Los mas Bellos Nombres
 

Threshold Books - Amana Books
Traducido del inglés al castellano por Ramón N. Silva
Compilados por el Sheikh Tosun Bayrak al-Yerrahi al-Halveti

Este libro está dedicado
a la iluminada alma de nuestro maestro,
el Sheikh Muhammad Muzaffereddin Ashki a
l-Halveti al-Yerrahi.
Que su alma pueda recibir la invitación de Allah:

"Oh tú alma que eres en paz, retorna a tu Señor,
con júbilo de que es tuyo en El, y de El en tí,
entra tú entre mis buenos servidores,
entra tú a mi paraíso."
(Surah 89 Al-Fajr 27-30)

 
 
Bismillah ir Rahman ir Rahim

Di: Llama a Allah o llama al Bienhechor. Por cualquier nombre que lo llames a El,
El tiene los Más Bellos Nombres. Sura Banil Israil, 17:110)

“Y Allah posee los Más Bellos Nombres; empléalos para invocarle...
Sura Al-A'raf, 7:180)


Introduccion
 

Nuestro amado Profeta (que la Paz y las Bendiciones de Allah sean con él) dice en un hadiz informado por Abu Hurayrah (quiera Allah estar complacido con él),"Hay 99 nombres que son solamente de Allah. Quienquiera que los aprenda, comprenda y enumere (`ihsa') entra en el Paraíso y logra eterna salvación."
Este hadiz no significa que Allah posea solamente 99 nombres. Existen nombres adicionales atribuídos a Allah en el Corán, e infinitos otros que El ha revelado a Su creación elegida. Si alguien dice "El Señor XX posee mil pesos que él ha reservado para dar a otros," ¿acaso está significando que la persona no tiene más dinero que ese?

Aquellos que saben dicen que Allah posee tres mil nombres: mil, El ha revelado a Sus ángeles; mil, El ha revelado a Sus profetas; trescientos están en los “zahur” - los salmos de David; trescientos se hallan en la Torah; trescientos están en los Evangelios; 99 están en el Sagrado Corán. Uno, el nombre de Su esencia, El lo ha mantenido para Si Mismo y se halla oculto en el Corán.


Los bellos nombres de Allah son prueba de la existencia de la unicidad de Allah. Oh ustedes que están cargados y conflictuados con el peso y el sufrimiento del mundo material, quiera Allah hacer de Sus bellos nombres un bálsamo suavizador para vuestros heridos corazones. Aprendan, comprendan y reciten los bellos nombres de Allah. Busque las huellas de los atributos de Allah arriba en los cielos, abajo en la tierra, y en aquello que es hermoso en su ser. Usted descubrirá en ello bendiciones hasta la extensión de su sinceridad. Con el permiso de Allah, el inmerso en duda hallará seguridad, el ignorante encontrará sabiduría, el negador obtendrá confirmación. El mezquino se convertirá en generoso, los tiranos inclinarán sus cabezas, el fuego en los corazones de los envidiosos será extinguido.


Allah
 

“Allah” es “al-ism’”; “al-a'zam”, el Más Grande Nombre, el que contiene todos los divinos y bellos atributos, es el signo de la Esencia y la causa de toda existencia.

Allah, la causa de toda existencia, no tiene semejanza de manera alguna con nada de Su creación. “Allah” es solamente el nombre de Allah. No hay nada más que pueda en absoluto asumir este nombre ni compartirlo. Como está dicho en el Corán, “Hal ta'lamu lahu samiyan -
"¿Conoces tú alguien que sea su homónimo?" (19:65)

El nombre “Allah” contiene cinco significados, cualidades que
indican la desemejanza de Allah con cualquier otro ser o cosa. Ellos son:
"Qidám" El es lo anterior a lo anterior. El no se hizo.

El siempre fué.
"Baqá'" El es el después del después, Eterno; El siempre
será.

"Wahdániyyah" El es único, sin asociado, sin semejanza,
la causa de todo. Todo está en necesidad de El, todo ha sido
hecho por la orden: "¡Sé!" y ha fenecido por Su orden.

"Mukhalafatun lil-hawádith" El es el Creador, sin contraer
semejanza con lo creado.

"Qiyám bi-nafsihi" El es auto-existente, carente de necesidades.
Allah es perfección. La extensión de su perfección es infinita. El
más grande nombre, “Allah”, contiene ocho elementos indispensables, indicativos de la perfección de Allah:
"Hayyáh" Allah es siempre-viviente
"'Ilm " Allah es todo-sapiente
"Sam' " Allah es todo-oyente
"Basar " Allah es todo-vidente
"Irádah" Toda voluntad es Suya
"Qudrah " Todo poder es Suyo
"Takwín " Toda existencia y acciones dependen de El
"Kalám " La palabra, todo lo que es dicho y ense¤ado,
es de El.

El servidor de Allah puede relacionar su ser con el divino nombre “Allah” que comprende todos los nombres, está exento de todo atributo imperfecto, y contiene todos los atributos de perfección, mediante el deseo en sí mismo de convertirse en un hombre perfecto. En este propósito, el podrá intentar eliminar de sí mismo aquello que sea reprensible, y procurar incrementar en sí mismo aquello que sea bueno.

" 'Abdulláh" es un servidor que ha recibido el más alto nivel y honor que es posible obtener dentro de la creación, porque el Creador con los secretos de todos Sus atributos está manifestado en él. Por lo tanto, Allah el Más Alto ha llamado a Su amado Profeta por este nombre. En la Surah Jinn (versículo19) Allah identifica a Su amado, diciendo:

"... el servidor de Allah se
puso de pie‚ orando a El, ..."

En realidad, este nombre pertenece únicamente a Hazrati Muhammed (que la Paz y las Bendiciones de Allah sean con él), y a los “Qutubs” en cualesquier época dada, quienes son los verdaderos herederos de Su divina sabiduría, ya que el nombre de Allah es el nombre de la Esencia de Allah, el nombre más grande. Este nombre está unido a las cualidades de Unidad y Unicidad de Allah. Consecuentemente, aún si el servidor ha perdido su apropiada identidad al unísono con Allah, el hecho de ser llamado Abd'ullah es únicamente metafórico.

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A r-Rahman

El es aquél cuya voluntad es la misericordia y la bondad para toda la creación, en todas las épocas, sin distinción ninguna entre los buenos y los malos, los fieles y los rebeldes, los amados y los odiados. El vierte sobre toda la creación infinitas munificencias. La prueba está en el Corán: “wa rahmati wasi'at kulli shay'in”:
" Mi Clemencia lo cubre todo " (7:156)

Aquellos que saben, han interpretado el significado de “Rahmán” como la voluntad de la bondad total de Allah, “irádat al-khayr”, y dicen que “Rahmán”, como “Allah” es el nombre apropiado del Creador, y no puede ser atribuído a otros.

El significado de esta clemencia es una sutileza de sentimiento, un dolor y preocupación experimentados cuando uno sabe de alguien que está sufriendo. Comienza con este dolor, cuya presión nos mueve a ayudar a quien está doliente. Pero el sentimiento de misericordia y piedad no es suficiente. La compasión real está actuando cuando uno es capaz de aliviar el dolor y el sufrimiento que está padeciendo aquél de quien nos compadecemos. Allah está más allá de todo esto, sin embargo antes de dar vida a la creación, El antepuso la compasión al castigo. El ha creado todas las criaturas sin defecto y puras, incluyendo Su creación suprema, el hombre. El ha bendecido Su creación con infinitos dones. En Su misericordia, El ha mostrado los peligros de la pérdida y el extravío. El ha dado al hombre, y solamente al hombre, la libertad de elección entre lo bueno y lo malo.

Halle en usted mismo la luz de “Rahmán”, mediante el uso de su libertad de elección, para el bien de usted mismo y de otros. Sienta el dolor de quien está mal guiado, así como del desafortunado, no con condenación, sino con piedad y asistencia.

Abu Hurayrah (quiera Allah estar complacido con él) refiere que el Mensajero de Allah (que la Paz y las Bendiciones de Allah estén con él) dijo, "Allah El Más Alto posee cien porciones de misericordia. El ha enviado solamente una porción sobre el universo y la ha dividido entre toda Su creación. El sentimiento de misericordia y compasión que Sus criaturas sienten entre ellas, nace de esa porción. Las otras 99 porciones
El las ha reservado para el Día del Juicio Final, cuando El las otorgará sobre los creyentes".

Otro hadiz que refleja la voluntad y el deseo de Allah de ofrecer Su compasión y benevolencia a la creación es:
"Si uno no necesita y pide a Allah [por Su compasión y benevolencia], Allah dirigirá su ira hacia él."

"'Abd ar-Rahmán" es aquél en el cual Allah expresa Su misericordia sobre el universo. Cada hijo e hija de Hz. Adam (quiera Allah bendecirle) toma su parte de la misericordia desde el Misericordioso, de acuerdo con su potencial. Nadie está excluído de esta expresión del Misericordioso, tal y como el Profeta (que la Paz y las Bendiciones de Allah sean con él), - la misericordia de Allah sobre el universo, dice en una tradición:
" Allah ha creado al hombre en la forma de su misericordia. " 


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Ar - Rahim  

El es la fuente de infinita misericordia y benevolencia, quien
recompensa con dones eternos a quienes usan Sus recompensas y beneficios para el bien. Esto se halla mencionado en el Corán:
“wa kána bil-mu'minína Rahíman”
"El es compasivo y bienhechor [únicamente] con los creyentes" (33:43).
“Ar-Rahím” indica beneficios para quienes poseen voluntad y elección, y las usan de acuerdo con la voluntad de Allah y para Su placer. Cuando Allah dice, "Yo he creado todo para tí...", ello es la expresión de Su “rahmániyyah”.

Somos recompensados con la salvación eterna, cuando encontramos estos tesoros que están escondidos en todas las cosas, incluyéndonos a nosotros mismos, y los utilizamos tal y como El desea que lo hagamos, cuidando de ellos por Su amor, como ha sido librado a nosotros. Allah dice, "... y Yo te he creado a tí para Mi mismo". Este inmenso honor es la expresión de Su “rahimiyyah”.

Hz.Mujáhid (quiera Allah estar complacido con él) dijo:
"Rahmán” pertenece a las gentes de este mundo; “Rahím” pertenece a quienes se encuentran en el Más Allá.

Aquellos que poseen conocimiento, oran:
“yá Rahmán ad-dunyá wa Rahím al-ákhirah”:
"Oh!, “Rahmán” del mundo y “Rahim” del Más Allá."
“Rahmán” es clemencia para el “nafs”, el ser mundano. “Rahím” es misericordia para el corazón. “Rahmán” brinda sostén en este mundo. “Rahím” otorga salvación eterna en el Más Allá. La manifestación de “rahimiyyah” en los creyentes ocurre como agradecimiento hacia Allah, quien lo da todo, y asimismo como la capacidad de ser compasivo, cuidar y dar aquello que El también nos confiere. La ausencia de orgullo al ser instrumentos de la ejecución de buenas acciones y la toma de consciencia de que El es el Creador de quienes están necesitados así como de la satisfacción de sus apremios, al extender la beneficencia de Allah sobre aquellos que la precisan-todo esto refleja “rahmániyyah”. Si usted llegara a tropezar con dificultades, ingratitud y resentimiento, habrá de sobrellevarlos por amor de Allah, ya que aquí recibirá su recompensa y diez veces más en el Más Allá. No haga ostentación de sus buenas acciones, en particular delante de quienes sean sus destinatarios. Esté agradecido a ellos; de no existir su condición, su compasión y generosidad no podrían ser ejercitadas.

En cuanto a quienes reciban compasión y cariño, debieran estar reconocidos a sus benefactores y recordarles con bondad en todo momento, porque "Quien no puede ser agradecido al hombre, no puede ser agradecido a Allah". Pero no habrán de endiosar a sus benefactores haciéndose sus servidores, en lugar de servir a Allah. Debieran saber que la bondad proviene únicamente de Allah; sin embargo la herramienta que El ha elegido es una hermosa herramienta, merecedora de respeto.

Quienes degusten el sabor de los atributos de Allah de “Rahmán” y “Rahím” en sus seres, y se acerquen a su Creador a través de ellos, no albergarán dudas ni tristezas en sus corazones. Ellos saben, que ocurra lo que ocurra, Allah, ar-Rahman, ar-Rahim, tendrá clemencia para ellos, les salvará y los recompensará .

Por otra parte, quienes piensen que la compasión de Allah, la misericordia y la caridad que aparecen en ellos son sus propias cualidades, haciéndose arrogantes, están encaminados a convertirse en uno de los indecisos. Esa duda, en casos extremos, puede empujar al hombre a tomar su propia vida.

" 'Abd ar-Rahím" es el individuo piadoso cuyo temor y amor de Allah son constantes. Su vida es un esfuerzo perseverante para perfeccionarse de acuerdo con las prescripciones del Islam, y él es aquél con quien Allah está complacido. El ha sido honrado con las manifestaciones de Allah de la compasión y la caridad, que a su vez el extiende hacia otros creyentes. 

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A l - Malik    

El es el Poseedor del universo, de la totalidad de la creación - el Regidor absoluto. Allah es el Gobernante único del universo entero, visible e invisible, de toda la creación, desde antes del comienzo y después del fin. No hay ninguno como El porque El es el Creador de Su reino, el cual El creó desde la nada. Unicamente El conoce el tamaño de Su reino, la cantidad de la población, y la fuerza de Sus ejércitos. Solamente existen Su voluntad, Su autoridad y Su justicia. Lo que ocurre es lo que El desea; lo que El no desea, jamás ocurrirá. El no necesita Su reino, es Su reino el que necesita de El. El gobierna por Si Mismo; El no necesita de ninguna clase de ayuda para gobernar. El ha dado existencia al universo como un lugar de trabajo para Su creación, y ha creado el Día del Juicio Final como una gran corte de justicia. Sembramos nuestras propias acciones en el mundo. En el Día del Juicio Final, son cosechadas las recompensas. Todos recibiremos los resultados de nuestras acciones. No hay ningún otro, salvo El, en quien podamos tomar refugio.

Los servidores de Allah que lleguen a conocer a su Señor, hallando el significado de ese divino nombre en ellos mismos, retornarán a la lucidez desde la borrachera de contar como propias sus fortunas, sus altas posiciones y sus famas. Quienes hayan servido a reyes mundanos como a dioses, anhelarán al Gobernante de sus gobernantes. Todos sabrán que no son abandonados a sus propios recursos en este divino reino, sino que existe un Director absoluto que ve una hormiga negra trepando a una roca negra en la más obscura de las noches, así como los más secretos pensamientos y sentimientos que están pasando a través de las mentes y los corazones. Todo lo que uno es y todo lo que uno hace es observado y registrado; todo será tenido en cuenta en el Día del Juicio Final.

Aquél que conoce “al-Malík”, aún si fuese un rey, sabrá que en el mejor de los casos él es un pastor encargado de cuidar una majada que no le pertenece durante un corto tiempo. En la medida que sea concienzudo y entregue trabajo esforzado y devoción, puede esperar ser recompensado por su amo. Si fuese un mal pastor, matando y asando los corderos, bebiéndose toda su leche, dejando que los lobos hagan estragos en la majada, ciertamente él será castigado. Cuando terminen sus deberes como pastor , tendr que rendir cuentas. Es mejor poner en orden nuestras cuentas antes del día en que deban ser sometidas.

" 'Abd al-Malik " es el servidor al que se le ha otorgado el poder y el control sobre su propia vida y acciones, así como sobre las vidas de otros, en la medida de los dictados y la voluntad de Allah. La manifestación del nombre “yá Malík”, el Rey absoluto del universo, en un servidor de Allah es la más difícil de sobrellevar y el más poderoso de los atributos manifestados en el hombre. 

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Al - Q uddus   

El es el más puro, despojado de toda mancha, falta, debilidad, desvío y error.
“Al-Quddús” es el equivalente del atributo:
“mukhálafatun lil-haw dith”
“El es el Creador que no admite semejanza con lo creado".

Esta es una de las cinco cualidades que indican la desemejanza de Allah con cualquier ser o cosa.
“Al-Quddús” es la pureza única de Allah, por la cual Su esencia, Sus atributos, Sus nombres, Sus palabras, Sus acciones, Su justicia, están libres de toda mancha. El no admite ninguna semejanza, en cualquiera de sus atributos o acciones, ni aún con la más perfecta de Sus criaturas. Pues a ellas siempre les falta algo de sus esencias, atributos, acciones, juicios o palabras. Por lo pronto, son temporales, mientras que Allah -el más perfecto, el más puro, es eterno, libre de tiempo y lugar. Antes de la existencia no había tiempo ni había lugar, pero Allah existía.

Los creyentes que comprenden y sienten esta divina pureza desearán alabar a Allah por Su perfección (“taqdís”) y recordarán evitar atribuír a Allah algunas cualidades que sean defectuosas o cualquier estado de imperfección temporal (tasbih).

Para encontrar el sentimiento de “al-Quddús” en sí mismo, uno deber trabajar en la depuración de su fé‚ mediante la eliminación de las dudas. La fé‚ es una totalidad. La existencia de una sola duda, la
mancha. Uno habrá de intentar purificar sus devociones y plegarias mediante la sinceridad. La sinceridad en la plegaria consiste en orar a Allah por el amor de Allah, y por ningún otro propósito, sin desviarse contemplando un beneficio diferente. De lo contrario, la
plegaria en sí misma se convierte en “shirk”, el imperdonable pecado
de asociar iguales con Allah. Uno deber intentar limpiar su corazón mediante el abandono de los malos hábitos; los malos hábitos son como basura y espinas, y nuestros corazones son las casas de Allah. El dice:
"Yo no quepo ni en los cielos ni en la tierra, pero quepo dentro de los corazones de Mis devotos servidores."

" 'Abd al-Quddús" es aquél cuyo corazón está limpio y purificado, y no contiene nada excepto Allah. Un corazón henchido de Allah está a salvo de ser penetrado de todo, excepto El. La manifestación del nombre “Ya Quddús”, el Más Puro, podría solamente aparecer en un corazón descripto por Allah en la Sagrada Tradición:
"Yo no quepo dentro de los cielos y la tierra, sin embargo lo hago dentro del coraz¢n de mi fiel servidor." 


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As - Salam 

En el Corán, Allah dice:
“salamun kawlan min rabbin rahím”,
“el Benevolente Señor envía un “salam” - paz, bendiciones, protección, salvación y salutación - a los creyentes en el Paraíso” (36:57).

En este ayat Allah al-Rahim recompensa a los creyentes con la seguridad y la alegría del deseado Paraíso. El es quien salva a los fieles servidores de todos los peligros, llevándoles a la paz, bendiciones, y certidumbre del Paraíso. “As-Salam” es el estado de ser libre de toda falta, error, peligro y problema. En esto, se asemeja al divino nombre “al-Quddús”, pero en este caso concerniendo al futuro. También significa aquél que es tesonero, ininterrumpido, carente de flaquezas, sin debilidades, persistiendo hasta la eternidad.

Aquellos que encuentran la paz y seguridad de “as-Salám” en sus corazones creen en, y dependen de Allah en todos sus asuntos, y saben que por la gracia de ese nombre ellos serán salvados de todos los peligros y dificultades. Cuando ellos son salvados de un peligro por alguien, ven al verdadero salvador, no obstante estar también agradecidos al intermediario. Un proverbio turco dice, "No te apoyes en un árbol cuyo único futuro es secarse y pudrirse; no dependas de hombres, ellos solo envejecerán y morirán". Quien solamente depende de Allah, “as-Salám”, el salvador, jamás será presa del temor. La fuerza de Allah se mostrar a sí misma en él como la intrepidez del creyente.

Esta es la manifestación de “as-Salám”.

La paciencia es asimismo una manifestación de “as-Salám”. Allah dice:
"Si yo inflijo un dolor a mi servidor ya sea a través de su cuerpo o sus posesiones o su familia o hijos y él enfrenta esto con la fuerza de la paciencia y la fé en Mí, Yo me avergonzaría de pesar sus actos y de revisar los libros de sus acciones en el Día del JuicioFinal."

"Abd as-Salám" es aquél a quien Allah protege contra todos los problemas, necesidades, y vergüenza. 

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Al - Mu 'min  

El es el Iluminador de la luz de la fé en los corazones.
El es el Sant¡simo Consolador, el Protector de quienes toman refugio en El. La fé es la seguridad que protege a uno de todos los peligros; en consecuencia es el más grande de los dones de Allah. La ausencia de temor en el corazón del creyente está en proporción al grado de su fé.

Los hombres tenemos enemigos que continuamente intentan dañarnos, perturbar nuestra paz, conducirnos al desvío. Los peores de esos enemigos son nuestros propios egos y el maldecido Demonio. Los tiranos, los calumniadores y los envidiosos vienen después de ellos. Cuando uno dice "Me refugio en Allah", está tomando refugio en el atributo de “al-Mu'min”. El no rechaza a nadie que se refugie en El. Sin embargo, para tener fé en “al-Mu’min”, uno ha de tener fé para comenzar. Dentro del Islam hay tres grados de fé:

1. Confirmación de nuestra fé mediante nuestras palabras, de modo que otros puedan escuchar que nosotros creemos en Allah, en Su Profeta (que la Paz y las Bendiciones de Allah sean con él) y en la verdad de todo cuanto él hace y dice.

2. Confirmación por nuestros propios actos; hacer aquello que es legítimo, y abstenerse de lo ilegítimo.

3. Confirmación por el corazón; la firme creencia, sin ninguna condición ni duda, en la verdad de las tradiciones del Profeta (que la Paz y las Bendiciones de Allah sean con él).

Lo que es esencial es la fé en el corazón. Si eso nos abandona, quiera Allah protegernos, uno se convierte en uno de los infieles. Aquél que confirma su fé con sus palabras mientras su corazón no está con Allah es un mentiroso. Quien retrocede hasta actuar como si creyera, es un hipócrita. Si él es un creyente en el corazón, y por alguna razón no puede declararlo o no puede actuar de acuerdo con su fé, es aún un creyente.
Vigile su fé y sus acciones como creyente. Este es el reflejo de “al-Mumin”. Sea aquél confiable en el cual otros encuentran seguridad.

Sea aquél que no niega ayuda a quienes toman refugio en El, y usted degustará el sabor de “al-Mu'min”, el Más Amparador.

"Abd al-Mu'min" es aquél a quien ha sido dado refugio por Allah de todos los desastres, dolores y castigos. La propiedad, el honor y la vida de otros, está segura con él y es puesta a cubierto por este
servidor en quien el nombre de “al-Mu'min” se ha manifestado.

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Al - M uhaymin

El es el Protector y el Guardián. El es aquél que vela por la evolución y el crecimiento de Su creación, conduciéndola adonde ella está destinada a ir. Nada escapa a Su atención ni por un momento. El
es aquél que vigila las buenas acciones y las recompensa íntegramente. El cuenta los pecados con exactitud, sin añadir a su castigo ni aún por una cantidad del tamaño de un grano de mostaza.
Uno puede hallar el reflejo de “al-Muhaymin” en uno mismo por medio de la consciencia y de la atención -a través de la vigilancia concentrada de nuestras propias acciones, palabras, pensamientos y
sentimientos, y mediante la intención de controlarlos.

"'Abd al-Muhaymin" es aquél que ve la existencia y las leyes de Allah en todas las cosas. Como expresión del nombre “ya Muhaymin” ‚él vigila sobre sí mismo y sobre otros, salvaguardándolos contra el error y ayudándoles en la obtención de las cosas a las que ellos tienen derecho.


Al - ' Aziz  

El es el Victorioso a quien no existe fuerza que lo pueda sobrepujar.
No existe ninguna fuerza en este universo que pueda resistirse a su voluntad. “Al-'Azíz” aparece a menudo en el Sagrado Corán en relación versículos sobre castigo. No obstante que el poder de Allah es victorioso sobre todo, como el verdadero victorioso, El demora el castigo. El no se apresura a destruír a quien persiste en la rebelión y el pecado.

Aquél que es fuerte, pero no hace uso de su fuerza, alguien que no es vengativo, refleja el hermoso nombre de “al-'Azíz”. Uno puede descubrir las huellas de “al-'Azíz” en sí mismo, al ser capaz de suprimir las demandas de su propio ego y carne. También, se debe buscar la satisfacción de las propias y legítimas necesidades a través de medios limpios, honestos y rectos. Si uno permanece dentro de los límites de la sabiduría y la perspicacia en todos sus pensamientos y acciones, es posible ver una porción del atributo de Allah de “al-'Azíz”
.
" 'Abd al-'Azíz" es aquél a quien Allah ha conferido seguridad de todos los ataques y poderes, y al mismo tiempo le ha garantizado la victoria sobre cuanta potencia se le oponga. 

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Al - J abbar   

El es el Reparador de lo roto, el Completador de lo insuficiente,
aquél que puede forzar Su voluntad sin ninguna oposición.

Hz. 'Ali (Quiera Allah ser complacido con él) acostumbraba a orar:
“Ya Jábbira kulli kasírin wa ya musahilla kulli 'asírin"

“Oh Jabbár, aquél que une todo lo que está roto y aquél que trae alivio a cada dificultad."

Al mismo tiempo El es aquél que es capaz de imponer su voluntad en todo tiempo y lugar sin oposición ninguna. Esta energía hace del sometimiento una necesidad. Su fuerza está dentro del destino de toda Su creación. El sol no puede decir, "Yo no me alzaré nuevamente". El viento no puede decir, "Yo no soplaré nuevamente". Sin embargo al hombre le es otorgada la elección. También se le confiere la sabiduría para saber lo que es bueno y lo que es malo. Le es dada la libertad; no obstante, el propósito de su creación es conocer a Allah, el encontrar a Allah y el convertirse en el servidor de Allah. Pero esto no le es forzado. Allah lo ha dejado a su libre albedrío.

Uno encuentra “al-Jabbár” al saber que Allah es el único lugar para acudir a reparar sus esperanzas destruídas, para hallar paz en la confusión en la que está sumergido. En estas desgraciadas ocasiones de desobediencia y revuelta, si uno corre para tomar refugio en la misericordia de Allah, antes de la llegada de Su castigo (del cual no existe fuerza capaz de salvarlo ni lugar adonde esconderse), podrá así descubrir en este sentimiento el reflejo de Allah el Vigoroso.

" 'Abd al-Jabbár" es aquél que refleja la fuerza de Allah, el que domina todo e impone la voluntad de Allah en la creación material y en la espiritual. 

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Al - Mutakabbir    

El es el Más Grande, quien muestra Su grandeza en todas las cosas, en todas las ocasiones. La manifestación de la grandeza corresponde únicamente a Allah. En la creación, cuya existencia o no existencia depende de la voluntad y de la sola orden de Allah, nadie tiene derecho a asumir este nombre.

De toda la creación, el primero que se convirtió en arrogante y reclamó la grandeza para sí, fué el maldecido Diablo. Después se ubican aquellos que han seguido al Diablo, los que piensan que les pertenecen el poder, la inteligencia, el conocimiento, la posición, la fama y la fortuna que Allah les ha prestado de manera momentánea, convirtiéndose de tal modo en orgullosos.

Si el hombre pensara sobre su comienzo y su fin, que están muy cerca el uno del otro, recordaría que su "antes" fué una gota de esperma transplantada desde el trayecto urinario de su padre a su madre. Su fin será el convertirse en un flojo, frío y amarillo cadáver que no puede ser soportado ni siquiera por aquellos que lo amaron, y que habrá de ser arrojado adentro de un hoyo de la tierra.

¿Dónde se encuentran los Faraones, los Nimrods, Napoleones y Hitlers?
“`Al-Mutakabbir'” es un honor apropiado únicamente para Allah. El que es creado no puede asumir este atributo. Allah al-Mutakabbir es el adversario del hombre orgulloso. El lo humillará , haciéndolo el más
bajo de los bajos. De la misma manera en que lluvia que proviene de los cielos no se reúne en las cimas de las altas montañas, las bendiciones y la compasión de Allah se congregan en los lugares bajos.

Aquellos que tienen el deseo de sentir el divino atributo de “al-Mutakabbir'” lo hallarán únicamente cuando trabajen duramente en tratar de alcanzar el más alto nivel de su potencial, mientras que al mismo tiempo jamás hagan alarde o ni siquiera revelen su grandeza.

"'Abd al-Mutakabbir" es aquel al que le ha sido mostrada su propia pequeñez y la grandeza de Allah. Su egoísmo y orgullo son borrados y reemplazados por la grandeza de Allah en él reflejada. El está a salvo de ser rebajado y se inclina solamente ante la Verdad. 

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Al - Khaliq  

El es aquél que crea a partir de la nada, dando existencia al mismo tiempo a los estados, condiciones y sustento de todo lo que El ha creado. El establece, cómo, cuándo y dónde tendrá lugar la creación. El crea de acuerdo con este orden. Todas las cosas desde el comienzo hasta el fin de las existencias creadas han sido establecidas en bondad y sabiduría. De acuerdo con el perfecto orden todo sigue el sendero que le ha sido prefijado. No hay accidentes en el universo.

Allah al-Khaliq no tenía necesidad de la creación, ni tampoco El recibe ningún beneficio de ella. Quizás la razón para la creación es que El puede reconocer Su eterna voluntad de grandeza y de poder, y ver Su propia belleza y perfección. Porque El dice:

"Yo era un tesoro escondido. Yo amaba ser conocido, de manera que Yo creé‚ la creación."
Allah existía. Nada existía con El, sin embargo no había nada faltante o ausente antes de que El creara la creación. Cuando El creó el universo, nada fué añadido, ni fué ninguna cosa disminuída.

El hombre, la creación suprema, debiera saber que "Allah ha creado todo para el hombre, y al hombre para Sí Mismo". Toda la creación, y el orden que sigue, son enteramente caridad y sabiduría. Uno debe hallar estos dones y esta sabiduría, usarlos, y sentir la bendición de ser una parte de esta creación, la cual es un reflejo del Creador.

" 'Abd al-Kháliq" es aquél a quien Allah ha asignado la capacidad de ejecutar todo de acuerdo con la voluntad de Allah.

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Al - Barii

El es aquél quien ordena Su creación con perfecta armonía - no únicamente cada cosa en conformidad consigo misma, sino cada unidad de acuerdo con las demás. Este universo que parece infinito trabaja como un reloj. Todo es para uno y uno es para todos. Vea como cada parte dentro suyo está conectada, trabajando en unión, y como, cuando una porción falla, lo demás es afectado en su integridad.

Las funciones de uno y de todo dependen cada una de la otra. Intente llevar a cabo que esta armon¡a dentro de su naturaleza se manifieste en su vida. Allah al-Bari' brindó a usted inteligencia para ayudarle a conocer a su Creador. El también le dió una libre voluntad y elección de modo tal que usted puede elegir lo correcto por sobre lo erróneo. Pero si usted utiliza su voluntad para optar por lo incorrecto, y su mente para negar la existencia del Creador, entonces estará intentando destruir la armonía universal; usted terminar destruyéndose a sí mismo.

" 'Abd al-Bári " es aquél que está a salvo de la incongruencia, error, injusticia y confusión. El es llevado a actuar en perfecto orden, regularidad y uniformidad con las divinas leyes que están en acción en
la naturaleza; él es asimismo capaz de ayudar e inspirar a otros para hacerlo así. El atributo de “`ya Bári” , aquél que otorga la armonía,
es en realidad parte del atributo de Allah “ar-Rahmán”, el Clemente.
Como está mencionado en la Sura Arman:
"Tú no ves inconsistencia alguna en la Creación del Clemente. Entonces observa nuevamente, puedes tú ver alguna incoherencia."
Por lo tanto, “Abd al-Bári'' es benevolente en su armoniosidad. 

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Al - Musawwir

El artista perfecto que da a todas las cosas la más única y bella forma es “al-Musawwir'”. El es aquél quien sin usar ningún modelo, configura todo de la manera más perfecta. No hay dos cosas que sean idénticas -observe sus huellas dactilares. Cada, y toda creación es una creación elegida, una expresión de la infinita compasión y sabiduría de Allah.

Estos tres bellos nombres de Allah - El Creador, el Hacedor de la Perfecta Armonía, el Modelador de la Unica Belleza - son los atributos de Allah que se manifiestan de la manera más cercana y vivida en el hombre. El ser humano hace, construye, modela muchas cosas hermosas y útiles, manifestando ser dueño de estos atributos -pero su juicio es erróneo.

El artista afirma "crear" belleza. El ingeniero "inventa" una máquina voladora. Piensan que son ellos quienes hacen esto. Inclusive olvidan los otros hombres que podrían reclamar que "crearon" la pintura y el pincel, y las ciencias de la geometría, física y matemáticas, sin las cuales la "creación" de su "creación" no podría haber sido posible. Descuentan, no toman en cuenta las fuentes que produjeron los materiales para esa "creación."
“Quién creó la mente, los ojos, y las manos que unieron todo esto? Aquello que el hombre hace se apoya en muchas condiciones, materiales y colaboradores humanos. El acto creativo de Allah no depende de ningún modelo, material, tiempo, herramienta, ayudante, o de ninguna otra cosa. Cuando El crea, El dice “Kun”,
"¡Sé!", y un universo entero aparece. El tesoro de Allah est entre dos letras, "K" y "N",no entre "S" y "E". Lo que el hombre debe hacer, en lugar de afirmar que es un "creador", es tratar de ver el divino poder de la creatividad. El debiera intentar conducir a otros que buscan encontrar Allah -Khaliq, al-Bari , al-Musawwir, y ayudarles a hallarlo a El a través de Sus manifestaciones creativas.

" 'Abd al-Musawwir" es el hacedor de cosas de acuerdo con la belleza que se manifiesta en todo lo que Allah ha creado, porque ninguna belleza es posible en oposición a la que es creada por Allah, o diferente de ella. 

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Al - Gahaffar

El es aquél que acepta el arrepentimiento y perdona. Si uno es culpable de la interrupción de la armonía dentro de sí mismo y alrededor suyo, lo cual es quizás el pecado más grande, pero se da cuenta, desea e implora la ayuda de Allah para no hacerlo nuevamente, si pide con lágrimas de vergüenza y suplica a Allah al-Ghaffar por absolución, Allah le perdonará y quizás transforme su pecado en una buena acción.

Un pecador es como un pobre individuo que ha caído dentro de una cloaca. “¿Cuál es la primera cosa que él debe hacer? No se puede enfrentar a otros en tales condiciones, ni él mismo se soporta así. Ha de lavarse y limpiarse, a menos que esté insano, y no se de cuenta de su ofensiva condición. El jabón y el agua con los cuales podremos lavar nuestro interior es el arrepentimiento. ­Ay de aquellos quienes no ven ni huelen la sucia fetidez que llena sus interiores!

El arrepentimiento es entre cada persona y Allah; nadie más necesita escucharlo. Ni siquiera precisa ser pronunciado. Allah conoce lo que pasa a través de nuestro corazón. La contrición también debe estar acompañada por una firme intenció de no hacer nuevamente el acto pecaminoso. El signo de la aceptación desu arrepentimiento y el otorgamiento del perdón por Allah al-Ghaffar, es que El no le permitirá repetir esa errónea acción.

"Abd al-Ghaffar" es aquél a quien es dada la cualidad de perdonar una falta, cubrirla y ocultarla a otros, o de tener la compasión de no ver una falta como tal. El hace esto, en casos y a personas a quien Allah, el Perdonador, ha perdonado.

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Al - Qahhar

El es el Siempre-Dominador, el que ha rodeado toda Su creación desde lo exterior y en lo interior con Su poder irresistible. Nada puede escapar a El. Los mundos y los cielos inclinan sus cabezas delante de El. ¡Cuántos universos, razas y naciones ha destruído El como castigo!

Allah compensa Su atributo de “al-Qahhar” con Su atributo de “al-Latíf”. Ambos están el uno dentro del otro. El también ha creado las causas y los medios que separan Su punitiva, destructiva fuerza, de Su delicada y amante sutileza (“al-Latíf”). El ha creado los medios de la fé, la sinceridad, la justicia, la compasión, la generosidad, la sabiduría, y otros hermosos rasgos sobre los cuales brilla la luz de
“al-Latíf”. El ha creado las causas de la rebelión, la negación, la arrogancia, la ignorancia, la tiranía y la hipocresía, sobre las cuales es reflejada la obscuridad de Su terror.

Intente encontrar las huellas de estas causas ascendentes y descendentes, y estos dos espejos - uno pleno de luz, el otro, de total obscuridad - en usted y alrededor suyo. Nosotros tomamos refugio de Allah al-Qahhar en Allah al-Latif.

"'Abd al-Qahhar" es aquél a quien es dado el poder de borrar la tiranía. Nada lo puede influenciar ni nadie lo puede vencer. El se hace todo-poderoso para ejecutar aquello que es correcto.

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Al - Wahhab

El es el donador de todo, sin condiciones, sin límites, sin pedir ningún beneficio ni retorno, dando cada cosa a cada uno, en todo lugar, siempre. El brinda dinero a los pobres, salud a los enfermos, hijos a los que son estériles, libertad a los atrapados, conocimiento a los ignorantes.

Desde la más mínima carencia hasta la más grande de las fortunas, El es el creador de todo - de aquél que está en apremios, de sus necesidades, y de la satisfacción de las mismas. Si “al-Wahhab” no fuera un dador tal, nadie recibiría nada jamás.

Cuando “al-Wahhab” le da a usted, nadie puede impedir que esos bienes lleguen a usted. Y cuando El le da a algún otro, ninguna fuerza en el mundo podría lograr que esos bienes se desviasen para llegarle a usted.

Allah ha dado vida a una creación de donadores que dan sin espera nada en cambio. Pero al no ser creadores de las cosas que brindan por medio de sus manos, no son más que signos del atributo de Allah de “al-Wahhab”. Un hombre, como un árbol, puede dar solamente tanto, para unos pocos, y únicamente por un tiempo limitado. Los que reciben de ellos les aman y les están reconocidos. “Cuánto agradecimiento más, es entonces debido a aquél que dá infinitamente a toda Su creación?

Un hombre da, pero está en necesidad de una respuesta, al menos del reconocimiento o agradecimiento de quien recibe. Por encima de todo, precisa recibir la cosa a fin de darla. Un árbol que da fruta, una cabra que da leche, precisan cuidados, agua, alimento.

Allah no necesita de nada, de modo que El es el verdadero don.

" 'Abd al-Wahhab" es aquél a través de quien Allah da lo que El desea. El se hace el donador de inifinitos presentes, por ningún propósito en particular, a aquellos que están en necesidad, y son meritorios, sin esperar nada en retorno.

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Ar - Razzaq

El es el Sustentador. El Sustento se necesita para mantener la creación. Hay un sustento físico y un sustento espiritual. En el caso del hombre, uno debería tomar como sustento físico no solamente el alimento, la bebida, el aire y las ropas sino también nuestra madre y nuestro padre, esposo o esposa y asimismo los hijos. Aún nuestras posesiones y conocimientos son parte del propio sustento.

Todo lo que está comprendido en lo que llamamos leyes naturales, está también incluído en el sustento material. No existe nada desocupado o inútil en el universo. Cada creación es, por sí misma, un tesoro, tal como está indicado en la ayat:
“Rabban ma khalaqta hadha batilan”
"Nuestro Señor, Tú no has creado este universo en vano" (3:190) .

Todo sustento material es puro en su origen. Unicamente si es manchado por la mano del hombre se convierte en indeseable, repudiable e ilegitimo. Por lo tanto el hombre ha de buscar primeramente y encontrar, los elementos de sustento en todas las cosas. Aquél que no puede recibir su sustento porque no hace ningún esfuerzo, es de los carentes de sostén, lo que constituye una maldición. Y nuevamente, si un hombre mancilla por sus sucias manos el sano sustento que le es dado, él es de aquellos que participan de lo que es ilícito.

Los sustentos espirituales están contenidos en los libros sagrados, pero algunos de esos textos, no obstante ser originalmente puros, han sido manchados por las manos del hombre. No es así con el Sagrado Corán, el último y final libro sagrado, que no ha sido alterado. Ni siquiera un punto ha sido cambiado. De la misma manera que uno ha de hacer esfuerzos para ganar sustento material, uno recibirá su sustento espiritual del Sagrado Corán a un grado igual a la extensión de sus propios esfuerzos.

" 'Abd ar-Razzaq" es aquél a quien Allah ha hecho rico. El se
convierte en una fuente para que otros ganen sus sustentos con
facilidad y en abundancia. 

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Al - Fattah 

El es el Descubridor y el Solucionador, el Facilitador de todo cuanto está cerrado, atado y endurecido. Existen cosas que a uno le están cerradas. Hay estados y problemas que están atados en un nudo. Existen cosas endurecidas a través de las cuales uno no puede ver o atravesar.

Algunas son cosas materiales: profesiones, trabajos, ganancias, posesiones, lugares, amigos que no están disponibles para uno. También hay corazones trabados con un nudo de tristeza, mentes atadas en dudas o cuestionamientos que ellas son incapaces de responder.

Allah al-Fattah las abre a todas. No existe nada inalcanzable para el amado servidor de Allah, para quien “al-Fattah” abre todas las entradas. No hay fuerza alguna que pueda mantener esas puertas cerradas. Pero si Allah no abre las puertas de Sus bendiciones, ninguna fuerza puede lograr que esas puertas se abran. El posee la llave del tesoro de los sagrados secretos que es el corazón del hombre, la mismísima mansión de Allah.

Yérgase a la entrada de la misericordia de Allah, y golpee en la puerta de “al-Fattah”. En verdad, El abrir la puerta tarde o temprano. Suplique y desee cosas de Allah incesantemente, siempre. Usted es pobre, El es Rico. Usted está en necesidad, El es el Saciador de las necesidades. Usted se halla en la obscuridad, El es la Luz. Si Allah lo desea usted verá a “al-Wahhab” cuando él abra los portales.

Usted, usted mismo, abra sus propias puertas de misericordia y generosidad; ayude a quienes están más débiles que usted a fin de que usted sea salvo de la tiranía de aquellos que están más fuertes que usted.

Ayude a los que están caídos, para que usted sea ayudado cuando usted caiga. Por encima de todo, no hiera a nadie, porque esa es la llave que cierra las puertas de la misericordia y las bendiciones.

" 'Abd al-Fattah" es aquél a quien le ha sido dada la clave de los secretos de todo conocimiento. El desata los nudos que creíamos apretados, secretos que están escondidos, corazones que son mezquinos, dones que están reservados.

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Al - 'Alim

El es aquél que lo sabe todo. El sabe lo que ha ocurrido, lo que está ocurriendo, y lo que ocurrirá , desde el comienzo hasta el fin. Toda existencia está presente en todo momento en el conocimiento de “al-'Alim'’. Nada puede ser dejado afuera, nadie puede esconderse. Toda existencia existe por Su creación, dentro de las limitaciones de las condiciones que El ha creado; cada existencia sabe tanto como Allah le ha permitido saber. No obstante no hay límite al conocimiento de Allah.

En comparación con lo que uno sabe de esta creación, aquello que uno no sabe, es infinito. Este mundo nuestro es como nuestra mismísima propia casa. Por estos millones de años nosotros la hemos habitado, sin embargo aún no sabemos que hay escondido en los armarios, en el desván y en el sótano. Algunas veces nosotros somos como alguien que está muriendo de hambre mientras que tiene un tesoro enterrado a veinte centímetros debajo de él. Nuestro conocimiento -que contiene unas muy pocas cosas- permanece en la superficie. Es cuando intentamos mirar debajo, más en profundo, que vemos nuestra propia impotencia.

“Y qué hay en cuanto al futuro? Ignoramos qué es lo que va a ocurrir con nosotros al momento siguiente. “¿Qué es la vida humana en comparación con el pasado sin límite y el futuro infinito? Es un abrir y cerrar de ojos. Durante ese instante, ¿cu nto puede uno ver? Aquel que constata que nada puede ver, es afortunado.
Sin duda Allah le ha conferido toda suerte de bendiciones, perfecciones en la proporción adecuada para usted. El le ha enseñado Sus nombres, y lo que es correcto y lo que es erróneo. Pero su conocimiento es limitado. Usted es limitado. Intente sentir la perfección ilimitada, el ilimitado conocimiento de Allah, Conocedor de todo, y busque Su placer. La salvación eterna está contenida dentro de todo ello.

" 'Abd al-' Alim" es aquél a quien le es dada sabiduría sin aprendizaje de nadie, sin estudio ni pensamiento, solamente debido a la pureza y la luz con las cuales él fue creado. Este conocimiento que “Abd al-'Alim'” recibe es llamado “'irfán” , que es conocer la Verdad como la Verdad.

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Al - Qabid , Al - Basit 

El es aquél que oprime, y El es el que libera. Toda existencia está en la palma de la Mano de Poder de Allah. El puede cerrar Su mano e impedir que la riqueza, la felicidad, una familia, los hijos o las comodidades lleguen hasta uno. Los ricos se tornan pobres, los sanos se convierten en enfermos, la felicidad se hace tristeza. El corazón confortable se convierte en oprimido, la mente clara se hace depresiva. Estas son las manifestaciones del atributo de Allah de “al-Qabid”.

Entonces El abre Su mano y libera abundancia, alegría, alivio y bienestar. Estas son las manifestaciones de Su atributo “al-Basit'”.

Allah lo sabe todo. El es el Todo-Misericordioso, El es el Juez, El es aquél que guía la vida de Su creación. El es la voluntad. La vida en este planeta es una prueba para nosotros, pero Allah no pone a prueba Sus servidores por encima de sus capacidades. El nos somete a examen con dificultades que El sabe que nosotros podemos vencer.

Durante los momentos de opresión, su “nafs” y su carne habrán de sufrir, pero su esencia debiera equilibrar ese estado con paciencia (“sabr'”), que es la compañera de la fé.

"Allah ama aquellos quienes son pacientes."
Extraiga provecho de las épocas de opresión (“qabd”) que pueden ser los medios de vigorizar su fe, acercándole a su Creador, haciéndole Su amado.

No permita que lo envicien los momentos de comodidades y bienestar (“bast”), cuando todo anda bien, olvidando a Allah en su excitación y placer, y haciéndose arrogante, pensando que usted es la causa de su éxito y su seguridad. Estas son las épocas para recordar al otro compañero de la fe, el agradecimiento (“shukr'”).

“Adab”, la correcta conducta, es el medio por el cual uno logra enfrentar y resolver los problemas que pueden surgir durante las situaciones de opresión (“qabd”) y liberación (“bast'”). Esto impedirá que uno vaya a caer en un estado de desorientación, confusión y duda en las épocas de depresión “qabd”, o en la exagerada exuberancia en las épocas de liberación, “bast”.

Mantenga una condición de equilibro con el conocimiento de que:
"todo lo bueno y todo lo malo proviene de Allah," y que una aguda sabiduría, desconocida para nosotros, está dentro del juicio de Allah. Ocurra lo que ocurra, ate su corazón a las prescripciones de Allah y al placer de Allah, y continúe cumpliendo con sus deberes como un buen servidor de Allah.

Tales fieles, bien equilibrados y serios, ganarán seguramente, la ayuda de Allah, su aprobación, y su amor.

" 'Abd al-Qábid" es el que cierra su propio ser impidiendo que penetren influencias carentes de mérito y colabora para que otros así lo hagan. Al mismo tiempo, él sabe que no es correcto aferrarse demasiado estrechamente al ego propio ni al de otros, ya que: “Allah es el Mejor Juez y sabe mejor”.

Si uno tomase el control de su propio ego demasiado fuertemente, sería como intentar controlar el propio destino. “Abd al-Qabid'” aferra con la mano de Allah y tan estrechamente como es la voluntad de Allah, “al-Qabid'”.

"'Abd al-Basit" otorga con largueza de sus esfuerzos, y de aquello que posee, en acuerdo con la voluntad de Allah, para llevar alegría a los corazones de los servidores de Allah. El es generoso en el exterior y generoso en su ser interior. En él también se manifiesta el secreto de al-Batin, la Existencia Interna. El extrae a la superficie aquello que es interno en él y en otros, pero en esto, así como en otras acciones, él no ejecuta nada que sea opuesto a la “sharia”, los dictados de Allah.

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Al - Khafid , Ar - Rafi'

El es el Degradador y el Exaltador. Allah El Más Elevado es el que eleva Sus criaturas al honor y la fama y el que puede precipitarlas para que sean lo más bajo de lo bajo. A menudo este acto del Creador se manifiesta en los estados de aquellos quienes no reconocen a Allah, se rehusan a obedecer Sus reglas, y se exaltan a sí mismos en arrogancia, haciéndose tiranos que pisotean los derechos de otros. El que es degradado por Allah solamente puede ser elevado por El. Allah es misericordioso. Un tratamiento tal puede sacudir a los irreflexivos y extraerlos de su sueño. Entonces, no obstante que sea doloroso, el estado de degradación en manos de “al-Khafid'” se convierte en un gran don para quien despierta y contempla la mano que eleva y la mano que humilla.

Sepa que a pesar de que Allah es quien exalta y quien degrada, la causa es siempre usted. En Su misericordia, El demora Sus ásperas lecciones para que pueda tomar consciencia y cambie su dirección. Usted no ha de sentirse seguro, ya que su estado, sus acciones tanto materiales como espirituales, inequívocamente resultarán siempre en la terrible degradación o la recompensadora exaltación. Allah exalta aquellos que tienen la conducta de ángeles, que poseen dulces lenguas, que prefieren dar antes que recibir, que esconden las faltas de otros en lugar de criticarles, a los que construyen en lugar de destruír,que son fuertes y sin embargo apacibles. El los dignifica iluminando sus corazones con fe, conocimiento y verdad, y hace que Sus criaturas les amen y los respeten. En tanto ellos persistan en sus conductas iluminadas, Allah eleva más y más su condición.

Pero a quienes se niegan a reconocer el propósito de su creación, permitiendo que sus egos los cabalguen y les conduzcan al desvío dentro de las mentiras y el engaño, armando trampas el uno al otro peleando desembozadamente el uno con el otro - son estos los infieles que semejan animales ataviados en finas vestiduras de reyes. Ellos hacen montones de ruidos y levantan un montón de polvo; en esto sólo logran atraer la atención, pero no son nada más que perros luchando por un hueso.

Allah el Degradador los desviste de sus finos ropajes y los muestra en su formas reales. Es dable aguardar que ellos aprendan; es de esperar que ellos sirvan como lección para otros.

"'Abd al-Khafid" se protege a sí mismo y a otros de la degradación. La protección del servidor de Allah de las influencias que causan abyección es una oportunidad para ver la Verdad.

"'Abd ar-Rafi'" contempla la magnificencia del Creador en lo creado, incluyéndose a sí mismo, y con esta elevación a más altos niveles de conciencia, logra estar más cerca de Allah. El es exaltado y a su vez él exalta a otros que son dignos de ello. Aquél que intenta elevarse lo hace porque es su deseo y ruega alcanzar la Beneficencia de Allah. Aquél en quien el nombre de ar-Rafi” , El Exaltado, se manifiesta, a menudo también recibe la expresión del atributo de Allah de ar-Rahim, el Benevolente; la benevolencia llega a través de él a todos cuantos le rodean. 

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Al Mu 'izz , Al - Mudhill     

El es el que honra y el que humilla.
En honor y en humillación existe la implicancia de elevación y de caída. Aquél que posee honor ha recibido un estado de orgullo y dignidad (“`'izzah'”). Pero esta condición de orgullo y dignidad obtenida desde Allah, El que Honra, es muy diferente del orgullo que el hombre imagina que merece (“`kibr”'). El orgullo y dignidad de quien es honrado por Allah no es orgullo de sí mismo, sino respeto rendido al honor que ha recibido, y a Aquél que lo ha otorgado.

En verdad, él es aún un ser humano. El necesita comer y beber - y lo hace legítimamente, y en buena medida. Es que Allah, como porción del honor que El le ha otorgado, le ha dado la sabiduría y la alegría de obtener las necesidades y los gozos de este mundo con Su buen placer .

Esa clase de servidor de Allah no se desviar del permiso y la complacencia de Allah ni siquiera si ello trae aparejada para él, la muerte, porque dentro del don del Honrador al honrado hay una
salvaguarda contra el envilecimiento del divino don.

No obstante, el honor que uno atribuye a sí mismo o que es asignado a uno por otras criaturas de Allah, es una maldición que distorsiona nuestra propia realidad, haciendo que uno imagine encontrarse en otro nivel diferente del que tiene. El conocimiento de uno mismo conduce a uno a su Señor. Pero imaginarse que uno mismo es otro diferente de nuestro ser real, conduce al Diablo. Su rasgo distintivo es la arrogancia, la causa de su expulsión de la presencia de Allah. Ese fué el primer acto de Allah en Su manifestación del Humillador.
Luego se encuentran aquellos que no poseen ni la dignidad y el honor otorgados por Allah ni el falso orgullo que ellos mismos construyen, sino que son indignos, desvergonzados y degradados. Sus corazones están ardiendo con la ambición de este mundo. De ellos no proviene nada bueno para cosa alguna, o para nadie, porque son egoístas y avaros. No tiene límite el grado de humillación al que se arrastrarán para mendigar los bienes de este mundo. Al endiosar las manos temporales que les arrojan huesos, están atribuyendo iguales a Allah y por ello son culpables de “shirk”.

Aquél que pide y espera de Allah únicamente, sabe que todo honor es Suyo y que solamente puede provenir de El. Aquellos que piensan ser los modeladores de sus propios destinos y que creen obtener lo que desean por sí mismos, que buscan los elogios de las criaturas y son arrogantes - estos son los seguidores del Diablo. Ellos recibirán el castigo del Diablo, y serán expulsados de la presencia y la protección de Allah.
Los que se rebajan a sí mismos y adoran criaturas, esperando recibir de ellas algo bueno, serán aún más humillados por Allah, y tiranizados por esos seres a los que ellos toman por sus dioses temporales.

" 'Abd al-Mu`izz" es honrado con la amistad de Allah, elevándose así a la cumbre más alta del honor y de la fortuna, y presentándose así a la creación entera. "Abd al-Mudhill" es aquél quien es hecho un ejemplo de degradación. A menudo Allah manifiesta Su atributo de humillador en Sus enemigos. 

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As - Sami '   

El es quien lo escucha todo -lo que viene desde los labios, lo que pasa a través de las mentes, lo que es sentido por los corazones; el crujido de las hojas en el viento, los pasos de las hormigas y los tomos moviéndose a través del vacío. No existe obstáculo que impida al sonido llegar hasta El, y en medio de un casi infinito número de voces hablando a la vez, no hay ningún rumor que sea registrado menos que otro.
“As-Sami”, el Escuchador de Todo, es un atributo de perfección, porque el caso opuesto, la sordera, constituye una imperfección. Hay dos niveles de perfección. Uno es la perfección absoluta, el otro es la perfección relativa. La perfección absoluta no depende de medios, condiciones ni limitaciones. La perfección relativa se apoya en los medios y las condiciones, y es limitada.

En el universo, desde el comienzo hasta el fin, desde un confín hasta el otro, existen una casi infinita cantidad de sonidos y voces. Algunos son tan fuertes como las más grandes explosiones; otros son mínimos y casi imperceptibles. Todos y cada uno de ellos son escuchados por el Escuchador de Todo, el Omni-Oyente, uno por uno al mismo tiempo, tan claramente el uno como el otro. Esta escucha no es ociosa, ya que todo es registrado, los significados comprendidos, las necesidades satisfechas, las respuestas dadas, respondidas las llamadas, los errores corregidos.

Si un tomo de esta infinita capacidad para escuchar, es dado al hombre, es a fin de que le guíe hacia su perfección absoluta. El no ha dado Sus perfectos atributos, en vestigios, en signos dentro y alrededor nuestro, con el propósito de que el hombre los conozca. Es así, para que podamos conocerlo a El, y encontrarlo a El y amarlo a El y ser con El. Pero cuando quienes poseen los mejores oídos y la más sensitiva maquinaria para escuchar -si en algún momento comienzan a comparar su capacidad de escuchar, con la de Allah el Omni-Oyente, se convertirán en mentirosos. Peor aún serán culpables de `shirk', atribuyendo iguales a Allah.
No existe nadie como El en cualquiera de Sus atributos y manifestaciones. Las huellas y signos de sus atributos dentro del hombre y sobre el universo son, en el mejor de los casos, un reflejo, un símbolo, una palabra, un medio, un sendero para comprender y alcanzar la verdad.

" 'Abd as-Sami " y " 'Abd al-Basir" son aquellos que escuchan y ven la Verdad con los ojos y los oídos de Allah, como El dice en un divino Hadiz:
"Mi servidor se acerca a mí con su continua devoción hasta que Yo lo amo y cuando Yo lo amo Yo me convierto en sus oídos con los cuales él escucha, y sus ojos con los cuales él ve, y su lengua con la cual él habla, y su mano con la cual él toma".

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Al -Basir 

El es aquél que Todo lo Ve.
El ve todo lo que ha ocurrido, todo lo que es y todo lo que será hasta el fin del tiempo - desde el momento cuando El indujo el mar de la no-existencia en “alam al-lahut” hasta el Día del Juicio y el Juicio Final. El ha dado asimismo a Sus criaturas la capacidad de contemplar Su creación. Algunas de Sus criaturas ven formas y colores y movimientos mejor que los hombres, pero El ha otorgado al hombre un ojo del corazón, para ver más profundamente que el registro de la visión normal -un ojo interno que ve al hombre interno.

Ese ojo se llama “basírah”. No obstante que nosotros no podemos ver a Allah - únicamente El puede verse a Sí mismo - con el “basírah” somos capaces de vernos a nosotros mismos. Al hacerlo así, sabremos que a pesar que no lo podemos ver a El, El nos está mirando a nosotros, viendo no solamente lo que está en nuestro exterior, sino también lo que está en nuestras mentes y en nuestros corazones. Aquél que se vé a sí mismo y se conoce a sí mismo, sabe que Allah lo vé.

Cuando usted se encuentra delante de alguien a quien respeta y teme, se comporta apropiadamente, con buena conducta; se para con respeto; vigila lo que hace y lo que dice. Sin embargo esa persona solamente puede ver su exterior; su respeto y temor dependen únicamente de su interés temporal mundano y de su cuidado. El que le ha creado a usted y a los anteriores, el que verdaderamente controla su vida, le sostiene, le ama, le protege, tiene misericordia de usted, está a su lado noche y día, aquél de quien su vida depende por la eternidad en el Más Allá - El está más cerca suyo que su vena yugular. El le ha dicho con toda claridad a travé de Sus profetas y en Sus sagrados libros, lo que El desea que haga, cómo El desea que sea su conducta, hasta el más mínimo detalle. Sin embargo delante de Sus ojos, no vacila en ejecutar los más vergonzosos y desconsiderados actos, sin respeto ni temor.

¿Es porque usted no lo vé a El, que cree que Allah al-Basir no lo puede ver?

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Al - Hakam

El es quien ordena.
El es quien trae la justicia y la verdad. El juzga y ejecuta Su
justicia. No existe justicia salvo la Suya. Nadie puede oponerse a Su decreto y nadie puede impedir o demorar que Sus órdenes se lleven a cabo. l es la causa de quien es juzgado, el juez, la justicia, y el juicio. Todo lo que ocurre en el universo es el efecto de esa sola y única causa.

¿¨Cómo puede el hombre, que es miope, ver el comienzo y el final de una cadena de acontecimientos? ¡Cuán a menudo los nietos pagan los errores de los abuelos, y los padres pagan por adelantado los pecados de las generaciones futuras! No juzgue la justicia de Allah. Con frecuencia lo que constituye un veneno para alguien es la medicina de otro.

Allah ha escrito Su divina ley en Sus sagrados libros. El hombre comprende hasta el límite de su pureza, sinceridad, fé, conocimiento, sabiduría, y finalmente hasta la extensión de su destino. Y nuevamente, de acuerdo a susino, el hombre obedece o se rebela y es recompensado o castigado con acuerdo a ello.

Dentro del atributo de Allah del gran Juez, “al-Hakam”, hay mensajes propicios para los fieles, y un aviso para los incrédulos.
Oh creyente, primeramente sé un juez equitativo de tí mismo. No te tiranices ni te brindes excusas o desproporcionadas indulgencias.

Entonces juzga a otros tal y como te has juzgado a tí mismo. Si posees algún poder para cumplir tu juicio, asegúrate que tu juicio no es otro que el decreto de Allah y tu poder ningún otro diferente de aquello que se encuentra en Su mano.

" 'Abd al-Hakam" es el que ejecuta los juicios de Allah sobre sus servidores de la manera en que El lo dispone.

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Al - ' Adl   

El es la justicia absoluta. La justicia es lo opuesto de la tiranía.
La tiranía causa dolor, destrucción y perturbación. La justicia asegura la paz, el equilibrio, el orden y la armonía. Allah el Justo es el enemigo de los tiranos; El odia a aquellos que sostienen a los tiranos, y a sus amigos, simpatizantes y partidarios. Dentro del Islam, la tiranía en cualquier forma o manera es ilícita. Ser justo es un honor y una distinción apropiadas para un Musulmán.

Los opuestos que denominamos justicia y tiranía poseen amplias implicancias, más importantes aún que sus simples consecuencias morales y sociales. Son similares a la armonía contra la desarmonía,
el orden contra el caos, lo correcto en contra del error. Si en una expresión de su generosidad alguien diera dinero a los ricos, espadas a los eruditos y libros a los soldados, sería considerado en determinado nivel, un tirano - ya que las espadas corresponden a los soldados, los libros a los eruditos, y el dinero lo necesitan los pobres. Sin embargo si Allah hiciera lo mismo Su acto sería de justicia - porque El lo vé‚ todo, el antes y el después, lo interno y lo externo. El es el Todo-Sapiente, el Clemente, el Misericordioso, la Absoluta Justicia. El crea a algunos hermosos y a otros feos, a algunos fuertes y a otros débiles; luego El vuelve al hermoso, feo, y al fuerte, débil; al rico, pobre; al sabio, tonto; al sano, enfermo.

Todo es justo. Todo es exacto.
A algunos les parece injusto que haya baldados, ciegos, sordos, hambrientos, insanos, y que haya quienes mueren jóvenes.
Allah es el creador de lo hermoso y de lo feo, de lo bueno as¡ como de lo malo. En esto hay misterios de difícil comprensión. No obstante nosotros comprendemos que al menos uno necesita a menudo de conocer lo opuesto de una cosa, a fin de comprenderla. Quien no haya experimentado tristeza, no puede distinguir la felicidad. Si no hubiese fealdad, seríamos ciegos a la belleza. Ambos, lo bueno y lo malo son necesarios. Allah muestra uno con el otro, lo correcto contra lo erróneo, y nos hace ver las consecuencias de cada uno. El exhibe las recompensas contra los castigos; luego El nos deja en libertad de usar nuestro propio juicio. Cada uno, de acuerdo a su destino puede hallar salvación en el sufrimiento y en la enfermedad, o condenación en las riquezas. Allah sabe lo que es mejor para Su creación. Solamente Allah conoce nuestros destinos. La realización de los destinos es Su justicia.

Movidos por el respeto al hermoso nombre de Allah, `al-'Adl' nosotros debemos aprender a ejercitar `shukr', `tawakkul', y `rida`' -agradecimiento, confianza en Dios, y aceptación. Hemos de estar reconocidos por lo bueno, y aceptar, sin juicio personal ni queja, cualquier cosa que venga a nuestra vida, aunque en apariencia no sea beneficiosa. Al hacerlo así , quizás el misterio de la justicia de Allah le sea revelado, y usted será feliz con ambas, la alegría y el dolor que le lleguen desde el Amado.

"Abd al-'Adl " es el representante de Allah en la manifestación de Su justicia. La equidad divina no es igualdad como el hombre imagina que lo sea. Allah adjudica lo que corresponde, en la medida apropiada, a los que poseen el derecho.


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