Hadices
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Capitulo 17
ALGUNOS ASPECTOS DE LA SUNNA DEL PROFETA

Su Aspecto Físico


496. Hind ibn Abi Hala narró que:
El Profeta era de estatura más alta que la promedio, pero más corta que la del hombre más alto. Su cabeza. Su cabello era ondulado y la frente era sobresaliente y amplia. Sus cejas eran delgadas, arqueadas y no juntas. Entre ellas había una vena que sobresalía cuando se enojaba. Su nariz parecía aguda, teniendo un
 
 

brillo y lustro en ella. Su barba era exuberante. Sus mejillas eran uniformes (no enjutas) y eran carnosas, más no fofas o flácidas. Las pupilas de sus ojos eran muy negras. Su boca era moderadamente amplia, los dientes eran pequeños y brillantes.

Había un espacio interdental en los dos dientes frontales.
Su cuello era delgado y de buen aspecto, como el de un buen hierro cincelado. Era bello y atractivo como la plata. Todos sus miembros estaban moderadamente musculosos. Su cuerpo era robusto. Su estómago y su pecho eran bastante uniformes (no había nada de barriga), pero su pecho era amplio y la distancia entre hombro y hombro era algo larga.
Donde sea que se quitaba la camisa, su piel parecía brillante y lustrosa. Había una delgada línea de pelo entre su pecho y el estómago; excepto por esto, tanto el pecho como el estómago estaban libres de pelo; pero había pelo en ambos brazos, hombros y en la parte superior del pecho.
Sus palmas y sus muñecas eran amplias. Los dedos de sus manos y pies eran simétricamente largos. Sus dos pies eran carnosos y uniformes, y las plantas estaban arqueadas.
Chamael Tirmídi

497.Alí ibn Abí Talib reportó que:
El Profeta ni era alto ni bajo, era grande de cabeza y barba, carnoso de manos y pies, de tez rojiza blanca y de nudillos gruesos.
Era de cara redonda, negro de ojos, largo de pestañas, amplio de hombros, con un hilo de pelo sobre su pecho, de palmas y pies gruesos y el sello de la profecía se apreciaba entre sus hombros. Uno que lo viese exclamaría: No vi a nadie como él antes o después de él.
Tirmídi

Su Apariencia Noble

498. Yabir ibn Samura narró que:
Vi de noche al Profeta a la luz de la luna; y lo contemplé mientras una toga roja pendía sobre él y ¡loo! Se veía más apuesto que la luna.
Darimi

499. Káb ibn Malik reportó:
Cuando sea que el Profeta se complacía, su rostro brillaba como la luna, con lo cual nos dábamos cuenta que él estaba complacido.
Bujari, Muslim

El Sello de la Profecía

500. Yabir reportó que:
Vi el sello de la profecía entre los hombros del bendito Profeta. Su apariencia era como un tumor rojo y era tan grande como el huevo de un pichón.
Chamail Tirmídi

Su Barba

501. Hind ibn Abi Hala narró que:
La barba del Profeta era tan densa y exuberante que cubría parte de su pecho.
Chamail Tirmídi

Su Cabello

502. Anas ibn Malik narró que:
Nunca conté más de 14 pelos blancos en la cabeza y la barba del bendito Profeta.
Chamail Tirmídi

503. Anas ibn Malik relató que:
El cabello del Profeta ni era completamente lacio ni rizado, sino algo ondulado y le llegaba hasta el lóbulo de sus oídos.
Chamail Tirmídi

Sus palmas

504. Anas ibn Malik relató que:
Nunca sentí vello o seda más suave que las palmas del Profeta.
Bujari, Muslim

Su Sudor

505. Umm Sulaim narró que:
El Profeta venía a mi casa a menudo por una siesta. Yo tendía una capa de cuero para él. Él sudaba profusamente y yo recogía su sudor en una caja de perfume. El bendito Profeta una vez preguntó: ¿Qué es lo que estás haciendo? Y le respondí: Nosotros guardamos tu sudor, porque es el más fragante de los perfumes.
Bujari, Muslim]

506. Yabir reportó que:
Para uno era imposible caminar donde el Profeta hubiese caminado antes sin antes darse cuenta que él había estado ahí antes. Esto se debía a la fragancia especial de su transpiración.
Darimi

Su Saludo de Mano

507. Anas ibn Malik relató que:
Donde sea que el Profeta estrechaba manos con otro, él no dejaba su mano hasta que el último dejaba la suya.
Tirmídi

Su Sonrisa y Su Risa

508. Aixa narró que:
Nunca vi al Profeta tener un ataque de carcajadas abriendo la boca. Más bien solo sonreía.
Bujari

509. Abdulá ibn Harit reportó que:
Nunca vi a nadie sonreír más que al Profeta.
Tirmídi

Su Silencio

510. Yabir reportó que:
El Profeta solía guardar silencio prolongadamente.
Chara a-sunna

Su Caminar

511. Hind ibn Abi Hala narró que:
El Profeta caminaba ligeramente encorvado hacia delante, pisando el suelo ligero y no pesado. Cuando caminaba, parecía como que caminaba cuesta abajo. Mientras caminaba solía tener a sus compañeros delante de él. Él no solía dar pasos cortos.
Chamail Tirmídi

Su Hablar

512. Anas ibn Malik reportó que:
El Profeta a menudo repetía una cosa tres veces de modo que los oyentes pudieran entenderlo bien.
Tirmídi

513. Aixa narró que:
El Profeta no acostumbraba a hablar apresuradamente, como lo hacéis. Él hablaba de tal modo que si uno quería, uno podía contar sus palabras.
Bujari, Muslim

Su Vestir

514. Ibn Abás narró que el Profeta prefería la ropa blanca. Y decía:
El blanco es el mejor atavío, así que los que estéis vivos deben usarlo y los muertos de entre vosotros deben amortajarlos así.
Chamail Tirmídi

515. Ibn Abás, Aixa y Asma reportaron que:
El largo de la camisa del bendito Profeta estaba entre sus rodillas y tobillos. Las mangas de su camisa llegaban hasta sus muñecas. Él no poseyó más que una camisa, manto o tajbund.
Chamail Tirmídi
[Tajbund es una sábana que solía cubrir la parte baja del cuerpo]

Su Modo de Dormir

516. Omar ibn Jatab relató que:
Una vez fui con el Profeta y vi que estaba acostado sobre una estera de hojas de palma datilera, y no había nada entre él y ésta. La textura de la estera dejó profunda huella en su cuerpo, y bajo su cabeza estaba una almohada rellena de corteza de dátil. Al ver esto dije: ¡Oh maestro mío! Reza a Dios para que garantice prosperidad a tus seguidores. Él ha otorgado riquezas a las gentes de Roma y Persia aún cuando éstos no son creyentes. El Profeta entonces respondió: ¡Oh Omar! ¿Acaso no prefieres que ellos se lleven los goces de éste mundo y nosotros los del Más allá?
Bujari, Muslim

517. Aixa narró que:
Cuando el Profeta se acostaba para dormir, él estiraba sus manos, soplaba sobre sus palmas y después se frotaba todo el cuerpo. Empezaba frotando su cabeza y después todo el cuerpo hasta la parte baja de su cuerpo y él lo repetía tres veces.
Tirmídi

518. Aixa narró que:
Un miswac era colocado cerca del Profeta cuando iba a dormir. Cuando se levantaba para la oración, primeros usaba el miswac para cepillarse sus dientes y después hacer ablución.
Bujari, Muslim

Su Modo de Comer

519. Abu Yojaifa reportó que el bendito Profeta dijo:
Yo no tomo los alimentos con mi espalda reclinándose sobre algo.
Chamail Tirmídi

520. Káb ibn Malik reportó que:
El noble hábito del bendito Profeta era comer con tres dedos, que él lamía después de terminar de comer.
Chamail Tirmídi

521. Anas ibn Malik narró que:
El bendito Profeta nunca comió fuera de un mantel, y nunca comió pan hecho de harinas finas en su vida.
Bujari

522. Aixa narró que:
Era noble práctica del bendito Profeta el no reservar las sobras de la comida diaria para la tarde y la de la tarde para la del siguiente día.
Chamail Tirmídi
[Explicando, La familia del bendito Profeta no tenía mucha comida como para dejar sobras y si había algo que quedara, el bendito Profeta lo daba como caridad, especialmente entre la gente de Sufa. Ésta gente era la que siempre permanecía en la mezquita del bendito Profeta y se abocaban al aprendizaje del Islam. Abu Huraira, el famoso narrador de jadices, fue uno de los habitantes de Sufa]

Su Amor al Conocimiento

523. Abdulá ibn Amer reportó que:
El Profeta una vez pasó por en medio de dos grupos de la mezquita y dijo:
Ambos son buenos pero uno de ellos es mejor que el otro; en cuanto a estos (que están ocupados en el recordatorio de Alá), ellos llaman a Alá y solicitan su ayuda. Si Él quiere les concede y si Él quiere se las niega. En cuanto a los otros, ellos están ocupados en aprender y enseñar a otros. Ellos son por lo tanto, mejores que el otro grupo. He sido enviado como un maestro.
Al decir esto, se sentó entre los últimos.
Darimi

Su Modo de vida

524. Urwa relató de Aixa que ella solía decir:
¡Oh sobrino mío! Nosotros (los miembros de la familia del Profeta) presenciamos tres (lunas)crecientes en dos meses sin un fuego encendido en la casa del Profeta. Yo le pregunté: ¡Tía! ¿Cómo lo habéis sorteado? Y ella dijo: con dátiles y agua, excepto que el bendito Profeta tenía unos cuantos vecinos ansares, quienes tenían camellas lecheras. Ellos a menudo nos enviaban algo de su leche, la cual bebíamos.
Bujari, Muslim

525. Masruc reportó que él fue con Aixa. Ella mandó a traer comida para él y dijo:
Nunca como hasta llenarme excepto que me sienta sollozante. Ella entonces comenzó a sollozar y luego respondió: La condición del Profeta con la cual partió viene a mi memoria. Él nunca comió cordero o pan para llenarse (de puro placer) dos veces en un día.
Chamail Tirmídi

526. Aixa narró que:
La familia del Profeta no tenían el pan de trigo apropiado hasta por dos días consecutivos, sino hasta que el mensajero de Alá murió.
Bujari, Muslim

527. Aixa narró que:
Cuando el Profeta murió, no había nada de comestibles en mi casa excepto una mínima cantidad de cebada en un cajón con el cual subsistí por un largo período. Entonces un día fui a cuantificar cuanto quedaba y fue entonces que de pronto terminó.
Bujari, Muslim
(Ésta situación del Profeta y su familia no se debió a su pobreza, sino al contrario, cuando él murió, él era el líder indiscutible de toda Arabia y pudo gozar de todas las bendiciones materiales en la sociedad, pero lo que fuese que él o miembros de su familia recibían, solían darlo por caridad)

Su Conducta

528. Anas ibn Malik reportó que:
Yo serví al Profeta por diez años. (En ese tiempo) nunca dijo siquiera un "uff" para mí, ni se quejó de mí respecto de lo que hacía con: ¿Por qué lo hiciste? Ni por algo que no haya hecho diciendo: ¿Por qué no hiciste así y así?
Bujari, Muslim

529. Aixa narró que:
El Profeta solía remendar sus zapatos, zurcir sus ropas y trabajar en su casa así como alguno de vosotros lo hacéis. Él actuaba como un hombre común y corriente, parchaba sus atavíos, ordeñaba sus cabras y se ocupaba él mismo del trabajo rutinario.
Tirmídi

530. Anas ibn Malik reportó que:
El Profeta solía visitar al enfermo, seguir a los féretros, responder a las invitaciones de los esclavos y andar en mulas. Yo en verdad lo vi en el día de la conquista de Khaibar cuando él estaba montando una mula con una rienda hecha de corteza de datilera.
Baijaqui, Ibn Maya

531. Anas ibn Malik reportó que:
Cuando sea que el Profeta estrechaba manos con un hombre, él no retiraba su mano hasta que el último retirara la suya, ni tampoco volteba su cara lejos de él sino hasta que el segundo lo hacía y no solía caminar enfrente de sus amigos.
Tirmídi

Su generosidad

532. Yubeir ibn Mutim reportó que:
Mientras estaba viajando desde Hunein con el Profeta, los árabes del desierto se asieron a él rogándole a tal punto que lo arrinconaron a un árbol espinoso el cual rasgó su manta. El Profeta se paró y dijo:
Dadme mi manta. Si yo tuviese un número igual de ovejas iguales a las plantas, ciertamente las distribuiría entre vosotros e incluso tras de ello no hallaréis avaro, mentiroso o cobarde.
Bujari

Su Comportamiento con Sus Esposas

533. Aixa narró que:
Juro por Alá que vi al Profeta en la puerta de su habitación, cuando los etíopes estaban jugando con lanzas en la mezquita en el día de áid. El me cubrió con su manto de modo que pude mirar por encima de sus hombros el juego. Él se mantuvo ahí parado por mi bienestar, hasta que me fui.
Bujari, Muslim

534. Aixa narró que:
Una vez fui con el Profeta en un viaje y competimos (en unas carreras) en las cuales lo vencí por una nariz. Después, cuando engordé, corrí contra él nuevamente y él me venció. Entonces él me dijo: "Esto suple la primera carrera."
Abu Daud

Su Comportamiento con sus Compañeros

535. Zeid ibn Tabit reportó que:
Yo era vecino del Profeta. Donde fuera que una revelación le llegaba, él solía mandar por mí y yo la escribía para él.
Cuando fuera que habláramos del mundo, él solía hablarnos de él con nosotros; donde fuera que solíamos hablar del mundo del Más allá, él solía hablar con nosotros de éste; y donde fuera que habláramos sobre comida, él solía hablar de ello con nosotros.
Tirmídi

Su Amor por la Oración

536. Aixa narró que:
El Profeta solía permanecer tan largo tiempo parado durante su oración voluntaria que las plantas de sus pies se resquebrajaban, de modo que le dije: ¡Oh mensajero de Alá! ¿Por qué permaneces parado tanto en la oración cuando Alá ya ha perdonado tus faltas presentes y futuras? Él contestó: ¿ Acaso no debo ser un siervo agradecido con Dios?
Bujari
[El jadiz anterior se refiere al sura La Conquista: Te hemos dado una clara apertura, para que Alá te perdonara tus faltas pasadas y las que pudieran venir, completara Su gracia contigo y guiarte a un camino recto (48: 1-2)]

537. Hudaifa reportó que:
Donde fuera que el Profeta estaba preocupado o enfrentaba una situación difícil, él se ocupaba en la oración.
Abu Daud

Su Paciencia

538. Aixa narró que:
El Profeta nunca tomó venganza por cualquier agravio que sufrió personalmente, excepto para reivindicar el honor de Alá, entonces tomaba venganza por Alá.
Muslim

539. Aixa narró que:
El Profeta nunca agredió a nadie, ya fuese mujer o sirviente, con sus propias manos, excepto para pelear por Dios. Nunca tomó venganza de algo, excepto por algo que destruyese (u ofendiese) las cosas sagradas de Alá. Entonces él tomaba venganza por Alá.
Muslim
[Era noble práctica del Profeta no solamente el perdonar sino devolver bien por mal. Él incluso rezaba por aquellos que lo torturaron y lo calumniaron.]

Su Conducta en la Enfermedad

540. Aixa reportó:
Cuando el Profeta enfermaba, él recitaba las aleyas de Muadatein (suras 113, 114 del Corán), soplaba sobre sus palmas (de su mano) y después se frotaba con ellas en todo el cuerpo.
Bujari muslim

Su Modestia

541. Anas ibn Malik reportó que:
Cualquier mujer de Medina podía tomar las manos del Profeta para llevarlo a donde ella pudiera necesitar su ayuda.
Bujari

542. Anas ibn Malik reportó que una mujer estaba mentalmente deficiente. Una vez ella vino con el Profeta y dijo: "En verdad tengo algo de trabajo para ti"." El Profeta dijo:
¡Oh madre de tal y cual! Dime a donde quieres que vaya contigo y yo acabaré el trabajo para ti.
Entonces el Profeta fue con ella y acabó el trabajo que ella le dio.
Bujari

Su Timidez

543. Abu Saíd Judri relató que:
El Profeta en modestia y recato sobrepasaba a una virgen que pudiera ocultarse tras el velo. Si a él le disgustaba algo, solíamos saberlo por el gesto de su rostro, aunque por su excesiva modestia él no lo demostraba.
Bujari, Muslim

Sus pruebas por la Causa de Alá

544. Anas ibn Malik reportó que el Profeta dijo:
Yo estaba amenazado por la causa de Alá como ningún otro había estado amenazado y yo era torturado por la causa de Alá como ningún otro había sido torturado. Una vez pasamos treinta días con sus noches donde no había nada para Bilal y para mi, para comer, excepto lo poco que Bilal había guardado bajo sus brazos.
Tirmídi

Su Herencia

545. Aixa reportó que:
El Profeta no dejó tras de sí algún dinar, o dirhem, ni cabra ni camello, ni nada que heredar (materialmente).
Muslim

546. Amer ibn Harit reportó que:
El Profeta no dejó dinares a su muerte, ni dirhems, ni esclavos, ni sirvientas, nada; excepto su armadura y un terreno que pudiera ofrecer para caridad.
Bujari

547. Aixa narró que:
Cuando el Profeta murió, su armadura fue empeñada a un judío por 30 sa'as (una medida de volúmen) de cebada.

Concerniente a la Tumba del Profeta (l. p. b. e.)

548. Abdulá ibn Omar narró que el Profeta dijo:
Tras mi muerte, cualquiera que haya realizado el hach y después visita mi tumba, es como si me hubiera visitado en vida.
Baijaqui

Su Amor Por la Umma

549. Abu Talha reportó que:
El Profeta sacrificó un carnero (en áidul Adja) y después sacrificó a otro y dijo:
Éste sacrificio es para mi umma por aquellos que creyeron en mí y testificaron que yo era el Profeta.
Tabrani

550.Abu Huraira reportó que el profeta dijo:
Por cada bendito profeta hubo una súplica aceptada (o sea, que Alá no la rechazará), y cada bendito profeta se apuraba a hacer su súplica, pero yo he mantenido mi súplica para el Día del Juicio para utilizarla en para interceder por mi pueblo. Eso será si Alá lo desea, que sea accesible a cada uno de mis seguidores que murieron sin colocar semejante a Alá.
Muslim

551. Yabír reportó que el Profeta dijo:
Yo estoy más cercano a mis creyentes que ellos mismos. Si un creyente (muriendo)deja tras de sí algo de dinero, éste pertenece a su familia; pero si deja tras de sí una deuda o una familia indigente, eso es mi responsabilidad (el cuidar de ella, la familia).
Muslim

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