Los mas Bellos Nombres
 

Al-Wali 

Allah es el amigo protector de Sus buenos servidores.
El ayuda a Sus buenos servidores; El elimina sus dificultades y les da guía, paz y éxito en sus asuntos en este mundo y en el Más Allá. El los saca de la obscuridad a la luz e ilumina sus corazones; estos corazones no permanecen oprimidos y atados al presente, sino que se prolongan hasta los tiempos antes del antes y después del después. Ellos llegan a conocer al Señor de esos reinos, aceptan Su unidad y unicidad, y son honrados con los más altos niveles que pueden ser alcanzados por la humanidad - Su amistad - a través de ser un buen servidor de El.
Los amigos de Allah tienen ojos iluminados por la luz divina y ven con ella. Toman lecciones de todo cuanto escuchan y contemplan. La luz divina brilla a través de sus facciones, quien quiera que los observa, recuerda a Allah. No existe ni temor ni tristeza para ellos, ya que no conocen ningún otro amigo, excepto a Allah. No temen a nada salvo el oponerse a la complacencia de Allah. No necesitan nada ni esperan nada de nadie, excepto de Allah.
Intente ganar la amistad de Allah. Sea afectuoso con Sus amigos y aprenda a ser como ellos. Crea en lo que creen, haga lo que hacen, rechace cuanto rechazan, ame a los que aman, y por sobre todo, ame a Aquél a quien ellos aman más.

" 'Abd al-Wali" es el servidor en quien se hace manifiesto el afecto de cuantos son creyentes; él es un amigo de todos aquellos que son puros y devotos creyentes.

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Al - Hamid  

Allah es el Más Loable.
El es el que es alabado por todo cuanto existe. Alabar es honrar con respeto y agradecimiento al Grande que da infinitos dones. Todo lo que existe alaba a Allah con sus lenguas, con sus acciones, o simplemente por su misma existencia.

 
 

El es único que es merecedor de devoción, de respeto, de agradecimiento, y de alabanza.¨Como puede uno alabar a otro que El en Su presencia, cuando todo proviene de El? El es la fuente de todos los dones y de todas las perfecciones. El nos ha dado directamente la vida, una bella forma, fuerza,inteligencia, lenguaje, y así sucesivamente. Por manos de otros hombres o por medio de los intermediarios que constituyen Sus otras creaciones nos brinda dones traídos hasta nosotros. Estas dádivas alaban a Allah; aquellos a través de cuyas manos estos dones llegaron, loan a Allah; ¨no habremos nosotros de alabar a Allah? El hombre inventó la computadora, que trabaja, habla, escribe, se comunica, captura las formas y sonidos de las cosas. La máquina misma,
al hacerlo, ensalza a su inventor. De esta manera toda la naturaleza elogia a Allah con
su existencia y su funcionamiento. La gente que usa y se beneficia de esa computadora encomia a su inventor. Es así como el servidor loa al Creador. Luego el inventor se ensalza a sí mismo. Allah el Inventor de todo esto se alaba a Si Mismo y no está en necesidad de loas de ningún otro.

Allah en Su misericordia y generosidad ha ordenado que el hombre, para su propio bien, cumpla determinados deberes, y que evite ciertos males para su propia paz y salvación. Existen obligaciones tales para llevar a cabo en cada hora de nuestra vida; cuando se ejecutan en los momentos prefijados, se reciben beneficios tanto materiales como alegrías espirituales y sabiduría, acusadamente si esas tareas son hechas por amor de Allah. Con ello llega una recompensa de especial iluminación. Así mediante, el hombre aprendió lo que supo, y con ello progresó. Con lo que Allah prohibió al hombre que hiciese, El lo protege del fuego del Infierno.
El más grande de todos los pecados es `kufr', negación; negar es lo opuesto de la alabanza. Imagine un benefactor de una comunidad que ha ayudado a cada uno, por medio de quien todos se beneficiaron por igual y aún más, del cual dependen la vida y la armonía de la sociedad. Si alguien insultase este benefactor, refutara sus buenas acciones, ¨qué haría la comunidad que lo ama y lo respeta? Estarían iracundos, hostiles, vengativos. Aunque esa persona no hubiese hecho ningún daño a la gente, todos ellos le odiarían, lo maldecirían e intentarían destruírlo. Como él había insultado al benefactor, considerarían el perjuicio como hecho a todos ellos.

Es así que, si se niega la existencia de Allah o se critica Suscánones, o se minimizan Sus perfectas cualidades y benevolentes actos, uno es maldecido no solo por los hombres, sino por toda la creación. Como no existe lugar que no sea Suyo, tal individuo no será capaz de huir. Nosotros tomamos refugio de El en El. Toda alabanza es debida al Señor de la creación entera, quien nos conduce desde la obscuridad hasta la luminosidad, quien libera los corazones de la noche de la negación y los llena con la divina luz de la fé.
`Al-hamdu lillahi rabbil-'alamin'.

" 'Abd al-Hamid" es aquél a quien Allah se muestra El Mismo con Sus más bellos atributos. Todas estas bellezas se hacen manifiestas en él. En consecuencia todos los hombres lo ensalzan, pero él alaba solamente a Allah.

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Al-MuhsiI

Allah es el poseedor de todo el conocimiento cuantitativo.
El ve y sabe todo tal como es en realidad. En adición a conocer toda existencia como una totalidad inseparable, El percibe cada cosa analíticamente separada de acuerdo a su clase y tipo; y así como la conoce individualmente El diferencia sus partes, aún sus tomos. El enumera y calcula hasta la cifra exacta. El sabe la cantidad de todas las existencias en el universo creado, no obstante que a nosotros nos parezcan infinitas, llegando hasta el cómputo de respiraciones exhaladas e inhaladas por cada una de Sus criaturas. El cuenta y pesa, una por una, todas nuestras buenas acciones y pecados, registrando todo en un gran libro de inventario.
Como en Sus atributos de `al-`Alim', el que sabe todo cuanto ocurre, de `al-Khabir', el que conoce los acontecimientos internos, y `ash-Shahid', el que atestigua todo cuanto existe, `al-Muhsi', aquél que analiza, cuenta y registra en cantidades, es un atributo que debiera alentar a los amigos de Allah que obran bien y tendría que amonestar a Sus enemigos que cometen injusticias. Aún si una buena acción o un pecado son tan pequeños como un grano de mostaza, se cuentan y no se extravían.

El buen servidor, atento a este atributo, debiera analizar dentro
suyo el acto que intenta realizar, verificar si es correcto o incorrecto. El debiera observarse a sí mismo a cada respiración y estar consciente. El ha de hacer sus cuentas a menudo, cinco veces al día, en el momento de cada plegaria, y estar agradecido a Allah por el bien que llegó a través de su propio canal, asumir la responsabilidad por sus pecados, y arrepentirse. La salvación está en ordenar nuestros asuntos ahora, con buena anticipación al Día del Juicio Final, el
terrible día del arreglo de cuentas delante de su Señor.

" 'Abd al-Muhsi" es quien es honrado con la habilidad y la voluntad de contar cada cosa, aquél a quien es hecha saber la cantidad de todo. El no sólo registra en anchura y profundad alrededor suyo, sino que también conoce analíticamente sus propios actos, palabras y su ser, y vive su vida de acuerdo con ello. volver


Al-Mubdi '

Allah es el originador de todo. El crea sin modelo ni material.
En el comienzo antes del tiempo o del espacio, Allah existía. No había otro que El, nadie que pudiera obtener provecho de El o perjudicarLe. Sin modelos de las cosas que iban a ser, ni materiales para hacerlos, Allah el Más Elevado, para manifestar Su existencia, dar a conocer Su belleza y perfección, y hacer sentir Su amor y compasión, creó la creación y produjo los primeros modelos. A fin de que la creación proliferase y continuase, El hizo de cada creación original un medio de perpetuar su propia clase de acuerdo con causas, condiciones y leyes de un divino orden, que El también creó.

Aquellos que estiman que estos medios son los originadores de las cosas que existen, y que piensan que la naturaleza es Dios, deben examinar qué es lo que movió el vacío; quién cargó al protón y al electrón; cuál es esa fuerza que es inextinguible, que sostiene la continuidad de las cosas.

El servidor inspirado por este atributo debe buscar la comprensión de los orígenes; cómo desde la nada, él y todas las demás cosas llegaron a ser criaturas que viven, crecen, ven, oyen, hablan, piensan -exquisitas, en perfecto orden- y confirmar que nadie más que Allah, el originador de toda la creación, sin la influencia ni la ayuda de nada, es responsable por todo ello. Cualquiera que concibe un socio a Allah, se convierte en culpable del único pecado sin perdón, el atribuír un igual a Allah, es decir, politeísmo.

" ' Abd al-Mubdi " es el servidor que recibe el secreto del Originador, a quien Allah revela el origen y la fuente de todas las cosas, y el que se convierte en un testigo de sus comienzos.

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Al-Mu'id

Allah es el restaurador de las cosas que El ha creado y destruído.
El atributo de `al-Mubdí', el Originador, contiene el significado de el Inventor, mientras que `al-Mu'id' es el Re-creador y el Restaurador a la forma previa. Todos los seres y cosas transcurren a través de su período predestinado de vida y desaparecen. Finalmente nada existe salvo Allah, tal y como fué en los comienzos. Sin embargo todas las acciones de la creación, especialmente del hombre, son registradas dentro del eternamente existente y eternamente viviente Allah. Algunos habrán obrado de acuerdo con Sus leyes, puros y decentes. Otros han reclamado "libertad" y se han rebelado, homicidas y opresores. La ley del hombre no atrapó y castigó ni a mil de ellos. Allah lo sabe todo; El es el Más Justo; El no ama los tiranos, y toma venganza en contra de ellos. Si todo fuese resuelto con la muerte, no habría justicia eterna. Entonces el pecador, el rebelde, el déspota, escaparían a su castigo. Ni siquiera la razón humana puede aceptar esto.

Sin sombra alguna de duda, habrá un Día del Juicio Final, en el que el bien y el mal serán separados el uno del otro. El bien recibirá su recompensa, el mal su castigo. Allah lo promete en Su Corán, y Allah cumple sus promesas. En ese día, Allah al-Mu'id recreará todas las criaturas, perfectas hasta en los detalles de sus huellas dactilares, y les devolverá sus almas.

El servidor que está atento a ello, reconoce que El no solamente es su Creador, sino también aquél que lo re-creará. Será así, enteramente leal a El, y no se rebelará en contra del Creador por amor de los que son creados.

" 'Abd al-Mu'id " es aquél dentro de quien Allah ha colocado el
conocimiento del secreto de que las cosas están continuamente siendo re-decretadas. A menudo ese servidor colabora en la re-creación de ellas y la recurrencia de los asuntos. El ayuda a mantener lo re-creado y lo recurrente.

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Al-Muhyi

Allah es el dador de vida a las cosas sin vida.
Así como Allah puede hacer que aquello que no existe llegue a ser, El puede dar la vida al que carece de ella, puede matar y restaurar. Allah es quien ha creado la vida y la muerte; nadie más puede hacer eso. Piense en usted mismo. En algún momento no tenía existencia, no estaba vivo. Allah nos ha creado en los úteros de nuestras madres y nos ha dado el ser, nos ha traído a este mundo para respirar, para comer, para crecer ... El nos dió fuerzas, la habilidad de pensar, de buscar, de encontrar, de conocer, de escuchar, de hablar, de construír, de destruír, y de propagarnos. Todo ello, y esta existencia, no nos pertenece. Es un don, que nos ha sido prestado. Lo único uestro es la elección que hacemos en el terreno de pruebas que son este mundo y esta vida: el creer o descreer, obedecer o de rebelarnos - lo que nos cualificar para el cielo o el infierno cuando nostros muramos y seamos traídos de regreso nuevamente a la vida.

El creyente es agradecido por la vida que él ha recibido. Esta gratitud se traduce en acción por medio de labor esforzada por el amor de Allah para servir a Sus criaturas continuamente como si él no fuese
a morir jamás. Debiéramos también recordar sin descanso la muerte, y trabajar para el Más Allá , para nuestra salvación, como si fuéramos a morir al momento siguiente.

"'Abd al-Muhyi " es el que trae su corazón a la vida. Un corazón lleno de bestias de este mundo, está muerto. Un corazón que ha sido depurado de este mundo y que contiene solamente a Allah, está vivo, y es la casa de Allah. Para tal servidor, Allah puede aún otorgar el permiso, así como El hizo con Jesús (Quiera Allah bendecirle), para retornar los muertos a la vida.

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Al-Mumit

Allah es el creador de la muerte.
Todos quienes estamos vivos, con seguridad, moriremos. La muerte puede llegar en cualquier momento. Allah el Más Elevado ha destinado un tiempo para que cada ser venga a la existencia, y un tiempo para abandonarla.

El hombre está hecho de una combinación de la carne y del alma. La carne es visible; el alma está oculta. El cuerpo es temporal; el alma es eterna. Así pues hay dos vidas en el hombre, la temporal y la eterna. La vida del ser material comienza con la concepción y finaliza en la muerte, cuando el alma abandona el cuerpo. No obstante que el alma continúa su existencia sin el cuerpo, no tiene sensibilidad física ni movimiento, como si estuviese inmovilizada. Así como quien está totalmente imposibilitado conoce su condición, el muerto percibe su estado. La muerte es como una parálisis total, afectando el corazón, la mente, los nervios, la circulación - todo. En vida, el cuerpo está bajo las órdenes del alma. En la muerte, esta es como un rey que ha perdido su reino. En vida, el alma es como un mercader que compra y vende, gana y pierde. En la muerte es como un negociante que ha quebrado en sus negocios; ya no puede obtener más ganancias. Es abandonado con lo que pudiese haber ganado, o perdido, sus deudas. En su sepulcro, él espera -ya fuere en bancarrota, hambriento, con frío, con dolor, o en abundancia, con alegría y paz- hasta el Día del Juicio Final.

El creyente no teme la muerte, se prepara para ella. La Muerte es la Voluntad de Allah. Ya sea que usted afirme que todo está aquí y que no existe nada después de esto, o que crea que cada día tiene un mañana y que este mundo tiene un Más Allá, usted se alejará, más pronto o más tarde de aquí. Si su búsqueda es ir solo tras los placeres mundanos, cuando esta su vida acabe, su felicidad terminar. Todos sus trabajos, planes, y esperanzas, habrán concluído. Pero si usted prospera en este mundo perfeccionando su fé, adquiriendo sabiduría, recogiendo sus frutos y preparándose para el Más Allá, cuando esta vida demasiado corta se interrumpa, habrá llegado a la eterna beatitud. En Su misericordia y generosidad, Allah confiere exactamente aquello que Sus servidores suplican, sin importar que tengan fe o les falte. Si su deseo es este mundo, lo recibirá. Si aspira a la vida eterna en el Más All , le será otorgada.

" 'Abd al-Mumit" es aquél en cuyo corazón la lujuria, el amor de este mundo y la negatividad, han sido muertos por Allah. Este corazón encontró así, la verdadera vida. Cuando en nuestro corazón han muerto las fuerzas negativas del ego, uno es iluminado con la divina luz. Ella también alumbra los que se encuentran alrededor nuestro. Una persona así, continúa viviendo, respirando el aire de una divina y eterna vida.

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Al - Hayy

Allah es aquél cuya vida es perfección y eternidad.
Aquello que está vivo toma conocimiento y es activo. Allah es conocedor de todo y todas las acciones son Suyas. Todo lo que se sabe y será sabido está dentro de Su conocimiento; toda existencia está comprendida siempre dentro de Su acción.

Con la sola excepción de Allah, la vida de todo lo existente se mantiene en los límites de acción y de realización de cada ser. Esas realización y actividad son los signos de la vida y cuando terminan,
esta se acaba. El valor de cada existencia está dictaminado por la extensión del conocimiento y la actividad del ser. Allah El Más

Elevado ha otorgado a Su Creación vidas de diferentes grados y clases. El valor de un ser creado está de acuerdo con el grado de los signos de vida en él.

Una planta, que está viva, es más valiosa que la tierra o la piedra. Las plantas nacen, comen, beben, crecen, se propagan, y mueren. También poseen conocimiento, el que les permite diferenciar lo que es beneficioso de lo que es dañino para ellas. Igualmente son activas. Buscan y encuentran lo que necesitan para su crecimiento y propagación en el aire, en el agua, y en las profundidades de la tierra. Absorben aquello que precisan, lo digieren y lo transforman en alimento, frutos, remedios, y los miles de cosas que son beneficiosas para formas de vida más altas que la suya. Sin embargo la existencia de estas, escapa a su conocimiento.
La vida en el animal es más elevada, porque ve, escucha y se mueve. La vida de la vegetación es inferior a la vida del animal; es por ello que el animal es el amo de la vegetación. Camina sobre ella, pasta y la come.

Existe vida más alta que la del animal. El Creador ha honrado al hombre con esa superioridad.
La vida del hombre contiene todas las cualidades de la vida del vegetal y del animal, solo que de manera perfeccionada. Por añadidura, el hombre posee el intelecto, con el que ha sido honrado. Con él analiza, compara, extrae conclusiones, imagina el fin desde el comienzo, y toma acción de acuerdo. El hombre sabe y actúa de acuerdo a ese conocimiento; por ello él es el amo de este mundo. Los signos más elementales de la vida son el nacimiento, el comer y beber, el respirar, el crecimiento y la propagación. El signo más elevado de la forma de vida superior es el saber y el actuar de acuerdo con ese conocimiento.

Los hombres difieren también en cuanto al grado de sus cualidades de vida, las que son decretadas por los alcances de su saber y de su acción. El grado más bajo de sapiencia en el hombre es la consciencia y el conocimiento de sí mismo. Aquél que no se conoce a sí mismo y que no es consciente de su existencia, es como si estuviera muerto. Las palabras de los inconscientes hombres muertos están muertas, y son mortales; escape de ellas con premura. Dentro del sagrado nombre `Hayy' pronunciado por hombres de `ma'rifah' a quienes se ha dado acceso al misterio del Uno Siempre-Viviente, existe la vida. Escúchela de sus bocas y permita que penetre a su alma, para que usted también pueda alcanzar la vida.

" 'Abd al-Hayy" es aquél en quien Allah ha dado muerte a los mundanos deseos de su carne, otorgándole así la vida eterna del conocimiento de sí mismo.

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Al - Qayyum

Allah es el Eterno Auto-Existente, de quien depende la existencia de todo.
Su existencia no se apoya en nadie diferente de El Mismo, se encuentra por encima de toda otra. El es quien da lo que es necesario para el ser de todas las cosas. El ha creado las causas de la existencia de todas ellas hasta el momento destinado. Todo vive, debido a El.

Si el hombre logra ver cómo su ser, su vida, su cuerpo se subordinan a su alma, podrá entender en pequeña parte cómo todo cuanto existe depende del Eterno Auto-Existente. El alma gobierna el ser entero del hombre. Cuando el alma abandona el cuerpo, a pesar que éste conserva la misma apariencia, no respira, no ve, no escucha, no se mueve, y eventualmente se desintegra, debido a que aquello que lo gobernaba y lo mantenía unido y en funcionamiento, era el alma.

Es el alma la que es responsable por la vida, la existencia, y el orden y la armonía dentro del ser íntegro. El ser -su sabiduría, su belleza, su fuerza, su misma vida, hasta la última célula, hasta el último de sus átomos- está en necesidad del alma en cada momento. Cuando ella parte, todas estas cualidades desaparecen.
De igual manera, cada átomo del universo creado necesita el divino favor, la manifestación de al-Qayyum” en todo instante. Esta gracia divina es una voluntad especial de Allah. Está siempre presente, en diferentes formas y fuerzas, en acuerdo con la necesidad de cada cosa en el universo para su perpetuación y mejoramiento. Solamente esta gracia los otorga. Es con esa divina voluntad que cada átomo obtiene la causa para la satisfacción de sus necesidades. Si Allah interrumpiese este favor, aún durante la fracción de un segundo, nada quedaría sobre sus pies.

Oh descuidado, Allah, quien tiene a su cargo infinitas cantidades de buenos servidores y la creación entera, no obstante te cuida y te mantiene como si fueses su única creación. A pesar que tú no posees a nadie que te sostenga más que a El, te comportas como si no Lo necesitases, y te apoyas en quiméricos protectores que ilusoriamente crees pueden cuidar de tí. Peor aún, obras como si fueses auto-suficiente, auto-existente. ­Cuán grande es el favor de Allah, cuán infinita es Su misericordia, y cuán profunda es tu negligencia!

" 'Abd al-Qayyum " es el que testimonia que todo existe debido a Allah, y se convierte en un instrumento de la manifestación de `al-Qayyum” al cumplir con las necesidades de otros en Su nombre.

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Al-Wajid

Allah encuentra y obtiene cualquier cosa que El desea cuandoquiera que El lo desea.
Allah es capaz de encontrar instantáneamente cualquiera de Sus creaciones, especialmente cuando El desea ejercitar Su voluntad sobre ella. Es aún superfluo utilizar el vocablo "encontrar", porque todo está en Su presencia en todo momento. Nadie puede ocultarse o retirarse a un lugar que se halle fuera de Su alcance. Allah posee todo cuanto El necesita para ejercitar Su voluntad. El servidor jamás ha de considerarse separado de Su Señor. Su Señor está siempre presente, dentro y fuera de él, y el servidor se encuentra constantemente ante su Señor. Cuando el servidor tiene una necesidad, le es suficiente sentirla y decir, "Oh Señor, yo me hallo en Tu presencia y mi estado y mis necesidades son mejor conocidos por Tí que por mí mismo."
Uno siempre se encuentra falto de algo. Constantemente hay problemas para los que uno precisa alivio. A veces, uno siente la necesidad de otros iguales a uno -un médico, un abogado, un juez. No es posible buscar una audiencia con esta gente en cualquier momento del día o de la noche; ­cuánta ceremonia y dificultades se deben atravesar para presentarles a ellos nuestro caso! Y sin embargo ­cuán a menudo hemos de pasar por todo ello mientras el Señor de todos esos servidores, el Curador, el justo Juez, el rico Sustentador, el Misericordioso, el Mejor de los Dueños, el Amante, el Todo-Poderoso, el Siempre-Presente, nos invita a Su presencia cinco veces al día, en los momentos apropiados de nuestra plegaria, y nosotros descuidamos de ir a El a presentarle nuestras necesidades! No solamente cinco veces al día, sino dondequiera que nos encontremos, en cualquier instante del día o de la noche, El está allí para satisfacer sus ruegos con todo Su amor y compasión y sabiduría y tesoros. Todo cuanto usted ha de decir es `Ya Allah”.

" Abd al-Wajid " es el que encuentra todo en la esencia del Unico. El sabe el lugar de cada cosa y es capaz de ubicarla allí. Debido al hecho de que él puede obtener cuanto desea, no extravía nada, ni pide nada. El encuentra aquello que Allah desea que él halle.

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Al-Majid

Allah es el Más Glorioso, el que muestra generosidad y munificencia infinitas para con aquellos que Le son cercanos.

Por ejemplo, Les otorga el don de buen carácter y buena conducta, que les permite realizar buenas acciones; luego Les glorifica por el carácter que Les ha dado, y los recompensa mediante el perdón de sus pecados y de sus errores. Esconde sus pecados y errores de otros y aún de ellos mismos. Acepta sus excusas y protege sus derechos. El alivia sus dificultades y prepara las causas para su paz, su felicidad, y su salvación. El servidor, recordando la munificencia del Glorioso, debiera amarLe, obedecer Sus órdenes con alegría y temerLe por medio del amor a El, por temor de perder el favor del Amado.

" 'Abd al-Majid " es aquél alabado y honrado por Allah, a quien le es dada la fuerza para llevar a cabo la responsabilidad de este honor.

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Al- Wahid

Allah es el Unico. El no tiene igual, nadie es como El, ni hay ningún par en Su esencia, ni en Sus atributos, ni en Sus acciones, ni en Sus órdenes, ni en Sus bellos nombres.
El es Uno en Su esencia. Todo lo demás es Su creación. ¨Cómo podría comparárseLe algo de lo que El ha hecho y mantenido?

El es Uno en Sus atributos. Entre Su creación, y singularmente en el hombre, pueden existir signos o símbolos de Sus atributos a fin que percibamos un sentido de Sus cualidades y reforzemos nuestra fe; salvo ello, las manifestaciones de Sus atributos no se asemejan en absoluto a éstos.

El es Uno en Sus acciones. El no necesita de ayuda alguna en Su acto de creación, ni tampoco para hacer aquello que es Su voluntad con Su creación. Aquellas que aparecen a nosotros como causas materiales y espirituales son incapaces de causar nada por sí mismas.

El es Uno en Sus órdenes y en Su justicia. El es la única fuente de recompensa, castigo, buenas acciones o pecados. Nadie sino El posee el derecho de afirmar "Esto está bien, esto está mal, esto es legítimo, esto es ilícito."

El es Uno en Sus bellos nombres, ninguno de los cuales puede ser atribuído a otro que no sea El. Cualquiera que en alguna manera busca la semejanza de algo con El, es culpable del solo pecado imperdonable - el de atribuír iguales a El. El es el único merecedor de adoración. Su unicidad es indivisible. El es una totalidad carente de partes.

En el hombre, el signo de la Unicidad se manifiesta en aquél que ha alcanzado tal altura en bondad, moral, carácter y conducta que no hay otro de tanta excelencia como él. Sin embargo la unicidad de este hombre se encuentra limitada por la duración de su tiempo de vida. Otros como él, pudieron haber existido antes, o vivirán después que él. Su unicidad estriba en relación a su carácter solamente, y no incluye toda otra posible consideración.

" 'Abd al-Wahid " es el que ha penetrado dentro de la unicidad de su Señor y ha llegado a conocer el misterio de este atributo, el que se convierte en la clave para la comprensión de todos las cualidades de Allah, de modo tal que puede verlo todo dentro de los bellos nombres.

El comprende todo a través de los atributos de Allah y hace todas sus acciones de acuerdo con ellos. El es el maestro de la edad. El es el primero de su tiempo después de Allah. El es el `qutb'.

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Al - Ahad  

El es la unidad en la cual todos los nombres, atributos, y sus relaciones con alguno y con todo, están unidos.
Por sí mismos, ellos han desaparecido y se han hecho inexistentes. La Unidad está despojada de haber sido creada, de la existencia o no-existencia, de ser o de no ser. Es la manifestación de la esencia de Allah. Esa Unidad es la más elevada forma de expresión de la esencia de Allah, cuando El descendió como el todo-impregnante primer chispazo de luz desde el obscuro vacío en el cual Allah se encontró a Si Mismo antes de la creación.

Dentro de esa Unidad, la esencia se halla libre de todos los atributos, nombres, signos y relatividad, y no obstante, todo está oculto en ella. Es como una pared, hecha de piedra, ladrillo, guijarros, arena, mortero, y cubierta con yeso. Usted ve el total, no los materiales uno por uno. El muro es la suma total de eso con lo cual está hecho; pero la pared no es el pedregullo, el ladrillo, el mortero, etc. En el concepto de `pared', todos los materiales han perdido su identidad.

Usted es así, en cierto modo. Se identifica a sí mismo como "Yo", sin embargo dentro de ese "Yo" hay varios "yoes". Usted cuenta muchos valores, cualidades, atributos, pensamientos, juicios, algunos verdaderos, otros imaginarios, y se relaciona con otras personas en algún momento con este "Yo" , y al siguiente con otro "Yo". Esto es aplicable a la identidad de todo en la creación.

Esta aparentemente infinita multiplicidad se encuentra dentro de una Unidad, no-existente en ella, como las imágenes de un gran espejo. Las imágenes se desplazan y cambian y desaparecen; el espejo de la Unidad subsiste.

En el hombre creado es imposible la manifestación de la Unidad, la expresión de la esencia de Allah. Pero, si usted es capaz de sumergirse en ese único "Yo" que es su esencia, olvidando las cualidades que se atribuye o que le son atribu¡das por otros, así como sus consideraciones y sus pensamientos, y se contempla a sí mismo dentro de esa sola identidad, siendo el individuo dentro suyo, incomparable, no relacionado con nada más dentro y fuera, entonces será aquél donde la unidad se manifiesta hasta la extensión que ello es posible dentro de un ser creado.

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As - Samad 

Allah es el saciador de todas las necesidades, y todo está en necesidad de El.
El es el solo recurso, el único lugar de apoyo donde uno puede acudir para desembarazarse de toda dificultad y dolor y para recibir todo cuanto uno precisa a través de las bendiciones de este nombre. Tesoros inextinguibles se abren y son distribuídos a todas las criaturas en acuerdo con sus respectivas necesidades.
Existen hombres y otras criaturas de Allah que sirven como fuentes donde uno puede buscar cura para sus problemas y satisfacción de lo que nos falta. No obstante, como las necesidades varían, las fuentes correspondientes a ellas difieren. Si uno precisa sabiduría, buscará un hombre de conocimiento. Si uno necesita dinero, acudirá a alguien rico. Si uno se encuentra enfermo, buscará un médico. No siempre es seguro que el sabio conteste sus preguntas, ni que el rico le entregue el dinero que precisa, ni que el médico sea capaz de curarle; y además no están disponibles tan prestamente. Se ha de ir a ellos y esperar que dispongan del tiempo para usted. Estas fuentes son los signos, las reflexiones del atributo de `as-Samad', y son sin duda un gran don de Allah.

El Saciador de todas las necesidades está siempre-presente, conociéndolas antes de que usted lo haga, satisfaciéndolas de la manera en que ellas deben de ser saciadas, no de la forma que usted piensa que debieran serlo. Es bueno que usted se dé cuenta que necesita, que pida por su satisfacción y que acepte y esté agradecido por cualquiera que sea la manera en la cual El ve apropiado atenderle. Esto es beneficioso solamente para hacerle consciente de su Creador y para que sea consciente de usted mismo. De otra forma, como Allah es el Todo-Sapiente, Todo-Poderoso, Generoso, Compasivo Saciador de todas las necesidades, estrictamente para la satisfacción de su indigencia, no hacen falta, ni el hecho de que la perciba ni el pedir su satisfacción, ni el haber usted tomado conocimiento de que fué atendida.

Empero, El ama aquellos de Sus servidores que son atentos más que los que son negligentes. El ama a Sus servidores que son agradecidos más que aquellos que son desagradecidos.

" 'Abd as-Samad " ha recibido de Allah el deber del mantenimiento y la educación de Su creación. Sus manos, su lengua, su ser entero son medios a través de los cuales Allah satisface las necesidades de la creación. Ese es el motivo por el cual todos le buscan para la
solución de sus problemas, para recibir el bien, para la aceptación de
sus arrepentimientos, para escapar a la ira de Dios. El es el intercesor.

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Al - Qadir  

Allah es el Todo-Poderoso que hace aquello que El dispone, de la manera en que El decreta.
Allah ha creado el universo como un espejo para reflejar Su poder. El creó el universo por El Mismo, sin necesitar de la ayuda de nadie, a partir de la nada, y sin ningún material ni modelo. El dijo "Se!" y el universo ingresó a la existencia. Si El lo desea, El puede destruírlo todo y enviarlo de regreso a la nada. Si una cosa no se ha producido, no es porque El no posea el poder para hacerla ocurrir, sino porque El no la ha deseado.
`Al-Qadir' posee infinita habilidad. Su posibilidad de causar que los acontecimientos se produzcan, Su poder de invención y de creación se hallan condicionados por una sola cosa: Su voluntad.

Resulta apropiado al buen servidor de Allah que él mire el espejo que El ha creado con el fin de reflejar Su poder y ver los billones de soles y galaxias dentro de las profundidades incomensurables arriba en los cielos, desafiando mente e imaginación. Asimismo debería él observar cómo, de la misma manera en que esas galaxias surcan los andariveles que les han sido trazados, innumerables criaturas nadan dentro de una gota de agua debajo de un microscopio; cómo desde dos células El crea un ser humano que se convierte en un microsomos conteniendo todo cuanto existe en el universo; cómo El dá a un pequeñísimo trozo de hueso en el oído la habilidad de escuchar y a un pedazo de carne en la boca la habilidad de hablar. ¨Acaso el creyento no se prosternará en reverente temor y respeto? Este es su honor más grande.

" 'Abd al-Qadir" es el que es un testigo a todas las cosas hechas por la Mano del Poder de Allah. La manifestación del poder de Allah es llamada "La Mano de Allah." Nada puede detener aquello que hace la mano de Allah.

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Al - Muqtadir 

Allah es el que crea todo poder y posee control total sobre todos los poderes.
Debido a que El posee el poder total, El es capaz de crear lo que El dispone y poner dentro de Su creación cualquier poder que El disponga. Sin esta energía que proviene de su Creador, todas las cosas en sí mismas son insuficientes, incapaces, necesitadas; pero si Allah le otorga el poder y la capacita, una hormiga puede mover una montaña. Allah confiere poder sobre las cosas sobre la tierra y en el cielo, y las utiliza de acuerdo con Sus todo-penetrantes sabiduría y voluntad. Si El lo dispone, El vigoriza al débil y debilita al fuerte, hace la paz entre ambos, les hace amarse el uno al otro; o si El lo dispone,
El les hace combatirse el uno al otro.

Allah es el colaborador del bien intencionado que sirve por Su amor; Allah es el enemigo de los tiranos. El da comodidades, sabiduría, paciencia, perseverancia y fuerzas a Sus buenos servidores. El incrementa la negligencia, ambiciones, placeres y confianza en sí mismos que exhiben los tiranos. Allah manifiesta Su nombre de `al-Muqtadir' simult neamente con el de `al-Qahhar' el que es supremo por encima de todas las fuerzas, y con `al-Shadid' el que es severo en el castigo, y quien destruye Sus enemigos, en efensa de los justos. A toda la creación le es asignado un determinado poder por `al-Muqtadir'. Estos poderes son limitados y controlados por el Dador del poder. A nosotros nos parece que los poderes del hombre son grandes, permitiéndole ejecutar hechos imporantes. Más aún, decimos que él puede inventar, que puede crear. El hombre no puede hacer esto. Allah causa que una cosa ocurra y conduce al hombre a descubrir algo que ya ha sido creado. Es siempre Allah quien crea, aún si algunas veces aparece produciéndose a través de Sus criaturas.

El creyente debiera saber que todo poder proviene de “al-Muqtadir', y mediante la sumisión a Su voluntad, mediante la obediencia a El, mediante el mor y el temor a El, uno debiera intentar obtener ese poder. Ninguna fuerza puede superar esa potencia. Todos aman al que ama a Allah; todos temen al que teme a Allah.
Cuando se recibe la ayuda de Allah y se logra la victoria por medio de ella, uno no debiera corromperse y hacerse presuntuoso. Por el contrario, debiera mostrar su agradecimiento activamente a través del arrepentimiento de los propios errores, mediante el ser justo, clemente, generoso y compasivo, aún con los propios enemigos.

" 'Abd al-Muqtadir " es aquél sobre el cual Allah ha conferido el conocimiento del secreto de Su primer acto de creación, de la inteligencia causal primaria, `an-núr al-Muhammadi' , a partir de la cual fueron generadas todas las otras existencias creadas.

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Al - Muqaddim 

Allah adelanta a quien El lo dispone.
Allah promueve a los elegidos entre Sus creaciones, colocando algunos por encima y delante de otros. Por ejemplo, Allah invita a la totalidad de la humanidad a la verdad, pero conduce algunos a responder a la invitación, mientras otros son dejados atrás. Allah crea todos los seres humanos como Musulmanes; algunos hacen realidad su Islam, su entrega, mientras otros son relegados. Allah ha hecho que ciertas cosas sean legítimas y otras ilícitas para todas los hombres. El ha conferido a algunos capacidad discriminativa, éstos se apoyan en su Ley y progresan. Otros son pisoteados.

Allah favorece algunos de sus servidores por medio del tranquilo amor hacia ellos que El crea en los corazones de la gente, y a otros por medio de estridentes aclamaciones y aplauso. Hay grandes reyes cuyas muertes fueron celebradas por sus pueblos con alegría. Hay hombres humildes cuyas partidas el mundo lloró. El creyente sabe que no obstante será Allah el que promueve a quien El dispone, El ha prescripto también leyes de acción para nosotros. Si no hacemos nada y somos perezosos, el desenlace es la pobreza, la estrechez, las dificultades y el dolor. Si nuestro esfuerzo es tras fortuna y fama, el dinero será gastado en la bebida, el juego, la degradación. La conclusión de ello será nuevamente penurias, la escasez y el sufrimiento.

El hombre debe colocar su ser en armonía con Allah al-Muqaddim, trabajar de acuerdo con Sus leyes y progresar. Si la meta es lograr lo bueno de este mundo por medios leg¡timos, y si Allah no permite al servidor hacerse rico, no obstante que lo intente esforzadamente, en última instancia, Allah sabe mejor. Quizás esta aceptación constituya un progreso aún más importante que adelantar en la riqueza. Porque la medida de la verdadera prosperidad es el grado de nuestra cercanía a Allah.

" 'Abd al-Muqaddim " es el que Allah mantiene en el primer rango desde todos los aspectos. Allah también le confiere el control sobre los que van a ser adelantados y sobre los que han sido promovidos.

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Al - Mu 'akhkhir 

Allah es El que deja atrás a quien El dispone, y demora su progreso.
Así como El conduce algunos al progreso, El conduce a otros a la regresión. Así como El recompensa aquellos cuyos esfuerzos se hallan en armonía con Su voluntad, promoviéndolos al primer rango, El deja atrás a otros que se encuentran haciendo esfuerzos iguales. Siempre existe un motivo. Si un creyente es dejado atrás a pesar de sus trabajos, puede que exista algo malo, alguna impureza, alguna hipocresía en sus intenciones. O puede ser que su progreso necesite de mayores dificultades y dolor de manera que él valúe más sólidamente la recompensa y guarde mejor su condición cuando la alcance.

El progresar y el ser dejado atrás son también, relativos. El que se halla en el primer rango, seguramente está adelantado, pero el que se encuentra en el segundo rango, no obstante el estar ubicado detrás del primero, está delante del tercero. Allah en Su sabiduría adelanta y retrasa a quienquiera que El dispone. El buen servidor acepta su condición y estado, continuando sus esfuerzos, pero también intentando comprender las razones por su condición.

El buen servidor debiera saber que lo más importante es su cercanía con Allah. Los medios de acercamiento a El son `ibadah' y `ubúdiyyah': `Ibadah' es hacer cosas para complacer a Allah y `ubúdiyyah' es el estar complacido con cuanto Allah ejecuta.

" 'Abd al-Mu'akhkhir " es aquél que se convierte en instrumento de posponer el castigo de aquellos que se rebelan en contra de la `shari'ah', que se desvían, que se tiranizan a sí mismos y a otros.
Arribado un cierto punto, también se transforma en un instrumento para detener a estos pecadores.

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Al - Awwal

Allah es el Primero.
Aún cuando nosotros decimos que El es antes del antes, el primer "antes" está previo al segundo y se compara con éste. El hecho que El sea el primero no se encuentra relacionado ni siquiera con aquello que viene después de El -que es toda la existencia, visible e invisible- porque ello significaría que mientras El es el Primero, habría todavía un segundo. No existe ninguno como El. Su cualidad de primero significa que no hay nadie antes que El, que El es auto-existente, que todo proviene de El y que El es la causa de todo cuanto ingresó a ser. Por la gracia de este atributo, el buen servidor debiera ser el primero en devoción, adoración, y buenas acciones.

" 'Abd al-Awwal " es el servidor a quien le ha sido confiado el secreto del comienzo y el fin de todo. El es consciente de la eternidad y de la infinitud.

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Al - Akhir  

Allah es el Ultimo.
No podemos afirmar que El es después del después, porque El no puede ser comparado con aquello que entonces Lo precedería a El. Como El no tiene comienzo, El no tiene fin. El es eterno. Toda existencia tiene dos extremos: un comienzo cuando ella es creada, nacida; y un fin cuando ella muere y desaparece.
El es antes del antes porque El ha creado la primera existencia de la nada; El es el Ultimo porque cuando todo desparece solamente El existir .

Todos sobre ella (la tierra) se encaminan (están destinados) a la desaparición y (pero solo) subsiste para siempre la persona de tu Señor, el Señor de (en toda Su) Gloria y Honor.
Sura Rahman (55:26-27)

Toda existencia retornará a El. El es el Ultimo en el sentido de qué el círculo de la existencia comienza y finaliza con El. El comienzo y el fin de todo proviene de El, todo viene desde El y todo se dirige hacia El. No existía nada antes de El; no existirá nada después de El.

El creyente sabe que todo cuanto posee, tanto material como espiritual, es de El y a El retornará. El creyente mismo retornará a El y habrá de rendir cuentas de cómo usó y cuidó aquello que le fue dado en préstamo y temporariamente. Por consiguiente las acciones del buen servidor desde el comienzo hasta el fin son llevadas a cabo por Su amor, para Su buena complacencia, y en el nombre de la buena servidumbre.

Es apropiado leer, recitar y considerar juntos los atributos de "El Primero" y de "El Ultimo", porque el significado se asemeja a un círculo donde lo primero y lo último constituyen una unidad.

" 'Abd al-Akhir " es el que sabe que todo tiene un fin excepto Allah El Más Elevado, quien es el único Eterno. Así, trabaja para abandonar su ser temporal dentro de la eternalidad de su Señor.

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Az - Zahir

Allah es el Manifiesto.
Una cosa es aparente para algunos y oculta para otros de acuerdo con las habilidades de ver y educir. Allah El Más Alto está oculto de aquellos que buscan verlo por medio de sus sentidos o de su imaginación, pero El es aparente para aquellos que buscan conocerLe por inferencia a través de ese tesoro de sabiduría y razón que Allah les ha otorgado.

Allah se encuentra escondido en la sinfinitud de Su infinito poder y existencia. El es como una luz que hace todo visible, no obstante lo cual Su misma Luz actúa como un velo para Su Luz. Eso que no posee límites parece no tener forma, por consiguiente se hace invisible. Pero El es aparente en todas las cosas: todo cuanto nuestros ojos ven, cada sonido que nosotros escuchamos, cada cosa que nosotros tocamos, cada cosa que degustamos. El significado de cuanto pensamos, de todo fuera y dentro de nosotros, no es El, sino que proviene de El. Todas las cosas se constituyen en una prueba de Su existencia. Y dicen, "Yo no soy nada por mí mismo. El que me hizo, el que me conserva y me mantiene, es mi Creador. Estoy en necesidad de El a cada momento de mi existencia. Cada forma, cada color, cada sabor, cada perfume, cada movimiento, cada fuerza, cada cualidad que aparece en mí, proviene de El. Es hecha por El, es Su don, Su generosidad, Su trabajo."

Allah se manifiesta en Sus atributos. A un artista se le puede
conocer por su obra. Si uno no mira la puesta de sol, pero ve sus reflejos en ventanas distantes y afirma que ha visto al sol poniéndose, no se aparta de la verdad. Si se contemplan los perfectos atributos de Allah en Su creación, dentro y fuera nuestro, y se dice,
"Yo he visto a Allah," no se está mintiendo.

Somos capaces de ver únicamente aquello que está más cerca nuestro. Y lo que se encuentra más cercano suyo, es usted mismo. El hombre es la mejor creación de Allah. Toda la creación se halla dentro de él. Si logra ver Sus perfectos atributos en la perfecta creación que usted es, estar viendo a Allah el Manifestado, y su fe será completa.

Lo aparente y lo escondido están también en el hombre. Su forma, sus palabras, sus acciones, y sus trabajos, son visibles. Sus sentimientos y sus pensamientos son ocultos. El hombre no es como es meramente por lo que es ostensible en él. El hombre podrá engordar o enflaquecer, o podrá aún llegar a perder un miembro -pero su esencia, su identidad, aquello que `él es', aquello que es constante, se encuentra oculto dentro de él. Su identidad se hace manifiesta únicamente a través de sus acciones, por medio de la evaluación de las cualidades de sus acciones.

" 'Abd az-Zahir" es aquél a quien el significado interno de las cosas se hace manifiesto exteriormente, como el profeta Moisés (Quiera Allah bendecirle), a quien fué otorgado el secreto del Uno Manifestado. El contempló la manifestación de la luz divina en las llamas de la Zarza ardiente, e invitó a Bani Israel a la fe con una enorme Torah que le fué revelada en escritura de letras de oro, decretando ley mundana, salvación de las manos del tirano, y los beneficios del Paraíso.

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Al - Batin

Allah es el Oculto.
Su existencia es a la vez manifiesta y oculta. El es aparente porque los signos de Su existencia son visibles aún para los ciegos, pero Su esencia se esconde a nosotros. Si hay una obra de arte, debe ciertamente haber un artista que la ha creado. Si hay una Creación, hay, con certeza, un Creador. Si usted existe, El existe. Sin embargo no es posible para la criatura, el conocer verdaderamente al Creador, porque el conocimiento, la mente, la comprensión del que es creado, son limitados. Por consiguiente estas herramientas abarcan solamente un área limitada. Allah El Más Elevado es eterno, infinito, sin un comienzo ni un fin, inextinguible en Su conocimiento y poder. Esperar que una existencia temporal y limitada abarque un concepto eterno e infinito, es absurdo. ¨Acaso puede caber un océano dentro de un balde? Y sin embargo, un balde lleno de agua del océano, aunque sea `el ' océano, es `del' océano. La manifestación de Sus atributos en Su creación es como ese balde de agua: no El, pero de El. Su escondida esencia es como el océano, cuyas profundidades y anchura son infinitos, inimaginables.

El conocer la esencia de algo, no importa cuán pequeño –descubrirlo en su totalidad, externamente e internamente, el penetrar en todos sus secretos- es prácticamente imposible. La ciencia en su avanzado estado de hoy en día, y en lo que nosotros imaginamos ser el día de mañana, siempre termina y siempre terminar en impotencia y respetuosa admiración. De todas las cosas en la creación, lo más cercano nuestro somos nosotros mismos. ¨Acaso el hombre ha sido capaz de comprenderse a sí mismo?

Ese es el motivo por el cual el Mensajero de Allah (Que la Paz y las Bendiciones de Allah estén con él) nos ordenó el contemplar a Allah en Sus atributos y nos prohibió que pensáramos más allá de ello.
Solamente Allah conoce Su propia esencia; nosotros no tenemos poder para concebirla. Aquellos que empujaron sus mentes para ir más allá, o bien perdieron su razón o cayeron en los abismos del descreimiento, la falta de fe y el atribuír iguales a Allah.

" 'Abd al-Batin" es el buen servidor sobre quien Allah ha conferido el conocimiento de su propio corazón, cuyo ser interior se encuentra purificado, cuya espiritualidad sobrepasa su ser material, para quien el velo se parte, los secretos se hacen manifiestos, y el futuro conocido. El se convierte en un instrumento que invita a los hombres a limpiar su mundo interno con la divina luz, y a llegar a la perfección espiritual. Allah, el Oculto, manifestó Su atributo de `al-Batin' en el profeta Adan (Quiera Allah bendecirle), y le enseñó no sólo la manifestación de Sus atributos sino también su significado. Hasta Adán (Quiera Allah bendecirle), aún los ángeles conocían a Allah solo a través de la manifestación de Sus atributos. Esta es la diferencia en el grado de perfección de la fe entre Adán (Quiera Allah bendecirle) y los ángeles. Es es el motivo por el cual Allah ordenó a los ángeles que se prosternasen delante de Adán (Quiera Allah bendecirle), y esa es la razón por la que Adán (Quiera Allah bendecirle) se convirtió en el maestro de los ángeles.

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Al - Wali 

Allah es el único Administrador y Gobernador de la creación entera.
Su gobierno es de tal poder que la entera creación desde el comienzo hasta el fin (aún antes de ella!) se encuentra debajo de su voluntad y de su dominio. Con la sola orden "­Sé!" vino a la existencia desde la no-existencia. Todo aparece de esta manera: administrado, desarrollado, y cuando el momento llega, muriendo, desapareciendo de la vista. Aún después de la muerte, todas las cosas permanecen bajo Su gobierno, y finalmente serán traídas nuevamente a la vida. En su administración de la creación, Allah conoce en todo momento lo que há ocurrido, lo que está ocurriendo, y lo que ocurrirá tal como fué planeado, predestinado. El es el único que dispone y El es el único que ejecuta.

Previamente a su creación, El preparó un programa para usted; en qué momento y lugar, de qué madre nacería, cada acontecimiento que le pasaría, todo cuanto haría cada minuto de su vida, hasta el número de respiraciones que inhalaría, hasta los pedacitos de alimento que consumiría. Cada sílaba que pronunciaría, cada sonido que escucharía, todo cuanto verá y hará, está planeado.

De la creación entera, El ha dado voluntad únicamente al hombre. Se concibe que se puede cambiar el destino con esta voluntad. En realidad, ella solo sirve a que usted comprenda, reciba, se beneficie, y disfrute lo que está escrito para usted. Cuando piensa que se rebela, lo que le hubiese ocurrido aún le pasará , solamente que le falta comprensión, está inconsciente, resentido y en desarmonía con aquello que le está aconteciendo. Su voluntad es su habilidad, ya sea de abrir sus ojos -para ver la creación de Allah en la cual Sus bellos nombres se encuentran manifestados y para recibir la luz de la fe y el conocimiento- o para desobedecer y pecar, cerrando sus ojos y permaneciendo en la obscuridad. Sin embargo aquello que existe, aún existe, ya sea que usted lo vea o que se halle ciego a ello.

La totalidad de la creación está gobernada por el conocimiento y el poder de Allah; ni una hoja se mueve sin Su deseo. Tampoco se encuentra el movimiento de la hoja desconectado de otras cosas impulsadas por el mismo viento, y voluntad.

No piense que usted se halla abandonado a sí mismo. Sepa y vea que usted es una parte de un orden divino, debajo de un Gobernante justo, compasivo y benefactor. Todo es medido, es registrado, y se mueve velozmente. Utilice su voluntad para tomar conciencia de ello, para tener fe en ello y para ponerse en armonía con ello.

" 'Abd al-Wali " es el que se gobierna a sí mismo, y a quienes le son confiados a su cuidado, de acuerdo con las leyes de Allah. El es justo, es bueno, y el dispensa justicia y bondad. En retorno por sus servicios ‚l recibe dones y sabiduría de Allah con los cuales el perfecciona más aún su administración y su magnanimidad para con otra gente. A medida que él enseña a otros a ser justos y generosos como él, cada vez que aquellos a los que él guía, actúan con equidad Y desinterés, a él llegan dos veces las recompensas que ellos reciben.
El buen administrador es aquél cuyas buenas acciones sobrepasarán sus acciones erradas en la balanza del Día del Juicio. Allah le mantiene bajo la sombra de Su trono. Allah socorre de quien ayuda a otros. 

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Al - Muta ` Ali   

Allah es el Supremo.
Su grandeza crece. A medida que El dá de Sus inextinguibles tesoros, Sus riquezas se incrementan. Así como las necesidades de Su creación aumentan, Sus dones crecen. Sin embargo si se uniesen todas las fuerzas, las mentes confabuladas, y los ejércitos reunidos del universo entero, no podrían tomar por asalto nada de El ni aún una cosa del tamaño de una semilla de mostaza, sin Su permiso y Su voluntad.
Usted puede ser fuerte, joven y bien parecido hoy en día, y mañana estar enfermo, decrépito y baldado. Puede ser sabio e inteligente, pero después perder su ingenio. Y si es rico, entrar en bancarrota. Piense en las naciones que fueron supremas sobre la faz de esta tierra, pero luego fueron pisoteadas y deshonradas y han desaparecion de los mapas.

Allah, el Supremo, está exento de todas estas frustraciones y defectos.
El verdadero servidor,quien dice con sinceridad “amintu billahi', "Yo creo en Allah," pone su fé en Aquél cuyos atributos, cualidades y bellos nombres se encuentran descriptos en el Sagrado Corán y en los hadices. Están también aquellos que no adoran nada sino a ellos mismos, a este mundo, y a sus alegrías, placeres y riquezas. Más aún, hay otros que creen en dioses que supuestamente caminarían por los jardines del Edén en la frescura del día, o que se desplazarían por sobre las nubes o se sentarían en tronos, divinidades que tendrían esposas e hijos, y que se lamentarían de haber dado vida a algunas de sus creaciones y a determinados hombres.

Allah el Supremo está libre de tales atribuciones. Aquellos que Lo disminuyen al nivel de sus imaginaciones se están inferiorizando a ellos mismos desde el alto rango de la servidumbre hasta el más bajo de los niveles de sus egos decretadores de maldad.

" 'Abd al-Muta'ali " es ese exaltado servidor de Allah que asciende desde una elevación hasta otra en la comprensión de las cosas dentro y fuera de sí mismo. El es testigo de divinas alturas carentes de límite, elevándose a este nivel a través de la generosidad de Allah y como recompensa por su continua consciencia, recuerdo y devoción. Su solo propósito, intención, esfuerzo y atención estén enfocados en conocer, encontrar, y ser con Allah.

Allah El Más Elevado en la Surah Ta-Ha (20:114) dirigiéndose a Muhammad (Que la Paz y las Bendiciones de Allah estén con él), el más alto ser en la creación entera, dice:
... (Oh Mi amado) dí: Mi Señor, hazme crecer en conocimiento.
Aún a él se le ordena el desear saber más sobre su Señor.

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Al - Barr

Allah es el Perfecto Hacedor del Bien.
Todas las virtudes y los dones provienen de El. Para Sus servidores, El ama lo bueno, lo cómodo y lo fácil. El no gusta de penurias ni tampoco Le agradan aquellos que las crean. Sin embargo, El perdona a los que no hacen el bien. El esconde la mezquindad. Si, en Su justicia, El decide por el castigo, éste jamás excede el pecado cometido, mientras que Su recompensa por las buenas acciones es diez veces mayor. El demora Su condena de modo que quizás el servidor que está cayendo en un error se dá cuenta de su mal accionar y lo repare con una acto meritorio. Entonces El transforma el pecado por el cual hubo arrepentimiento en una buena acción. Si Su servidor tiene la intención de hacer algo loable, pero no logra ejecutarlo, El recompensa el propósito como si hubiese sido realizado. Pero si Su servidor tiene la intención de pecar, y no es capaz de llevarlo a cabo, El lo perdona.

Cuando usted hace el bien a la creación de Allah, aunque sólo sea mediante una palabra amable o una sonrisa, ve el reflejo de Allah, el Perfecto Hacedor del Bien, en su ser. Cuando el profeta Moisés (Quiera Allah bendecirle) hablaba con su Señor sobre el Monte Sinaí, vió un hombre parado sobre el punto más elevado del trono de Allah. El preguntó "Oh Señor, ¨cómo hizo ese servidor para alcanzar tales alturas?" Allah El Más Elevado contestó, "El jamás tuvo envidia del bien que Yo otorgué a mis servidores, y fué especialmente abnegado con su madre y con su padre". Estos son los signos de la bondad de Allah reflejados en Su servidor.

" 'Abd al-Barr" es aquél en quien se han manifestado todas las cualidades de bondad, tanto material como espiritual. Allah ha brindado a todos los creyentes la posibilidad de desear el bien, y esta se activa en quien se sumerge a sí mismo en el mar del misterio del bello nombre de Allah, de `al-Barr'.

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At- Tawwab

Allah es El que constantemente retorna al hombre al arrepentimiento.
`Tawbah' significa regresar: retornar de rebelión y pecado al recto sendero de la virtud. Allah despierta los corazones de los creyentes del sueño de la negligencia por medio del amor a El, con la manifestación de Su existencia alrededor de ellos, con las palabras de sano consejo de aquellos que están cercanos a El, con la promesa de Sus recompensas y el Paraíso, y con el temor de Su castigo y del Fuego Infernal.

Allah posee servidores cuyos corazones se prenden fuego con una sola chispa. El también los tiene con corazones que se han convertido en fría piedra. Si uno volcase montones de fuego sobre ellos, todavía no se entibiarían. Algunos corazones son como el hierro, que se ablanda un poco con el fuego y se vuelve inmediatamente rígido nuevamente. Ese es el motivo por el que uno ha de ser recuentemente mantenido en vigilia mediante el escuchar las órdenes de Allah en el Corán. El universo entero -todas las cosas, incluyéndole a usted- es el Corán. Si usted toma lecciones de lo que vé, dentro y fuera suyo, se despertará y retornará desde la pecaminosa condición de inconsciencia y desarmonía al estado de ser en armonía con la voluntad de Allah. Esto se constituye en el arrepentimiento aceptable a Allah, con el cual Su ira se transforma en misericordia, compasión y amor.

La contrición que es aceptable a Allah no es sencillamente contemplar lo erróneo y la fealdad de nuestras acciones, lamentando haber cometido cosas malas y deseando no repetirlas, temiendo el castigo de Allah y esperando por la misericordia de Allah. Esto es como cortar la mala hierba dejando las raíces. Uno ha de cavar y extraer todas las raíces. El arrepentimiento aceptable a Allah es el esfuerzo de limpieza interna, apuntando a eliminar las causas de los pecados. Allah promete no solamente Su misericordia y absolución,
sino Su amor, a quienes así se purifican.

Cuando usted es capaz de perdonar y continuar haciéndolo a quienes le lastiman, ver la manifestación de “at-Tawwab” en sí mismo. Allah confiere indulto a quienes absuelven a otros. No importa cuán pecadores sean ellos, ni cuán a menudo olviden su contrición, ellos jamás han de albergar dudas sobre la misericordia de Allah ni sobre la aceptación de su arrepentimiento.

" 'Abd at Tawwab" es el bendecido servidor que, desde los deseos de la carne y las mentiras e imaginaciones del mundo, ha sido hecho regresar hasta la Verdad. Mediante la repetida contrición de sus acciones erróneas, él ha llegado a conocer la multiplicidad en sí mismo, y al desprenderse de ella por su arrepentimiento, há logrado la unidad y la unicidad.

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Al - Muntaqim 

Allah es el Gran Vengador.
Allah castiga a quienes persisten en la rebelión, delirando en su inconsciencia y egoísmo, creando desarmonía, tiranizando los servidores de Allah y Su creación -éstos son los infieles que atribuyen socios a Allah. El les brinda tiempo y ocasiones para darse cuenta y arrepentirse de sus equivocadas acciones. El les avisa con
repetidas advertencias. El acepta sus excusas; El demora su castigo.

Al perdonarlos, al posponer su condena, Su venganza se hace más terrible. Porque el pecador persistente há tenido más ocasiones para errar, haciéndose por ello merecedor de una pena más severa. Aquellos que se hacen esclavos de sus egos en lugar de hacerse servidores de Allah, cuando perciben que no son punidos por lo que se encuentran haciendo, arriesgan un terrible derrumbe. La misericordia de Allah los envicia, y se remontan más y más alto en su arrogancia. De súbito, un día, Allah les derriba. Desde lugares elevados, la caída se hace más grande. Muchos tiranos fueron llevados a tales alturas antes que fueran aplastados. Allah hace de aquellos sobre los que toman venganza, una lección, para aquellos a quienes El desea salvar.
Los que saben como tomar venganza sobre los enemigos de Allah -y el más grande son sus propios egos- , reflejan el atributo de Allah de `al-Muntaqim'. Hz. Bayazid al-Bistami dice, "Una noche me sentí demasiado cansado y perezoso como para llevar a cabo algunas de mis devociones. Yo me castigué a mí mismo mediante no beber agua durante un año íntegro."

" 'Abd al-Muntaqim " es aquél cuya venganza sobre los enemigos de Allah es terrible, y quien es todavía más riguroso con su propio ego, el que constituye su más grande enemigo.

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Al - ' Afu 

Allah es el Perdonador, el Eliminador de los pecados.
`Al-'Afú' es lo opuesto de al-Muntaqim, el Vengador. Su acepción se encuentra cercana a la de `al-Ghafur', el Todo-Perdonador, solamente que es más intensa. La raíz de la palabra `Ghafur' significa el pasar por alto los errores, mientras que la raíz de la palabra `'Afu' implica destruír, eliminar los pecados. En la primera instancia los errores tolerados aún existen; en la segunda, los pecados eliminados, desaparecen.

Allah ama perdonar, borrar los pecados. No es a menudo que El castiga a los que niegan, a los que se rebelan. El acepta el reconocimiento de sus pecados como arrepentimiento. El cancela sus pecados. En lugar de medidas punitivas, El confiere Sus munificencias sobre ellos.

Yace un secreto en Su diferimiento del castigo y en el perdón de los pecados. Al enseñarnos que el Fuego del Infierno está allí, El nos está señalando que existen senderos hacia la salvación. Es como el anuncio de un ser rico, generoso y compasivo, al declarar: Nuestras puertas están abiertas y las mesas tendidas. Los que acepten la invitación a esta fiesta son bienvenidos, y no reprocharemos a quienes no acudan a ella.

Los dones de Allah en este mundo, que son temporales, no son nada en comparación con los prometidos para el Paraíso. El perdón de los pecados es un estímulo para que los negadores cambien sus caminos, para que vengan al sendero recto, al Paraíso. La infinita misericordia de Allah es por cierto mayor que los pecados de Sus servidores. Sus puertas están siempre abiertas para los que se deciden a entrar.

Pero quienes son ciegos y sordos a las advertencias que constituyen la compasión, misericordia y perdón de Allah, los que persisten en su
infidelidad y negación, los que encuentran justificación por su negación en ser repetidamente perdonados, que son corruptos, que toman placer en pecar, que intentan conducir a otros al desvío -ellos serán finalmente castigados en este mundo al ser ahogados en el oro que han acumulado, y en el Más Allá por el Fuego del Infierno. Esta condena no niega el atributo del Perdonador, del Eliminador de los pecados, sino que es una manifestación de Su bello nombre de El Justo. Bondad y maldad no son lo mismo. Si así se los hiciera aparecer, podría causar confusión en la mente del buen servidor.

" 'Abd al-'Afu" es el que cree verdaderamente, el que teme a Allah -no tanto a Su castigo, como a la pérdida de Su amor. El es quien posee consciencia, el que tiene vergüenza. Y para él, tanto lo bueno como lo malo que le llegan de Allah, son iguales. El refleja el atributo de `al-'Afu' al perdonar a quien lo oprime, al alimentar al
que le hace sufrir hambre, al dar a quien por la fuerza, toma de él.

Allah trata a Sus servidores del modo que ellos lo hacen con otros.

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Ar - Ra 'uf  

Allah es el Todo-Clemente.
El ha creado todo con Su mano de poder, y El puede extinguirlo, ya que El no necesita de Su creación. Este poder e independencia, Su capacidad de percibir la totalidad de las cosas, incluyendo la rebelión y la negación en alguno de Sus creados, no impide a El su infinita misericordia y clemencia. Por el contrario, a pesar de Su
capacidad de ver nuestros pecados, de Su justicia, de Su capacidad de castigar, el hecho de que El elige perdonar, comprueba Su infinita benevolencia e indulgencia.

Aún si a uno le falta fe y su arrogancia no conoce límite, si cree que obtiene su subsistencia por sí mismo y que es el amo de su propio destino, contemple a los animales y a las plantas -ellos son sordos, mudos, y carentes de mente. ¨Cómo cuidan a su descendientes? ¨Cómo construyen las aves sus nidos? ¨Porqué no se exceden en alguna dirección que pudiera causar su destrucción, mientras que el hombre lo hace? ¨Cuál es el misterio en esa fábrica que es el gusano de seda, quien construye su capullo y produce el más bello y suave filamento para vestir, o la pequeña abeja que edifica su colmena y produce el más dulce de todos los alimentos?

Estos y todos los demás son los signos de la clemencia, misericordia y generosidad alrededor suyo. Pero para el hombre, la manifestación de la indulgencia de Allah es aún mayor. El ha "...creado todo y cada cosa para tí, y a tí para El mismo." El ha creado a usted como la mejor de las creaciones, perfecto, como Su representante -para gobernar, para guiar, para usar Su reino. El le ha dado los medios para pensar, para hablar, para leer y escribir. El le ha enseñado aquello que es mejor, y aquello que es malo, lo recto y lo erróneo, lo lícito y lo ilegítimo. Si intenta contar Sus dones y bendiciones, ser incapaz de hacerlo. Para el creyente y para el infiel por igual, Su magnanimidad, benevolencia y piedad no tienen límites.

Aquél en quien se refleja la indulgencia de Allah es el que recuerda sus pecados y toma consciencia que los dones de Allah llegan a pesar de sus errores; él intenta servir a la creación de Allah con su mente, su cuerpo, y su propiedad.

" 'Abd ar-Ra'uf " es aquél en quien se manifiestan la misericordia y la compasión de Allah. El es clemente en todo sentido, excepto acerca del castigo, de acuerdo con la `shari'ah'. No obstante que la justicia de la ley religiosa aparentemente constituye un castigo, en realidad es una gracia, porque la falta por la cual uno há pagado, es eliminada.

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Malikal - Mulk  

Allah es el eterno propietario de Su reino.
El no comparte con nadie ni la propiedad ni el poder, ni el gobierno, ni la preservación del universo. No cabe ninguna duda que el universo íntegro es un reino porque toda la creación se encuentra interconectada -como el hombre mismo, cuyas manos, pies, ojos, mente, corazón y todos sus órganos son unidades individuales, sin embargo aunadas, formando una sola totalidad.

El universo es un todo con partes armoniosas, creadas para un propósito, que realizan y cumplen. Allah dice:,
"Yo era un tesoro escondido, Yo deseaba ser conocido; por lo tanto Yo cree‚ la creación."
Entonces el designio y la función de la creación es el conocer, el
encontrar, y el ser con el Creador.

El hombre es el universo en microcosmos; cualquier cosa que viva En el universo, existe en él. El es también la suprema creación y el representante de Allah. Este es el motivo por el cual El ha otorgado sobre algunos de Sus servidores, por un lapso prescripto de tiempo, los reinos, la tierra, las propiedades, las riquezas; y les permite gobernar sobre ellas. Allah también les ha dado el conocimiento de cómo regirlas de modo que sus reinos crezcan, que sus beneficios se incrementen. El les prohibe seguir a sus egos, a su autoindulgencia, los que solamente les pueden conducir a la quiebra y al desvío. Si ellos se tornan sirvientes de sus egos y usan la riqueza que ha sido dejada a su cargo para ellos mismos, todo se perder a sus muertes. Ellos estarán en bancarrota, aprisionados en las mazmorras del Infierno. Si los hombres aplican la ley de Allah a Su reino, el cual les es prestado, y la obedecen igualmente para sí mismos, y si ellos gobiernan para Su complacencia y gastan por Su amor, el verdadero propietario del Reino cambiará el reino temporal que El les ha otorgado aquí, por el reino eterno en el Más Allá.

" 'Abd Malik al-Mulk " llega a ser un testigo del poder de Allah sobre Su reino. Al hacerlo toma consciencia que Allah lo usa como Su representante para regir el universo y en el gobierno de sí mismo. Esta toma de consciencia le convierte en un servidor perfecto, por lo que las recompensas de Allah se incrementan hasta las más elevadas alturas mundanas. Así, el no depende de nada, excepto de Allah. Por saber que Allah es el verdadero y único Rey, él intenta solamente ser un auténtico servidor -el más alto nivel que ningún ser humano puede esperar de alcanzar.

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D hul - Jalaliwal - Ikram    

Allah es el Señor de Majestad y Munificencia.
No existe perfecció que no pertenezca a El, ni bendición ú honor que provenga de otro que no sea El. Allah es el poseedor de toda majestad. Nada más hay que pueda siquiera existir por sí solo, ni nada puede sustentarse a sí mismo. En Su majestad, así como El creó todo en un instante, El también puede destruírlo todo en un segundo. ¨En qu‚ poder se apoya cuando se rebela contra El? Para mostrar Su generosidad El ha otorgado Sus dones y honores. No se los atribuya, ni se glorifique a sí mismo. El honor que El le ha confiado, es para que contemple al Dador del honor, al verdaderamente Honorable. Todo está en necesidad de El; todo proviene de El. No obstante, para atar un hombre a otro, para atar a la creación entera al resto de la creación, Allah usa una cuerda invisible llamada necesidad. El utiliza a cada hombre, a cada creación, como un medio, como un vehículo para dar a otro lo que precisa. Se ha de tener gratitud al vehículo por cuyo medio llegan las bendiciones de Allah, pero se debe conocer la verdadera fuente y dar primeramente todas las gracias a El. Porque todos los reconocimientos se deben a El, ya que no solamente sacia nuestras mundanas necesidades, sino que también nos ha prometido y nos ha enseñado cómo obtener Sus bendiciones eternas. Estas las podemos lograr colocando al alcance de otros y por amor a El, aquellas cosas que nos confirió a través de otras manos.

El Señor de la Majestad y la Munificencia, es uno de esos bellos nombres que no puede ser atribuído a nadie, sino a Allah. Aquellos que saben han afirmado incluso que es `al-ism al-a'zam', el más grande nombre de Allah.

" 'Abd Dhul-Jalali wal-Ikram" es el que teme únicamente a Allah,inclina su cabeza únicamente ante El, y aguarda recibir solamente de El. Este es el signo de la fe del verdadero creyente en la unicidad de Allah. El no espera nada de los hombres, ni tampoco teme la condenación que de ellos le pueda provenir. Para él, una espada aplicada a su garganta, no es diferente del oro volcado a sus pies. No sufre ansiedades por aquella, ni se trastorna de alegría por el otro.
Allah es suficiente.

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Al - Muqsit  

Allah es aquel que actúa y distribuye en justicia y equidad.
Cuán armoniosa y equilibrada es la creación: todas las bellezas en el cielo y la tierra -montañas, mares, puestas de sol, flores- y también ojos para contemplar. Si no hubiese nadie para ver, ¨acaso la creación de todas estas hermosuras tendría sentido? Si la tierra
estuviese más cercana al sol, todos nosotros sobre su faz seríamos quemados hasta convertirnos en cenizas. Si estuviera ms lejana, nos hubiéramos congelado. Cuán correcto es su lugar. Si el oxígeno en el aire hubiese sido más, o menos, nos habría dañado. Allah el Equitativo otorga riquezas a algunos y pobreza a otros. El confiere poder a algunos, debilidades a otros, valor a algunos, temores a otros. El da aquello que El da, a los indicados, no obstante que algunos lo utilicen de una
forma y otros de direrente manera, haciéndonos dudar.

Nosotros no sabemos aquello que El conoce, porque solamente podemos registrar lo que se encuentra delante nuestro, mientras que el ve y sabe la totalidad.

Cuando observamos leyes, orden y armonía en una institución, en una ciudad, en un país, los atribuímos a la existencia de un líder justo e inteligente. Si pudiésemos contemplar el orden cósmico en nosotros mismos, que somos microcosmos, veríamos la prueba de Allah, el Equitativo.

Allah trata a Sus servidores con equidad. Ni una sola acción meritoria pasa sin ser notada. Cada una recibe su recompensa. Desaciertos, errores, injusticias, son corregidos. Cuando los hombres se tiranizan entre sí, El toma del déspota y da al oprimido. Y sin embargo, al hacerlo, El imparte contentamiento a ambos. Solamente Allah puede hacer esto.

Se ha transmitido en un hadiz que el Profeta (Que la Paz y las Bendiciones de Allah sean con él), sonrió. Hz.'Umar (Quiera Allah ser complacido con él) preguntó, "Qué es lo que te divierte, Oh Mensajero de Allah?"
El Mensajero de Allah contestó, "Veo dos hombres de entre mi gente que están delante de Allah El Más Elevado. Uno dice, “Oh Señor, quita a este hombre aquello que es mío por derecho!”. Allah El Más Elevado dice al otro hombre, “Entrega a tu hermano aquello que le pertenece”. El usurpador responde, `Oh Señor, no tengo buenas acciones con las cuales pagar a este hombre.' Allah se vuelve al damnificado y le dice, "Qué debo hacer a tu hermano? El no dispone ya de nada para darte.' El damnificado dice, `Oh Señor, permite que él tome algunos de mis pecados.' "

Con lágrimas en sus ojos, el Mensajero de Allah dijo, "Ese es el Día del Juicio Final; esa es la jornada cuando cada hombre deseará que sus culpas pesen en la cuenta de otros".

Luego continuó a relatar: "Después que el damnificado ha rogado que el usurpador se haga cargo de algunos de sus propias faltas, Allah le pide que levante su cabeza y contemple el Paraíso. El dice, `Oh mi Señor, veo ciudades de plata y palacios de oro, tachonados de perlas. ¨Para qué profeta, qué santo, qué mártir, son estos palacios?' Allah él Más Elevado, dice, `Son para aquellos que pueden pagar su precio”. El damnificado dice, `Quién podría llegar a solventar su valor?' Allah dice, `Quizás tú puedas.' El hombre dice, `¨Cómo, Oh mi Señor? Yo nada poseo. ¨Qué podría hacer para ganar el precio del Paraíso?'

Allah al-Muqsit dice, `Mediante otorgar el perdón a tu hermano, a través del abandono de tu reclamo de lo que él te había sacado'. El damnificado dice, `Yo le perdono, mi Señor. Ya no deseo mi derecho”' Allah el Más Misericordioso, el Más Generoso, dice, `Entonces toma la mano de tu hermano y entren ambos en Mi Paraíso.' " Luego el Mensajero de Allah dijo, "Temed a Allah y temed haceros daño el uno al otro, y haced la paz entre vosotros, ya que Allah El Más Elevado hará la paz entre los creyentes en el Día del Juicio Final."

" 'Abd al-Muqsit " es el que posee el perfecto sentido de la medida, el que ve las cosas con rectitud y el que la demanda. Por sobre todo, él se exige imparcialidad a sí mismo. El no reclama justicia de otro para sí mismo, sin embargo él la busca para otro, de aquél que ha obrado con arbitrariedad. El ampara al que há de ser protegido. El ayuda al que debe ser asistido. El eleva a las alturas a los que merecen ser encumbrados. El Profeta (Que la Paz y las Bendiciones de Allah sean con él) dice, "Los justos estarán de pie en púlpitos de luz
divina en el Paraíso."

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cuarta parte