Los 550 Hadices
Capitulo 1
La Ciencia del Hadiz
El Profeta Mohámed (l. p. b. e.) fue la persona electa por Dios
para recibir Su revelación y para expandir Su mensaje a la humanidad
entera. Tanto el mensaje como el Mensajero son elecciones divinas. El
mensaje es el Corán, que nos dice lo que Alá nos ordena.
El Mensajero es el Profeta Mohámed (l. p. b. e.), quien nos mostró
como practicar dichas ordenes. El Corán y el Profeta están
tan íntimamente ligados que uno no puede concebirlos de manera
independiente uno con el otro. Bastantes versos del Corán explican
la posición que ocupa el Profeta. Una selección de versos
está dada en las siguientes páginas.
También nos dice Alá que el Profeta (l. p. b. e.) no habló
acorde a su deseo o propia disposición. Todo lo que él
dijo emanaba del Todopoderoso. El Corán dice:
"Por la estrella que desciende, que tu compañero ni está
desviado ni malguiado, ni habla por su deseo. No es más que una
inspiración bajada a él" 53: 1-4
Todos los dichos, sermones y proverbios del Profeta fueron inspiradons
por el Divino Dios (Alá); tal conjunto de palabras en árabe
se conocen como Jadices (Plural castizo de Jadiz).
Las palabras en sí mismas, no importa cuán poderosas y
'coloridas' sean, no pueden éstas comprenderse en su totalidad;
no hasta que sean conceptos claros y evidentes en nuestras mentes. Y
pueden ser aún mejor comprendidas y apreciadas cuando están
auxiliadas con ejemplos vívidos y reales. De hecho es un favor
ilimitado de Alá para la humanidad que junto con Su mensaje envíe
también al Mensajero, quien fue el ejemplo vivo de lo que el
Corán pregona. Alá dice:
" En verdad tenéis en el Profeta de Alá una hermosa
lección para cada uno que espera a Alá y el Día
Final, y quien está en recordatorio de Alá". 33:21
Todos los actos y hechos del bendito Profeta estuvieron siempre influídos
bajo la guía divina del Credor. Esto en árabe se conoce
como sunna. Es obvio que siendo el último mensajero de Alá,
nunca aprobó ni condonó la mala conducta o agravio de
algún creyente. Así, de éste modo, su aprobación
o desaprobación de una mala acción cae también
dentro de la sunna. Ambas palabras (jadiz y sunna) a menudo son usadas
indiferentemente para referirse a lo que comúnmente se conocen
como tradiciones.
El jadiz y la sunna no los consideramos como simples palabras de filósofos
o sabios o veredictos de legisladores o gobernantes. Debemos tener la
absoluta convicción que las palabras y acciones del Profeta representan
la voluntad de Alá y que uno tiene que obedecerlas y seguirlas
en todo momento de nuestras vidas. Muchos versos del Corán hacen
de éstas ordenanzas algo claro; unas cuantas de ellas se dan
en el capítulo siguiente. El Profeta mísmo dijo al respecto
en términos muy claros:
Cuando un interdicto concerniente en lo que seguí o prohibí
para mí le acontezca y diga: 'No tengo conocimiento de ello;
seguiré lo que encuentre en el libro de Alá', no quiero
ver alguno de vosotros reclinado sobre su sofá (Abu Daud, Ahmed,
Ibn Maya, Tirmídi)
Los musulmanes tienen por lo tanto que profundizar e interesarse en
la conservación y propagación de los jadices. El sabio
que se aboca al estudio del jadiz y la sunna se conoce en árabe
como mujadiz. Las primeras tres generaciones de musulmanes después
del Profeta, que contribuyeron bastante a la tarea de colectar y propagar
los jadices, fueron los sajaba (compañeros del Profeta); los
tabiínes (aquellos que aprendieron y siguieron a los sajabas);
y taba tabiínes (los seguidores de los anteriores).
Los
15 capítulos siguientes dan una selección de los jadices
de las fuentes más auténticas. El compendio está
escrito para musulmanes. Así, pocos jadices tratan acerca de
los detalles de la fe y el credo. La mayoría de los jadices
tratan con la purificación de la fe y con temas relacionados
a nuestra vida social, familiar, personal y especialmente aquellas
que nos pueden ayudar a moldear nuestras vidas de acuerdo a la conducta
y nobles enseñanzas del nuestro amado Profeta.
Siguiendo el patrón de los libros de jadiz, el compendio también
tiene un capítulo referente a Kitabul Ricac (libro del corazón
noble). El último capítulo da una revisión de
la sunna del Profeta. Esperemos que ello inspire los más devotos
sentimientos de amor al Profeta y motive así a los lectores
a seguir y practicar dichos jadices.
Hago la aclaración que los jadices presentados no es una traducción
literal de las palabras del Mensajero Mohámed (l. p. b. e.).
He tratado de presentar su significado y mensaje en el más
puro y sencillo estilo literario. Ello me exime de la gran responsabilidad
de presentar las palabras exactas de Mohámed (l. p. b. e.).
Sin embargo, continuo rezando del modo más humilde y sincero,
porque si de haber un error mío o de mis colaboradores, Alá
con Su infinita misericordia y gracia pueda perdonarnos. ¡Amén!
Sinceramente rezo a Alá que pueda aceptar nuestros nobles esfuerzos,
perdone nuestros pecados y faltas y nos garantice la intercesión
de Su Profeta en el Día del Juicio, ¡Amén!
Dr. Mazhar U. Kazi
Facultad de Medicina Dulhicha, 1411.
Universidad del Rey Abdul Aziz 10 de julio de 1991.
Yedda, Arabia Saudita.
CONSERVACION
Y PROPAGACION
Período de los Sajaba: Primer Siglo de la Hégira.
Muchos factores contribuyeron a la conservación y propagación
inicial de los jadices por los sajaba. Unos cuantos de ellos son:
1. Amor y Devoción Intensos de los Sajaba hacia el Profeta. Los
sajaba amaban al Profeta más que a sus propias vidas. Esto se
dio por la ordenanaza coránica:
"El Profeta es más cercano a los creyentes que a sí
mismos". (33:6)
También dice el Corán:
"¡Decid! : Si realmente amáis a Dios, seguidme. Alá
os amará y perdonará vuestros pecados, porque Alá
es el más Clemente, el más Misericordioso". (3: 31)
Los sajaba constantemente observaban al Profeta meticulosamente, para
poder así, realizar todo lo que él decía, hacía
y en lo que daba consentimiento. Como consecuencia, cada palabra, dicho
o acción del Profeta se registraba y conservaba en los corazones
y las mentes de los innumerables sajaba.
El intenso amor de los sajaba y su devoción por el Profeta también
aseguró la autenticidad del jadiz y la sunna. Fue tan grande
su fidelidad y confianza a su amado maestro e intensa su devoción
y lealtad, que si miraban a alguien ignorar o desviarse de su práctica,
ellos lo exhortaban a seguir el camino recto. El imám Bujari
reporta un incidente de éstos:
"Abdulá ibn Mufazzal vió una vez a un hombre cazar
con piedras y le dijo que el Profeta había prohibido hacerlo
(o sea, con las piedras). Posteriormente, vió que aquél
seguía con lo mismo. Entonces le dijo que puesto que él
aún continuaba actuando contrariamente a lo impugnado por el
Profeta, él (Abdulá) jamás le dirigiría
la palabra".
2. La Practica de los Jadices por los Sajaba.
El principal interés de los Sajaba por buscar el conocimiento
de los jadices era para practicarlo. Ellos buscaron la guía de
los jadices para cada aspecto de sus vidas. De ello se supone que tenían
sumo cuidado para asumir su autenticidad. Las personas como Abu Baker
y Omar no dudaban ni un momento en ir hacia donde Aixa y Bilal para
buscar el conocimiento del jadiz. La historia ha registrado numerosos
ejemplos de los sajaba recorriendo largos y tortuosos caminos para escuchar
solamente un jadiz del narrador original. Se asegura que Abu Ayub Ansari
tuvo un largo viaje de Medina hasta Egipto para escuchar el jadiz, que
a continuación leerán, de su narrador original, Akba ibn
Amer:
"Quien cubre las faltas del creyente, Alá cubrirá
sus faltas en el Día del Juicio".
Bujari y Muslim
También se sabe que después de escuchar éste jadiz,
él no permaneció más tiempo en Egipto, aún
siquiera para cambiar la montura de su camello, e inmediatamente se
puso en camino a Medina. Igualmente a Yabar ibn Abdulá, le tomó
un mes de viaje de Medina a Siria para asegurarse de la autenticidad
de un solo jadiz de Abdulá ibn Amer. Saíd ibn Musayib
reportó que solía viajar día y noche para escuchar
un jadiz del narrador original.
Por ésta devoción y escrúpulos cuidadosos, que
los sajaba eran universalmente considerados como el vivo reflejo de
los jadices. Sus actos de devoción, sus oraciones continuas,
y sus relaciones sociales y personales, confirman que eran los medios
más efectivos para la conservación y propagación
primigenia de los jadices y la sunna.
3. El Profundo Interés de los Sajaba por Comprender el Corán.
Muchas dudas afloran concernientes a la revelación de ciertos
versos o el significado de ciertas palabras y frases del Corán.
Los sajaba buscarían la respuesta a tales dudas en los jadices.
Un grupo de sajabas se abocó al entendimiento y explicación
del Corán. Esto los llevó a buscar y colectar el vasto
acervo relacionado con los jadices. Igualmente, otro grupo de sajaba
se abocó al entendimiento y explicación de los asuntos
legales que se conocen actualmente bajo el nombre de Fik(jurisprudencia).
Su labor los llevó a reavivar y a coleccionar el gran acervo
de jadices que tratan muchos aspectos y detalles de las prácticas
islámicas.
4. Los Asjab a-Suffa
Estos eran un grupo de personas en Medina que prácticamente vivieron
en la mezquita del Profeta y se abocaron a aprender la religión
directamente del Profeta. La mezquita del Profeta en Medina fue la primera
universidad abierta de Islam con estudiantes residentes de tiempo completo.
En consecuencia, ellos se convirtieron en la fuente más confiable
y respetada en cuanto a jadices. Al instalarse en otras ciudades, llevaban
consigo un vasto e inmenso tesoro de jadices. Muchas universidades abiertas
a la enseñanza de jadices, fueron de ese modo establecidas por
todo el mundo musulmán. Abu Huraira, un famoso narrador de jadices,
fue uno de los Asjab a-Suffa.
5. La Arenga del Profeta en su Mensaje de Despedida.
El Profeta en su mensaje de despedida declaró: "Llevad a
otros aunque sea un solo verso mío". De tal modo que consideraban
los sajaba el conocimiento de los jadices como una encomienda sagrada
que tenían que llevar a otros. Al mismo tiempo, ellos eran extremadamente
cautelosos al narrar un jadiz, ya que el bendito Profeta había
declarado que cualquiera que le atribuyera una falsa declaración
intencionalmente, encontraría que su morada sería el Infierno.
Es por ello que siempre preferían que alguien más debiera
narrar los jadices que ellos conocían. Sucedía a menudo
que si uno de los sajaba conocía un jadiz y se encontraba al
borde de la muerte sin haber narrado el jadiz a otro de los sajaba,
el primero debía narrar el jadiz diciendo que era una encomienda
sagrada que estaba delegando en su lecho de muerte. La Historia ha registrado
muchos incidentes de éste tipo. La muerte de un sajabí
(singular masculino de sajaba, en árabe), en aquellos días,
era un acontecimiento memorable. Las noticias de su muerte se expandían
a lo largo y ancho del mundo, al igual que los jadices que narró
en su lecho de muerte.
6. La Devoción de los Sajaba Hacia los Jadices
Mientras innumerables sajaba que habían narrado cientos de jadices
durante sus períodos de vida, solo unos cuantos de ellos se dieron
a la tarea de colectarlos y propagarlos. La siguiente lista muestra
los narradores y el número de jadices que conservaron:
Mujadiz Jadices Narrados
Abu Huraira (m. 59 A. H.) 5,374
Aixa Siddica (m. 58 A. H.) 2,286
Abdulá ibn Abás (m. 68 A. H.) 1,660
Abdulá ibn Omar (m. 73 A. H.) 1,630
Yabir ibn Abdulá (m. 78 A. H.) 1,560
Anas ibn Malik (m. 93 A. H.) 1,286
Abu Saíd Judri (m. 74 A. H.) 1,170
Al mismo tiempo, un grupo de sajaba se dedicaron a escribir los jadices.
La siguiente lista considera a las colecciones famosas de jadices escritos
durante el primer siglo de la Hégira:
Sajifa de Alí ibn Abi Talib
Sajifa de Sád ibn Ubada Ansarí
Sajifa de Abdulá ibn Abí Aufi
Nusca de Samra Yundab
Kitab de Abí Ráfi Maula A-Rasúl
Kitab de Abu Huraira
Sajifa de Yabir ibn Abdulá Ansarí
Sadica de Abdulá ibn Amer ibn Ás
Está claro de ésta discusión que varios grupos
de Sajaba contribuyeron con su respectiva parte para poder conservar
y propagar el Jadiz y la Sunna. Los esfuerzos que se hicieron por propagarlos
durante el segundo y tercer siglo de la Hégira fue a base del
arduo trabajo.
Período de los Tabiínes: Segundo Siglo de la Hégira.
Los Tabiínes heredaron el amor y también el conocimiento
de los jadices y la sunna de los sajaba. Su conocimiento, sin embargo,
se encontraba de modo disperso; disperso en la memoria del pueblo o
en escritos diseminados. Muchos adeptos entonces se dieron a la tarea
de colectarlos y compilarlos. Esto los llevo a la enseñanza y
escritura de los jadices, formalmente. No sólo era simple documentación
disponible de los jadices; es la base fundamental sobre la cual descansaba
una nueva rama de conocimiento: La ciencia del Jadiz. Cada jadiz fue
rastreado, verificado y registrado, en el caso de ser auténtico
o muy confiable.
El califa Omar ibn Abdúl Aziz (m. 101 AH) dio órdenes
oficiales a sus gobernadores para que colectaran los jadices. Su orden
alentó a muchos "sabios" del jadiz a realizar sus propias
colecciones. Al mismo tiempo, él confió ésta tarea
a Abu Baker ibn Hazam, el cadí de Medina. Éste era un
"sabio" del jadiz, quien fue instruído por su tía
Amra ibna Abdúl Rahmán, una de las estudiantes de Aixa
Siddica. Otro gran sabio, Mohámed ibn Muslim ibn Chejab Zeri
(51-124 AH), produjo la primera compilación comprensible de los
jadices. Muchos sabios de la comarca también se dieron a la tarea
y produjeron sus respectivas compilaciones de jadices. Unas cuantas
de éstas colecciones importantes de dicho siglo fueron de las
siguientes personas:
Sabio Deceso (A. H.) Sitio
Abu Mohámed Abdul Malik ibn Abdul Aziz 150 Meca
Mohámed ibn Isaac 151 Medina
Moammar ibn Rachid 153 Yemen
Abu amra Abdúl-Rahman Auzai 156 Siria
Choba ibn Hachach 160 Irak
Abu Abdulá Sufián Zauri 168 Irak
Al-Lait ibn Sád 175 Egipto
Imám Malik ibn Anas 179 Medina
Muchos "sabios" a la vez, se dieron a la tarea de enseñar
los jadices en centros abiertos a su estudio por todo el mundo musulmán.
Los más importantes de ellos fueron:
Sabio Centro
Ibn Yuraig Meca
Imám Malik Medina
Sufián Zauri Siria
Hammad ibn Salama Irak
Abdulá ibn Mubarak Khurasán
Imám Auzai Siria
Estos sabios hicieron contribuciones enormes a la ciencia del Jadiz,
y cimentaron las bases para la evaluación del Jadiz. Por lo tanto,
una gran cantidad de jadices que habían sido considerados auténticos
por el pueblo, que se descartaron como tal y al mismo tiempo los jadices
confiables fueron ampliamente diseminados.
En éste período hicieron su aparición los cuatro
grandes faquíes del Islam: Imám Málequi (95-179
AH), Imám Abu Hanifa (80-150 AH), Imám Chafei (150-204
AH) y el Imám Hambal. Su trabajo los llevó a desarrollar
las cuatro grandes escuelas de jurisprudencia islámica: la Malequita,
la Hanefíta, la Chafeíta y la Hambalita. Cada uno de los
juristas basaba su jurisprudencia en los jadices. Muchos jadices con
respecto a interpretación legal y al código islámico
de vida, se fueron seleccionando por separado y posteriormente recopilados.
Esto fue una contribución significativa que se hizo a los jadices
ya existentes. El Imám Ahmed ibn Hambal también compiló
un gran tesoro de jadices conocidos bajo el título de "Musnad
al Ahmed". Contiene 30,000 jadices que fue acopiado y publicado
por su hijo tras su deceso.
El período de las Taba Tabiínes: Tercer Siglo de la
Hégira.
Muchos maestros y estudiantes del siglo dos de la Hégira se dedicaron
a la enseñanza y el aprendizaje de la jurisprudencia islámica,
respectivamente. Ya en el siglo tres su atención se fijó
en el jadiz mismo. La tarea de evaluarlo, clasificarlo y recopilarlo
fue casi terminada a finales de dicho siglo. Los siguientes son las
contribuciones significativas de tal período:
1. Enfoque cuidadoso en la ciencia del Jadiz. Se subdividió en
muchas ramas y tuvo contribuciones fabulosas. Los esfuerzos se dirigieron
para desarrollar los criterios más extrictos para evaluar la
autenticidad de los jadices. Cada jadiz se evaluó con base a
dichos criterios y dieron un nombre específico que reflejaba
el nivel de relación de autenticidad. Términos específicos
como sajíj, jásan y daíf se acuñaron para
reflejar el grado de autenticidad de cada jadiz. Actualmente, éstos
forman parte integral de los jadices y aparecen como un adjetivo de
cada uno de ellos. Ésta fue una gran contribución significativa
para la ciencia del jadiz, lo cual dio como resultado que cada jadiz
ocupara una posición referente a los libros de jadiz.
2. Otra contribución importante de dicha era fue la adición
del nombre del narrador de cada jadiz, técnicamente conocido
como Isnad. A cada jadiz le antecedía una cadena continua de
narradores que se remontaban a su fuente original, el Profeta. Una nueva
rama de la ciencia del Jadiz conocida como Asmau Richyaal (los nombres
de los hombres) se desarrolló para estudiar la credibilidad de
los narradores. Ello conllevó a reunir detalles e incidentes
biográficos bien documentados de los narradores, para los más
de 100, 000 jadices que narraron. Éstos incluían características
como la piedad, su inteligencia, su buena o mala memoria, profesión,
edad, lugares de nacimiento y sepultura, etc. La credibilidad de cada
narrador se evaluó con base al conjunto de todo criterio responsable
y serio. Si un narrador no encajaba en alguno de éstos criterios,
todo tipo de jadiz narrado por él era desacreditado. Aquellos
que sí se ajustaban al patrón de criterios, se encontraban
en un nivel de referencia acorde a su grado de veracidad. El acompañamiento
del Isnad dio otra dimensión a la credibilidad de los jadices
y reflejó la relativa confianza de cada uno de ellos.
3. Hasta donde se ha llegado a conocer de recopilaciones y colecciones
de jadiz, las obras llevadas a cabo durante el segundo siglo no fueron
tan exhaustivas; como ejemplo está la Muatta, una famosa colección
del imám Malik que tenía tan solo 1,700 jadices, los cuales
tratan primordialmente sobre los actos de devoción. Fué
así que hubo necesidad de trabajos más detallados de jadiz,
que no nada más abarcaran actos de devoción, sino todos
los aspectos sociales y personales de los individuos y comunidades.
Muchos "sabios" se dieron a la tarea y realizaron colecciones
completas, de las cuales las más sobresalientes son los autores
de los sijaj a sitta (los seis correctos), a nombrar:
i.- Mohámed ibn Ismael Bujari (194-256 AH)
ii.- Abul Hussein Muslim ibn Hachach (204-261 AH)
iii.- Abu Abdulá Mohámed ibn Yazid (alias Ibn Maya) (209-295
AH)
iv.- Abu Daud Sulaiman ibn Ashat (202-275 AH)
v.- Abu Isa Mohámed Tirmídi (209-279 AH)
vi.- Abu Abdul Rahmán Nisái (214-303 AH)
4. Muchos otros "sabios" también contribuyeron con
sus colecciones de jadices. Los trabajos de Imám Ahmed ibn Hambal
(164-241 AH) e Imám Abdulá Darimi (181-225) son también
considerados muy honestos y confiables. Del primero, Musnad al Ahmed,
contiene 30,000 jadices y del último, Sunan al Darimi, contiene
3,550 jadices, los cuales se consideran ser la recopilación más
antigua registrada bajo el nombre de Sunan.
5. Otra contribución significativa para éste siglo fue
la clasificación de libros de jadices basados en su nivel de
confianza y con base a la naturaleza de su recopilación. El trabajo
de los antes mencionados "sabios" se considera como los más
fidedignos, por lo cual llevan en conjunto el título de sijaj
a sitta (los seis correctos). Entre dichos trabajos destacan los del
Imám Bujari y Muslim, por ser los de más alto grado de
confiabilidad y a los cuales se les menciona como Sajij (el correcto).
Otros términos tales como Yamí, Musnad, Sunan y Mustadrik,
se introdujeron para clasificarlos en otros libros de jadices.
Se hizo lo humanamente posible por asegurar la autenticidad de los jadices
y para su registro en diversos textos se tomaron todo el siglo tres
de Hégira. Ésta labor fue comenzada por los sajaba durante
el período de vida de Mohámed (l. p. b. e.), continuada
por los tabiínes y taba tabiínes durante los tres siglos.
Innumerables académicos en historia, idioma, jurisprudencia,
jadiz y Corán dedicaron sus vidas para asegurar la autenticidad
de cada palabra y acción del Profeta, ANTES de registrarlos en
los textos. Por ende, las enseñanzas nobles del Profeta, sus
dichos, sermones, discusiones, cartas, hábitos, acciones e incluso
los actos aprobados o desaprobados hechos ante él se conservaron,
palabra por palabra, y fidedignamente transmitidas a las generaciones
siguientes. Cada jadiz fue evaluado individualmente y sujeto a un nombre
en específico denotando así su nivel relativo de autenticidad.
El libro donde se registraba, evaluaba y daba la categoría del
jadiz, denotaba así su nivel de autenticidad. Al mismo tiempo,
cada jadiz era prefijado con una cadena continua de narradores, que
se remontaban hasta la fuente original, el Profeta. Aún actualmente,
cuando un mujadiz describe un jadiz, primero dice el nombre específico
del jadiz, denotando su nivel de autenticidad; después cita el
libro de jadiz de donde se documentó y posteriormente enuncia
la cadena de narradores, los cuales se remontan a los últimos
1, 400 años por los cuales le fue transmitido el jadiz. Ninguna
otra religión, nación, cofradía o tribu puede mostrar
la singularidad que mostraron los primeros musulmanes para asegurar
la autenticidad del jadiz y la sunna.
Los Cánones de Evaluación para el Jadiz
Un jadiz consiste de dos partes; de su texto, llamado Maten y de la
cadena de narradores llamados Isnad. Los criterios comprensivos y estrictos
se desarrollaron por separado para la evaluación del Maten e
Isnad. El primero se considera como evidencia interna y el segundo como
evidencia externa de jadiz. Un jadiz era aceptado como auténtico
y registrado en un texto solamente cuando compaginaban ambos criterios,
que eran independientes.
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Criterios para
la Evaluación del Asnad
El carácter intachable e indiscutible del narrador, llamado Raui,
fue la consideración más importante para la aceptación
del los jadices. Como se aclaró en un inicio, la nueva rama de
la "ciencia del Jadiz" llamada Asmau Richyaal, se desarrolló
para evaluar la credibilidad de los narradores. Lo siguiente es una
lista de algunos criterios utilizados para dicho propósito:
1. El conocer el nombre, apodo, título, parentesco y ocupación
del narrador.
2. Que el narrador original debió asegurar que oyó directamente
el jadiz del sagrado Profeta.
3. Si un narrador hubiese referido su jadiz a otro narrador, los dos
debieron vivir en la misma época y haber tenido la posibilidad
de conocerse uno al otro.
4. A la vez que se escuchaba y transmitía el jadiz, el narrador
debía estar en buenas condiciones, tanto físicas como
mentales, con una capacidad de entender y recordar el jadiz.
5. Debía tener (el narrador) reputación de piadoso y virtuoso.
6. De no haber dicho una sola mentira o dar falso testimonio o de haber
cometido crimen grave en su vida.
7. No haber difamado contra otra persona.
8. Que sus creencias y prácticas religiosas debieron ser de buena
reputación y acordes a su estilo de vida.
9. Nunca haber practicado o efectuado creencias particulares o inventadas.
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Los Criterios
Para la Evaluación del Maten
1. El texto debe estar en un lenguaje simple y llano.
2. Un texto en un estilo no arábigo o expresado en un lenguaje
indecente, se rechaza.
3. Un texto que prescribe un castigo excesivo para pecados menores o
prescribe grandes recompensas a virtudes menores, se rechaza.
4. Un texto que refiere acciones que debieran ser comúnmente
practicadas y practicadas por otros pero que no eran conocidas ni practicadas
por el resto, se rechaza.
5. Un texto contrario a las enseñanzas básicas del Corán,
se rechaza.
6. Un texto contrario a otros jadices aceptados, se rechaza.
7. Un texto contrario a la razón, a la lógica y a los
principios básicos conocidos por la humanidad entera, se rechaza.
8. Un texto sin ser consistente en los hechos históricos, se
rechaza.
9. Excesivo cuidado se dio para asegurar que el texto fuera narrado
originalmente del Profeta, y no al juicio de lo que el narrador escuchó
o creyó escuchar. El significado del jadiz fue aceptado solamente
cuando el narrador era conocido por su piedad e integridad de carácter.
10. Un texto que hablara despectivamente de los familiares o de los
Compañeros del Profeta, se rechazaba.
11. Un texto atribuido a un narrador desconocido que no recibió
reconocimiento durante el período de los sajaba o de los tabiínes,
se rechazaba.
Junto con dichos criterios generalmente aceptados, cada "sabio"
entonces resolvía en desarrollar otros criterios propios para
asegurar aún más la autenticidad del jadiz. Por ejemplo,
Imám Bujari nunca hubiese aceptado un jadiz que no establecía
claramente que el narrador "A" lo había escuchado del
narrador "B". No hubiera aceptado el criterio general de que
"A" lo narró por medio de "B". Con base a
ello, no aceptó un solo jadiz narrado por Hassan Basri por medio
de Alí; pero aceptó los jadices que éste narró
por medio de Otmán, aún cuando Hassan Basri siempre estuvo
en compañía de Alí. Para Imám Ahmed ibn
Hambal, se registra que él practicaba cada jadiz antes de anotarlo
en su Musnadul Ahmed.
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Clasificación
de los Jadices.
Los jadices pueden clasificarse en diferentes grupos y categorías
con base a criterios diversos. Un jadiz podía tener simultáneamente
más de un nombre que representara los diversos niveles y clases
de confiabiliadad.
1. Todos los Jadices pueden ser clasificados en dos grandes
categorías: de una declaración del Altísimo o del
Profeta.
A. Jadiz Cudsi: Una declaración la cual el Profeta atribuía
sus dichos al Todopoderoso. Por ejemplo; Alá dice: Yo estoy con
mi siervo cuando él me recuerda y sus labios están en
Mí recordatorio. (Bujari). La diferencia entre el Corán
y el Jadiz Cudsi es que el primero contiene las palabras inmutables
de Alá y el segundo es un mensaje de Alá por medio de
las palabras del Profeta.
B. Jadiz Nabauí. Un dicho o acción del Profeta o su aprobación
de alguna otra acción.
2. Los jadices pueden también clasificarse de acuerdo a su Isnad
:
A. Mutauátir (Continuo): un jadiz reportado por un gran número
de narradores en cada era, haciendolo virtualmente imposible para cualquier
falsedad que se haya introducido en él. Debe tener al menos cuatro
diferentes narradores en cada una de las primeras tres generaciones
después del Profeta. Esto se considera tener una alta confiabilidad
en el jadiz.
B. Ajad (individual): Es un jadiz narrado por menos de cuatro narradores
en las primeras tres generaciones que sucedieron al Profeta, o una que
ha roto con la cadena de narración.
C. Garíb (raro o excepcional): Un jadiz narrado por un solo individuo
en un período en particular. Si era narrado por una persona conocida
por su piedad e integridad, se aceptaba (el jadiz) como auténtico
y confiable. Por ejemplo, el primer jadiz en Sajij Bujari es: las acciones
se juzgan por sus intenciones. Éste es un jadiz excepcional,
pero se acepta como auténtico, puesto que quien lo reporta es
sin más Omar ibn Jatab.
3. Los jadices también pueden clasificarse de acuerdo a su nivel
de confiabilidad:
A. Sajij (correcto): Un jadiz narrado por una persona famosa por su
integridad o carácter, por su aprendizaje y memorización
y que tiene una cadena continua confiable de Isnad. En dicha categoría,
es el jadiz más confiable. Un jadiz reportado tanto por Sajij
Bujari y Sajij Muslim, se llama confirmado, y se considera el más
confiable de los jadices.
B. Jásan (bueno o aceptable): Es un jadiz similar a un jadiz
sajij, pero narrado por personas que tienen menos fama por su integridad
de carácter, memorización o aprendizaje. Es también
un jadiz confiable, pero ocupa una posición menor que el de Sajij.
C. Daíf (débil): un jadiz narrado por personas cuyo carácter
no es bien conocido o un jadiz que tiene algunos defectos en su Isnad.
Esta categoría ocupa un lugar inferior a los Jásan.
Aquellos que no están familiarizados con la "ciencia del
Jadiz" son a menudo engañados por el término de "débil"
y lo rechazan completamente. Los "sabios" del jadiz están
de acuerdo que si un jadiz débil se refiere a actos de devoción,
sus virtudes y a sus actos voluntarios en la vida, es también
considerado como un jadiz confiable. Por el otro lado, si se refiere
a los artículos básicos de la fe, entonces uno está
en la disposición de aceptarlos o no aceptarlos. Para propósitos
prácticos es que los jadices del Profeta, y solo por ésta
razón, que todos los "sabios" de jadiz los documentaron
y registraron en sus libros.
Hay otras clasificaciones menores de jadices basados en la cadena de
narradores. Muchos de éstos son considerados como subclases del
jadiz débil (daíf). Se debe recalcar que si un jadiz débil
es reportado por dos diferentes cadenas de narradores (isnad), se garantiza
así la posición del jadiz jásan. Tanto el sajij
Bujari y el sajij Muslim han reportado varios de dichos jadices.volver
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Clasificacion
de Hadices
Los libros de jadices están clasificados por el rango de su confiabilidad
y también por el asunto o materia del cual tratan.
A. Sajij: Los libros del Imám Bujari e Imám Muslim. Los
expertos en jadiz están de acuerdo que éstos dos imames
solían utilizar los criterios más estrictos y escrupulosos
para la evaluación de jadices, de aquí parte para que
su trabajo sea considerado como el más confiable de todos los
jadices.
B. Sijaju Sitta: Las seis colecciones originales de jadices que llevan
su nombre por sus autores: Bujari, Muslim, Nasái, Abu Daud, Ibn
Maya y Tirmídi. Entre éstos, los libros de Bujari y Muslim
ocupan la primera y segunda posición respectivamete, pero los
otros cuatro no tienen un orden o rango específicos.
C. Yamí: Una colección de jadices que abarca todos los
aspectos de la vida humana; ejemplo de ello está la obra Yamí
Tirmídi.
D. Sunnan: Es una colección de jadices que abarca solamente lo
concerniente a las ordenanzas. Por ejemplo Sunnan Abu Daud.
E. Musnad: Es una colección de jadices que se conjuntan bajo
el nombre del sajabí que lo narró. Por ejemplo Musnad
Ahmed.
F. Mustajrich: Colección de jadices que se presenta a nombre
de otro mujadiz. Por ejemplo, Mustajrich Ismaelita del Imam Bujari.
G. Mustadrik: Colección de jadices de un "sabio" que
utiliza los criterios del Imám Bujari e Imám Muslim. Por
ejemplo el Mustadrik del Imám Hakim.
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