El
ha combinado todas estas células en el cuerpo
con Su conocimiento y Su poder. El las puede desparramar
dentro de los más lejanos rincones del universo
y recolectarlas nuevamente. Así es como nuestros
cuerpos, descompuestos, disgregados a la muerte en
la tierra, dentro de las aguas y en los aires, serán
reagrupados en el Día de la Resurrección.
Así será con los cuerpos de billones
y billones de hombres. Sus vidas, sus mentes, sus
almas retornarán a ellos, y serán congregados
en el campo de Arafat en el Día del Juicio
Final. Allah juntará al pecador y al puro,
al tirano y al oprimido, al bueno y al malo, cara
a cara, y los juzgará. Luego El reunirá
Sus amigos dentro del Paraíso, y Sus enemigos
dentro de Su Infierno.
Así como Allah combina las células del
cuerpo de un hombre, El pone al hombre junto con sus
acciones en el sendero a la eternidad. Los únicos
camaradas de uno son sus propios hechos.
En su negligencia usted no ve como la carne, el corazón,
la mente, el alma, están reunidos, ni los miles
de "mi"es y "yo"es y "míos”,
viviendo juntos dentro suyo. Tampoco percibe los billones
de unidades combinadas dentro de su cuerpo. Y menos
registra que sus hechos conviven con usted, ni el
Infierno, ni el Paraíso que están alrededor
suyo.
Su preocupación con este mundo, -comer, beber,
buscar más y más para comer,
para tener, para disfrutar, su esclavitud a las manos
de su carne y de su ego- le han hecho desatento a
cualquier otra cosa. Unicamente cuando el ave del
alma vuele desde la jaula de la carne se evaporará
este sueño, y usted se encontrará a
sí mismo a solas con sus acciones. Entonces
verá allí a este único compañero
a quien estrecha y
aprieta contra su pecho. ¨Se trata de algo tibio
y amistoso o está lleno de serpientes
y escorpiones, y de espinas envenenadas? En ese momento
usted sabrá que lo que presumía tan
bueno, era el Infierno, y que lo que usted pensaba
era sufrimiento, se trataba del Cielo.
"
'Abd al-Jami' " es aquél en cuyo ser el
carácter visible, la moral y
las verdades escondidas del corazón se hallan
combinadas dentro de una unidad. Tanto su exterior
como su interior son bellos. Las
manifestaciones de todos los preciados nombres de
Allah se encuentran congregadas dentro de él.
El posee la capacidad de reunir lo que es disímil,
diferente y opuesto, dentro y fuera de sí mismo.
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Al
- Ghani
Allah
es el Opulento que es auto-suficiente.
Su esencia y atributos no guardan relación
con ninguna otra cosa. Alguien cuya vida y perfección
dependen de otro, precisa ganarse esa existencia.
Solamente Allah no necesita, ni tampoco precisa ganar.
Sus riquezas son independientes de otros, y sin embargo
todo lo demás es dependiente de El. Allah dice
en la Surah Muhammad, v.38 (47:38):
... Allah es Auto-Suficiente y ustedes son necesitados.
Algunos hombres que se ven a sí mismos como
superiores al resto de la creación, caen dentro
del lastimoso estado de la arrogancia y vanidad. No
son capaces de ver y estar agradecidos por el honor
de haber sido creados como la creación suprema
y por ello recibirá la función de `khalifah'
-regente- en el universo.
La verdadera supremacía del hombre depende
de sentir gratitud y ser humilde, sirviendo a los
servidores de Allah y a lo que Allah haya colocado
a su cargo. Los arrogantes, por el contrario, empujan
sus vanidades hasta el punto de negar a su Creador,
su Señor. En su orgullo, no pueden aceptar
el ser servidores de Allah. No obstante ello no
ven nada malo en ser esclavos el uno del otro!
No pueden darse cuenta que aún para vivir precisan
el aire de Allah, el agua, y la nutrición;
como alimento para sus almas, necesitan adoración.
De hecho, en toda la creación, no existe nadie
cuyas indigencias sean más grandes que las
del hombre. No hay otro sino Allah que sea lo suficientemente
rico como para satisfacer todas estas necesidades.
Si Allah ha enviado Sus libros y Sus profetas, y establecido
religiones para enseñar a los hombres qué
hacer y qué no hacer, no es por Su requerimiento,
es por el de los hombres: para permitirles existir
en este mundo y en el Más Allá tal y
como fueron destinados a hacerlo. Aún los hombres
de ciencia, sociólogos by economistas de hoy
en día afirman que las prescripciones, cánones
y leyes religiosas de Allah conducen a los hombres
a la mejor existencia, física, moral y económica.
Sin duda, todo cuanto Allah ha
creado y ordenado es beneficioso.
El ser un servidor de Allah es el más alto
nivel al cual un ser humano puede aspirar. Cuando
nosotros alabamos a nuestro Profeta, el Amado de Allah
(Que la Paz y las Bendiciones de Allah sean con él),
decimos `abduhu wa rasuluhu'- Su servidor y Su mensajero.
El buen servidor de Allah sabe que Allah no necesita
un servidor, ni tampoco El precisa ser servido. A
El no le es menester nada. El igualmente entiende
que su propio deber es el servir a los servidores
de Allah y a Su creación, incluyéndose
el mismo. No obstante que en realidad a Allah no le
son indispensables servidores para secundar a Sus
servidores -ya que como Saciador de las necesidades,
El Mismo les sirve- El honra a quienquiera que El
elige para aparecer como medio, a manera de herramienta
de Su servicio para Sus servidores.
En realidad, el buen servidor se sirve solamente a
sí mismo al servir a Allah. Porque obtiene
el más grande de los dones, al acercarse a
Allah, al conocerLo, al encontrarLo, y al ser con
El.
Servicio y fidelidad (la cualidad de ser un `mu'min')
se convierten en un común denominador, un nombre
y atributo compartidos, y de esta forma el único
medio para que el servidor conozca a su Señor.
Cuando Allah se dirige a nosotros en Su Corán
como "Oh vosotros que creéis," o
"Oh tú el creyente," El nos llama
con Sus propios atributos, con Su propio nombre, `al-Mu'min',
uno de Sus 99 bellos nombres.
La fé es un tesoro de los riquezas de Allah.
El fiel es el más rico entre los hombres, porque
sabe que no necesita nada de nadie más, excepto
de Allah, el único y verdadero Opulento.
"
'Abd al-Ghani" es el rico que es provisto con
la satisfacción de todas sus necesidades sin
tener que pedir a Allah. El cumple con todos sus deberes
de servidumbre, no a fin de recibir beneficios de
Allah, sino solamente porque ellos han sido ordenados
por Allah.
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Al
- MughniI
Allah
es el Enriquecedor.
Allah hace rico a quienquiera que El desea, y a quienquiera
que es Su voluntad, lo torna pobre. Luego El puede
disponer que el rico se haga pobre, y que el pobre
enriquezca. Unos disfrutan en sus riquezas y otros
sufren en su pobreza. Muchos se vuelven vanidosos
en sus riquezas, algunos se tornan vacilantes y reclaman
injusta su pobreza. Nosotros lo ignoramos, pero solamente
El sabe qué es lo bueno para nosotros. Uno
ha de considerar que la pobreza y las riquezas, así
como otros aspectos de nuestras vidas no son sino
una prueba de toque, que indica nuestro grado de pureza.
Uno ve en algunos fidelidad, confianza, y sumisión,
en otros, objeciones y rebelión.
Esta vida es un terreno de pruebas. Cada uno de nosotros
viene aquí para mostrar su verdadero valer.
Nuestra cuenta bancaria no mide quienes somos ni qué
somos. Hay riquezas más grandes que todas las
fortunas de este mundo; las últimas pueden
ser gastadas, perdidas, arrebatadas por otros, y serán
ciertamente dejadas atrás cuando nos encontremos
con nuestro Señor. Pero las verdaderas riquezas
son el conocimiento y la fé, los que no disminuyen
al gastarlos, ni se devalúan con el paso del
tiempo. Ellos son nuestros compañeros en el
sepulcro y en el Más Allá. El propósito
de nuestras vidas es pasar este examen.
Allah prueba a algunos con las riquezas y a otros
con la pobreza. Lo importante es la sumisión
a la voluntad de Allah. Las riquezas de este mundo
tientan a uno a rebelarse y a ser arrogante. La pobreza
lo
empuja a uno a dudar y a quejarse. Es arduo para el
rico ser humilde, mientras que el pobre lo es. Es
difícil para el pobre la aceptación
y el ser generoso, pero le es accesible ser devoto.
El Profeta (Que la Paz y las Bendiciones de Allah
sean con él), dijo, "Mi pobreza es mi
orgullo". La prueba no es una simple examen.
No es suficiente que el rico sea humilde para pasarla,
ni que el pobre confíe en Allah y acepte su
condición. El rico ha de saber ser agradecido
y considerar que sus riquezas no le son propias, mostrando
su gratitud mediante su generosidad. Los pobres han
de trabajar duro para mejorar su situación,
y no obstante sus esfuerzos, admitir su penuria. Este
es el verdadero significado de la confianza en Allah,
quien dice, "Yo no cambiaré‚ la
suerte de quienes no la modifican ellos mismos."
Los pobres que aceptan su condición, que están
contentos con lo que poseen, que no son envidiosos,
son ricos. Los ricos que son míseros, ambiciosos,
que desean más, son pobres. El paciente está
destinado al Paraíso, e igualmente el rico
agradecido y generoso.
En cierta oportunidad un devoto puro preguntó
a un hombre con conocimiento cuál debía
ser la actitud de aquél a quien Allah hubiera
conferido riquezas y la de uno al que Allah le hubiese
dado la pobreza. El sabio dijo que el rico debía
mostrar su agradecimiento y que el pobre debería
ser paciente. El creyente puro replicó que
los perros en su aldea se comportaban de esa forma!
El sabio, molesto, le preguntó entonces, qué
pensaba él que habrían de hacer. El
creyente puro contestó, "El pobre debe
ser agradecido, y el rico debe donar todas sus riquezas."
"
'Abd al-Mughni" es el servidor de Allah que ha
sido hecho totalmente rico, tanto materialmente como
espiritualmente, de modo que se convierte en un instrumento
de la satisfacción de las necesidades de los
indigentes. El también se proyecta como un
ejemplo para que otras gentes ricas hagan lo mismo.
El se transforma en un medio de distribuír
las riquezas de este mundo y del Más Allá
, para los elegidos de Allah.
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Al
- Mani '
Allah
es el que desvía el daño de Su creación.
El hombre no es capaz de realizar, y sin embargo nosotros
no somos capaces de comprender esto. Nosotros deseamos,
ponemos nuestra energía e intentamos obtener
aquello que ambicionamos y que es nuestra voluntad.
Nuestras ansias no conocen fin, y nuestros planes,
cálculos y esfuerzos para obtener lo que anhelamos
no tienen límite. Pero la obtención
de estos deseos depende de muchas causas, efectos
y motivos. No siempre logramos todo cuanto aspiramos
y por lo cual hemos trabajado. Las causas que producen
resultados y los llevan a cumplirse dependen de la
manifestaci¢n del atributo de Allah de `al Mu'ti',
el Otorgador. Cuando nuestros afanes no se dan, es
una manifestación del atributo de Allah de
`al-Mani`' el Obstructor. En ambos casos, lo que ocurre
es lo que estaba prefijado a pasar de acuerdo con
el destino fijado por Allah; uno conoce su propio
sino solamente después que se verifica.
Allah al-Khabir es consciente de nuestros deseos.
Allah al-Ghani posee infinitos lugares conteniendo
tesoros que tienen lo que nosotros ansiamos. Allah
al-Karim no retiene aquello que anhelamos. Allah al-Qadir
es capaz de procurar instantáneamente aquello
que nosotros ambicionamos. Allah es el Más
Rico, Más Munificente, el Más Poderoso,
el Más Justo.
Si nosotros no recibimos lo que aspiramos, no es porque
El no lo sepa, ni porque El no lo posea, ni porque
El no pueda permitirse dárnoslo; ni tampoco
es El incapaz de entregárnoslo. El es perfecto,
libre de todo defecto. No obstante que la razón
pueda ser desconocida para nosotros, hemos de creer
que si no recibimos aquello que es nuestro afán
y nuestra voluntad, es porque constituye lo mejor
para nosotros.
Es como si hubiese un padre perfecto que ama y protege
profundamente a sus hijos. El es sabio, rico, generoso
y amable, no solamente para con sus hijos y su familia,
sino para todos. Si él impide que uno de sus
hijos coma demasiado, o que ingiera una fruta verde,
o que juegue con un juguete peligroso, ¨podemos
llamarle falto de compasión? Ciertamente él
evitó que su hijo comiese o hiciese algo pensando
en lo mejor para el niño. Sin duda la piedad
de Allah es infinitamente superior a la del más
compasivo de los padres.
Allah dice en la Surah Baqarah, v.2l6 (2:216):
... y puede ser que tú odies una cosa aunque
sea buena para tí, y puede ser que tú
ames algo aunque
sea malo para tí; y Allah sabe, pero tú
no.
"
'Abd al-Mani' " es el que ha sido preservado
por Allah de lo dañoso para él. A su
vez, él protege a los que se encuentran a su
alrededor de cosas perjudiciales, aún cuando
ellas pueden aparecer de formas tan atractivas tales
como la riqueza, la fama, la belleza, la alegría,
etc.
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Ad
- Darr
Alla
es el creador de lo dañoso y de lo malo así
como El es el creador de lo bueno y de lo beneficioso.
El atributo de `ad-Darr', el Creador del Mal, es generalmente
concebido junto con el atributo de `an-Nafi`', el
Creador del Bien.
Ninguno de los dos nombres aparece en el Corán.
Pertenecen a los atributos de Allah bajo la autoridad
del Profeta (Que la Paz y las Bendiciones de Allah
sean con él).
Algunas veces los dos atributos son inseparables.
Lo que es veneno para uno es medicina para otro. Lo
dulce para uno es amargo para otro. Pensamos que el
alimento nutre por sí mismo y que el veneno
mata por sí mismo. Creemos que el responsable
del bien o del mal es un hombre, o un ángel,
o el Diablo, mientras que todo cuanto ocurre es por
la voluntad del Poder Eterno. No obstante que Allah
ha creado el mal así como el bien, El también
nos ha enseñado a optar por el bien y a escapar
del mal. El nos ha dado el poder de la discriminación,
nos entregó una voluntad, y libertad para elegir.
De toda la creación, solamente el hombre posee
voluntad. Por medio de ella, Allah ha separado a la
humanidad en dos porciones: los buenos haciendo el
bien y siendo conducidos hacia él, y los malos
haciendo el mal y siendo conducidos hacia el mal.
Esto -con conocimiento, con su voluntad- lo hacen
los hombres mismos.
Allah El Más Elevado es `Halim', gentil, y
El es `Sabúr', paciente.
El no destruye a los que han optado por el mal. El
sigue alimentándoles, permitiéndoles
disponer de tiempo, de modo que tengan la posibilidad
de cambiar, lo que algunas veces hacen: los buenos
para empeorar o los malos para mejorar. Todo ello
es una prueba. El examen final es en el momento que
uno inhala su última respiración. Sin
duda, si una pared está fisurada e inclinada
hacia la derecha, a medida que el tiempo pase, se
torcerá más y finalmente colapsará
sobre ese costado. Pero, raramente, justo cuando la
pared estaba por caer hacia el flanco sobre el que
se ladeaba, ocurre una cosa inusual. Un huracán,
un terremoto, o bien enderezará la pared o
hará que se derrumbe hacia el otro lado. De
igual manera los que se rebelan, los que no creen,
que se convierten en juguetes en las manos de sus
egos y en las garras del Diablo, un día pueden
sentir los dolores del temor de Allah y tomar el recto
sendero. O pueden aparentar que son como los que siguen
el recto sendero -devotos, compasivos, y generosos;
pero comenzar a complacerse consigo mismos, hacerse
arrogantes, pensar que son mejores que otros- y resultar
rechazados de la misericordia de Allah como lo fué
el arrogante Diablo.
Sin duda el sufrimiento por que pasamos, los perjuicios
que nos vienen, son solamente nuestra propia culpa.
No obstante que Allah creó el mal y nos ordenó
evitarlo, y nos lo prohibió, corremos detrás
de las cosas que se encuentran vedadas. Esta es la
prueba. Pensamos que el Diablo es una horrible criatura.
Pero muestra su fealdad únicamente a los que
lo detectan. Cuando viene a tentar, aún a los
santos, como apareció a Jesús Cristo
(Quiera Allah bendecirle), se presenta adoptando las
formas de una hermosa mujer.
Allah ha manifestado Su atributo de Creador de lo
Dañoso en el Diablo y en los que le siguen;
El creó el Fuego del Infierno para ellos.
No obstante que Allah creó el mal, la causa
de que llegue, es solamente usted mismo. Si le toca
la bancarrota es a través de su deshonestidad
o ambición desmedida, o incapacidad. Si le
arriba una enfermedad, por lo general es debido a
su descuido o su negligencia de su cuerpo. A pesar
que Allah ha creado el mal, el que lo desea, trabaja
por él y finalmente lo obtiene, es el servidor
mismo. Algunos obran como advertencias para los demás,
otros aprenden de sus propias lecciones. Prácticamente
no existe nadie que no haya resbalado dentro del pecado
alguna u otra vez; el que sufre por ello es el que
se educa en sus propios errores, ya que ese constituye
el mejor de los arrepentimientos.
No obstante, algunas veces Allah El Más Elevado
coloca un velo de dolor y sufrimiento sobre los que
El ama y los que Lo aman, para ocultarlos de los ojos
de otros.
Esta es una bendición de Allah otorgada por
medio del padecimiento. Allah usa las dificultades
y el dolor como medios para instruír a Sus
servidores. Si no existiese nada negativo, perturbador
o doloroso en el mundo, y si los hombres no fuesen
afligidos por estas cosas, ¨cómo podrían
haber ganado condiciones tan benéficas como
la paciencia, la perseverancia, el coraje, y la constancia?
Cuando uno se encuentra afligido con el sufrimiento,
el temor, la enfermedad, o la pobreza, sepa que no
existe otro sino Allah que pueda disiparlos. Cuando
uno se halla bendecido con la felicidad, la salud,
el éxito y riquezas, nuevamente solamente El
puede sostenerlos. Por ello, ya sea en salud o enfermedad,
en alegría o tristeza, usted está destinado
a someterse y tornar unicamente a El, porque tanto
lo bueno como lo malo provienen de la misma fuente.
Ambos son verdaderos y justos.
No obstante esto no significa que uno ha de abandonarlo
todo en las manos de Allah. Se deben buscar las causas
creadas por nosotros, o por otros e intentar colocar
las cosas en su lugar de un modo legítimo.
Hacerlo no implica falta de fé en el Creador
del bien y del mal. Constituye la mejor forma de adoración
bajo las circunstancias.
"
'Abd ad-Darr " es un testigo del Unico que ejecuta
lo que El desea realizar cuando es Su voluntad hacerlo.
El recibe la enseñanza del misterio
del secreto de la unidad de todo cuanto ocurre. El
sabe que el mal así como el bien provienen
de Allah y que tanto lo malo como lo bueno han de
ser bienvenidos.
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An
- Nafi '
Allah
es el creador del bien.
Allah ha creado al hombre como lo mejor de Su creación
y le haconferido dones que le hacen único y
superior al resto de ella. Los mejores dones que El
ha dado al ser humano son el intelecto, la consciencia,
y la fé. Estos son los medios por los cuales
El nos enseñó a discriminar y elegir
para nosotros mismos lo mejor de Su creación.
El hombre es también único en que él
posee una voluntad, la única en el universo
con excepción de Allah. Su pequeña voluntad
puede ser solamente controlada por la más grande
de Allah. Esta limitación significa que no
somos dejados libres ni y abandonados a nosotros mismos.
Allah ha dado libertad solamente al hombre para ver
si él se somete a la voluntad de Allah, ser
el mejor de la creación, gobernar en Su nombre
y poseer lo mejor del universo, o si él se
rebelará, causará su propia caída,
y será rechazado de la misericordia de Allah,
como lo fué el Diablo. La capacidad humana
de elegir entre el bien y el mal, no es una prueba
para que Allah vea como se comportará Su servidor.
Allah creó nuestros destinos antes que El nos
diera la vida; por lo tanto, El sabe. La misericordia
de Allah nos llueve continuamente, como lo hace todo
cuanto de bueno El ha creado. Nuestra voluntad no
puede traernos nada que esté destinado a alguien
más, ni logra impedir que algo que forma parte
de nuestro destino se cumpla. Tampoco somos capaces
de escoger, porque a menudo aquello que elegimos se
desliza de nuestras manos, y lo que no deseábamos
nos ocurre. Aún si tenemos lo que ambicionamos,
nos habría llegado de cualquier manera.
Cuando el hombre mira al universo, lo que él
percibe, es la voluntad de Allah, aquello `con lo
cual' él ve, es la voluntad de Allah, lo que
él comprende de cuanto registra, es el designio
de Allah, lo que él parentemente ha elegido,
es el deseo de Allah. Su pequeña voluntad consiste
en ser capaz de abrir sus ojos para recibir todo el
bien que Allah ha planeado para él, o cerrar
sus ojos y no obtener nada. Es como si los tesoros
de Allah se estuviesen volcando continuamente, como
una lluvia bendecida. Tenemos que ser atenntos para
recibirla. Si no estamos allí, será
desperdiciada. Para ser estar presentes, tenemos que
expandir nuestros ojos, mentes, corazones, y manos.
Hemos de estar prestos, despiertos, conscientes. Así
es como captamos y adquirimos los bienes que Allah
ha creado.
"
'Abd an-Nafi'" es el que ve y recibe el bien
que Allah ha creado y está encargado de distribuir
las generosidades de Allah -las más grandes
de las cuales son el conocimiento y la fé-
a los que son merecedores de lograrlas. El es como
Khidr, y sigue su sendero y ejemplo.
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An
- Nur
Allah
es la Luz que es difundida sobre la creación
entera, haciéndola visible.
Así como esta Luz es responsable de tornar
visible lo sensible, también permite conocer
lo concebible. La luz que muestra lo perceptible es
la luz de la fé y de la sabiduría, y
el ojo que la ve es el `basirah' el ojo del corazón.
Esa Luz es la luz de la existencia; la no-existencia
es obscuridad. Esa Luz se hace visible a sí
misma así como hace que todo lo demás
lo sea. Esta Luz es la luz que trajo la manifestación
desde la obscuridad de la no-existencia. No hay un
solo tomo entre todas las cosas que viven en los cielos
y en la tierra y en aquello que se encuentra entre
ellos que no apunte a la existencia de su Creador,
"...la Luz de los cielos y de la tierra".
(Surah Nur, v.35 -24:35-).
El sol difunde la luz sobre el cielo y la tierra,
permitiéndonos ver las cosas alrededor nuestro
-grandes y pequeñas, de diferentes formas y
colores- capacitándonos para identificar aquello
de lo cual podemos beneficiarnos y esto que nos puede
perjudicar. En esa luz nosotros encontramos nuestro
camino y vemos los hoyos y los pantanos. De la misma
forma, Allah nos ha conferido la luz de la fe, que
nos muestra el recto sendero de la salvación
y los hoyos y los pantanos de la infidelidad, del
pecado y de la rebelión. El sol de la fe en
el corazón del creyente le hace hermoso de
facciones y bello de carácter. La luz de la
fe elimina la obscuridad de la infidelidad y del pecado
dentro y fuera, trayéndonos a la luz de la
verdad, de la salvación, y de la serenidad.
El diablo, y nuestro propio demonio, el ego, son ladrones
que gustan de operar en la obscuridad y de penetrar
en casas obscuras. Ellos no entrarán en la
divina casa, el corazón iluminado por la luz
de la fe. El umbral al corazón es la mente;
la luz de ese umbral es el conocimiento; esa luz cierra
el paso a la maldad de la ignorancia, la imaginación,
la hipocresía y la arrogancia. El alma precisa
la luz y detesta la obscuridad. Así como la
luz del alma es consciencia, su obscuridad es la negligencia.
Usted que gasta tanto de sus esfuerzos y riquezas
para iluminar su vida material con artefactos de luz,
deslumbrantes joyas y brillante ostentación,
porqué apaga la luz de su corazón? No
vé‚ que puede hacer que se acostumbre
a la obscuridad y se torne ciega como el murciélago?
Si los ojos de su cabeza se vuelven ciegos, alguien
podrá conducirle de la mano en el camino; pero
aquél cuyo corazón está ciego
no puede ser conducido y se perderá en la eternidad.
'Abd an-Nur" es el servidor de Allah que ha recibido
la bendición de una respuesta a la plegaria
del Profeta Muhammad (Que la Paz y las Bendiciones
de Allah sean con él), "Oh Mi Señor,
dame luz," y que ha llegado a conocer el secreto
del versículo del Corán, "Allah
es la Luz de los cielos y de la tierra". El sabe
que toda existencia, conocimiento, pensamiento y sentimiento
provienen de esa luz, y que toda existencia y conocimiento
en el universo no son nada sino esa luz.
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Al
- Hadi
Allah
es el que crea la guía, conduciendo a Sus servidores
al bien, a la generosidad y la satisfacción
de sus necesidades. El guía primero a Sus mejores
servidores al conocimiento de Su esencia. Luego El
guía sus otros buenos servidores a contemplar
en su creación las cosas que manifiestan Sus
atributos. El guía cada
criatura hacia aquello que le es necesario para su
existencia.
Allah dice en la Surah Ta-Ha, v.50 (20:50)
Nuestro Señor es El que da a cada cosa su naturaleza,
luego la guía (al conocimiento, para satisfacer
sus necesidades).
El resultado de esta guía es la fe. Lo opuesto
de la guía es el ser conducido al desvío,
cuyo resultado es la infidelidad. El hombre está
hecho como los platillos de una balanza. Tiene el
potencial para ir hacia un lado o hacia el otro. Por
lo tanto para que se mueva hacia el costado de la
fe o hacia el costado de la infidelidad, ha de haber
algún peso colocado, ya sea en uno de los platillos
de la balanza, o en el otro. Allah es el único
que ha creado la guía y la desviación.
El es el creador de las causas de la fe, que deleita
el corazón, y de la infidelidad, que deleita
al ego. El deleita a quienquiera que El desea y conduce
al desvío a quienquiera
que El desea.
Nadie puede conducir al desvío a quien haya
bien sido guiado por Allah. Y nadie puede conducir
al recto sendero al que Allah ha desviado. Pero Allah
no conduce a su servidor al desvío por la fuerza
o sin motivo. El conduce al hombre a la perdición
solamente cuando él mismo malogra su voluntad
y torna su potencial hacia la infidelidad.
Sin embargo, en el hombre, la fe es esencial, fundamental.
La infidelidad, por el contrario, es solo incidental
y accidental.
La fe es esencial en el hombre. Allah reunió
las almas antes de la creación en el reino
de los espíritus y les preguntó, "¨No
soy Yo vuestro Señor?" y todos nosotros
contestamos, "Sin duda!" Así
es que nuestras almas tienen un pacto con Allah. Podemos
no recordar la promesa de nuestras almas, pero ello
no invalida el pacto. Este acuerdo con Allah antes
de nuestra creación, constituye el motivo por
el que Allah nos guía, y la razón de
los dones para cada alma. El nos ha concedido un cuerpo
perfecto para vivir en él, sustento para el
mantenimiento de ese cuerpo, y una mente para percibir
cosas que nos recuerden Su existencia y nuestro pacto
con El. El nos ha dado los Libros, los Mensajeros,
los profetas y santos y hombres de conocimiento, para
recordar, para enseñar, para confirmar este
convenio. A medida que el hombre lo desea, que es
su voluntad, y que permanece en él, la guía
de Allah siempre aumentará.
El que es bien guiado, conoce la verdad, la respeta
y la acepta. Preferirá la muerte antes que
la aplicación de la falsedad, que constituye
injusticia y tiranía. Aún si tuviese
interés, fuerzas, y apoyo para ir en contra
de la verdad, no lo haría. El dice únicamente
la verdad, la escucha, vive por ella y por ella muere.
Ese es el bien
guiado.
" 'Abd al-Hadi" es el servidor de Allah
que ha recibido la respuesta a su plegaria (Fatiha,
v.5, -1:5- ), "Guíanos por el recto sendero"
El sabe el secreto del bello nombre de `al-Hadi',
y así se hace un instrumento para la salvación
del hombre. El ha sido encargado de hacer cumplir
la verdad: aquello que Allah ordena, y aquello que
Allah prohibe.
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Al
- Badi '
Allah
es el Originador de la creación, a la que creó
sin modelo ni material.
El no necesita conocimiento previo para pensar, o
previamente investigar, ni descifrar. El inventa la
primera de cada cosa en la creación. No había
nada antes de El, de modo que El no se parece a nada;
todas las cosas fueron hechas después por El
-únicas, sin par, inigualadas por ninguna otra,
y de ninguna manera similaraes a El. Todo cuanto El
crea es una maravilla, un asombro, ya que El se originó
de la nada. Como las creaciones originales, todas
las cosas continuamente creadas, son diferentes una
de otra. No obstante asemejarse entre sí, también
son diferentes una de otra. No existen dos hombres
que sean iguales.
Un hombre se maravillaba ante el califa Hz. Umar (Quiera
Allah estar complacido con él) acerca del juego
de ajedrez. "Mira a este tablero, que no es más
grande que un pie cuadrado," dijo. "Un
hombre puede jugar miles de juegos sobre él,
y ninguna será igual al otro!"
Hz. 'Umar (Quiera Allah estar complacido con él)
dijo, "Porque no miras a la cara de un hombre,
que es más pequeña que el tablero de
ajedrez? No obstante que los ojos, la nariz, la boca,
se encuentran siempre en el mismo lugar, si miras
a millones de hombres, no encontrarás dos iguales.
Y cuando se añaden las variedades de expresiones,
no hay fin a las diferencias, así como no hay
fin al poder, la sabiduría y la originalidad
de Allah El Más Elevado."
La atención y la curiosidad son dos de los
grandes dones hechos al hombre. Todo el conocimiento,
la ciencia, la industria, son invenciones producto
de estas cualidades. El hombre no puede inventar ni
originar; todo cuanto él puede hacer es descubrir
cosas que Allah ha creado previamente. Al observar
el hombre los fenómenos con su atención
e investigarlos con su curiosidad, viendo el modelo
del ave y del pez, y utilizando los minerales y los
materiales que le son disponibles, él descubre
los aeroplanos y los submarinos. Algunos se detienen
allí, prosperando con las ganancias materiales
y la fama, haciéndose arrogantes, pensando
que `ellos' han inventado y que ellos' han creado.
Bendecidos son los científicos e inventores
que usan su éxito como una introducción
al más grande éxito de recibir el amor
de Allah en sus corazones; ellos ven la Mano del Poder
de Allah el Originador y de Allah el Todo-Poderoso,
quien los ha utilizado como herramientas para producir
sus descubrimientos.
Qué bien han dicho los sabios, "Los que
trabajan con la divina sabiduría son luz, los
que practican el conocimiento son guías, los
que dan sano consejo son lámparas, los que
piensan y saben están vivos, los que son ignorantes,
están muertos."
"
'Abd al-Badi' " es el testigo de que Allah El
Más Elevado es el creador de todas las cosas
en su esencia, atributos, y acciones. A él
le son otorgadas las capacidades de saber, de descubrir,
y de construir cosas que los demás no pueden.
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Al
- Baqi
Allah
es el Siempreviviente, cuya existencia en el futuro
es para siempre.
El es depués del después; El es también
antes del antes. El no tiene ni principio, ni fin.
El tiempo solamente existe para la cambiante creación.
El Tiempo comenzó con Su palabra de creación
y tendrá fin en el Día del Juicio. No
existía el tiempo antes de la creación,
pero Allah existía. La creación tendrá
fin, y el tiempo con ella. Pero Allah el Siempreviviente
todavía continuará existiendo.
Este mundo no es sino una casa de huéspedes,
donde el visitante se queda por un tiempo, y luego
parte. Durante milenios, cuántos visitantes
han venido, y se han ido. Quiénes eran? Dónde
están?
Naciones y civilizaciones han venido, y se han ido.
El hombre y todo lo demás en el universo es
como esto; pero para el hombre este mundo es también
un campo donde él labra para cultivar trigo
o espinas, y cuya cosecha él encontrará
en el Más Allá. Esta vida es como un
sitio para desfilar, todo el mundo pasa cuando llega
su turno, todos en grupos diferentes, bajo diferentes
banderas, con diferentes uniformes, marchando a diferente
música. Nadie es dejado en este mundo, ni este
mundo es dejado con nadie. Todo es material, temporal
-incluyendo al mundo mismo, el universo entero- excepto
Allah, el Siempreviviente.
Y sin embargo existe un modo de ganar una vida eterna
durante esta corta visita aquí. Se logra mediante
no atar nuestro corazón a este mundo. Es mediante
no trabajar solamente por el provecho en este mundo,
mediante no trabajar para nuestro propio beneficio
inmediato.
Si uno trabaja por el amor de Allah, para la complacencia
de Allah, por el beneficio de la creación de
Allah ahora y en el futuro, cuando todo haya terminado
y este cuerpo haya regresado al polvo, nuestro trabajo
nos llevará a la eternidad. Si usted es un
médico o un arquitecto, cuando usted vaya a
ese reino donde no hay nadie que esté enfermo
ni nada para construír, tanto su ser como su
conocimiento desaparecerán. Pero si usted descubrió
la penicilina, que seguir curando enfermos mucho tiempo
después que usted se haya ido, o si usted construyó
un puente que la gente cruzará durante largo
tiempo, y si sus intenciones al hacer estas cosas
fueron las de servir antes que las de ganar, usted
obtendrá la eternidad en el Más Allá
por lo que usted haya hecho en esta vida temporal.
"
'Abd al-Baqui " es el buen servidor de Allah
a quien es dado el conocimiento de la eternidad, a
quien Allah ha hecho eterno dentro de Su eternidad
en el estado de `baqá' billah'. En ese estado
su adoración es su servidumbre, en la que el
servidor y el Señor se han hecho uno, y no
ha quedado nada del servidor mismo.
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Al
- Warith
Allah
es el Heredero final, a quien todo es dejado, después
que sus poseedores temporales han partido.
El es el que existe después que toda existencia
desaparece; es a El a quien toda existencia retorna.
Es El quien preguntará :¨A quién
pertenece el reino este día?
Y es El quien responderá: A Allah, el Unico,
el Siempre-Dominante.
(Surah Mu'minun, v.16 -23:16-)
El descuidado no toma consciencia de que todo cuanto
él posee, incluyéndose a sí mismo,
le es solamente prestado. El que no está agradecido
por las infinitas larguezas de Allah el Más
Generoso, es arrogante, pensando que es suyo aquello
que posee. Así, lo utiliza para su propio placer.
Cuando él desaparece, él y todo lo demás
regresan a Allah el Siempreviviente, quien es antes
que el antes y después que el después,
quien es el único Poseedor, el Heredero de
todo. Entonces él será interrogado:
¨A quién pertenece el reino este día?
Y entonces sabrá la verdad, solamente que demasiado
tarde.
Pero aquellos cuyos ojos del corazón ven, y
cuyos oídos del corazón escuchan, recuerdan
y escuchan continuamente: A Allah, el Unico, el Siempre-Dominante.
Ellos saben que no son sino cuidadores temporarios
de lo que se encuentra en sus manos. Es como si fuesen
exaltados cajeros del banco de Allah, que no siguen
los deseos de su carne ni las órdenes de sus
egos, sino que hacen la voluntad de Allah por Su amor
y por Su complacencia. En ello, se tornan uno con
Allah y se hacen eternos y siemprevivientes.
"
'Abd al- Warith " es el servidor que adquiere
el secreto del nombre el Heredero, quien se encuentra
en el estado de `baqa' billah', "sempiternidad
con Allah," y que recibe su porción de
la sabiduría divina y el rango de los profetas.
`'Abd al-Warith' es el heredero de los profetas en
conocimiento, sabiduría y guía.
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Ar
- Rashid
Allah
es el Recto Maestro que ordena rectitud para toda
criatura.
En Su sabiduría El conduce todos los asuntos
hacia su finalidad de un modo y orden perfectos. El
es el maestro final que lo conduce a uno al recto
sendero y la salvación. El es un perfecto instructor
y jamás
erra, ni en Su sabiduría ni en Sus acciones.
Cada cosa hecha por El tiene un claro y benéfico
propósito. Su enseñanza es tan efectiva
que se convierte en la naturaleza de cada cosa en
el universo que sigue Su voluntad.
Para el hombre El ha enseñado beatitud, prosperidad,
y salvación en Su Corán. El no impone
lo que El enseña, sino que deja a la voluntad
del hombre el actuar de acuerdo con lo que le es enseñado.
El muestra el sendero hacia la paz, bienaventuranza
y prosperidad como una recompensa por actuar de acuerdo
con lo que El enseña. Aunque Allah el Todo-Poderoso
es capaz de forzar Sus mandamientos, El elige permitir
que el hombre gane sus recompensas por su propia decisión
de actuar de acuerdo con lo que le es enseñado.
El hombre en su rol de estudiante, primeramente ha
de estar atento y conscientede lo que se le está
enseñando. Luego ha de usar la inteligencia
que le fué dada por su maestro para disciplinarse
y educarse a sí mismo, a su ego. Luego debe
aprender las leyes divinas de Allah, y de acuerdo
con ellas, impulsar la máquina de su ser material.
El Islam es la religión en la cual aprender
es obligatorio para todos los hombres y las mujeres.
Al aprender de Allah, el último y Recto Maestro,
ellos ven el orden perfecto dentro y fuera de sí
mismos. El Más Grande Maestro hace que Sus
estudiantes vean Su Voluntad, Su poder, Su Generosidad,
Su Amor, Su Compasión. El hace que los estudiantes
Lo amen, vivan para hacer lo que El dice, amen trabajar
para Su complacencia y el convertirse en seres virtuosos.
"
'Abd ar-Rashid" es el virtuoso que ha arribado
al sendero correcto que conduce a la voluntad de Allah
y las órdenes de Su Mensajero.
Este es el rango del `murshid', el gran maestro que
ha llegado a conocer, a encontrar, y hacerse cercano
a Allah. Al hallarse en el camino directo, también
está autorizado para conducir a otros por el
recto sendero.
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As
- Sabur
Allah
es el Más Paciente.
En todas las cosas El es, en perfecta medida y en
perfecto tiempo.
El es paciente, y El ama y ...está con los
que son pacientes.
(Surah Anfal, v.46 -8:46- )
En Su creación así como en Sus acciones,
en Su trato con Su creación, nada es más
grande ni más chico, mejor o peor, más
temprano ni más tardío, de lo que le
ha sido predeterminado que sea. El no demora las cosas
más allá de sus momentos prefijados
ni deja de terminarlas, como lo haría un perezoso,
ni tampoco se apresura y termina cosas con defectos,
como un impaciente lo haría. Más bien
El hace todas las cosas en su momento apropiado y
de la manera justa en que han de ser hechas.
Allah no apura el castigo del pecador. El les envía
su sustento, los protege de daños, y les permite
vivir en salud y prosperidad, porque El ha fijado
un momento determinado para cada cosa. Todo ha de
seguir su curso. Su paciencia con los pecadores existe
a fin de darles tiempo para ser cuidadosos, para tomar
en cuenta sus errores y llegar al arrepentimiento.
Allah es Misericordioso; Su Misericordia estriba en
dar tiempo para el arrepentimiento, y en aceptar el
arrepentimiento.
La paciencia está en la disposición
divina de Allah; por ello los hombres pacientes reflejan
esta dignificada disposición. Un hombre paciente
es el que se niega cosas que su carne y su ego desean,
pero que son inaceptables para la razón y la
religión; él se aplica a cosas que son
aceptables en la religión y para la razón,
no importa que puedan ser odiosas para su ego, ya
que él sabe cómo poner una brida al
caballo salvaje de su carne y de su ego.
La paciencia es un muy alto rango para el creyente,
porque los asuntos tanto de este mundo, como del Más
Allá, son resueltos por ella. No hay éxito
ni perfección, que puedan ser logrados fácilmente
y sin sufrir. Este dolor es de la carne, que es impaciente
por las cosas que desea, holgazana para trabajar por
aquello que ansía, y que no conoce medida,
anhelando siempre más de lo que necesita.El
Profeta (Que la Paz y las Bendiciones de Allah sean
con él) dice, "El Paraíso se encuentra
rodeado por cosas que la carne no desea"
Allah promete infinitas recompensas para los que pueden
ser pacientes con la turbulencia de los deseos de
la carne y de sus egos. Existen aún más
grandes recompensas para la paciencia que soporta
los reveses de la fortuna, la pobreza, los accidentes,
y las enfermedades, las que son inevitables y provienen
de Allah. Sin duda, las calamidades provienen de Allah,
pero las recompensas por ser pacientes y aceptarlas,
las acompañan. Si se despliega paciencia, se
reciben recompensas que sobrepasan sobradamente los
dolores. Si se es impaciente, el infortunio es doble
-primero la calamidad inicial y luego la más
grande desgracia de haber perdido la recompensa.
El significado del Islam es la sumisión: la
entrega de nuestros apetitos, deseos y voluntad en
favor de la voluntad de Allah. Para poder someterse,
uno ha de ser paciente. En el Islam, la paciencia
es un signo de fé; la degradación y
la humillación son pecados. No confunda la
humillación causada por el temor y la pereza,
con la paciencia y el tesón. El abandonar nuestra
propiedad, nuestro honor, nuestra dignidad a un tirano
puede conducirle a uno a abandonar su religión
y su fe por temor, o a vender su alma por este mundo.
El creyente que teme a Allah, no teme a nadie, y es
uno a quien otros temen. Para él no está
permitido rebajarse delante de nadie, excepto de Allah.
"
'Abd as-Sabur" es el bendecido servidor que ha
perfeccionado el equilibrio y la moderación
en sí mismo y en todo cuanto él hace,
quien ni demora ni apura, sino que actúa en
un momento determinado. El es paciente en su continua
batalla con su ego y en la oposición a sus
deseos apetitos. El persevera en preservar las ordenanzas
de Allah y en su adoración.
Oh Señor, por el amor de Tus bellos nombres,
y por el amor de aquellos en quienes Tus nombres se
han manifestado, condúcenos en su sendero.
Permítenos ver Tus atributos en todos lados
alrededor nuestro, y pule el espejo de nuestros corazones
que quizás podamos ver Tu Belleza reflejada
adentro.
`Amin bi hurmati sayyid al-mursalin.'
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quinta parte