Al -
Jami'
Al - Ghani
Al - MughniI
Al - Mani '
Ad - Darr
An - Nafi '
An - Nur
Al - Hadi
Al - Badi '
Al - Baqi
Al - Warith
Ar - Rashid
As - Sabur
|
Al - Jami'
Allah es el Recolector de cualesquier
cosa que El desea, dondequiera que es Su voluntad.
`Jama'a' significa reunir cosas que están dispersas. Allah las
agrupa sin importar que sean parecidas o diferentes, o áun opuestas.
Allah ha congregado dentro de este universo, espacios, galaxias,
estrellas, tierras, mares, plantas y animales, cosas cuyas
naturalezas, tamaños, formas y colores son diferentes.
Allah ha juntado en los cuerpos de las criaturas que El ha creado,
entidades opuestas como el fuego y el agua, el aire y la tierra, el
calor y el frío, la humedad y la sequedad. El ha acopiado seis
millones de células en una gota de sangre. El cuerpo posee células
incalculables, todas moviéndose, buscando, encontrando, rechazando,
creciendo, dividiéndose, muriendo, -cada una, una vida, una entidad
en sí misma. El ha combinado todas estas células en el cuerpo
con Su conocimiento y Su poder. El las puede desparramar dentro de los
más lejanos rincones del universo y recolectarlas nuevamente. Así
es como nuestros cuerpos, descompuestos, disgregados a la muerte en la
tierra, dentro de las aguas y en los aires, serán reagrupados en
el Día de la Resurrección. Así será con los
cuerpos de billones y billones de hombres. Sus vidas, sus mentes, sus
almas retornarán a ellos, y serán congregados en el campo
de Arafat en el Día del Juicio Final. Allah juntará al pecador
y al puro, al tirano y al oprimido, al bueno y al malo, cara a cara, y
los juzgará. Luego El reunirá Sus amigos dentro del Paraíso,
y Sus enemigos dentro de Su Infierno.
Así como Allah combina las células del cuerpo de un hombre,
El pone al hombre junto con sus acciones en el sendero a la eternidad.
Los únicos camaradas de uno son sus propios hechos. En su negligencia
usted no ve como la carne, el corazón, la mente, el alma, están
reunidos, ni los miles de "mi"es y "yo"es y "míos”,
viviendo juntos dentro suyo. Tampoco percibe los billones de unidades
combinadas dentro de su cuerpo. Y menos registra que sus hechos conviven
con usted, ni el Infierno, ni el Paraíso que están alrededor
suyo.
Su preocupación con este mundo, -comer, beber, buscar más
y más para comer, para tener, para disfrutar, su esclavitud a las
manos de su carne y de su ego- le han hecho desatento a cualquier otra
cosa. Unicamente cuando el ave del alma vuele desde la jaula de la carne
se evaporará este sueño, y usted se encontrará a
sí mismo a solas con sus acciones. Entonces verá allí
a este único compañero a quien estrecha y aprieta contra
su pecho. ¨Se trata de algo tibio y amistoso o está lleno de
serpientes y escorpiones, y de espinas envenenadas? En ese momento usted
sabrá que lo que presumía tan bueno, era el Infierno, y
que lo que usted pensaba era sufrimiento, se trataba del Cielo.
" 'Abd al-Jami' " es aquél
en cuyo ser el carácter visible, la moral y
las verdades escondidas del corazón se hallan combinadas dentro
de una unidad. Tanto su exterior como su interior son bellos. Las
manifestaciones de todos los preciados nombres de Allah se encuentran
congregadas dentro de él. El posee la capacidad de reunir lo que
es disímil, diferente y opuesto, dentro y fuera de sí mismo.
volver
Al - Ghani
Allah es el Opulento que es auto-suficiente.
Su esencia y atributos no guardan relación con ninguna otra cosa.
Alguien cuya vida y perfección dependen de otro, precisa ganarse
esa existencia. Solamente Allah no necesita, ni tampoco precisa ganar.
Sus riquezas son independientes de otros, y sin embargo todo lo demás
es dependiente de El.
Allah dice en la Surah Muhammad, v.38 (47:38):
... Allah es Auto-Suficiente y ustedes son necesitados.
Algunos hombres que se ven a sí mismos como superiores al resto
de la creación, caen dentro del lastimoso estado de la arrogancia
y
vanidad. No son capaces de ver y estar agradecidos por el honor de
haber sido creados como la creación suprema y por ello recibirá
la
función de `khalifah' -regente- en el universo.
La verdadera supremacía del hombre depende de sentir gratitud y
ser humilde, sirviendo a los servidores de Allah y a lo que Allah haya
colocado a su cargo. Los arrogantes, por el contrario, empujan sus vanidades
hasta el punto de negar a su Creador, su Señor. En su orgullo,
no pueden aceptar el ser servidores de Allah. No obstante ello no
ven nada malo en ser esclavos el uno del otro!
No pueden darse cuenta que aún para vivir precisan el aire de Allah,
el agua, y la nutrición; como alimento para sus almas, necesitan
adoración. De hecho, en toda la creación, no existe nadie
cuyas
indigencias sean más grandes que las del hombre. No hay otro sino
Allah que sea lo suficientemente rico como para satisfacer todas estas
necesidades. Si Allah ha enviado Sus libros y Sus profetas, y
establecido religiones para enseñar a los hombres qué hacer
y qué no hacer, no es por Su requerimiento, es por el de los hombres:
para
permitirles existir en este mundo y en el Más Allá tal y
como fueron
destinados a hacerlo. Aún los hombres de ciencia, sociólogos
by
economistas de hoy en día afirman que las prescripciones, cánones
y
leyes religiosas de Allah conducen a los hombres a la mejor
existencia, física, moral y económica. Sin duda, todo cuanto
Allah ha
creado y ordenado es beneficioso.
El ser un servidor de Allah es el más alto nivel al cual un ser
humano puede aspirar. Cuando nosotros alabamos a nuestro Profeta, el Amado
de Allah (Que la Paz y las Bendiciones de Allah sean con él), decimos
`abduhu wa rasuluhu'- Su servidor y Su mensajero. El buen servidor de
Allah sabe que Allah no necesita un servidor, ni tampoco El precisa ser
servido. A El no le es menester nada. El igualmente entiende que su propio
deber es el servir a los servidores de Allah y a Su creación, incluyéndose
el mismo. No obstante que en realidad a Allah no le son indispensables
servidores para secundar a Sus servidores -ya que como Saciador de las
necesidades, El Mismo les sirve- El honra a quienquiera que El elige para
aparecer como medio, a manera de herramienta de Su servicio para Sus servidores.
En realidad, el buen servidor se
sirve solamente a sí mismo al
servir a Allah. Porque obtiene el más grande de los dones, al
acercarse a Allah, al conocerLo, al encontrarLo, y al ser con El.
Servicio y fidelidad (la cualidad de ser un `mu'min') se convierten en
un común denominador, un nombre y atributo compartidos, y de esta
forma el único medio para que el servidor conozca a su Señor.
Cuando Allah se dirige a nosotros en Su Corán como "Oh vosotros
que creéis," o "Oh tú el creyente," El nos
llama con Sus propios atributos, con Su propio nombre, `al-Mu'min', uno
de Sus 99 bellos nombres.
La fé es un tesoro de los riquezas de Allah. El fiel es el más
rico
entre los hombres, porque sabe que no necesita nada de nadie más,
excepto de Allah, el único y verdadero Opulento.
" 'Abd al-Ghani" es el
rico que es provisto con la satisfacción de
todas sus necesidades sin tener que pedir a Allah. El cumple con todos
sus deberes de servidumbre, no a fin de recibir beneficios de Allah, sino
solamente porque ellos han sido ordenados por Allah. volver
Al - MughniI
Allah es el Enriquecedor.
Allah hace rico a quienquiera que El desea, y a quienquiera que es
Su voluntad, lo torna pobre. Luego El puede disponer que el rico se
haga pobre, y que el pobre enriquezca. Unos disfrutan en sus
riquezas y otros sufren en su pobreza. Muchos se vuelven vanidosos en
sus riquezas, algunos se tornan vacilantes y reclaman injusta su pobreza.
Nosotros lo ignoramos, pero solamente El sabe qué es lo bueno para
nosotros. Uno ha de considerar que la pobreza y las riquezas, así
como otros aspectos de nuestras vidas no son sino una prueba de toque,
que indica nuestro grado de pureza. Uno ve en algunos fidelidad, confianza,
y sumisión, en otros, objeciones y rebelión.
Esta vida es un terreno de pruebas. Cada uno de nosotros viene aquí
para mostrar su verdadero valer. Nuestra cuenta bancaria no mide quienes
somos ni qué somos. Hay riquezas más grandes que todas las
fortunas de este mundo; las últimas pueden ser gastadas, perdidas,
arrebatadas por otros, y serán ciertamente dejadas atrás
cuando nos encontremos con nuestro Señor. Pero las verdaderas riquezas
son el conocimiento y la fé, los que no disminuyen al gastarlos,
ni se devalúan con el paso del tiempo. Ellos son nuestros compañeros
en el sepulcro y en el Más Allá. El propósito de
nuestras vidas es pasar este examen.
Allah prueba a algunos con las riquezas y a otros con la pobreza. Lo
importante es la sumisión a la voluntad de Allah. Las riquezas
de este
mundo tientan a uno a rebelarse y a ser arrogante. La pobreza lo
empuja a uno a dudar y a quejarse. Es arduo para el rico ser humilde,
mientras que el pobre lo es. Es difícil para el pobre la aceptación
y
el ser generoso, pero le es accesible ser devoto.
El Profeta (Que la Paz y las Bendiciones de Allah sean con él),
dijo, "Mi pobreza es mi orgullo". La prueba no es una simple
examen.
No es suficiente que el rico sea humilde para pasarla, ni que el pobre
confíe en Allah y acepte su condición. El rico ha de saber
ser
agradecido y considerar que sus riquezas no le son propias,
mostrando su gratitud mediante su generosidad. Los pobres han de trabajar
duro para mejorar su situación, y no obstante sus esfuerzos, admitir
su penuria. Este es el verdadero significado de la confianza en Allah,
quien dice, "Yo no cambiaré‚ la suerte de quienes no
la modifican ellos mismos."
Los pobres que aceptan su condición,
que están contentos con lo que poseen, que no son envidiosos, son
ricos. Los ricos que son míseros, ambiciosos, que desean más,
son pobres. El paciente está destinado al Paraíso, e igualmente
el rico agradecido y generoso.
En cierta oportunidad un devoto puro preguntó a un hombre con
conocimiento cuál debía ser la actitud de aquél a
quien Allah hubiera
conferido riquezas y la de uno al que Allah le hubiese dado la
pobreza. El sabio dijo que el rico debía mostrar su agradecimiento
y
que el pobre debería ser paciente. El creyente puro replicó
que los
perros en su aldea se comportaban de esa forma! El sabio, molesto, le
preguntó entonces, qué pensaba él que habrían
de hacer. El creyente puro contestó, "El pobre debe ser agradecido,
y el rico debe donar todas sus riquezas."
" 'Abd al-Mughni" es el
servidor de Allah que ha sido hecho
totalmente rico, tanto materialmente como espiritualmente, de modo que
se convierte en un instrumento de la satisfacción de las necesidades
de los indigentes. El también se proyecta como un ejemplo para
que otras gentes ricas hagan lo mismo. El se transforma en un medio de
distribuír las riquezas de este mundo y del Más Allá
, para los elegidos de Allah. volver
Al - Mani '
Allah es el que desvía el
daño de Su creación.
El hombre no es capaz de realizar, y sin embargo nosotros no somos capaces
de comprender esto. Nosotros deseamos, ponemos nuestra energía
e intentamos obtener aquello que ambicionamos y que es nuestra voluntad.
Nuestras ansias no conocen fin, y nuestros planes, cálculos y esfuerzos
para obtener lo que anhelamos no tienen límite. Pero la obtención
de estos deseos depende de muchas causas, efectos y motivos. No siempre
logramos todo cuanto aspiramos y por lo cual hemos trabajado. Las causas
que producen resultados y los llevan a cumplirse dependen de la manifestaci¢n
del atributo de Allah de `al Mu'ti', el Otorgador. Cuando nuestros afanes
no se dan, es una manifestación del atributo de Allah de `al-Mani`'
el Obstructor. En ambos casos, lo que ocurre es lo que estaba prefijado
a pasar de acuerdo con el destino fijado por Allah; uno conoce su propio
sino solamente después que se verifica.
Allah al-Khabir es consciente de nuestros deseos. Allah al-Ghani
posee infinitos lugares conteniendo tesoros que tienen lo que nosotros
ansiamos. Allah al-Karim no retiene aquello que anhelamos. Allah
al-Qadir es capaz de procurar instantáneamente aquello que
nosotros ambicionamos. Allah es el Más Rico, Más Munificente,
el Más Poderoso, el Más Justo.
Si nosotros no recibimos lo que aspiramos, no es porque El no lo
sepa, ni porque El no lo posea, ni porque El no pueda permitirse
dárnoslo; ni tampoco es El incapaz de entregárnoslo. El
es perfecto,
libre de todo defecto. No obstante que la razón pueda ser desconocida
para nosotros, hemos de creer que si no recibimos aquello que es nuestro
afán y nuestra voluntad, es porque constituye lo mejor para nosotros.
Es como si hubiese un padre perfecto que ama y protege profundamente a
sus hijos. El es sabio, rico, generoso y amable, no solamente para con
sus hijos y su familia, sino para todos. Si él impide que uno de
sus hijos coma demasiado, o que ingiera una fruta verde, o que juegue
con un juguete peligroso, ¨podemos llamarle falto de compasión?
Ciertamente él evitó que su hijo comiese o hiciese algo
pensando en lo mejor para el niño. Sin duda la piedad de Allah
es infinitamente superior a la del más compasivo de los padres.
Allah dice en la Surah Baqarah, v.2l6 (2:216):
... y puede ser que tú odies una cosa aunque sea
buena para tí, y puede ser que tú ames algo aunque
sea malo para tí; y Allah sabe, pero tú no.
" 'Abd al-Mani' " es el
que ha sido preservado por Allah de lo dañoso
para él. A su vez, él protege a los que se encuentran a
su alrededor
de cosas perjudiciales, aún cuando ellas pueden aparecer de formas
tan atractivas tales como la riqueza, la fama, la belleza, la alegría,
etc. volver
Ad - Darr
Alla es el creador de lo dañoso
y de lo malo así como El es el creador
de lo bueno y de lo beneficioso.
El atributo de `ad-Darr', el Creador del Mal, es generalmente
concebido junto con el atributo de `an-Nafi`', el Creador del Bien.
Ninguno de los dos nombres aparece en el Corán. Pertenecen a los
atributos de Allah bajo la autoridad del Profeta (Que la Paz y las
Bendiciones de Allah sean con él).
Algunas veces los dos atributos son inseparables. Lo que es veneno
para uno es medicina para otro. Lo dulce para uno es amargo para otro.
Pensamos que el alimento nutre por sí mismo y que el veneno mata
por sí mismo. Creemos que el responsable del bien o del mal es
un hombre, o un ángel, o el Diablo, mientras que todo cuanto ocurre
es por la voluntad del Poder Eterno. No obstante que Allah ha creado el
mal así como el bien, El también nos ha enseñado
a optar por el bien y a escapar del mal. El nos ha dado el poder de la
discriminación, nos entregó una voluntad, y libertad para
elegir. De toda la creación, solamente el hombre posee voluntad.
Por medio de ella, Allah ha separado a la humanidad en dos porciones:
los buenos haciendo el bien y siendo conducidos hacia él, y los
malos haciendo el mal y siendo conducidos hacia el mal. Esto -con conocimiento,
con su voluntad- lo hacen los hombres mismos.
Allah El Más Elevado es `Halim', gentil, y El es `Sabúr',
paciente.
El no destruye a los que han optado por el mal. El sigue
alimentándoles, permitiéndoles disponer de tiempo, de modo
que tengan la posibilidad de cambiar, lo que algunas veces hacen: los
buenos para empeorar o los malos para mejorar. Todo ello es una prueba.
El examen final es en el momento que uno inhala su última respiración.
Sin duda, si una pared está fisurada e inclinada hacia la derecha,
a medida que el tiempo pase, se torcerá más y finalmente
colapsará sobre ese costado. Pero, raramente, justo cuando la pared
estaba por caer hacia el flanco sobre el que se ladeaba, ocurre una cosa
inusual. Un huracán, un terremoto, o bien enderezará la
pared o hará que se derrumbe hacia el otro lado. De igual manera
los que se rebelan, los que no creen, que se convierten en juguetes en
las manos de sus egos y en las garras del Diablo, un día pueden
sentir los dolores del temor de Allah y tomar el recto sendero. O pueden
aparentar que son como los que siguen el recto sendero -devotos, compasivos,
y generosos; pero comenzar a complacerse consigo mismos, hacerse arrogantes,
pensar que son mejores que otros- y resultar rechazados de la misericordia
de Allah como lo fué el arrogante Diablo.
Sin duda el sufrimiento por que pasamos, los perjuicios que nos
vienen, son solamente nuestra propia culpa. No obstante que Allah creó
el mal y nos ordenó evitarlo, y nos lo prohibió, corremos
detrás de las cosas que se encuentran vedadas. Esta es la prueba.
Pensamos que el Diablo es una horrible criatura. Pero muestra su fealdad
únicamente a los que lo detectan. Cuando viene a tentar, aún
a los santos, como apareció a Jesús Cristo (Quiera Allah
bendecirle), se presenta adoptando las formas de una hermosa mujer.
Allah ha manifestado Su atributo
de Creador de lo Dañoso en el
Diablo y en los que le siguen; El creó el Fuego del Infierno para
ellos. No obstante que Allah creó el mal, la causa de que llegue,
es
solamente usted mismo. Si le toca la bancarrota es a través de
su
deshonestidad o ambición desmedida, o incapacidad. Si le arriba
una enfermedad, por lo general es debido a su descuido o su negligencia
de su cuerpo. A pesar que Allah ha creado el mal, el que lo desea, trabaja
por él y finalmente lo obtiene, es el servidor mismo. Algunos obran
como advertencias para los demás, otros aprenden de sus propias
lecciones. Prácticamente no existe nadie que no haya resbalado
dentro del pecado alguna u otra vez; el que sufre por ello es el que se
educa en sus propios errores, ya que ese constituye el mejor de los arrepentimientos.
No obstante, algunas veces Allah El Más Elevado coloca un velo
de
dolor y sufrimiento sobre los que El ama y los que Lo aman, para
ocultarlos de los ojos de otros.
Esta es una bendición de Allah otorgada por medio del padecimiento.
Allah usa las dificultades y el dolor como medios para instruír
a Sus servidores. Si no existiese nada negativo, perturbador o doloroso
en el mundo, y si los hombres no fuesen afligidos por estas cosas, ¨cómo
podrían haber ganado condiciones tan benéficas como la paciencia,
la perseverancia, el coraje, y la constancia?
Cuando uno se encuentra afligido con el sufrimiento, el temor, la
enfermedad, o la pobreza, sepa que no existe otro sino Allah que pueda
disiparlos. Cuando uno se halla bendecido con la felicidad, la salud,
el éxito y riquezas, nuevamente solamente El puede sostenerlos.
Por ello, ya sea en salud o enfermedad, en alegría o tristeza,
usted está destinado a someterse y tornar unicamente a El, porque
tanto lo bueno como lo malo provienen de la misma fuente. Ambos son verdaderos
y justos.
No obstante esto no significa que uno ha de abandonarlo todo en las
manos de Allah. Se deben buscar las causas creadas por nosotros, o por
otros e intentar colocar las cosas en su lugar de un modo legítimo.
Hacerlo no implica falta de fé en el Creador del bien y del mal.
Constituye la mejor forma de adoración bajo las circunstancias.
" 'Abd ad-Darr " es un
testigo del Unico que ejecuta lo que El desea
realizar cuando es Su voluntad hacerlo. El recibe la enseñanza
del
misterio del secreto de la unidad de todo cuanto ocurre. El sabe que
el mal así como el bien provienen de Allah y que tanto lo malo
como lo
bueno han de ser bienvenidos. volver
An - Nafi '
Allah es el creador del bien.
Allah ha creado al hombre como lo mejor de Su creación y le ha
conferido dones que le hacen único y superior al resto de ella.
Los
mejores dones que El ha dado al ser humano son el intelecto, la
consciencia, y la fé. Estos son los medios por los cuales El nos
enseñó a discriminar y elegir para nosotros mismos lo mejor
de Su
creación. El hombre es también único en que él
posee una voluntad, la
única en el universo con excepción de Allah. Su pequeña
voluntad puede ser solamente controlada por la más grande de Allah.
Esta limitación significa que no somos dejados libres ni y abandonados
a nosotros mismos.
Allah ha dado libertad solamente al hombre para ver si él se somete
a la voluntad de Allah, ser el mejor de la creación, gobernar en
Su
nombre y poseer lo mejor del universo, o si él se rebelará,
causará su
propia caída, y será rechazado de la misericordia de Allah,
como lo
fué el Diablo. La capacidad humana de elegir entre el bien y el
mal,
no es una prueba para que Allah vea como se comportará Su servidor.
Allah creó nuestros destinos antes que El nos diera la vida; por
lo tanto, El sabe.
La misericordia de Allah nos llueve continuamente, como lo hace todo cuanto
de bueno El ha creado. Nuestra voluntad no puede traernos nada que esté
destinado a alguien más, ni logra impedir que algo que forma parte
de nuestro destino se cumpla. Tampoco somos capaces de escoger, porque
a menudo aquello que elegimos se desliza de nuestras manos, y lo que no
deseábamos nos ocurre. Aún si tenemos lo que ambicionamos,
nos habría llegado de cualquier manera.
Cuando el hombre mira al universo, lo que él percibe, es la voluntad
de Allah, aquello `con lo cual' él ve, es la voluntad de Allah,
lo que
él comprende de cuanto registra, es el designio de Allah, lo que
él
aparentemente ha elegido, es el deseo de Allah. Su pequeña voluntad
consiste en ser capaz de abrir sus ojos para recibir todo el bien que
Allah ha planeado para él, o cerrar sus ojos y no obtener nada.
Es como si los tesoros de Allah se estuviesen volcando continuamente,
como una lluvia bendecida. Tenemos que ser atenntos para recibirla. Si
no estamos allí, será desperdiciada. Para ser estar presentes,
tenemos que expandir nuestros ojos, mentes, corazones, y manos. Hemos
de estar prestos, despiertos, conscientes. Así es como captamos
y adquirimos los bienes que Allah ha creado.
" 'Abd an-Nafi'" es el
que ve y recibe el bien que Allah ha creado y
está encargado de distribuir las generosidades de Allah -las más
grandes de las cuales son el conocimiento y la fé- a los que son
merecedores de lograrlas. El es como Khidr, y sigue su sendero y
ejemplo. volver
An - Nur
Allah es la Luz que es difundida
sobre la creación entera, haciéndola
visible.
Así como esta Luz es responsable de tornar visible lo sensible,
también permite conocer lo concebible. La luz que muestra lo
perceptible es la luz de la fé y de la sabiduría, y el ojo
que la ve
es el `basirah' el ojo del corazón. Esa Luz es la luz de la
existencia; la no-existencia es obscuridad. Esa Luz se hace visible a
sí misma así como hace que todo lo demás lo sea.
Esta Luz es la luz
que trajo la manifestación desde la obscuridad de la no-existencia.
No
hay un solo tomo entre todas las cosas que viven en los cielos y en
la tierra y en aquello que se encuentra entre ellos que no apunte a la
existencia de su Creador, "...la Luz de los cielos y de la tierra".
(Surah Nur, v.35 -24:35-).
El sol difunde la luz sobre el cielo y la tierra, permitiéndonos
ver
las cosas alrededor nuestro -grandes y pequeñas, de diferentes
formas y colores- capacitándonos para identificar aquello de lo
cual podemos beneficiarnos y esto que nos puede perjudicar. En esa luz
nosotros encontramos nuestro camino y vemos los hoyos y los pantanos.
De la misma forma, Allah nos ha conferido la luz de la fe, que nos muestra
el recto sendero de la salvación y los hoyos y los pantanos de
la infidelidad, del pecado y de la rebelión. El sol de la fe en
el corazón del creyente le hace hermoso de facciones y bello de
carácter. La luz de la fe elimina la obscuridad de la infidelidad
y del pecado dentro y fuera, trayéndonos a la luz de la verdad,
de la salvación, y de la serenidad.
El diablo, y nuestro propio demonio, el ego, son ladrones que gustan
de operar en la obscuridad y de penetrar en casas obscuras. Ellos no
entrarán en la divina casa, el corazón iluminado por la
luz de la fe.
El umbral al corazón es la mente; la luz de ese umbral es el
conocimiento; esa luz cierra el paso a la maldad de la ignorancia, la
imaginación, la hipocresía y la arrogancia. El alma precisa
la luz y
detesta la obscuridad. Así como la luz del alma es consciencia,
su
obscuridad es la negligencia.
Usted que gasta tanto de sus esfuerzos y riquezas para iluminar su
vida material con artefactos de luz, deslumbrantes joyas y brillante
ostentación, porqué apaga la luz de su corazón? No
vé‚ que puede
hacer que se acostumbre a la obscuridad y se torne ciega como el
murciélago? Si los ojos de su cabeza se vuelven ciegos, alguien
podrá
conducirle de la mano en el camino; pero aquél cuyo corazón
está ciego no puede ser conducido y se perderá en la eternidad.
'Abd an-Nur" es el servidor
de Allah que ha recibido la bendición
de una respuesta a la plegaria del Profeta Muhammad (Que la Paz y las
Bendiciones de Allah sean con él), "Oh Mi Señor, dame
luz," y que ha llegado a conocer el secreto del versículo
del Corán, "Allah es la Luz de los cielos y de la tierra".
El sabe que toda existencia,
conocimiento, pensamiento y sentimiento provienen de esa luz, y que toda
existencia y conocimiento en el universo no son nada sino esa luz.
volver
Al - Hadi
Allah es el que crea la guía,
conduciendo a Sus servidores al bien, a
la generosidad y la satisfacción de sus necesidades.
El guía primero a Sus mejores servidores al conocimiento de Su
esencia. Luego El guía sus otros buenos servidores a contemplar
en su creación las cosas que manifiestan Sus atributos. El guía
cada
criatura hacia aquello que le es necesario para su existencia.
Allah dice en la Surah Ta-Ha, v.50 (20:50)
Nuestro Señor es El que da a cada cosa su naturaleza, luego
la guía (al conocimiento, para satisfacer sus necesidades).
El resultado de esta guía es la fe. Lo opuesto de la guía
es el ser
conducido al desvío, cuyo resultado es la infidelidad.
El hombre está hecho como los platillos de una balanza. Tiene el
potencial para ir hacia un lado o hacia el otro. Por lo tanto para que
se mueva hacia el costado de la fe o hacia el costado de la
infidelidad, ha de haber algún peso colocado, ya sea en uno de
los
platillos de la balanza, o en el otro. Allah es el único que ha
creado
la guía y la desviación. El es el creador de las causas
de la fe, que
deleita el corazón, y de la infidelidad, que deleita al ego. El
deleita a quienquiera que El desea y conduce al desvío a quienquiera
que El desea.
Nadie puede conducir al desvío a quien haya bien sido guiado por
Allah. Y nadie puede conducir al recto sendero al que Allah ha
desviado. Pero Allah no conduce a su servidor al desvío por la
fuerza
o sin motivo. El conduce al hombre a la perdición solamente cuando
él
mismo malogra su voluntad y torna su potencial hacia la infidelidad.
Sin embargo, en el hombre, la fe es esencial, fundamental. La
infidelidad, por el contrario, es solo incidental y accidental.
La fe es esencial en el hombre. Allah reunió las almas antes de
la
creación en el reino de los espíritus y les preguntó,
"¨No soy Yo
vuestro Señor?" y todos nosotros contestamos, "Sin
duda!" Así es que nuestras almas tienen un pacto con Allah.
Podemos no recordar la promesa de nuestras almas, pero ello no invalida
el pacto. Este acuerdo con Allah antes de nuestra creación, constituye
el motivo por el que Allah nos guía, y la razón de los dones
para cada alma. El nos ha concedido un cuerpo perfecto para vivir en él,
sustento para el mantenimiento de ese cuerpo, y una mente para percibir
cosas que nos recuerden Su existencia y nuestro pacto con El. El nos ha
dado los Libros, los Mensajeros, los profetas y santos y hombres de conocimiento,
para recordar, para enseñar, para confirmar este convenio. A medida
que el hombre lo desea, que es su voluntad, y que permanece en él,
la guía de Allah siempre aumentará.
El que es bien guiado, conoce la verdad, la respeta y la acepta.
Preferirá la muerte antes que la aplicación de la falsedad,
que
constituye injusticia y tiranía. Aún si tuviese interés,
fuerzas, y
apoyo para ir en contra de la verdad, no lo haría. El dice únicamente
la verdad, la escucha, vive por ella y por ella muere. Ese es el bien
guiado.
" 'Abd al-Hadi" es el servidor
de Allah que ha recibido la respuesta
a su plegaria (Fatiha, v.5, -1:5- ), "Guíanos por el recto
sendero"
El sabe el secreto del bello nombre de `al-Hadi', y así se hace
un
instrumento para la salvación del hombre. El ha sido encargado
de
hacer cumplir la verdad: aquello que Allah ordena, y aquello que
Allah prohibe. volver
Al - Badi '
Allah es el Originador de la creación,
a la que creó sin modelo ni
material.
El no necesita conocimiento previo para pensar, o previamente
investigar, ni descifrar. El inventa la primera de cada cosa en la
creación. No había nada antes de El, de modo que El no se
parece a nada; todas las cosas fueron hechas después por El -únicas,
sin par, inigualadas por ninguna otra, y de ninguna manera similaraes
a El. Todo cuanto El crea es una maravilla, un asombro, ya que El se originó
de la nada. Como las creaciones originales, todas las cosas continuamente
creadas, son diferentes una de otra. No obstante asemejarse entre sí,
también son diferentes una de otra. No existen dos hombres que
sean iguales.
Un hombre se maravillaba ante el califa Hz. Umar (Quiera Allah
estar complacido con él) acerca del juego de ajedrez. "Mira
a este
tablero, que no es más grande que un pie cuadrado," dijo.
"Un hombre puede jugar miles de juegos sobre él, y ninguna
será igual al otro!"
Hz. 'Umar (Quiera Allah estar complacido con él) dijo, "Porque
no
miras a la cara de un hombre, que es más pequeña que el
tablero de
ajedrez? No obstante que los ojos, la nariz, la boca, se encuentran
siempre en el mismo lugar, si miras a millones de hombres, no
encontrarás dos iguales. Y cuando se añaden las variedades
de
expresiones, no hay fin a las diferencias, así como no hay fin
al
poder, la sabiduría y la originalidad de Allah El Más Elevado."
La atención y la curiosidad son dos de los grandes dones hechos
al
hombre. Todo el conocimiento, la ciencia, la industria, son
invenciones producto de estas cualidades. El hombre no puede inventar
ni originar; todo cuanto él puede hacer es descubrir cosas que
Allah ha creado previamente. Al observar el hombre los fenómenos
con su atención e investigarlos con su curiosidad, viendo el modelo
del ave y del pez, y utilizando los minerales y los materiales que le
son disponibles, él descubre los aeroplanos y los submarinos. Algunos
se detienen allí, prosperando con las ganancias materiales y la
fama, haciéndose arrogantes, pensando que `ellos' han inventado
y que ellos' han creado. Bendecidos son los científicos e inventores
que usan su éxito como una introducción al más grande
éxito de recibir el amor de Allah en sus corazones; ellos ven la
Mano del Poder de Allah el Originador y de Allah el Todo-Poderoso, quien
los ha utilizado como herramientas para producir sus descubrimientos.
Qué bien han dicho los sabios, "Los que trabajan con la divina
sabiduría son luz, los que practican el conocimiento son guías,
los
que dan sano consejo son lámparas, los que piensan y saben están
vivos, los que son ignorantes, están muertos."
" 'Abd al-Badi' " es el
testigo de que Allah El Más Elevado es el
creador de todas las cosas en su esencia, atributos, y acciones. A él
le son otorgadas las capacidades de saber, de descubrir, y de
construir cosas que los demás no pueden. volver
Al - Baqi
Allah es el Siempreviviente, cuyua
existencia en el futuro es para
siempre.
El es depués del después; El es también antes del
antes. El no tiene
ni principio, ni fin. El tiempo solamente existe para la cambiante
creación. El Tiempo comenzó con Su palabra de creación
y tendrá fin en el Día del Juicio. No existía el
tiempo antes de la creación, pero
Allah existía. La creación tendrá fin, y el tiempo
con ella. Pero
Allah el Siempreviviente todavía continuará existiendo.
Este mundo no es sino una casa de huéspedes, donde el visitante
se
queda por un tiempo, y luego parte. Durante milenios, cuántos
visitantes han venido, y se han ido. Quiénes eran? Dónde
están?
Naciones y civilizaciones han venido, y se han ido. El hombre y todo
lo demás en el universo es como esto; pero para el hombre este
mundo es también un campo donde él labra para cultivar trigo
o espinas, y cuya cosecha él encontrará en el Más
Allá. Esta vida es como un sitio para desfilar, todo el mundo pasa
cuando llega su turno, todos en grupos diferentes, bajo diferentes banderas,
con diferentes uniformes, marchando a diferente música. Nadie es
dejado en este mundo, ni este mundo es dejado con nadie. Todo es material,
temporal -incluyendo al mundo mismo, el universo entero- excepto Allah,
el Siempreviviente.
Y sin embargo existe un modo de ganar una vida eterna durante esta corta
visita aquí. Se logra mediante no atar nuestro corazón a
este mundo. Es mediante no trabajar solamente por el provecho en este
mundo, mediante no trabajar para nuestro propio beneficio inmediato.
Si uno trabaja por el amor de Allah, para la complacencia de Allah,
por el beneficio de la creación de Allah ahora y en el futuro,
cuando
todo haya terminado y este cuerpo haya regresado al polvo, nuestro
trabajo nos llevará a la eternidad.
Si usted es un médico o un arquitecto, cuando usted vaya a ese
reino
donde no hay nadie que esté enfermo ni nada para construír,
tanto su
ser como su conocimiento desaparecerán. Pero si usted descubrió
la
penicilina, que seguir curando enfermos mucho tiempo después que
usted se haya ido, o si usted construyó un puente que la gente
cruzará durante largo tiempo, y si sus intenciones al hacer estas
cosas fueron las de servir antes que las de ganar, usted obtendrá
la eternidad en el Más Allá por lo que usted haya hecho
en esta vida temporal.
" 'Abd al-Baqui " es el
buen servidor de Allah a quien es dado el
conocimiento de la eternidad, a quien Allah ha hecho eterno dentro de
Su eternidad en el estado de `baqá' billah'. En ese estado su
adoración es su servidumbre, en la que el servidor y el Señor
se han
hecho uno, y no ha quedado nada del servidor mismo. volver
Al - Warith
Allah es el Heredero final, a quien
todo es dejado, después que sus
poseedores temporales han partido.
El es el que existe después que toda existencia desaparece; es
a El
a quien toda existencia retorna. Es El quien preguntará :
¨A quién pertenece el reino este día?
Y es El quien responderá:
A Allah, el Unico, el Siempre-Dominante.
(Surah Mu'minun, v.16 -23:16-)
El descuidado no toma consciencia de que todo cuanto él posee,
incluyéndose a sí mismo, le es solamente prestado. El que
no está
agradecido por las infinitas larguezas de Allah el Más Generoso,
es
arrogante, pensando que es suyo aquello que posee. Así, lo utiliza
para su propio placer. Cuando él desaparece, él y todo lo
demás
regresan a Allah el Siempreviviente, quien es antes que el antes y
después que el después, quien es el único Poseedor,
el Heredero de
todo. Entonces él será interrogado:
¨A quién pertenece el reino este día?
Y entonces sabrá la verdad, solamente que demasiado tarde.
Pero aquellos cuyos ojos del corazón ven, y cuyos oídos
del corazón
escuchan, recuerdan y escuchan continuamente:
A Allah, el Unico, el Siempre-Dominante.
Ellos saben que no son sino cuidadores temporarios de lo que se
encuentra en sus manos. Es como si fuesen exaltados cajeros del banco
de Allah, que no siguen los deseos de su carne ni las órdenes de
sus egos, sino que hacen la voluntad de Allah por Su amor y por Su complacencia.
En ello, se tornan uno con Allah y se hacen eternos y siemprevivientes.
" 'Abd al- Warith " es
el servidor que adquiere el secreto del nombre
el Heredero, quien se encuentra en el estado de `baqa' billah',
"sempiternidad con Allah," y que recibe su porción de
la sabiduría
divina y el rango de los profetas. `'Abd al-Warith' es el heredero de
los profetas en conocimiento, sabiduría y guía.
volver
Ar - Rashid
Allah es el Recto Maestro que ordena
rectitud para toda criatura.
En Su sabiduría El conduce todos los asuntos hacia su finalidad
de
un modo y orden perfectos. El es el maestro final que lo conduce a uno
al recto sendero y la salvación. El es un perfecto instructor y
jamás
erra, ni en Su sabiduría ni en Sus acciones. Cada cosa hecha por
El
tiene un claro y benéfico propósito. Su enseñanza
es tan efectiva que
se convierte en la naturaleza de cada cosa en el universo que sigue Su
voluntad.
Para el hombre El ha enseñado beatitud, prosperidad, y salvación
en
Su Corán. El no impone lo que El enseña, sino que deja a
la voluntad
del hombre el actuar de acuerdo con lo que le es enseñado. El muestra
el sendero hacia la paz, bienaventuranza y prosperidad como una recompensa
por actuar de acuerdo con lo que El enseña. Aunque Allah el Todo-Poderoso
es capaz de forzar Sus mandamientos, El elige permitir que el hombre gane
sus recompensas por su propia decisión de actuar de acuerdo con
lo que le es enseñado.
El hombre en su rol de estudiante, primeramente ha de estar atento y
conscientede lo que se le está enseñando. Luego ha de usar
la
inteligencia que le fué dada por su maestro para disciplinarse
y
educarse a sí mismo, a su ego. Luego debe aprender las leyes
divinas de Allah, y de acuerdo con ellas, impulsar la máquina de
su ser material.
El Islam es la religión en la cual aprender es obligatorio para
todos los hombres y las mujeres. Al aprender de Allah, el último
y
Recto Maestro, ellos ven el orden perfecto dentro y fuera de sí
mismos. El Más Grande Maestro hace que Sus estudiantes vean Su
Voluntad, Su poder, Su Generosidad, Su Amor, Su Compasión. El hace
que los estudiantes Lo amen, vivan para hacer lo que El dice, amen trabajar
para Su complacencia y el convertirse en seres virtuosos.
" 'Abd ar-Rashid" es el
virtuoso que ha arribado al sendero correcto
que conduce a la voluntad de Allah y las órdenes de Su Mensajero.
Este es el rango del `murshid', el gran maestro que ha llegado a conocer,
a encontrar, y hacerse cercano a Allah. Al hallarse en el camino directo,
también está autorizado para conducir a otros por el recto
sendero. volver
As - Sabur
Allah es el Más Paciente.
En todas las cosas El es, en perfecta medida y en perfecto tiempo.
El es paciente, y El ama y ...
está con los que son pacientes.
(Surah Anfal, v.46 -8:46- )
En Su creación así como en Sus acciones, en Su trato con
Su
creación, nada es más grande ni más chico, mejor
o peor, más temprano ni más tardío, de lo que le
ha sido predeterminado que sea. El no demora las cosas más allá
de sus momentos prefijados ni deja de terminarlas, como lo haría
un perezoso, ni tampoco se apresura y termina cosas con defectos, como
un impaciente lo haría. Más bien El hace todas las cosas
en su momento apropiado y de la manera justa en que han de ser hechas.
Allah no apura el castigo del pecador. El les envía su sustento,
los
protege de daños, y les permite vivir en salud y prosperidad, porque
El ha fijado un momento determinado para cada cosa. Todo ha de seguir
su curso. Su paciencia con los pecadores existe a fin de darles tiempo
para ser cuidadosos, para tomar en cuenta sus errores y llegar al arrepentimiento.
Allah es Misericordioso; Su Misericordia estriba en dar tiempo para el
arrepentimiento, y en aceptar el arrepentimiento.
La paciencia está en la disposición divina de Allah; por
ello los
hombres pacientes reflejan esta dignificada disposición. Un hombre
paciente es el que se niega cosas que su carne y su ego desean, pero que
son inaceptables para la razón y la religión; él
se aplica a cosas que son aceptables en la religión y para la razón,
no importa que puedan ser odiosas para su ego, ya que él sabe cómo
poner una brida al caballo salvaje de su carne y de su ego.
La paciencia es un muy alto rango para el creyente, porque los
asuntos tanto de este mundo, como del Más Allá, son resueltos
por
ella. No hay éxito ni perfección, que puedan ser logrados
fácilmente y
sin sufrir. Este dolor es de la carne, que es impaciente por las cosas
que desea, holgazana para trabajar por aquello que ansía, y que
no
conoce medida, anhelando siempre más de lo que necesita.
El Profeta (Que la Paz y las Bendiciones de Allah sean con él)
dice,
"El Paraíso se encuentra rodeado por cosas que la carne no
desea"
Allah promete infinitas recompensas para los que pueden ser pacientes
con la turbulencia de los deseos de la carne y de sus egos. Existen aún
más grandes recompensas para la paciencia que soporta los reveses
de la fortuna, la pobreza, los accidentes, y las enfermedades, las que
son inevitables y provienen de Allah. Sin duda, las calamidades provienen
de Allah, pero las recompensas por ser pacientes y aceptarlas, las acompañan.
Si se despliega paciencia, se reciben recompensas que sobrepasan sobradamente
los dolores. Si se es impaciente, el infortunio es doble -primero la calamidad
inicial y luego la más grande desgracia de haber perdido la recompensa.
El significado del Islam es la sumisión:
la entrega de nuestros
apetitos, deseos y voluntad en favor de la voluntad de Allah. Para
poder someterse, uno ha de ser paciente. En el Islam, la paciencia es
un signo de fé; la degradación y la humillación son
pecados. No
confunda la humillación causada por el temor y la pereza, con la
paciencia y el tesón. El abandonar nuestra propiedad, nuestro honor,
nuestra dignidad a un tirano puede conducirle a uno a abandonar su
religión y su fe por temor, o a vender su alma por este mundo.
El
creyente que teme a Allah, no teme a nadie, y es uno a quien otros
temen. Para él no está permitido rebajarse delante de nadie,
excepto
de Allah.
" 'Abd as-Sabur" es el
bendecido servidor que ha perfeccionado el
equilibrio y la moderación en sí mismo y en todo cuanto
él hace, quien
ni demora ni apura, sino que actúa en un momento determinado. El
es paciente en su continua batalla con su ego y en la oposición
a sus deseos apetitos. El persevera en preservar las ordenanzas de Allah
y en su adoración.
Oh Señor, por el amor de
Tus bellos nombres,
y por el amor de aquellos
en quienes Tus nombres se han manifestado,
condúcenos en su sendero. Permítenos ver
Tus atributos en todos lados alrededor nuestro,
y pule el espejo de nuestros corazones
que quizás podamos ver Tu Belleza reflejada adentro.
`Amin bi hurmati sayyid al-mursalin.'
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quinta
parte |
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