, un hombre pasaba por un hospital mental. Viendo a algunos de los pacientes asomados a las ventanas, se le ocurrió preguntar: "¿Cuántos locos hay en este hospital?"
Mirándolo de arriba a abajo, uno de los internos replicó:
"¿Por qué no nos dejas en paz? Hay estadísticas sobre nosotros. Pero dime, ¿cuánta gente cuerda hay allá afuera?"
En efecto la superficie está cubierta de locos que suponen estar cuerdos, mientras que en la capa inferior se acumulan los cadáveres. Este es un hecho que debemos tener en cuenta. A los que buscan la Verdad sinceramente, a los que desean el placer de Dios, y aman la belleza Eterna, un precepto les doy: ¡Conoced, Encontrad, Sed!
Si buscas el camino iluminado que lleva al placer de Dios, Alabado sea, si deseas conocer a tu Dios, el prerrequisito es que te conozcas a tí mismo. Pues el que se conoce a sí mismo, conoce también a su Dios. Sólo a través de Dios, Alabado sea, se puede llegar a conocer a Dios. El que no sabe, no puede encontrar, el que no encuentra, no puede ser. Se queda sin desarrollar.
Hay tantos caminos hacia Dios como respiraciones en todos los seres creados; esto es algo reconocido y aceptado. Sin embargo, el camino más corto es el camino indicado por el Profeta Bienamado, las salutaciones más perfectas a él y a su familia. Para llegar al fin de este camino, hay que seguir los pasos ilumi nados y benditos del Profeta.
Si contemplamos las cosas bajo su verdadera luz, veremos que hasta un microbio puede llevar al hombre a la Verdad. Aquéllos que ven en todo la manifestación de la Divinidad y el poder de Dios sabrán que ésta afirmación es correcta. Pero todo depende del que ve y oye. La manifestación de lo divino es tan clara como el día en cada átomo individual, hacia cualquier dirección que volvamos la mirada, aparece ante nosotros el Poder del Todopoderoso. Cada átomo en el Universo entero, está reconociendo, glorificando y exaltando a Dios Todopoderoso. Pero darse cuenta de esto es una bendición que se le niega a los que sólo ven con los ojos ordinarios y no con los ojos del corazón; a los que sólo escuchan con los oídos de la cabeza, y no con el oído del corazón

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