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El Islam en Cuba

La colonización imponía a Cuba y a los demás paises latinoamericanos la religión católica. Inculcada desde unas generaciones, ya no interesa más a los cubanos. En efecto, después de la Revolución de 1959, el régimen comunista no toleraba la práctica de ninguna religión. En 1976, una ley autorizó la libertad de culto, los cubanos podían elegir su propia religión, pero sin exponerse. En 1992, una enmienda generalizó esta ley. Al fin cada uno podía practicar su religión como lo deseaba. Hoy en día, el catolicismo se pierde. La santería, un sincretismo africano atrae cada vez más jovenes. En Cuba existen diversas religiones pero hay algunas que son minoritarias. El Islam forma parte de esas últimas.

El primer cubano convertido fue Pedro Lazo Torres, ahora Yahia, el actual Imán de La Habana. Su encuentro con diplomáticos musulmanes, oriundos de los Emiratos Arabes Unidos o de Nigeria le originó un apasionamento increíble. Además la lectura del Corán fue para él una revelación y gracias a eso se siente bien.

Desde la época del bloque soviético, Cuba mantiene buenas relaciones con los países árabes de izquierda. Muchos estudiantes oriundos de países como Argelia, el Sahara Occidental, el Yemen, algunos países de Africa o Palestina venían para seguir una formación en medicina, un sector muy desarollado en Cuba. Esos intercambios universitarios existen todavía, y ciertos estudiantes deciden quedarse un tiempo más por allá. La frecuentación de esos estudiantes y las telenovelas procedentes del Magreb o del medio Oriente aumentan la fascinación de ciertos cubanos por la cultura árabe mientras que otros se acercan desde el Islam.

La población cubana supera los 11 000 000 de habitantes. Contamos solamente 13 000 musulmanes a través de todo el país. La mayoría de ellos se encuentra en La Habana. Pero otros viven en ciudades como Camaguey o Santiago de Cuba, en la Isla de la Juventud dónde unos niños sahraouis fueron deportados. Los musulmanes cubanos tienen en general descendencias árabes, contamos apenas con 1000 cubanos convertidos.

Para reunirse, los musulmanes frecuentan la Unión Arabe de Cuba y la Liga Islámica Cubana. Dos organismos distintos pero complementarios, situados en La Habana. El primero es una asociación no gubernamental creada el 7 de abril de 1979. Esta asociación tiene como fin reunir a los árabes de la isla para promover y compartir la cultura árabe y sus tradiciones. Esta asociación forma parte de la FEARAB-América, una organización creada en Argentina en los años 70, que permite conservar relaciones con las asociaciones e instituciones árabes del continente americano entero.

La segunda existe desde 2007, encabezada por el Imán Pedro lazo, reagrupa a todos los musulmanes del país y trata sobre la religión. Esas dos organizaciones proponen seminarios, conferencias y otros debates sobre el Islam, así como también actividades relacionadas con la cultura árabe. Por otra parte, este año tuvo lugar un concurso de artes plásticas bianual. Las obras propuestas fueron cuadros, pinturas o esculturas sobre el tema del Islam.

La Casa de los Arabes, situada en el barrio de la Habana vieja y fundada en 1983, tiene un museo etnográfico en el cual tienen lugar exposiciones y otras manifestaciones en relación con el patrimonio cultural árabe. Es el único lugar donde se encuentra una sala de oración reservada a todos los musulmanes practicantes locales o extranjeros.

Las autoridades cubanas han prometido la creación de una mezquita y los musulmanes cubanos la esperan con impaciencia. Una mezquita sirve para rezar pero también para compartir momentos fuertes y únicos con otros practicantes. En efecto, la mayoría de los musulmanes cubanos practican su fe en su casa. Por eso, podrían reunirse la mayoría de las veces para compartir diversas actividades como clases de lengua árabe, de teología o de lectura del Corán por ejemplo. Es un punto importante, en efecto, la situación del país no permite a los musulmanes cubanos vivir plenamente su religión. Por ejemplo, en Cuba la alimentación no está diversificada, está impuesta : arroz, frutas y verduras componen la comida de base cubana, a eso se añade la carne de cerdo o de res. Para un musulmán, es muy difícil consumir productos dichos « halal » cada día, eso concierne a la carne o los productos que contienen ese alimento. Afortunadamente, pueden comer pescado, pero no diariamente a causa de su precio elevado.

El único lugar donde se puede encontrar carne sacrificada según los ritos musulmanes es un restaurante situado en el Vedado, llamado «El Beduino», su dueña, Odalys es la nieta de un marroquí, oriundo de la ciudad de Fes, que se instaló en Cuba a mediados del siglo 20. Su voluntad era de crear un establecimiento para acoger a los musulmanes en buenas condiciones. Desgraciadamente, los musulmanes cubanos no pueden aprovechar este lugar, los precios están demasiado elevados. Las autoridades cubanas no autorizan todavía el sacrificio de los animales para las fiestas religiosas. Quizás sea un poco temprano… El pueblo cubano está muy abierto y tolerante, acepta al otro con sus diferencias. Además , historicamente, y por su posición antiamericanista, Cuba tiene buenas relaciones con ciertos paises árabes, como Irán por ejemplo. Eso puede favorecer la creación de una mezquita y la posibilidad para los musulmanes cubanos de practicar un día su religion en condiciones más favorables.

Gentileza de Nadia Merhrioui