El
es único que es merecedor de devoción,
de respeto, de agradecimiento, y de alabanza.¨Como
puede uno
alabar a otro que El en Su presencia, cuando todo
proviene de El? El es la fuente de todos los dones
y de todas las perfecciones. El
nos ha dado directamente la vida, una bella forma,
fuerza,inteligencia, lenguaje, y así sucesivamente.
Por manos de otros hombres o por medio de los intermediarios
que constituyen Sus otras creaciones nos brinda dones
traídos hasta nosotros. Estas dádivas
alaban a Allah; aquellos a través de cuyas
manos estos dones llegaron, loan a Allah; ¨no
habremos nosotros de alabar a Allah? El hombre inventó
la computadora, que trabaja, habla, escribe, se comunica,
captura las formas y sonidos de las cosas. La máquina
misma,
al hacerlo, ensalza a su inventor. De esta manera
toda la naturaleza elogia a Allah con
su existencia y su funcionamiento. La gente que usa
y se beneficia de esa computadora encomia a su inventor.
Es así como el servidor loa al Creador. Luego
el inventor se ensalza a sí mismo. Allah el
Inventor de todo esto se alaba a Si Mismo y no está
en necesidad de loas de ningún otro.
Allah en Su misericordia y generosidad ha ordenado
que el hombre, para su propio bien, cumpla determinados
deberes, y que evite ciertos males para su propia
paz y salvación. Existen obligaciones tales
para llevar a cabo en cada hora de nuestra vida; cuando
se ejecutan en los momentos prefijados, se reciben
beneficios tanto materiales como alegrías espirituales
y sabiduría, acusadamente si esas tareas son
hechas por amor de Allah. Con ello llega una recompensa
de especial iluminación. Así mediante,
el hombre aprendió lo que supo, y con ello
progresó. Con lo que Allah prohibió
al hombre que hiciese, El lo protege del fuego del
Infierno.
El más grande de todos los pecados es `kufr',
negación; negar es lo opuesto de la alabanza.
Imagine un benefactor de una comunidad que ha ayudado
a cada uno, por medio de quien todos se beneficiaron
por igual y aún más, del cual dependen
la vida y la armonía de la sociedad. Si alguien
insultase este benefactor, refutara sus buenas acciones,
¨qué haría la comunidad que lo ama
y lo respeta? Estarían iracundos, hostiles,
vengativos. Aunque esa persona no hubiese hecho ningún
daño a la gente, todos ellos le odiarían,
lo maldecirían e intentarían destruírlo.
Como él había insultado al benefactor,
considerarían el perjuicio como hecho a todos
ellos.
Es así que, si se niega la existencia de Allah
o se critica Suscánones, o se minimizan Sus
perfectas cualidades y benevolentes actos, uno es
maldecido no solo por los hombres, sino por toda la
creación. Como no existe lugar que no sea Suyo,
tal individuo no será capaz de huir. Nosotros
tomamos refugio de El en El. Toda alabanza es debida
al Señor de la creación entera, quien
nos conduce desde la obscuridad hasta la luminosidad,
quien libera los corazones de la noche de la negación
y los llena con la divina luz de la fé.
`Al-hamdu lillahi rabbil-'alamin'.
"
'Abd al-Hamid" es aquél a quien Allah
se muestra El Mismo con Sus más bellos atributos.
Todas estas bellezas se hacen manifiestas en él.
En consecuencia todos los hombres lo ensalzan, pero
él alaba solamente a Allah.
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Al-MuhsiI
Allah
es el poseedor de todo el conocimiento cuantitativo.
El ve y sabe todo tal como es en realidad. En adición
a conocer toda existencia como una totalidad inseparable,
El percibe cada cosa analíticamente separada
de acuerdo a su clase y tipo; y así como la
conoce individualmente El diferencia sus partes, aún
sus tomos. El enumera y calcula hasta la cifra exacta.
El sabe la cantidad de todas las existencias en el
universo creado, no obstante que a nosotros nos parezcan
infinitas, llegando hasta el cómputo de respiraciones
exhaladas e inhaladas por cada una de Sus criaturas.
El cuenta y pesa, una por una, todas nuestras buenas
acciones y pecados, registrando todo en un gran libro
de inventario.
Como en Sus atributos de `al-`Alim', el que sabe todo
cuanto ocurre, de `al-Khabir', el que conoce los acontecimientos
internos, y `ash-Shahid', el que atestigua todo cuanto
existe, `al-Muhsi', aquél que analiza, cuenta
y registra en cantidades, es un atributo que debiera
alentar a los amigos de Allah que obran bien y tendría
que amonestar a Sus enemigos que cometen injusticias.
Aún si una buena acción o un pecado
son tan pequeños como un grano de mostaza,
se cuentan y no se extravían.
El buen servidor, atento a este atributo, debiera
analizar dentro suyo
el acto que intenta realizar, verificar si es correcto
o incorrecto. El debiera observarse a sí mismo
a cada respiración y estar consciente. El ha
de hacer sus cuentas a menudo, cinco veces al día,
en el momento de cada plegaria, y estar agradecido
a Allah por el bien que llegó a través
de su propio canal, asumir la responsabilidad por
sus pecados, y arrepentirse. La salvación está
en ordenar nuestros asuntos ahora, con buena anticipación
al Día del Juicio Final, el
terrible día del arreglo de cuentas delante
de su Señor.
"
'Abd al-Muhsi" es quien es honrado con la habilidad
y la voluntad de contar cada cosa, aquél a
quien es hecha saber la cantidad de todo. El no sólo
registra en anchura y profundad alrededor suyo, sino
que también conoce analíticamente sus
propios actos, palabras y su ser, y vive su vida de
acuerdo con ello. volver
Al-Mubdi
'
Allah
es el originador de todo. El crea sin modelo ni material.
En el comienzo antes del tiempo o del espacio, Allah
existía. No había otro que El, nadie
que pudiera obtener provecho de El o perjudicarLe.
Sin modelos de las cosas que iban a ser, ni materiales
para hacerlos, Allah el Más Elevado, para manifestar
Su existencia, dar a conocer Su belleza y perfección,
y hacer sentir Su amor y compasión, creó
la creación y produjo los primeros modelos.
A fin de que la creación proliferase y continuase,
El hizo de cada creación original un medio
de perpetuar su propia clase de acuerdo con causas,
condiciones y leyes de un divino orden, que El también
creó.
Aquellos que estiman que estos medios son los originadores
de las cosas que existen, y que piensan que la naturaleza
es Dios, deben examinar qué es lo que movió
el vacío; quién cargó al protón
y al electrón; cuál es esa fuerza que
es inextinguible, que sostiene la continuidad de las
cosas.
El servidor inspirado por este atributo debe buscar
la comprensión de los orígenes; cómo
desde la nada, él y todas las demás
cosas llegaron a ser criaturas que viven, crecen,
ven, oyen, hablan, piensan -exquisitas, en perfecto
orden- y confirmar que nadie más que Allah,
el originador de toda la creación, sin la influencia
ni la ayuda de nada, es responsable por todo ello.
Cualquiera que concibe un socio a Allah, se convierte
en culpable del único pecado sin perdón,
el atribuír un igual a Allah, es decir, politeísmo.
"
' Abd al-Mubdi " es el servidor que recibe el
secreto del Originador, a quien Allah revela el origen
y la fuente de todas las cosas, y el que se convierte
en un testigo de sus comienzos.
volver
Al-Mu'id
Allah
es el restaurador de las cosas que El ha creado y
destruído.
El atributo de `al-Mubdí', el Originador, contiene
el significado de el Inventor, mientras que `al-Mu'id'
es el Re-creador y el Restaurador a la forma previa.
Todos los seres y cosas transcurren a través
de su período predestinado de vida y desaparecen.
Finalmente nada existe salvo Allah, tal y como fué
en los comienzos. Sin embargo todas las acciones de
la creación, especialmente del hombre, son
registradas dentro del eternamente existente y eternamente
viviente Allah. Algunos habrán obrado de acuerdo
con Sus leyes, puros y decentes. Otros han reclamado
"libertad" y se han rebelado, homicidas
y opresores. La ley del hombre no atrapó y
castigó ni a mil de ellos. Allah lo sabe todo;
El es el Más Justo; El no ama los tiranos,
y toma venganza en contra de ellos. Si todo fuese
resuelto con la muerte, no habría justicia
eterna. Entonces el pecador, el rebelde, el déspota,
escaparían a su castigo. Ni siquiera la razón
humana puede aceptar esto.
Sin sombra alguna de duda, habrá un Día
del Juicio Final, en el que el bien y el mal serán
separados el uno del otro. El bien recibirá
su recompensa, el mal su castigo. Allah lo promete
en Su Corán, y Allah cumple sus promesas. En
ese día, Allah al-Mu'id recreará todas
las criaturas, perfectas hasta en los detalles de
sus huellas dactilares, y les devolverá sus
almas.
El servidor que está atento a ello, reconoce
que El no solamente es su Creador, sino también
aquél que lo re-creará. Será
así, enteramente leal a El, y no se rebelará
en contra del Creador por amor de los que son creados.
"
'Abd al-Mu'id " es aquél dentro de quien
Allah ha colocado el
conocimiento del secreto de que las cosas están
continuamente siendo re-decretadas. A menudo ese servidor
colabora en la re-creación de ellas y la recurrencia
de los asuntos. El ayuda a mantener lo re-creado y
lo recurrente.
volver
Al-Muhyi
Allah es el dador de vida a las cosas sin vida.
Así como Allah puede hacer que aquello que no
existe llegue a ser, El puede dar la vida al que carece
de ella, puede matar y restaurar. Allah es quien ha
creado la vida y la muerte; nadie más puede hacer
eso. Piense en usted mismo. En algún momento
no tenía existencia, no estaba vivo. Allah nos
ha creado en los úteros de nuestras madres y
nos ha dado el ser, nos ha traído a este mundo
para respirar, para comer, para crecer ... El nos dió
fuerzas, la habilidad de pensar, de buscar, de encontrar,
de conocer, de escuchar, de hablar, de construír,
de destruír, y de propagarnos. Todo ello, y esta
existencia, no nos pertenece. Es un don, que nos ha
sido prestado. Lo único uestro es la elección
que hacemos en el terreno de pruebas que son este mundo
y esta vida: el creer o descreer, obedecer o de rebelarnos
- lo que nos cualificar para el cielo o el infierno
cuando nostros muramos y seamos traídos de regreso
nuevamente a la vida.
El creyente es agradecido por la vida que él
ha recibido. Esta gratitud se traduce en acción
por medio de labor esforzada por el amor de Allah para
servir a Sus criaturas continuamente como si él
no fuese
a morir jamás. Debiéramos también
recordar sin descanso la muerte, y trabajar para el
Más Allá , para nuestra salvación,
como si fuéramos a morir al momento siguiente.
"'Abd
al-Muhyi " es el que trae su corazón a
la vida. Un corazón lleno de bestias de este
mundo, está muerto. Un corazón que ha
sido depurado de este mundo y que contiene solamente
a Allah, está vivo, y es la casa de Allah.
Para tal servidor, Allah puede aún otorgar
el permiso, así como El hizo con Jesús
(Quiera Allah bendecirle), para retornar los muertos
a la vida.
volver
Al-Mumit
Allah
es el creador de la muerte.
Todos quienes estamos vivos, con seguridad, moriremos.
La muerte puede llegar en cualquier momento. Allah
el Más Elevado ha destinado un tiempo para
que cada ser venga a la existencia, y un tiempo para
abandonarla.
El hombre está hecho de una combinación
de la carne y del alma. La carne es visible; el alma
está oculta. El cuerpo es temporal; el alma
es eterna. Así pues hay dos vidas en el hombre,
la temporal y la eterna. La vida del ser material
comienza con la concepción y finaliza en la
muerte, cuando el alma abandona el cuerpo. No obstante
que el alma continúa su existencia sin el cuerpo,
no tiene sensibilidad física ni movimiento,
como si estuviese inmovilizada. Así como quien
está totalmente imposibilitado conoce su condición,
el muerto percibe su estado. La muerte es como una
parálisis total, afectando el corazón,
la mente, los nervios, la circulación - todo.
En vida, el cuerpo está bajo las órdenes
del alma. En la muerte, esta es como un rey que ha
perdido su reino. En vida, el alma es como un mercader
que compra y vende, gana y pierde. En la muerte es
como un negociante que ha quebrado en sus negocios;
ya no puede obtener más ganancias. Es abandonado
con lo que pudiese haber ganado, o perdido, sus deudas.
En su sepulcro, él espera -ya fuere en bancarrota,
hambriento, con frío, con dolor, o en abundancia,
con alegría y paz- hasta el Día del
Juicio Final.
El creyente no teme la muerte, se prepara para ella.
La Muerte es la Voluntad de Allah. Ya sea que usted
afirme que todo está aquí y que no existe
nada después de esto, o que crea que cada día
tiene un mañana y que este mundo tiene un Más
Allá, usted se alejará, más pronto
o más tarde de aquí. Si su búsqueda
es ir solo tras los placeres mundanos, cuando esta
su vida acabe, su felicidad terminar. Todos sus trabajos,
planes, y esperanzas, habrán concluído.
Pero si usted prospera en este mundo perfeccionando
su fé, adquiriendo sabiduría, recogiendo
sus frutos y preparándose para el Más
Allá, cuando esta vida demasiado corta se interrumpa,
habrá llegado a la eterna beatitud. En Su misericordia
y generosidad, Allah confiere exactamente aquello
que Sus servidores suplican, sin importar que tengan
fe o les falte. Si su deseo es este mundo, lo recibirá.
Si aspira a la vida eterna en el Más All ,
le será otorgada.
"
'Abd al-Mumit" es aquél en cuyo corazón
la lujuria, el amor de este mundo y la negatividad,
han sido muertos por Allah. Este corazón encontró
así, la verdadera vida. Cuando en nuestro corazón
han muerto las fuerzas negativas del ego, uno es iluminado
con la divina luz. Ella también alumbra los
que se encuentran alrededor nuestro. Una persona así,
continúa viviendo, respirando el aire de una
divina y eterna vida.
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Al
- Hayy
Allah
es aquél cuya vida es perfección y eternidad.
Aquello que está vivo toma conocimiento y es
activo. Allah es conocedor de todo y todas las acciones
son Suyas. Todo lo que se sabe y será sabido
está dentro de Su conocimiento; toda existencia
está comprendida siempre dentro de Su acción.
Con la sola excepción de Allah, la vida de
todo lo existente se mantiene en los límites
de acción y de realización de cada ser.
Esas realización y actividad son los signos
de la vida y cuando terminan,
esta se acaba. El valor de cada existencia está
dictaminado por la extensión del conocimiento
y la actividad del ser. Allah El Más
Elevado ha otorgado a Su Creación vidas de
diferentes grados y clases. El valor de un ser creado
está de acuerdo con el grado de los signos
de vida en él.
Una planta, que está viva, es más valiosa
que la tierra o la piedra. Las plantas nacen, comen,
beben, crecen, se propagan, y mueren. También
poseen conocimiento, el que les permite diferenciar
lo que es beneficioso de lo que es dañino para
ellas. Igualmente son activas. Buscan y encuentran
lo que necesitan para su crecimiento y propagación
en el aire, en el agua, y en las profundidades de
la tierra. Absorben aquello que precisan, lo digieren
y lo transforman en alimento, frutos, remedios, y
los miles de cosas que son beneficiosas para formas
de vida más altas que la suya. Sin embargo
la existencia de estas, escapa a su conocimiento.
La vida en el animal es más elevada, porque
ve, escucha y se mueve. La vida de la vegetación
es inferior a la vida del animal; es por ello que
el animal es el amo de la vegetación. Camina
sobre ella, pasta y la come.
Existe vida más alta que la del animal. El
Creador ha honrado al hombre con esa superioridad.
La vida del hombre contiene todas las cualidades de
la vida del vegetal y del animal, solo que de manera
perfeccionada. Por añadidura, el hombre posee
el intelecto, con el que ha sido honrado. Con él
analiza, compara, extrae conclusiones, imagina el
fin desde el comienzo, y toma acción de acuerdo.
El hombre sabe y actúa de acuerdo a ese conocimiento;
por ello él es el amo de este mundo. Los signos
más elementales de la vida son el nacimiento,
el comer y beber, el respirar, el crecimiento y la
propagación. El signo más elevado de
la forma de vida superior es el saber y el actuar
de acuerdo con ese conocimiento.
Los hombres difieren también en cuanto al grado
de sus cualidades de vida, las que son decretadas
por los alcances de su saber y de su acción.
El grado más bajo de sapiencia en el hombre
es la consciencia y el conocimiento de sí mismo.
Aquél que no se conoce a sí mismo y
que no es consciente de su existencia, es como si
estuviera muerto. Las palabras de los inconscientes
hombres muertos están muertas, y son mortales;
escape de ellas con premura. Dentro del sagrado nombre
`Hayy' pronunciado por hombres de `ma'rifah' a quienes
se ha dado acceso al misterio del Uno Siempre-Viviente,
existe la vida. Escúchela de sus bocas y permita
que penetre a su alma, para que usted también
pueda alcanzar la vida.
"
'Abd al-Hayy" es aquél en quien Allah
ha dado muerte a los mundanos deseos de su carne,
otorgándole así la vida eterna del conocimiento
de sí mismo.
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Al
- Qayyum
Allah
es el Eterno Auto-Existente, de quien depende la existencia
de todo.
Su existencia no se apoya en nadie diferente de El
Mismo, se encuentra por encima de toda otra. El es
quien da lo que es necesario para el ser de todas
las cosas. El ha creado las causas de la existencia
de todas ellas hasta el momento destinado. Todo vive,
debido a El.
Si el hombre logra ver cómo su ser, su vida,
su cuerpo se subordinan a su alma, podrá entender
en pequeña parte cómo todo cuanto existe
depende del Eterno Auto-Existente. El alma gobierna
el ser entero del hombre. Cuando el alma abandona
el cuerpo, a pesar que éste conserva la misma
apariencia, no respira, no ve, no escucha, no se mueve,
y eventualmente se desintegra, debido a que aquello
que lo gobernaba y lo mantenía unido y en funcionamiento,
era el alma.
Es el alma la que es responsable por la vida, la existencia,
y el orden y la armonía dentro del ser íntegro.
El ser -su sabiduría, su belleza, su fuerza,
su misma vida, hasta la última célula,
hasta el último de sus átomos- está
en necesidad del alma en cada momento. Cuando ella
parte, todas estas cualidades desaparecen.
De igual manera, cada átomo del universo creado
necesita el divino favor, la manifestación
de al-Qayyum” en todo instante. Esta gracia
divina es una voluntad especial de Allah. Está
siempre presente, en diferentes formas y fuerzas,
en acuerdo con la necesidad de cada cosa en el universo
para su perpetuación y mejoramiento. Solamente
esta gracia los otorga. Es con esa divina voluntad
que cada átomo obtiene la causa para la satisfacción
de sus necesidades. Si Allah interrumpiese este favor,
aún durante la fracción de un segundo,
nada quedaría sobre sus pies.
Oh descuidado, Allah, quien tiene a su cargo infinitas
cantidades de buenos servidores y la creación
entera, no obstante te cuida y te mantiene como si
fueses su única creación. A pesar que
tú no posees a nadie que te sostenga más
que a El, te comportas como si no Lo necesitases,
y te apoyas en quiméricos protectores que ilusoriamente
crees pueden cuidar de tí. Peor aún,
obras como si fueses auto-suficiente, auto-existente.
Cuán grande es el favor de Allah, cuán
infinita es Su misericordia, y cuán profunda
es tu negligencia!
"
'Abd al-Qayyum " es el que testimonia que todo
existe debido a Allah, y se convierte en un instrumento
de la manifestación de `al-Qayyum” al
cumplir con las necesidades de otros en Su nombre.
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Al-Wajid
Allah
encuentra y obtiene cualquier cosa que El desea cuandoquiera
que El lo desea.
Allah es capaz de encontrar instantáneamente
cualquiera de Sus creaciones, especialmente cuando
El desea ejercitar Su voluntad sobre ella. Es aún
superfluo utilizar el vocablo "encontrar",
porque todo está en Su presencia en todo momento.
Nadie puede ocultarse o retirarse a un lugar que se
halle fuera de Su alcance. Allah posee todo cuanto
El necesita para ejercitar Su voluntad. El servidor
jamás ha de considerarse separado de Su Señor.
Su Señor está siempre presente, dentro
y fuera de él, y el servidor se encuentra constantemente
ante su Señor. Cuando el servidor tiene una
necesidad, le es suficiente sentirla y decir, "Oh
Señor, yo me hallo en Tu presencia y mi estado
y mis necesidades son mejor conocidos por Tí
que por mí mismo."
Uno siempre se encuentra falto de algo. Constantemente
hay problemas para los que uno precisa alivio. A veces,
uno siente la necesidad de otros iguales a uno -un
médico, un abogado, un juez. No es posible
buscar una audiencia con esta gente en cualquier momento
del día o de la noche; cuánta ceremonia
y dificultades se deben atravesar para presentarles
a ellos nuestro caso! Y sin embargo cuán
a menudo hemos de pasar por todo ello mientras el
Señor de todos esos servidores, el Curador,
el justo Juez, el rico Sustentador, el Misericordioso,
el Mejor de los Dueños, el Amante, el Todo-Poderoso,
el Siempre-Presente, nos invita a Su presencia cinco
veces al día, en los momentos apropiados de
nuestra plegaria, y nosotros descuidamos de ir a El
a presentarle nuestras necesidades! No solamente cinco
veces al día, sino dondequiera que nos encontremos,
en cualquier instante del día o de la noche,
El está allí para satisfacer sus ruegos
con todo Su amor y compasión y sabiduría
y tesoros. Todo cuanto usted ha de decir es `Ya Allah”.
"
Abd al-Wajid " es el que encuentra todo en la
esencia del Unico. El sabe el lugar de cada cosa y
es capaz de ubicarla allí. Debido al hecho
de que él puede obtener cuanto desea, no extravía
nada, ni pide nada. El encuentra aquello que Allah
desea que él halle.
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Al-Majid
Allah
es el Más Glorioso, el que muestra generosidad
y munificencia infinitas para con aquellos que Le
son cercanos.
Por ejemplo, Les otorga el don de buen carácter
y buena conducta, que les permite realizar buenas
acciones; luego Les glorifica por el carácter
que Les ha dado, y los recompensa mediante el perdón
de sus pecados y de sus errores. Esconde sus pecados
y errores de otros y aún de ellos mismos. Acepta
sus excusas y protege sus derechos. El alivia sus
dificultades y prepara las causas para su paz, su
felicidad, y su salvación. El servidor, recordando
la munificencia del Glorioso, debiera amarLe, obedecer
Sus órdenes con alegría y temerLe por
medio del amor a El, por temor de perder el favor
del Amado.
"
'Abd al-Majid " es aquél alabado y honrado
por Allah, a quien le es dada la fuerza para llevar
a cabo la responsabilidad de este honor.
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Al-
Wahid
Allah
es el Unico. El no tiene igual, nadie es como El,
ni hay ningún par en Su esencia, ni en Sus
atributos, ni en Sus acciones, ni en Sus órdenes,
ni en Sus bellos nombres.
El es Uno en Su esencia. Todo lo demás es Su
creación. ¨Cómo podría comparárseLe
algo de lo que El ha hecho y mantenido?
El es Uno en Sus atributos. Entre Su creación,
y singularmente en el hombre, pueden existir signos
o símbolos de Sus atributos a fin que percibamos
un sentido de Sus cualidades y reforzemos nuestra
fe; salvo ello, las manifestaciones de Sus atributos
no se asemejan en absoluto a éstos.
El es Uno en Sus acciones. El no necesita de ayuda
alguna en Su acto de creación, ni tampoco para
hacer aquello que es Su voluntad con Su creación.
Aquellas que aparecen a nosotros como causas materiales
y espirituales son incapaces de causar nada por sí
mismas.
El es Uno en Sus órdenes y en Su justicia.
El es la única fuente de recompensa, castigo,
buenas acciones o pecados. Nadie sino El posee el
derecho de afirmar "Esto está bien, esto
está mal, esto es legítimo, esto es
ilícito."
El es Uno en Sus bellos nombres, ninguno de los cuales
puede ser atribuído a otro que no sea El. Cualquiera
que en alguna manera busca la semejanza de algo con
El, es culpable del solo pecado imperdonable - el
de atribuír iguales a El. El es el único
merecedor de adoración. Su unicidad es indivisible.
El es una totalidad carente de partes.
En el hombre, el signo de la Unicidad se manifiesta
en aquél que ha alcanzado tal altura en bondad,
moral, carácter y conducta que no hay otro
de tanta excelencia como él. Sin embargo la
unicidad de este hombre se encuentra limitada por
la duración de su tiempo de vida. Otros como
él, pudieron haber existido antes, o vivirán
después que él. Su unicidad estriba
en relación a su carácter solamente,
y no incluye toda otra posible consideración.
"
'Abd al-Wahid " es el que ha penetrado dentro
de la unicidad de su Señor y ha llegado a conocer
el misterio de este atributo, el que se convierte
en la clave para la comprensión de todos las
cualidades de Allah, de modo tal que puede verlo todo
dentro de los bellos nombres.
El comprende todo a través de los atributos
de Allah y hace todas sus acciones de acuerdo con
ellos. El es el maestro de la edad. El es el primero
de su tiempo después de Allah. El es el `qutb'.
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Al
- Ahad
El
es la unidad en la cual todos los nombres, atributos,
y sus relaciones con alguno y con todo, están
unidos.
Por sí mismos, ellos han desaparecido y se
han hecho inexistentes. La Unidad está despojada
de haber sido creada, de la existencia o no-existencia,
de ser o de no ser. Es la manifestación de
la esencia de Allah. Esa Unidad es la más elevada
forma de expresión de la esencia de Allah,
cuando El descendió como el todo-impregnante
primer chispazo de luz desde el obscuro vacío
en el cual Allah se encontró a Si Mismo antes
de la creación.
Dentro de esa Unidad, la esencia se halla libre de
todos los atributos, nombres, signos y relatividad,
y no obstante, todo está oculto en ella. Es
como una pared, hecha de piedra, ladrillo, guijarros,
arena, mortero, y cubierta con yeso. Usted ve el total,
no los materiales uno por uno. El muro es la suma
total de eso con lo cual está hecho; pero la
pared no es el pedregullo, el ladrillo, el mortero,
etc. En el concepto de `pared', todos los materiales
han perdido su identidad.
Usted es así, en cierto modo. Se identifica
a sí mismo como "Yo", sin embargo
dentro de ese "Yo" hay varios "yoes".
Usted cuenta muchos valores, cualidades, atributos,
pensamientos, juicios, algunos verdaderos, otros imaginarios,
y se relaciona con otras personas en algún
momento con este "Yo" , y al siguiente con
otro "Yo". Esto es aplicable a la identidad
de todo en la creación.
Esta aparentemente infinita multiplicidad se encuentra
dentro de una Unidad, no-existente en ella, como las
imágenes de un gran espejo. Las imágenes
se desplazan y cambian y desaparecen; el espejo de
la Unidad subsiste.
En el hombre creado es imposible la manifestación
de la Unidad, la expresión de la esencia de
Allah. Pero, si usted es capaz de sumergirse en ese
único "Yo" que es su esencia, olvidando
las cualidades que se atribuye o que le son atribu¡das
por otros, así como sus consideraciones y sus
pensamientos, y se contempla a sí mismo dentro
de esa sola identidad, siendo el individuo dentro
suyo, incomparable, no relacionado con nada más
dentro y fuera, entonces será aquél
donde la unidad se manifiesta hasta la extensión
que ello es posible dentro de un ser creado.
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As
- Samad
Allah
es el saciador de todas las necesidades, y todo está
en necesidad de El.
El es el solo recurso, el único lugar de apoyo
donde uno puede acudir para desembarazarse de toda
dificultad y dolor y para recibir todo cuanto uno
precisa a través de las bendiciones de este
nombre. Tesoros inextinguibles se abren y son distribuídos
a todas las criaturas en acuerdo con sus respectivas
necesidades.
Existen hombres y otras criaturas de Allah que sirven
como fuentes donde uno puede buscar cura para sus
problemas y satisfacción de lo que nos falta.
No obstante, como las necesidades varían, las
fuentes correspondientes a ellas difieren. Si uno
precisa sabiduría, buscará un hombre
de conocimiento. Si uno necesita dinero, acudirá
a alguien rico. Si uno se encuentra enfermo, buscará
un médico. No siempre es seguro que el sabio
conteste sus preguntas, ni que el rico le entregue
el dinero que precisa, ni que el médico sea
capaz de curarle; y además no están
disponibles tan prestamente. Se ha de ir a ellos y
esperar que dispongan del tiempo para usted. Estas
fuentes son los signos, las reflexiones del atributo
de `as-Samad', y son sin duda un gran don de Allah.
El Saciador de todas las necesidades está siempre-presente,
conociéndolas antes de que usted lo haga, satisfaciéndolas
de la manera en que ellas deben de ser saciadas, no
de la forma que usted piensa que debieran serlo. Es
bueno que usted se dé cuenta que necesita,
que pida por su satisfacción y que acepte y
esté agradecido por cualquiera que sea la manera
en la cual El ve apropiado atenderle. Esto es beneficioso
solamente para hacerle consciente de su Creador y
para que sea consciente de usted mismo. De otra forma,
como Allah es el Todo-Sapiente, Todo-Poderoso, Generoso,
Compasivo Saciador de todas las necesidades, estrictamente
para la satisfacción de su indigencia, no hacen
falta, ni el hecho de que la perciba ni el pedir su
satisfacción, ni el haber usted tomado conocimiento
de que fué atendida.
Empero, El ama aquellos de Sus servidores que son
atentos más que los que son negligentes. El
ama a Sus servidores que son agradecidos más
que aquellos que son desagradecidos.
"
'Abd as-Samad " ha recibido de Allah el deber
del mantenimiento y la educación de Su creación.
Sus manos, su lengua, su ser entero son medios a través
de los cuales Allah satisface las necesidades de la
creación. Ese es el motivo por el cual todos
le buscan para la
solución de sus problemas, para recibir el
bien, para la aceptación de
sus arrepentimientos, para escapar a la ira de Dios.
El es el intercesor.
volver
Al
- Qadir
Allah
es el Todo-Poderoso que hace aquello que El dispone,
de la manera en que El decreta.
Allah ha creado el universo como un espejo para reflejar
Su poder. El creó el universo por El Mismo,
sin necesitar de la ayuda de nadie, a partir de la
nada, y sin ningún material ni modelo. El dijo
"Se!" y el universo ingresó a la
existencia. Si El lo desea, El puede destruírlo
todo y enviarlo de regreso a la nada. Si una cosa
no se ha producido, no es porque El no posea el poder
para hacerla ocurrir, sino porque El no la ha deseado.
`Al-Qadir' posee infinita habilidad. Su posibilidad
de causar que los acontecimientos se produzcan, Su
poder de invención y de creación se
hallan condicionados por una sola cosa: Su voluntad.
Resulta apropiado al buen servidor de Allah que él
mire el espejo que El ha creado con el fin de reflejar
Su poder y ver los billones de soles y galaxias dentro
de las profundidades incomensurables arriba en los
cielos, desafiando mente e imaginación. Asimismo
debería él observar cómo, de
la misma manera en que esas galaxias surcan los andariveles
que les han sido trazados, innumerables criaturas
nadan dentro de una gota de agua debajo de un microscopio;
cómo desde dos células El crea un ser
humano que se convierte en un microsomos conteniendo
todo cuanto existe en el universo; cómo El
dá a un pequeñísimo trozo de
hueso en el oído la habilidad de escuchar y
a un pedazo de carne en la boca la habilidad de hablar.
¨Acaso el creyento no se prosternará en
reverente temor y respeto? Este es su honor más
grande.
"
'Abd al-Qadir" es el que es un testigo a todas
las cosas hechas por la Mano del Poder de Allah. La
manifestación del poder de Allah es llamada
"La Mano de Allah." Nada puede detener aquello
que hace la mano de Allah.
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Al
- Muqtadir
Allah
es el que crea todo poder y posee control total sobre
todos los poderes.
Debido a que El posee el poder total, El es capaz
de crear lo que El dispone y poner dentro de Su creación
cualquier poder que El disponga. Sin esta energía
que proviene de su Creador, todas las cosas en sí
mismas son insuficientes, incapaces, necesitadas;
pero si Allah le otorga el poder y la capacita, una
hormiga puede mover una montaña. Allah confiere
poder sobre las cosas sobre la tierra y en el cielo,
y las utiliza de acuerdo con Sus todo-penetrantes
sabiduría y voluntad. Si El lo dispone, El
vigoriza al débil y debilita al fuerte, hace
la paz entre ambos, les hace amarse el uno al otro;
o si El lo dispone,
El les hace combatirse el uno al otro.
Allah es el colaborador del bien intencionado que
sirve por Su amor; Allah es el enemigo de los tiranos.
El da comodidades, sabiduría, paciencia, perseverancia
y fuerzas a Sus buenos servidores. El incrementa la
negligencia, ambiciones, placeres y confianza en sí
mismos que exhiben los tiranos. Allah manifiesta Su
nombre de `al-Muqtadir' simult neamente con el de
`al-Qahhar' el que es supremo por encima de todas
las fuerzas, y con `al-Shadid' el que es severo en
el castigo, y quien destruye Sus enemigos, en efensa
de los justos. A toda la creación le es asignado
un determinado poder por `al-Muqtadir'. Estos poderes
son limitados y controlados por el Dador del poder.
A nosotros nos parece que los poderes del hombre son
grandes, permitiéndole ejecutar hechos imporantes.
Más aún, decimos que él puede
inventar, que puede crear. El hombre no puede hacer
esto. Allah causa que una cosa ocurra y conduce al
hombre a descubrir algo que ya ha sido creado. Es
siempre Allah quien crea, aún si algunas veces
aparece produciéndose a través de Sus
criaturas.
El creyente debiera saber que todo poder proviene
de “al-Muqtadir', y mediante la sumisión
a Su voluntad, mediante la obediencia a El, mediante
el mor y el temor a El, uno debiera intentar obtener
ese poder. Ninguna fuerza puede superar esa potencia.
Todos aman al que ama a Allah; todos temen al que
teme a Allah.
Cuando se recibe la ayuda de Allah y se logra la victoria
por medio de ella, uno no debiera corromperse y hacerse
presuntuoso. Por el contrario, debiera mostrar su
agradecimiento activamente a través del arrepentimiento
de los propios errores, mediante el ser justo, clemente,
generoso y compasivo, aún con los propios enemigos.
"
'Abd al-Muqtadir " es aquél sobre el cual
Allah ha conferido el conocimiento del secreto de
Su primer acto de creación, de la inteligencia
causal primaria, `an-núr al-Muhammadi' , a
partir de la cual fueron generadas todas las otras
existencias creadas.
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Al
- Muqaddim
Allah
adelanta a quien El lo dispone.
Allah promueve a los elegidos entre Sus creaciones,
colocando algunos por encima y delante de otros. Por
ejemplo, Allah invita a la totalidad de la humanidad
a la verdad, pero conduce algunos a responder a la invitación,
mientras otros son dejados atrás. Allah crea
todos los seres humanos como Musulmanes; algunos hacen
realidad su Islam, su entrega, mientras otros son relegados.
Allah ha hecho que ciertas cosas sean legítimas
y otras ilícitas para todas los hombres. El ha
conferido a algunos capacidad discriminativa, éstos
se apoyan en su Ley y progresan. Otros son pisoteados.
Allah favorece algunos de sus servidores por medio del
tranquilo amor hacia ellos que El crea en los corazones
de la gente, y a otros por medio de estridentes aclamaciones
y aplauso. Hay grandes reyes cuyas muertes fueron celebradas
por sus pueblos con alegría. Hay hombres humildes
cuyas partidas el mundo lloró. El creyente sabe
que no obstante será Allah el que promueve a
quien El dispone, El ha prescripto también leyes
de acción para nosotros. Si no hacemos nada y
somos perezosos, el desenlace es la pobreza, la estrechez,
las dificultades y el dolor. Si nuestro esfuerzo es
tras fortuna y fama, el dinero será gastado en
la bebida, el juego, la degradación. La conclusión
de ello será nuevamente penurias, la escasez
y el sufrimiento.
El hombre debe colocar su ser en armonía con
Allah al-Muqaddim, trabajar de acuerdo con Sus leyes
y progresar. Si la meta es lograr lo bueno de este mundo
por medios leg¡timos, y si Allah no permite al
servidor hacerse rico, no obstante que lo intente esforzadamente,
en última instancia, Allah sabe mejor. Quizás
esta aceptación constituya un progreso aún
más importante que adelantar en la riqueza. Porque
la medida de la verdadera prosperidad es el grado de
nuestra cercanía a Allah.
"
'Abd al-Muqaddim " es el que Allah mantiene en
el primer rango desde todos los aspectos. Allah también
le confiere el control sobre los que van a ser adelantados
y sobre los que han sido promovidos.
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Al
- Mu 'akhkhir
Allah
es El que deja atrás a quien El dispone, y
demora su progreso.
Así como El conduce algunos al progreso, El
conduce a otros a la regresión. Así
como El recompensa aquellos cuyos esfuerzos se hallan
en armonía con Su voluntad, promoviéndolos
al primer rango, El deja atrás a otros que
se encuentran haciendo esfuerzos iguales. Siempre
existe un motivo. Si un creyente es dejado atrás
a pesar de sus trabajos, puede que exista algo malo,
alguna impureza, alguna hipocresía en sus intenciones.
O puede ser que su progreso necesite de mayores dificultades
y dolor de manera que él valúe más
sólidamente la recompensa y guarde mejor su
condición cuando la alcance.
El progresar y el ser dejado atrás son también,
relativos. El que se halla en el primer rango, seguramente
está adelantado, pero el que se encuentra en
el segundo rango, no obstante el estar ubicado detrás
del primero, está delante del tercero. Allah
en Su sabiduría adelanta y retrasa a quienquiera
que El dispone. El buen servidor acepta su condición
y estado, continuando sus esfuerzos, pero también
intentando comprender las razones por su condición.
El buen servidor debiera saber que lo más importante
es su cercanía con Allah. Los medios de acercamiento
a El son `ibadah' y `ubúdiyyah': `Ibadah' es
hacer cosas para complacer a Allah y `ubúdiyyah'
es el estar complacido con cuanto Allah ejecuta.
"
'Abd al-Mu'akhkhir " es aquél que se convierte
en instrumento de posponer el castigo de aquellos
que se rebelan en contra de la `shari'ah', que se
desvían, que se tiranizan a sí mismos
y a otros.
Arribado un cierto punto, también se transforma
en un instrumento para detener a estos pecadores.
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Al
- Awwal
Allah
es el Primero.
Aún cuando nosotros decimos que El es antes
del antes, el primer "antes" está
previo al segundo y se compara con éste. El
hecho que El sea el primero no se encuentra relacionado
ni siquiera con aquello que viene después de
El -que es toda la existencia, visible e invisible-
porque ello significaría que mientras El es
el Primero, habría todavía un segundo.
No existe ninguno como El. Su cualidad de primero
significa que no hay nadie antes que El, que El es
auto-existente, que todo proviene de El y que El es
la causa de todo cuanto ingresó a ser. Por
la gracia de este atributo, el buen servidor debiera
ser el primero en devoción, adoración,
y buenas acciones.
"
'Abd al-Awwal " es el servidor a quien le ha
sido confiado el secreto del comienzo y el fin de
todo. El es consciente de la eternidad y de la infinitud.
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Al
- Akhir
Allah
es el Ultimo.
No podemos afirmar que El es después del después,
porque El no puede ser comparado con aquello que entonces
Lo precedería a El. Como El no tiene comienzo,
El no tiene fin. El es eterno. Toda existencia tiene
dos extremos: un comienzo cuando ella es creada, nacida;
y un fin cuando ella muere y desaparece.
El es antes del antes porque El ha creado la primera
existencia de la nada; El es el Ultimo porque cuando
todo desparece solamente El existir .
Todos sobre ella (la tierra) se encaminan (están
destinados) a la desaparición y (pero solo)
subsiste para siempre la persona de tu Señor,
el Señor de (en toda Su) Gloria y Honor.
Sura Rahman (55:26-27)
Toda existencia retornará a El. El es el Ultimo
en el sentido de qué el círculo de la
existencia comienza y finaliza con El. El comienzo
y el fin de todo proviene de El, todo viene desde
El y todo se dirige hacia El. No existía nada
antes de El; no existirá nada después
de El.
El creyente sabe que todo cuanto posee, tanto material
como espiritual, es de El y a El retornará.
El creyente mismo retornará a El y habrá
de rendir cuentas de cómo usó y cuidó
aquello que le fue dado en préstamo y temporariamente.
Por consiguiente las acciones del buen servidor desde
el comienzo hasta el fin son llevadas a cabo por Su
amor, para Su buena complacencia, y en el nombre de
la buena servidumbre.
Es apropiado leer, recitar y considerar juntos los
atributos de "El Primero" y de "El
Ultimo", porque el significado se asemeja a un
círculo donde lo primero y lo último
constituyen una unidad.
"
'Abd al-Akhir " es el que sabe que todo tiene
un fin excepto Allah El Más Elevado, quien
es el único Eterno. Así, trabaja para
abandonar su ser temporal dentro de la eternalidad
de su Señor.
volver
Az
- Zahir
Allah
es el Manifiesto.
Una cosa es aparente para algunos y oculta para otros
de acuerdo con las habilidades de ver y educir. Allah
El Más Alto está oculto de aquellos
que buscan verlo por medio de sus sentidos o de su
imaginación, pero El es aparente para aquellos
que buscan conocerLe por inferencia a través
de ese tesoro de sabiduría y razón que
Allah les ha otorgado.
Allah se encuentra escondido en la sinfinitud de Su
infinito poder y existencia. El es como una luz que
hace todo visible, no obstante lo cual Su misma Luz
actúa como un velo para Su Luz. Eso que no
posee límites parece no tener forma, por consiguiente
se hace invisible. Pero El es aparente en todas las
cosas: todo cuanto nuestros ojos ven, cada sonido
que nosotros escuchamos, cada cosa que nosotros tocamos,
cada cosa que degustamos. El significado de cuanto
pensamos, de todo fuera y dentro de nosotros, no es
El, sino que proviene de El. Todas las cosas se constituyen
en una prueba de Su existencia. Y dicen, "Yo
no soy nada por mí mismo. El que me hizo, el
que me conserva y me mantiene, es mi Creador. Estoy
en necesidad de El a cada momento de mi existencia.
Cada forma, cada color, cada sabor, cada perfume,
cada movimiento, cada fuerza, cada cualidad que aparece
en mí, proviene de El. Es hecha por El, es
Su don, Su generosidad, Su trabajo."
Allah se manifiesta en Sus atributos. A un artista
se le puede conocer
por su obra. Si uno no mira la puesta de sol, pero
ve sus reflejos en ventanas distantes y afirma que
ha visto al sol poniéndose, no se aparta de
la verdad. Si se contemplan los perfectos atributos
de Allah en Su creación, dentro y fuera nuestro,
y se dice,
"Yo he visto a Allah," no se está
mintiendo.
Somos capaces de ver únicamente aquello que
está más cerca nuestro. Y lo que se
encuentra más cercano suyo, es usted mismo.
El hombre es la mejor creación de Allah. Toda
la creación se halla dentro de él. Si
logra ver Sus perfectos atributos en la perfecta creación
que usted es, estar viendo a Allah el Manifestado,
y su fe será completa.
Lo aparente y lo escondido están también
en el hombre. Su forma, sus palabras, sus acciones,
y sus trabajos, son visibles. Sus sentimientos y sus
pensamientos son ocultos. El hombre no es como es
meramente por lo que es ostensible en él. El
hombre podrá engordar o enflaquecer, o podrá
aún llegar a perder un miembro -pero su esencia,
su identidad, aquello que `él es', aquello
que es constante, se encuentra oculto dentro de él.
Su identidad se hace manifiesta únicamente
a través de sus acciones, por medio de la evaluación
de las cualidades de sus acciones.
"
'Abd az-Zahir" es aquél a quien el significado
interno de las cosas se hace manifiesto exteriormente,
como el profeta Moisés (Quiera Allah bendecirle),
a quien fué otorgado el secreto del Uno Manifestado.
El contempló la manifestación de la
luz divina en las llamas de la Zarza ardiente, e invitó
a Bani Israel a la fe con una enorme Torah que le
fué revelada en escritura de letras de oro,
decretando ley mundana, salvación de las manos
del tirano, y los beneficios del Paraíso.
volver
Al
- Batin
Allah
es el Oculto.
Su existencia es a la vez manifiesta y oculta. El
es aparente porque los signos de Su existencia son
visibles aún para los ciegos, pero Su esencia
se esconde a nosotros. Si hay una obra de arte, debe
ciertamente haber un artista que la ha creado. Si
hay una Creación, hay, con certeza, un Creador.
Si usted existe, El existe. Sin embargo no es posible
para la criatura, el conocer verdaderamente al Creador,
porque el conocimiento, la mente, la comprensión
del que es creado, son limitados. Por consiguiente
estas herramientas abarcan solamente un área
limitada. Allah El Más Elevado es eterno, infinito,
sin un comienzo ni un fin, inextinguible en Su conocimiento
y poder. Esperar que una existencia temporal y limitada
abarque un concepto eterno e infinito, es absurdo.
¨Acaso puede caber un océano dentro de
un balde? Y sin embargo, un balde lleno de agua del
océano, aunque sea `el ' océano, es
`del' océano. La manifestación de Sus
atributos en Su creación es como ese balde
de agua: no El, pero de El. Su escondida esencia es
como el océano, cuyas profundidades y anchura
son infinitos, inimaginables.
El conocer la esencia de algo, no importa cuán
pequeño –descubrirlo en su totalidad,
externamente e internamente, el penetrar en todos
sus secretos- es prácticamente imposible. La
ciencia en su avanzado estado de hoy en día,
y en lo que nosotros imaginamos ser el día
de mañana, siempre termina y siempre terminar
en impotencia y respetuosa admiración. De todas
las cosas en la creación, lo más cercano
nuestro somos nosotros mismos. ¨Acaso el hombre
ha sido capaz de comprenderse a sí mismo?
Ese es el motivo por el cual el Mensajero de Allah
(Que la Paz y las Bendiciones de Allah estén
con él) nos ordenó el contemplar a Allah
en Sus atributos y nos prohibió que pensáramos
más allá de ello.
Solamente Allah conoce Su propia esencia; nosotros
no tenemos poder para concebirla. Aquellos que empujaron
sus mentes para ir más allá, o bien
perdieron su razón o cayeron en los abismos
del descreimiento, la falta de fe y el atribuír
iguales a Allah.
"
'Abd al-Batin" es el buen servidor sobre quien
Allah ha conferido el conocimiento de su propio corazón,
cuyo ser interior se encuentra purificado, cuya espiritualidad
sobrepasa su ser material, para quien el velo se parte,
los secretos se hacen manifiestos, y el futuro conocido.
El se convierte en un instrumento que invita a los
hombres a limpiar su mundo interno con la divina luz,
y a llegar a la perfección espiritual. Allah,
el Oculto, manifestó Su atributo de `al-Batin'
en el profeta Adan (Quiera Allah bendecirle), y le
enseñó no sólo la manifestación
de Sus atributos sino también su significado.
Hasta Adán (Quiera Allah bendecirle), aún
los ángeles conocían a Allah solo a
través de la manifestación de Sus atributos.
Esta es la diferencia en el grado de perfección
de la fe entre Adán (Quiera Allah bendecirle)
y los ángeles. Es es el motivo por el cual
Allah ordenó a los ángeles que se prosternasen
delante de Adán (Quiera Allah bendecirle),
y esa es la razón por la que Adán (Quiera
Allah bendecirle) se convirtió en el maestro
de los ángeles.
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Al
- Wali
Allah
es el único Administrador y Gobernador de la
creación entera.
Su gobierno es de tal poder que la entera creación
desde el comienzo hasta el fin (aún antes de
ella!) se encuentra debajo de su voluntad y de su
dominio. Con la sola orden "Sé!"
vino a la existencia desde la no-existencia. Todo
aparece de esta manera: administrado, desarrollado,
y cuando el momento llega, muriendo, desapareciendo
de la vista. Aún después de la muerte,
todas las cosas permanecen bajo Su gobierno, y finalmente
serán traídas nuevamente a la vida.
En su administración de la creación,
Allah conoce en todo momento lo que há ocurrido,
lo que está ocurriendo, y lo que ocurrirá
tal como fué planeado, predestinado. El es
el único que dispone y El es el único
que ejecuta.
Previamente a su creación, El preparó
un programa para usted; en qué momento y lugar,
de qué madre nacería, cada acontecimiento
que le pasaría, todo cuanto haría cada
minuto de su vida, hasta el número de respiraciones
que inhalaría, hasta los pedacitos de alimento
que consumiría. Cada sílaba que pronunciaría,
cada sonido que escucharía, todo cuanto verá
y hará, está planeado.
De la creación entera, El ha dado voluntad
únicamente al hombre. Se concibe que se puede
cambiar el destino con esta voluntad. En realidad,
ella solo sirve a que usted comprenda, reciba, se
beneficie, y disfrute lo que está escrito para
usted. Cuando piensa que se rebela, lo que le hubiese
ocurrido aún le pasará , solamente que
le falta comprensión, está inconsciente,
resentido y en desarmonía con aquello que le
está aconteciendo. Su voluntad es su habilidad,
ya sea de abrir sus ojos -para ver la creación
de Allah en la cual Sus bellos nombres se encuentran
manifestados y para recibir la luz de la fe y el conocimiento-
o para desobedecer y pecar, cerrando sus ojos y permaneciendo
en la obscuridad. Sin embargo aquello que existe,
aún existe, ya sea que usted lo vea o que se
halle ciego a ello.
La totalidad de la creación está gobernada
por el conocimiento y el poder de Allah; ni una hoja
se mueve sin Su deseo. Tampoco se encuentra el movimiento
de la hoja desconectado de otras cosas impulsadas
por el mismo viento, y voluntad.
No piense que usted se halla abandonado a sí
mismo. Sepa y vea que usted es una parte de un orden
divino, debajo de un Gobernante justo, compasivo y
benefactor. Todo es medido, es registrado, y se mueve
velozmente. Utilice su voluntad para tomar conciencia
de ello, para tener fe en ello y para ponerse en armonía
con ello.
"
'Abd al-Wali " es el que se gobierna a sí
mismo, y a quienes le son confiados a su cuidado,
de acuerdo con las leyes de Allah. El es justo, es
bueno, y el dispensa justicia y bondad. En retorno
por sus servicios ‚l recibe dones y sabiduría
de Allah con los cuales el perfecciona más
aún su administración y su magnanimidad
para con otra gente. A medida que él enseña
a otros a ser justos y generosos como él, cada
vez que aquellos a los que él guía,
actúan con equidad Y desinterés, a él
llegan dos veces las recompensas que ellos reciben.
El buen administrador es aquél cuyas buenas
acciones sobrepasarán sus acciones erradas
en la balanza del Día del Juicio. Allah le
mantiene bajo la sombra de Su trono. Allah socorre
de quien ayuda a otros.
volver
Al
- Muta ` Ali
Allah
es el Supremo.
Su grandeza crece. A medida que El dá de Sus
inextinguibles tesoros, Sus riquezas se incrementan.
Así como las necesidades de Su creación
aumentan, Sus dones crecen. Sin embargo si se uniesen
todas las fuerzas, las mentes confabuladas, y los
ejércitos reunidos del universo entero, no
podrían tomar por asalto nada de El ni aún
una cosa del tamaño de una semilla de mostaza,
sin Su permiso y Su voluntad.
Usted puede ser fuerte, joven y bien parecido hoy
en día, y mañana estar enfermo, decrépito
y baldado. Puede ser sabio e inteligente, pero después
perder su ingenio. Y si es rico, entrar en bancarrota.
Piense en las naciones que fueron supremas sobre la
faz de esta tierra, pero luego fueron pisoteadas y
deshonradas y han desaparecion de los mapas.
Allah, el Supremo, está exento de todas estas
frustraciones y defectos.
El verdadero servidor,quien dice con sinceridad “amintu
billahi', "Yo creo en Allah," pone su fé
en Aquél cuyos atributos, cualidades y bellos
nombres se encuentran descriptos en el Sagrado Corán
y en los hadices. Están también aquellos
que no adoran nada sino a ellos mismos, a este mundo,
y a sus alegrías, placeres y riquezas. Más
aún, hay otros que creen en dioses que supuestamente
caminarían por los jardines del Edén
en la frescura del día, o que se desplazarían
por sobre las nubes o se sentarían en tronos,
divinidades que tendrían esposas e hijos, y
que se lamentarían de haber dado vida a algunas
de sus creaciones y a determinados hombres.
Allah el Supremo está libre de tales atribuciones.
Aquellos que Lo disminuyen al nivel de sus imaginaciones
se están inferiorizando a ellos mismos desde
el alto rango de la servidumbre hasta el más
bajo de los niveles de sus egos decretadores de maldad.
"
'Abd al-Muta'ali " es ese exaltado servidor de
Allah que asciende desde una elevación hasta
otra en la comprensión de las cosas dentro
y fuera de sí mismo. El es testigo de divinas
alturas carentes de límite, elevándose
a este nivel a través de la generosidad de
Allah y como recompensa por su continua consciencia,
recuerdo y devoción. Su solo propósito,
intención, esfuerzo y atención estén
enfocados en conocer, encontrar, y ser con Allah.
Allah El Más Elevado en la Surah Ta-Ha (20:114)
dirigiéndose a Muhammad (Que la Paz y las Bendiciones
de Allah estén con él), el más
alto ser en la creación entera, dice:
... (Oh Mi amado) dí: Mi Señor, hazme
crecer en conocimiento.
Aún a él se le ordena el desear saber
más sobre su Señor.
volver
Al
- Barr
Allah
es el Perfecto Hacedor del Bien.
Todas las virtudes y los dones provienen de El. Para
Sus servidores, El ama lo bueno, lo cómodo
y lo fácil. El no gusta de penurias ni tampoco
Le agradan aquellos que las crean. Sin embargo, El
perdona a los que no hacen el bien. El esconde la
mezquindad. Si, en Su justicia, El decide por el castigo,
éste jamás excede el pecado cometido,
mientras que Su recompensa por las buenas acciones
es diez veces mayor. El demora Su condena de modo
que quizás el servidor que está cayendo
en un error se dá cuenta de su mal accionar
y lo repare con una acto meritorio. Entonces El transforma
el pecado por el cual hubo arrepentimiento en una
buena acción. Si Su servidor tiene la intención
de hacer algo loable, pero no logra ejecutarlo, El
recompensa el propósito como si hubiese sido
realizado. Pero si Su servidor tiene la intención
de pecar, y no es capaz de llevarlo a cabo, El lo
perdona.
Cuando usted hace el bien a la creación de
Allah, aunque sólo sea mediante una palabra
amable o una sonrisa, ve el reflejo de Allah, el Perfecto
Hacedor del Bien, en su ser. Cuando el profeta Moisés
(Quiera Allah bendecirle) hablaba con su Señor
sobre el Monte Sinaí, vió un hombre
parado sobre el punto más elevado del trono
de Allah. El preguntó "Oh Señor,
¨cómo hizo ese servidor para alcanzar tales
alturas?" Allah El Más Elevado contestó,
"El jamás tuvo envidia del bien que Yo
otorgué a mis servidores, y fué especialmente
abnegado con su madre y con su padre". Estos
son los signos de la bondad de Allah reflejados en
Su servidor.
"
'Abd al-Barr" es aquél en quien se han
manifestado todas las cualidades de bondad, tanto
material como espiritual. Allah ha brindado a todos
los creyentes la posibilidad de desear el bien, y
esta se activa en quien se sumerge a sí mismo
en el mar del misterio del bello nombre de Allah,
de `al-Barr'.
volver
At-
Tawwab
Allah
es El que constantemente retorna al hombre al arrepentimiento.
`Tawbah' significa regresar: retornar de rebelión
y pecado al recto sendero de la virtud. Allah despierta
los corazones de los creyentes del sueño de
la negligencia por medio del amor a El, con la manifestación
de Su existencia alrededor de ellos, con las palabras
de sano consejo de aquellos que están cercanos
a El, con la promesa de Sus recompensas y el Paraíso,
y con el temor de Su castigo y del Fuego Infernal.
Allah posee servidores cuyos corazones se prenden
fuego con una sola chispa. El también los tiene
con corazones que se han convertido en fría
piedra. Si uno volcase montones de fuego sobre ellos,
todavía no se entibiarían. Algunos corazones
son como el hierro, que se ablanda un poco con el
fuego y se vuelve inmediatamente rígido nuevamente.
Ese es el motivo por el que uno ha de ser recuentemente
mantenido en vigilia mediante el escuchar las órdenes
de Allah en el Corán. El universo entero -todas
las cosas, incluyéndole a usted- es el Corán.
Si usted toma lecciones de lo que vé, dentro
y fuera suyo, se despertará y retornará
desde la pecaminosa condición de inconsciencia
y desarmonía al estado de ser en armonía
con la voluntad de Allah. Esto se constituye en el
arrepentimiento aceptable a Allah, con el cual Su
ira se transforma en misericordia, compasión
y amor.
La contrición que es aceptable a Allah no es
sencillamente contemplar lo erróneo y la fealdad
de nuestras acciones, lamentando haber cometido cosas
malas y deseando no repetirlas, temiendo el castigo
de Allah y esperando por la misericordia de Allah.
Esto es como cortar la mala hierba dejando las raíces.
Uno ha de cavar y extraer todas las raíces.
El arrepentimiento aceptable a Allah es el esfuerzo
de limpieza interna, apuntando a eliminar las causas
de los pecados. Allah promete no solamente Su misericordia
y absolución,
sino Su amor, a quienes así se purifican.
Cuando usted es capaz de perdonar y continuar haciéndolo
a quienes le lastiman, ver la manifestación
de “at-Tawwab” en sí mismo. Allah
confiere indulto a quienes absuelven a otros. No importa
cuán pecadores sean ellos, ni cuán a
menudo olviden su contrición, ellos jamás
han de albergar dudas sobre la misericordia de Allah
ni sobre la aceptación de su arrepentimiento.
"
'Abd at Tawwab" es el bendecido servidor que,
desde los deseos de la carne y las mentiras e imaginaciones
del mundo, ha sido hecho regresar hasta la Verdad.
Mediante la repetida contrición de sus acciones
erróneas, él ha llegado a conocer la
multiplicidad en sí mismo, y al desprenderse
de ella por su arrepentimiento, há logrado
la unidad y la unicidad.
volver
Al
- Muntaqim
Allah
es el Gran Vengador.
Allah castiga a quienes persisten en la rebelión,
delirando en su inconsciencia y egoísmo, creando
desarmonía, tiranizando los servidores de Allah
y Su creación -éstos son los infieles
que atribuyen socios a Allah. El les brinda tiempo
y ocasiones para darse cuenta y arrepentirse de sus
equivocadas acciones. El les avisa con repetidas
advertencias. El acepta sus excusas; El demora su
castigo.
Al perdonarlos, al posponer su condena, Su venganza
se hace más terrible. Porque el pecador persistente
há tenido más ocasiones para errar,
haciéndose por ello merecedor de una pena más
severa. Aquellos que se hacen esclavos de sus egos
en lugar de hacerse servidores de Allah, cuando perciben
que no son punidos por lo que se encuentran haciendo,
arriesgan un terrible derrumbe. La misericordia de
Allah los envicia, y se remontan más y más
alto en su arrogancia. De súbito, un día,
Allah les derriba. Desde lugares elevados, la caída
se hace más grande. Muchos tiranos fueron llevados
a tales alturas antes que fueran aplastados. Allah
hace de aquellos sobre los que toman venganza, una
lección, para aquellos a quienes El desea salvar.
Los que saben como tomar venganza sobre los enemigos
de Allah -y el más grande son sus propios egos-
, reflejan el atributo de Allah de `al-Muntaqim'.
Hz. Bayazid al-Bistami dice, "Una noche me sentí
demasiado cansado y perezoso como para llevar a cabo
algunas de mis devociones. Yo me castigué a
mí mismo mediante no beber agua durante un
año íntegro."
"
'Abd al-Muntaqim " es aquél cuya venganza
sobre los enemigos de Allah es terrible, y quien es
todavía más riguroso con su propio ego,
el que constituye su más grande enemigo.
volver
Al
- ' Afu
Allah
es el Perdonador, el Eliminador de los pecados.
`Al-'Afú' es lo opuesto de al-Muntaqim, el
Vengador. Su acepción se encuentra cercana
a la de `al-Ghafur', el Todo-Perdonador, solamente
que es más intensa. La raíz de la palabra
`Ghafur' significa el pasar por alto los errores,
mientras que la raíz de la palabra `'Afu' implica
destruír, eliminar los pecados. En la primera
instancia los errores tolerados aún existen;
en la segunda, los pecados eliminados, desaparecen.
Allah ama perdonar, borrar los pecados. No es a menudo
que El castiga a los que niegan, a los que se rebelan.
El acepta el reconocimiento de sus pecados como arrepentimiento.
El cancela sus pecados. En lugar de medidas punitivas,
El confiere Sus munificencias sobre ellos.
Yace un secreto en Su diferimiento del castigo y en
el perdón de los pecados. Al enseñarnos
que el Fuego del Infierno está allí,
El nos está señalando que existen senderos
hacia la salvación. Es como el anuncio de un
ser rico, generoso y compasivo, al declarar: Nuestras
puertas están abiertas y las mesas tendidas.
Los que acepten la invitación a esta fiesta
son bienvenidos, y no reprocharemos a quienes no acudan
a ella.
Los dones de Allah en este mundo, que son temporales,
no son nada en comparación con los prometidos
para el Paraíso. El perdón de los pecados
es un estímulo para que los negadores cambien
sus caminos, para que vengan al sendero recto, al
Paraíso. La infinita misericordia de Allah
es por cierto mayor que los pecados de Sus servidores.
Sus puertas están siempre abiertas para los
que se deciden a entrar.
Pero quienes son ciegos y sordos a las advertencias
que constituyen la compasión, misericordia
y perdón de Allah, los que persisten en su
infidelidad
y negación, los que encuentran justificación
por su negación en ser repetidamente perdonados,
que son corruptos, que toman placer en pecar, que
intentan conducir a otros al desvío -ellos
serán finalmente castigados en este mundo al
ser ahogados en el oro que han acumulado, y en el
Más Allá por el Fuego del Infierno.
Esta condena no niega el atributo del Perdonador,
del Eliminador de los pecados, sino que es una manifestación
de Su bello nombre de El Justo. Bondad y maldad no
son lo mismo. Si así se los hiciera aparecer,
podría causar confusión en la mente
del buen servidor.
"
'Abd al-'Afu" es el que cree verdaderamente,
el que teme a Allah -no tanto a Su castigo, como a
la pérdida de Su amor. El es quien posee consciencia,
el que tiene vergüenza. Y para él, tanto
lo bueno como lo malo que le llegan de Allah, son
iguales. El refleja el
atributo de `al-'Afu' al perdonar a quien lo oprime,
al alimentar al
que le hace sufrir hambre, al dar a quien por la fuerza,
toma de él.
Allah trata a Sus servidores del modo que ellos lo
hacen con otros.
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Ar
- Ra 'uf
Allah
es el Todo-Clemente.
El ha creado todo con Su mano de poder, y El puede
extinguirlo, ya que El no necesita de Su creación.
Este poder e independencia, Su capacidad de percibir
la totalidad de las cosas, incluyendo la rebelión
y la negación en alguno de Sus creados, no
impide a El su infinita misericordia y clemencia.
Por el contrario, a pesar de Su
capacidad de ver nuestros pecados, de Su justicia,
de Su capacidad de castigar, el hecho de que El elige
perdonar, comprueba Su infinita benevolencia e indulgencia.
Aún si a uno le falta fe y su arrogancia no
conoce límite, si cree que
obtiene su subsistencia por sí mismo y que
es el amo de su propio destino, contemple a los animales
y a las plantas -ellos son sordos, mudos, y carentes
de mente. ¨Cómo cuidan a su descendientes?
¨Cómo construyen las aves sus nidos? ¨Porqué
no se exceden en alguna dirección que pudiera
causar su destrucción, mientras que el hombre
lo hace? ¨Cuál es el misterio en esa fábrica
que es el gusano de seda, quien construye su capullo
y produce el más bello y suave filamento para
vestir, o la pequeña abeja que edifica su colmena
y produce el más dulce de todos los alimentos?
Estos y todos los demás son los signos de la
clemencia, misericordia y generosidad alrededor suyo.
Pero para el hombre, la manifestación de la
indulgencia de Allah es aún mayor. El ha "...creado
todo y cada cosa para tí, y a tí para
El mismo." El ha creado a usted como la mejor
de las creaciones, perfecto, como Su representante
-para gobernar, para guiar, para usar Su reino. El
le ha dado los medios para pensar, para hablar, para
leer y escribir. El le ha enseñado aquello
que es mejor, y aquello que es malo, lo recto y lo
erróneo, lo lícito y lo ilegítimo.
Si intenta contar Sus dones y bendiciones, ser incapaz
de hacerlo. Para el creyente y para el infiel por
igual, Su magnanimidad, benevolencia y piedad no tienen
límites.
Aquél en quien se refleja la indulgencia de
Allah es el que recuerda sus pecados y toma consciencia
que los dones de Allah llegan a pesar de sus errores;
él intenta servir a la creación de Allah
con su mente, su cuerpo, y su propiedad.
"
'Abd ar-Ra'uf " es aquél en quien se manifiestan
la misericordia y la compasión de Allah. El
es clemente en todo sentido, excepto acerca del castigo,
de acuerdo con la `shari'ah'. No obstante que la justicia
de la ley religiosa aparentemente constituye un castigo,
en realidad es una gracia, porque la falta por la
cual uno há pagado, es eliminada.
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Malikal
- Mulk
Allah
es el eterno propietario de Su reino.
El no comparte con nadie ni la propiedad ni el poder,
ni el gobierno, ni la preservación del universo.
No cabe ninguna duda que el universo íntegro
es un reino porque toda la creación se encuentra
interconectada -como el hombre mismo, cuyas manos,
pies, ojos, mente, corazón y todos sus órganos
son unidades individuales, sin embargo aunadas, formando
una sola totalidad.
El universo es un todo con partes armoniosas, creadas
para un propósito, que realizan y cumplen.
Allah dice:,
"Yo era un tesoro escondido, Yo deseaba ser conocido;
por lo tanto Yo cree‚ la creación."
Entonces el designio y la función de la creación
es el conocer, el encontrar,
y el ser con el Creador.
El hombre es el universo en microcosmos; cualquier
cosa que viva En el universo, existe en él.
El es también la suprema creación y
el representante de Allah. Este es el motivo por el
cual El ha otorgado sobre algunos de Sus servidores,
por un lapso prescripto de tiempo, los reinos, la
tierra, las propiedades, las riquezas; y les permite
gobernar sobre ellas. Allah también les ha
dado el conocimiento de cómo regirlas de modo
que sus reinos crezcan, que sus beneficios se incrementen.
El les prohibe seguir a sus egos, a su autoindulgencia,
los que solamente les pueden conducir a la quiebra
y al desvío. Si ellos se tornan sirvientes
de sus egos y usan la riqueza que ha sido dejada a
su cargo para ellos mismos, todo se perder a sus muertes.
Ellos estarán en bancarrota, aprisionados en
las mazmorras del Infierno. Si los hombres aplican
la ley de Allah a Su reino, el cual les es prestado,
y la obedecen igualmente para sí mismos, y
si ellos gobiernan para Su complacencia y gastan por
Su amor, el verdadero propietario del Reino cambiará
el reino temporal que El les ha otorgado aquí,
por el reino eterno en el Más Allá.
"
'Abd Malik al-Mulk " llega a ser un testigo del
poder de Allah sobre Su reino. Al hacerlo toma consciencia
que Allah lo usa como Su representante para regir
el universo y en el gobierno de sí mismo. Esta
toma de consciencia le convierte en un servidor perfecto,
por lo que las recompensas de Allah se incrementan
hasta las más elevadas alturas mundanas. Así,
el no depende de nada, excepto de Allah. Por saber
que Allah es el verdadero y único Rey, él
intenta solamente ser un auténtico servidor
-el más alto nivel que ningún ser humano
puede esperar de alcanzar.
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D
hul - Jalaliwal - Ikram
Allah
es el Señor de Majestad y Munificencia.
No existe perfecció que no pertenezca a El,
ni bendición ú honor que provenga de
otro que no sea El. Allah es el poseedor de toda majestad.
Nada más hay que pueda siquiera existir por
sí solo, ni nada puede sustentarse a sí
mismo. En Su majestad, así como El creó
todo en un instante, El también puede destruírlo
todo en un segundo. ¨En qu‚ poder se apoya
cuando se rebela contra El? Para mostrar Su generosidad
El ha otorgado Sus dones y honores. No se los atribuya,
ni se glorifique a sí mismo. El honor que El
le ha confiado, es para que contemple al Dador del
honor, al verdaderamente Honorable. Todo está
en necesidad de El; todo proviene de El. No obstante,
para atar un hombre a otro, para atar a la creación
entera al resto de la creación, Allah usa una
cuerda invisible llamada necesidad. El utiliza a cada
hombre, a cada creación, como un medio, como
un vehículo para dar a otro lo que precisa.
Se ha de tener gratitud al vehículo por cuyo
medio llegan las bendiciones de Allah, pero se debe
conocer la verdadera fuente y dar primeramente todas
las gracias a El. Porque todos los reconocimientos
se deben a El, ya que no solamente sacia nuestras
mundanas necesidades, sino que también nos
ha prometido y nos ha enseñado cómo
obtener Sus bendiciones eternas. Estas las podemos
lograr colocando al alcance de otros y por amor a
El, aquellas cosas que nos confirió a través
de otras manos.
El Señor de la Majestad y la Munificencia,
es uno de esos bellos nombres que no puede ser atribuído
a nadie, sino a Allah. Aquellos que saben han afirmado
incluso que es `al-ism al-a'zam', el más grande
nombre de Allah.
"
'Abd Dhul-Jalali wal-Ikram" es el que teme únicamente
a Allah,inclina su cabeza únicamente ante El,
y aguarda recibir solamente de El. Este es el signo
de la fe del verdadero creyente en la unicidad de
Allah. El no espera nada de los hombres, ni tampoco
teme la condenación que de ellos le pueda provenir.
Para él, una espada aplicada a su garganta,
no es diferente del oro volcado a sus pies. No sufre
ansiedades por aquella, ni se trastorna de alegría
por el otro.
Allah es suficiente.
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Al
- Muqsit
Allah
es aquel que actúa y distribuye en justicia
y equidad.
Cuán armoniosa y equilibrada es la creación:
todas las bellezas en el cielo y la tierra -montañas,
mares, puestas de sol, flores- y también ojos
para contemplar. Si no hubiese nadie para ver, ¨acaso
la creación de todas estas hermosuras tendría
sentido? Si la tierra estuviese
más cercana al sol, todos nosotros sobre su
faz seríamos quemados hasta convertirnos en
cenizas. Si estuviera ms lejana, nos hubiéramos
congelado. Cuán correcto es su lugar. Si el
oxígeno en el aire
hubiese sido más, o menos, nos habría
dañado. Allah el Equitativo otorga riquezas
a algunos y pobreza a otros. El confiere poder a algunos,
debilidades a otros, valor a algunos, temores a otros.
El da aquello que El da, a los indicados, no obstante
que algunos lo utilicen de una
forma y otros de direrente manera, haciéndonos
dudar.
Nosotros no sabemos aquello que El conoce, porque
solamente podemos registrar lo que se encuentra delante
nuestro, mientras que el ve y sabe la totalidad.
Cuando observamos leyes, orden y armonía en
una institución, en una ciudad, en un país,
los atribuímos a la existencia de un líder
justo e inteligente. Si pudiésemos contemplar
el orden cósmico en nosotros mismos, que somos
microcosmos, veríamos la prueba de Allah, el
Equitativo.
Allah trata a Sus servidores con equidad. Ni una sola
acción meritoria pasa sin ser notada. Cada
una recibe su recompensa. Desaciertos, errores, injusticias,
son corregidos. Cuando los hombres se tiranizan entre
sí, El toma del déspota y da al oprimido.
Y sin embargo, al hacerlo, El imparte contentamiento
a ambos. Solamente Allah puede hacer esto.
Se ha transmitido en un hadiz que el Profeta (Que
la Paz y las Bendiciones de Allah sean con él),
sonrió. Hz.'Umar (Quiera Allah ser complacido
con él) preguntó, "Qué es
lo que te divierte, Oh Mensajero de Allah?"
El Mensajero de Allah contestó, "Veo dos
hombres de entre mi gente que están delante
de Allah El Más Elevado. Uno dice, “Oh
Señor, quita a este hombre aquello que es mío
por derecho!”. Allah El Más Elevado dice
al otro hombre, “Entrega a tu hermano aquello
que le pertenece”. El usurpador responde, `Oh
Señor, no tengo buenas acciones con las cuales
pagar a este hombre.' Allah se vuelve al damnificado
y le dice, "Qué debo hacer a tu hermano?
El no dispone ya de nada para darte.' El damnificado
dice, `Oh Señor, permite que él tome
algunos de mis pecados.' "
Con lágrimas en sus ojos, el Mensajero de Allah
dijo, "Ese es el Día del Juicio Final;
esa es la jornada cuando cada hombre deseará
que sus culpas pesen en la cuenta de otros".
Luego continuó a relatar: "Después
que el damnificado ha rogado que el usurpador se haga
cargo de algunos de sus propias faltas, Allah le pide
que levante su cabeza y contemple el Paraíso.
El dice, `Oh mi Señor, veo ciudades de plata
y palacios de oro, tachonados de perlas. ¨Para
qué profeta, qué santo, qué mártir,
son estos palacios?' Allah él Más Elevado,
dice, `Son para aquellos que pueden pagar su precio”.
El damnificado dice, `Quién podría llegar
a solventar su valor?' Allah dice, `Quizás
tú puedas.' El hombre dice, `¨Cómo,
Oh mi Señor? Yo nada poseo. ¨Qué
podría hacer para ganar el precio del Paraíso?'
Allah al-Muqsit dice, `Mediante otorgar el perdón
a tu hermano, a través del abandono de tu reclamo
de lo que él te había sacado'. El damnificado
dice, `Yo le perdono, mi Señor. Ya no deseo
mi derecho”' Allah el Más Misericordioso,
el Más Generoso, dice, `Entonces toma la mano
de tu hermano y entren ambos en Mi Paraíso.'
" Luego el Mensajero de Allah dijo, "Temed
a Allah y temed haceros daño el uno al otro,
y haced la paz entre vosotros, ya que Allah El Más
Elevado hará la paz entre los creyentes en
el Día del Juicio Final."
"
'Abd al-Muqsit " es el que posee el perfecto
sentido de la medida, el que ve las cosas con rectitud
y el que la demanda. Por sobre todo, él se
exige imparcialidad a sí mismo. El no reclama
justicia de otro para sí mismo, sin embargo
él la busca para otro, de aquél que
ha obrado con arbitrariedad. El ampara al que há
de ser protegido. El ayuda al que debe ser asistido.
El eleva a las alturas a los que merecen ser encumbrados.
El Profeta (Que la Paz y las Bendiciones de Allah
sean con él) dice, "Los justos estarán
de pie en púlpitos de luz
divina en el Paraíso."
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cuarta parte