Septiembre del 2008
 
 

El Mes de Ramadán - Hadices

Jutbah Sha‘banîiah:
El Shaij Sadûq narró con una cadena de transmisión confiable, del Imam Ar-Ridâ (P), y éste de sus padres (P), quienes narraron de Amîr Al-Mu’minin ‘Alî (P), que dijo: “Cierto día el Enviado de Dios (BP) disertó para nosotros diciendo:

“¡Oh gente! Por cierto que ha venido hacia vosotros el Mes de Dios con bendiciones, misericordia y perdón. Éste es un Mes que ante Dios es el mejor de los meses, sus días los mejores días, y sus horas las mejores de las horas.

 
 

Es un Mes en el que fuisteis convocados a la invitación de Dios y en él os habéis vuelto de entre la gente que ha sido objeto de la Generosidad de Dios. Vuestra respiración en él es glorificación; vuestro sueño en él es adoración; vuestras acciones en él son aceptadas y vuestras súplicas en él, respondidas. Así pues, requerid de vuestro Señor, con correctas intenciones y con corazones puros (de pecados), que os otorgue en Él el éxito de ayunar y de recitar Su Libro (el Corán).

¡Desgraciado es aquel que se ve privado del perdón de Dios en este Mes Majestuoso!

Recordad, por medio de vuestra hambre y sed en este Mes, la sed y hambre del Día de la Resurrección. Dad limosna a vuestros pobres e indigentes; respetad a vuestros mayores y tened misericordia de vuestros niños; fortaleced los lazos con vuestros parientes; retened vuestras lenguas (de aquello que no se debe decir), cerrad los ojos ante aquello que no es lícito para vosotros mirar y alejad vuestros oídos de aquello que no es lícito para vosotros escuchar; y sed benevolentes con los huérfanos de la gente para que sean benevolentes con vuestros huérfanos (una vez que hayáis partido).

Volveos a Él arrepentidos de vuestros pecados, y elevad hacia Él vuestras manos en súplica en los momentos de vuestras oraciones, puesto que los mismos conforman las mejores horas, en las que Dios, Majestuoso e Imponente, dirige Su mirada con misericordia a Sus siervos, les responde cada vez que le imploran reservadamente, comparece ante ellos cada vez que le invocan, y les responde afirmativamente cada vez que le suplican.

¡Oh gente! Ciertamente que vuestras almas dependen de vuestras acciones, así pues, mantenedlas indemnes requiriendo el perdón de Dios. Vuestras espaldas se encuentran cargadas de vuestros pecados, entonces, aligeradles la carga por medio de prolongar vuestras prosternaciones. Y sabed que Dios, Glorificada sea Su mención, ha jurado por Su Grandeza que no castigará a los orantes y a los que se prosternen en este Mes, y que no los atemorizará con el Fuego el Día que comparezca la gente ante el Señor del Universo.

¡Oh gente! Quien de vosotros dé de desayunar a un ayunante creyente en este Mes, por ello tendrá ante Dios la recompensa de liberar a un esclavo y el perdón de los pecados que haya cometido”.

Luego, algunos de los Compañeros dijeron: “¡Oh Enviado de Dios! No todos podemos hacer ello”. El Profeta (BP) respondió:

“Alejad de vosotros el Fuego aunque fuera por medio de (dar al ayunante) la mitad de un dátil, o un sorbo de agua, que por cierto que Dios otorgará esta recompensa a aquel que hiciera ello, si es que no pudiera (ofrecer) más.

¡Oh gente! Todo aquel que mejore su carácter en este Mes, tendrá la venia sobre el Sirât (el Puente hacia el Paraíso) el Día en que los pies tropiecen. Quien en este Mes aligere las tareas de su siervo o sierva, Dios le aligerará en el Día de la Resurrección su cómputo; y quien contenga su mal, Dios Altísimo contendrá de él Su Ira el Día de Su encuentro.

Quien honre en este Mes a un huérfano, Dios le honrará el Día de Su encuentro. Quien en este Mes fortalezca los vínculos con los parientes, Dios fortalecerá Sus vínculos con él, con misericordia, el Día de Su encuentro; y todo aquel que en este Mes corte sus vínculos de parentesco, Dios cortará Su Misericordia de él el Día de la Resurrección. Todo aquel que realice un rezo meritorio en este Mes, Dios escribirá para él la exención del Fuego, y todo aquel que realice un rezo obligatorio en este Mes, Dios le otorgará la recompensa de 70 oraciones obligatorias realizadas en otros meses. Todo aquel que en este mes me dirija muchas bendiciones (salawât), Dios hará que pese la balanza de sus (buenas) acciones el Día en que se encontrarán livianas las balanzas de las acciones. Y aquel que recite una sola aleya del Corán en este Mes, tendrá la recompensa de alguien que haya leído todo el Corán en otros meses.

¡Oh gente! Por cierto que durante este Mes las puertas del Paraíso están abiertas, requerid pues a vuestro Señor que no las cierre ante vosotros. Y en este Mes las puertas del Infierno se encuentran cerradas, entonces, requerid a vuestro Señor que no las abra ante vosotros; y los satanaces en este Mes se encuentran encadenados, entonces pues, rogad a Dios que no los haga dominar sobre vosotros…”

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Ramadan - Descripciones Generales

Ramadán es el noveno mes del calendario musulmán, conocido internacionalmente por ser el mes en el que los musulmanes realizan un ayuno diario desde la salida del sol hasta que se pone el sol. El ayuno es la abstinencia total de todo aquello que rompe la meditación (Bien sea comida o bebida o relaciones sexuales) desde el alba hasta la puesta del sol. El ayuno del mes de Ramadán es obligatorio a todo musulmán adulto, sano y con juicio, bien sea hombre o mujer.

¿Cuándo empieza?
El mes de Ramadán es el noveno mes lunar y empieza el ayuno con la aparición de la luna a finales del Sha'ban (octavo mes en el calendario lunar islámico).

Dice el Profeta (PB): "Ayunad a su visión (ver la luna) y romped a su visión y si se os es oculta (la luna por causa atmosférica) concluid el mes de Ramadán contando treinta días. Igualmente al comienzo del mes de Ramadáá se contarán treinta días de Sha'bán sino es visible el nacimiento de la luna.

Los pilares del ayuno
Los pilares del ayuno en el Islam, bien sea en el mes de Ramadán, o en otros meses, son los siguientes:
1) La abstinencia de todo aquello que rompa el ayuno [Bien sea bebida, comida o relaciones carnales) desde el alba hasta la puesta del sol.
2) Tener presente la intención Se debe tenerla presente en la mente y en el corazón, sin necesidad de decir nada con la lengua [de pronunciar algo concreto (es decir la intención)], tiene que ser antes del fayr (inicio del tiempo de la primera oración del día), y puede ser dicha diariamente, o por todo el mes desde su inicio.

¿Quién debe ayunar?

El ayuno es deber del musulmán adulto, sano de juicio, saludable, residente bien sea hombre o mujer. En lo que respecta a la mujer, debe estar fuera de la menstruación, y del puerperio. Por lo tanto, no debe ayunar el enfermo mental, ni el menor, ni la mujer durante la menstruación o puerperio, así como la embarazada, la lactante que teme por su pequeño, ni los ancianos débiles.

Casos especiales
1- El ayuno del menor de edad
El menor de edad no esta obligado a ayunar, pero se le debe ordenar por parte de sus padres, para que se acostumbre a ello, y practicarlo sin mucha dificultad al ser mayor. Lógicamente, tiene que ser sano y poder hacerlo sin repercusiones adversas.

2- A quién se le permite desayunar en Ramadán y pagar la compensación:
a) El anciano débil cuya salud puede empeorar.
b) El enfermo crónico y que no tiene la posibilidad de recuperar los días desayunados.
c) Los que ejercen trabajos muy duros y que no tienen la posibilidad de encontrar otro trabajo más liviano, como puede ser el herrero, por ejemplo.
d) Todos los casos mencionados anteriormente están obligados a dar de comer en compensación a un pobre por cada día que no hayan ayunado, y no tienen por qué recuperarlo.

3- A quiénes se les permite desayunar en Ramadán y tienen que recuperar los días desayunados:
a) Los enfermos cuyo estado de salud puede empeorar con el ayuno y se espera su recuperación de la enfermedad y su curación.
b) En casos de tener hambre o sed severos que pueden repercutir muy gravemente en el estado de la salud.
c) Al que está de viaje se le permite desayunar cuando viaja la misma distancia por la que se le permite acortar las oraciones y rezarlas juntas. Es decir, la del Duhur con la del 'Asr 2 y 2 Rak'atas en vez de 4 y 4; las del Magrib con las de 'Isha 3 y 2 en vez de 3 y 4 Rak'ats.

4- Los casos en que se les prohíbe ayunar y deben recuperar los días desayunados. Las mujeres que están con la menstruación o durante el puerperio, ya que esta tajantemente prohibido su ayuno, así como su oración, teniendo que recuperar el ayuno, pero no la oración obligatoriamente (La derviche, si la recupera).

Deberes que se preservan durante el ayuno

1)As-suhur: El suhur consiste en tomar algún alimento por la madrugada, siempre antes del Fayr, por muy poco que sea la cantidad de comida o bebida, aunque fuera un poco de agua, tiempo que se extiende desde la medianoche hasta la entrada del momento de la oración, antes de las primeras luces del alba, con la intención del ayuno presente en la mente, pues el suhur es bendición y prosperidad como dice el Profeta (PB).

2) Romper el ayuno inmediatamente después de la puesta del sol y al comienzo del tiempo de la oración de magrib:
Pues dice el Profeta (PB): "Los hombres permanecen en el bien mientras no retrasen la ruptura del ayuno después de la puesta del sol".

3) El orar y suplicar en el momento de romper el ayuno: Por ejemplo, decía el Profeta (PB): "Se fue la sed, se hidrataron las venas, y se logró la recompensa con el permiso de Dios".

4) El abstenerse de todo lo que contradice el ayuno en lo moral: Ya que el ayuno es una gran escuela de disciplina y doctrina, tanto espirituales como morales, pues no se limita a la abstinencia de comer o beber solamente, sino de todo lo que sea mala palabra, mal acto o mal pensamiento. El ayunante debería ser indulgente en caso de ser insultado o agredido por alguien, debiendo evitar todas las obscenidades.

5) El uso del siuák durante el ayuno: Es un trozo de rama de un árbol especial que se encuentra en la península arábiga y que es de muchos beneficios, tanto para los dientes como para las encías y la boca, y se usa como un cepillo de dientes.

6) Ser generoso: El musulmán siempre tiene que ser generoso, pero lo es más en el mes de Ramadán.

7) Incrementar la lectura del Sagrado Corán: Durante el mes de Ramadán, en que fue revelado el Sagrado Corán, se debe recitar éste con mayor frecuencia que en los otros meses. Además dijo el Profeta (PB): "El ayuno y el Sagrado Corán intercederán a favor del siervo el Día de la Resurrección."
8) Incrementar las prácticas: Sobre todo en los últimos diez días del mes de Ramadán, tal como lo hacía el Profeta (PB).

Cosas y hechos que están permitidos durante el periodo de abstinencia

1) Bañarse, ducharse, nadar y sumergirse en el agua con la condición de que no trague nada por la boca o por la nariz.

2) Poner el Kuhl o colirio en los ojos, sea en gotas, cremas, etc. El Kuhl es una clase de mascara natural (polvo natural negro) que se utiliza para los bordes de los párpados, bien como medio de tratamiento de los ojos de algunas enfermedades, o bien como medio de belleza.

3) El beso: el besar uno a otra, así como el hombre a su esposa y viceversa, pero sin acceder al orgasmo o salida del liquido seminal.

4) Las inyecciones, sean intramusculares, subcutáneas o intra cutáneas, a condición de que no sean nutritivas.

5) La sangría (venopunción) que se utiliza en algunas enfermedades como medio de tratamiento.

6) Enjuagarse la boca con agua o aspirar el agua por la nariz durante las abluciones y volver a echarlo hacia fuera, con la finalidad de limpiar la boca y las fosas nasales.

7) Esta permitido tragar las cosas inevitables como son la saliva, o el polvo (en algunos trabajos).

8) El uso de supositorios, ya sean anales o vaginales.

9) El uso de colonias, perfumes y maquillajes.

10) Comer, beber y tener relaciones sexuales desde que se rompa el ayuno (puesta de sol) hasta la abstinencia (salida del alba).

11) Esta permitido retrasar el Gusl (la ablución mayor) hasta después de la salida del sol a las mujeres que tuvieron menstruación o puerperio y quedaron libres la noche anterior.

Cosas y hechos que invalidan el ayuno y hay que recuperarlo

1) Comer o beber intencionadamente. En cambio el comer o beber olvidando el ayuno no invalida éste, pero una vez que se de cuenta de ello, tiene que abstenerse y completar el día ayunando.

2) El vomitar intencionadamente. En caso de ser involuntario no debe recuperarlo.

3) La menstruación o el puerperio, aunque empiecen en las ultimas horas del día (antes de ponerse el sol) se debe recuperar.

4) La masturbación intencionadamente. bien sea por la mano o por cualquier otro medio, abrazando a su mujer, besándola, acariciándola.

5) El tener la intención de desayunar, aunque no haya tomado nada de comida o bebida que rompe el ayuno.

6) El comer, beber, o tener relaciones sexuales, creyendo que se había puesto el sol, o hubiera salido el alba, pero posteriormente se da cuenta de lo contrario. En caso de tener relaciones sexuales durante la abstinencia, queda anulado el ayuno de dicho día y hay que hacer lo que se conoce en el Islam como "Kaffárah".
Kaffárah: Es ayunar dos meses seguidos, si le fuera posible, o dar de comer a 60 pobres, en caso de no poder ayunar, o librar a un esclavo, si no puede ayunar o dar de comer a 60 pobres. En caso de tener el hombre relaciones sexuales con su esposa voluntariamente por ambos, los dos tienen que hacer Kaffárah. En cambio en caso de ser forzada la mujer, por su esposo, no tiene por qué hacer kaffárah. Si comete el mismo acto otro día, tendrá que hacer otra kafrárah y en caso de hacerlo dos veces en el mismo día hará solo una kaffárah, ya que se considera cada día independientemente de los otros.

La recuperación de los días desayunados en Ramadán
La recuperación de los días desayunados o anulados durante el mes de Ramadán no tiene por qué ser inmediatamente después de dicho mes, sino que dispone de un largo período de tiempo que se extiende desde que finaliza el actual mes de Ramadán, hasta que empiece el siguiente. Lo mismo sucede con la kaffárah. Hay que recuperar un día por cada día que haya desayunado durante el mes de Ramadán, pero no tienen porque ser todos los días seguidos (en caso de ser más de un día). Se podrán hacer seguidos o salteados. En caso de llegar el mes de Ramadán del año siguiente, y no hubiera recuperado los días adeudados, ayunará ese mes y recuperará lo que adeudare más tarde. En caso de fallecer y deber días del mes de Ramadán, éstos podrán ser recuperados bien por su "ualy" (familiar encargado), o bien por uno de los que lo heredan. El ayuno se diferencia de la oración en este sentido, ya que la oración no podrá ser recuperada por otros.

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Últimos mensajes de la lista sufinet- Especiales Ramadán:

Bismillah...

El ego, el alma inferior, el yo dominante. El término Árabe-Persa (al-nafs) posee una gran variedad de significados, entre ellos: la esencia (de un objeto), el alma, la psique, el espíritu, la mente, el ser vivo, la persona, lo individual, el deseo, la identidad de una persona, o el "yo".

En la terminología sufí, normalmente, se usa el término nafs para referirse al nafs-e ammara (el alma baja, el yo dominante) (en francés: âme concupiscente; en Latín: cupido libido), haciendo alusión al ego del hombre que está dominado por el mal.

El sheij Abol Qasem Gorgani vio al nafs en forma de serpiente. Y otro darwish comenta: "Vi al nafs en forma de ratón, y le pregunté: "¿Quién eres?". Él me contestó: "Soy la destrucción de los ignorantes, pues les provoco para que cometan actos negativos. Y también soy la salvación de los amigos de Dios, porque si yo no existiera, ellos se volverían orgullosos al mirar dentro de sí mismos y ver la pureza de sus corazones, la fidelidad de sus seres, la luz surgida de su amistad con Dios, y su constancia en obedecerle. Mas, al verme dentro de sí mismos, se les aleja este orgullo y vanidad".

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Bismillah...

Se dice que quien se ama a sí mismo esta aquejado con cuatro cosas desastrosas, arrogancia, envidia, deshonor y finalmente de ser detestable aún a los ojos de la plebe.

Hz. Sheik Sari al-Saqati dice: “La mayor fortaleza y el mayor coraje se manifiestan en aquel que ha vencido a su ego hasta someterlo.” Hz. Nisapuri (q.s.) dice: “Quien sea capaz de eliminar la sombra que deja su ego en su vida, se convierte en un beneficiente protector, bajo cuya sombra otros buscan refugio.”

Hz. Sezai (q.s.) dice: “Quien actúa bajo las órdenes de su ego está en un permanente dolor espiritual. Quien entrega su pequeña voluntad a cambio de la gran voluntad de Allah, y espera en la puerta para complacer a Allah, siguiendo Sus instrucciones, está de hecho en el Paraíso.”

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Bismillah...

Ramazan

La mayor recompensa, el grado más elevado en este mundo inferior nuestro, es la fe que le debemos a la asistencia, el favor y la bondad de Allah. A nosotros nos ha sido conferido el honor único de haber sido hechos Sus siervos y la Comunidad de Su entrañable bienamado, y de ser nombrados por Él y recibido un lugar en el Corán.

Contemos ahora otra bendición: Una vez cada año llega el mes de Ramadán, del cual “el comienzo es misericordia; el medio, perdón; el final, salvación del Fuego”.

¡Cuando llega el Ramadán, aprécialo! Pasa muy rápidamente. La vida misma pasa muy rápidamente también, así como lo hace el tiempo para la oración. No digas: “El Ramadán volverá otra vez”, porque un Ramadán que se ha ido jamás volverá otra vez. El próximo Ramadán es un Ramadán diferente. Es posible que el Ramadán siga llegando hasta la Resurrección, pero este Ramadán puede ser el último tuyo. No digas: “Me perdí esa oración pero vendrá otra”. Quizás esta oración será la última tuya.

No digas: “¡Cuando me retire y saque mi pensión, entonces me dedicaré a la adoración!” Quizás hagas tu último viaje antes de sacar tu pensión. Te vestirán con una mortaja, atándote sin soga o cadena; de modo que prepárate para la acción de inmediato. Laméntate copiosamente por tus pecados. Pasa noches en vela con el corazón inflamado. Mantén la vigilia por tu Señor, recitando el Corán. Rinde homenaje en Su Presencia. Reflexiona en tu propia naturaleza transitoria, recordando que Él es eterno. . . Reflexiona en tus propias debilidades, recordando que Él es fuerte. . .

¡Qué cosa hermosa, encontrarse con el Señor! ¿Cómo puedo hacerte llegar su sabor? Uno puede hablarle a los ciegos sobre el color, a los sordos sobre la música y a los impotentes sobre el deleite de la relación sexual, ¿pero es posible hacer que comprendan esas experiencias? Dado que el ciego no puede ver, ¿cómo se le puede describir el color con palabras? ¿Cómo se le pueden mostrar a un ojo que no ve las flores multicolores, los árboles, el sol y el cielo, los peces danzando en el arroyo? Al que no tiene el sentido del olfato, ¿cómo le podemos describir el aroma de la rosa, la fragancia del jacinto o el perfume del junquillo? ¿Cómo podemos contarle al sordo acerca del gorjeo de los pájaros, el murmullo del fluir de las aguas o las cadencias del Corán y el llamado a la oración?

Si pasas tiempo a solas con tu Señor, un día se levantará el velo de tus ojos y verás los colores. Adquirirás el sentido del olfato y detectarás la fragancia de las rosas, los jacintos, los junquillos y los narcisos. Tu sordera desaparecerá y oirás la remembranza constante de Allah. El oído de tu corazón se abrirá y te deleitarás en la recitación del Corán. Debajo de los cantos de los ruiseñores y el murmullo de las aguas, oirás el sonido de la afirmación de la Unidad Divina.

Estas son las dádivas que serás capaz de obtener en este mundo y un día finalizarán. En cuanto a las dádivas que obtendrás en el Más Allá, no tienen fin, son eternas. . .

Cuando llegó el Ramadán, ¿no pudiste oír la Voz llamando todas las noches: ‘¿Nadie Nos quiere, nadie Nos ama? ¡Nosotros los amaríamos, también!’ Este llamado se hace todos los atardeceres y noches durante nuestra vida. Esta es otra dádiva divina característica del noble mes de Ramadán. Mira qué conversación disfrutó el Profeta Moisés. Moisés, el interlocutor de Allah, solía ir al Monte Sinaí. Tú tienes tu propio Monte Sinaí en el momento de romper el ayuno, cuando puedes sostener mil y una conversaciones. Cuando Moisés dijo: “Oh mi Señor, Tú hablas conmigo, Tú te diriges a mí. ¿No me mostrarás la belleza de Tu semblante? ¡Déjame ver Tu belleza!”, recibió la respuesta:

lan tarani
“No Me verás”. [7:143]

“¿Moisés, cómo puedes ver Mi belleza cuando hay setenta mil cortinas entre nosotros? Eres incapaz de verme. Pero cerca de la Resurrección te daré un mes como un regalo a la Comunidad de Mi bienamado Muhammad. Ese mes se llamará Ramadán. Para la Comunidad de Muhammad que ayune durante ese mes, me manifestaré a Mí Mismo de un modo tal en el momento de romper el ayuno, que no habrá absolutamente ningún velo entre Yo y la Comunidad de Muhammad, mientras que entre tú y Yo hay ahora setenta mil velos”.

En una Tradición Sagrada, el Exaltado dice: “El ayuno es para Mí y soy Yo el que lo recompensa”.

La recompensa del ayuno es la visión de la Belleza Divina. El emblema del Ramadán es el perdón. El ayuno debería hacerse con sinceridad y un afecto ardiente. Nuestro Maestro bendito dijo: “Si mi Comunidad supiera que éxito y salvación residen en el Ramadán, ¡le rogarían a Allah que les dejaran pasar su vida entera en ese mes!”

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Bismillah...

VIRTUDES Y RECOMPENSAS DE LAS ORACIONES TARAWIH
IRSHAD - Sheikh Muzaffer Ozak

¡Observa las recompensas de aquellos que realizan estas oraciones!
Según Ali ibn Abi Talib, cuando a nuestro maestro Muhammad (saws) se
le preguntó acerca de las virtudes del tarawih y la recompensa por
realizarlas, él dijo:
"Aquél que realice el tarawih en la víspera de la primera noche, se
vuelve tan puro como cuando su madre lo trajo a la luz. No permanece
en él ningún rastro de pecado".

"Si realiza el tarawih en la segunda noche, Allah perdonará a sus
padres si ellos murieron en fe".
"Si una persona realiza el tarawih en la tercera noche, un ángel
proclama bajo el Trono "¡Su acto fue puro!" es decir, él da las
buenas noticias de que ha sido aceptado por Allah, y que sus pecados
pasados han sido perdonados".
"Quién hace el tarawih en la cuarta noche obtiene la recompensa como
si hubiera leído el Santo Qur'an, el Evangelio, la Torah, los Salmos
y los libros iluminados".

"A quién hace el tarawih en la quinta noche se le concede la
recompensa de aquél que ora en el Santuario de la Kaa'ba, la Mezquita
Profética y la Mezquita llamada Al-Aqsa".

"Para aquél que hace el tarawih en la sexta noche, el premio es el de
haber realizado la circunvalación a la Casa Próspera, y las piedras y
árboles buscan el perdón en su nombre".
"Si realiza las oraciones del tarawih en la séptima noche, se le
premia como si hubiera ayudado a Moisés (as) en su disputa con el
Faraón y Haman".

"El premio por hacer el tarawih en la octava noche, es el que le fue
dado a Abraham, el amigo especial de Allah, quien fue agraciado con
la corona de la Íntima Amistad".
"Quién realiza el tarawih en la novena noche se convierte en el amado
de Allah y Allah ama a este sirviente".

"Quien hace el tarawih en la décima noche es recompensado con las
buenas provisiones en este mundo y en el Más Allá".
"Aquél que realiza el tarawih en la undécima noche alcanzará a su
Señor en el día que se muera tan puro y limpio como cuando su madre
lo dio a luz".

"Quien hace el tarawih en la duodécima noche llegará al Lugar de la
Resurrección como una persona feliz y afortunada, tan radiante como
la luna de la decimocuarta noche".
"Quien hace el tarawih en la decimotercera noche estará de pie
protegido del temor en la Llanura de °Arasat".

"Todos los ángeles dan testimonio de la oración de aquél que hace el
tarawih en la decimocuarta noche. Esa persona escapará de la
rendición de cuentas en el Día de la Resurrección".
"Los ángeles que llevan el Trono y el Escabel, pronuncian bendiciones
sobre quien realiza el tarawih en el decimoquinta noche".

"El creyente afortunado que hace el tarawih en la decimosexta noche
recibe un documento concediéndole la inmunidad al Fuego y
asegurándole el ingreso en el Paraíso".
"Uno que está presente en el tarawih en la decimoséptima noche recibe
el premio dado a los Profetas, en ellos sea la paz".

"Esta recompensa se ha prometido a aquél que realiza el tarawih en la
decimoctava noche: A él un ángel le dará estas buenas noticias:
¡O ABDULLAH! ¡O amado sirviente de Allah! Allah está satisfecho con
usted, su madre y su padre!".

"Aquél que realiza el tarawih en la decimonovena noche, la estación
más alta del Paraíso le será concedida".
"Quien realiza el tarawih en la vigésima noche se le otorgará el
rango de los mártires y los virtuosos".
"Un pabellón de luz será preparado en el Paraíso y presentado a quién
realiza el tarawih en la vigésimo primera noche".

"Aquél que hace el tarawih en la vigésimo segunda noche llegará al
Lugar de la Resurrección libre del dolor y la desgracia".

"Para aquél que hace el tarawih en la noche vigésimo tercera, una
ciudad le será construida en el Paraíso y nombrada después de él".
"Aquél que obtiene la bendición de realizar el tarawih en la noche
vigésimo cuarta, le serán concedidas sus veinticinco súplicas".
"El tormento de la tumba le será evitado al creyente que hace las
oraciones del tarawih en la noche vigésimo quinta. Él no sufrirá ese
tormento".
"El amante que hace el tarawih en la noche vigésimo sexta, obtendrá
una recompensa tan grande como cuarenta años de adoración".

"Aquél que hace el tarawih en la noche vigésimo séptima, obtiene una
recompensa de mas de ochenta años de culto. Esta noche, es la Noche
de Poder. Quien hace el tarawih esta noche cruzará el terrorífico
Puente como un relámpago y llegará al Paraíso".
"Quién vivifica la noche vigésimo octava haciendo el tarawih se le
otorgarán mil estaciones en el Paraíso más alto".

"Quién logra la bendición de realizar el tarawih en la noche vigésimo
novena, obtiene el premio de haber estado en la Peregrinación mil
veces, y cada Peregrinación habiendo sido aceptada".

"El creyente que realiza el tarawih en la trigésima noche, es
convocado por Allah en estas palabras:
¡Mi siervo, entra en Mi Paraíso! Come las frutas de Mi Paraiso.
Báñate en el Río Salsabil, bebe del Río Kawthar. ¡Yo soy su Señor y
usted es Mi sirviente!".

"Cosas así son los favores divinos que el sirviente obtendrá”.