Que es SUFISMO?
El Islam posee un aspecto exterior
y uno interior.
El aspecto exterior es el de la Ley revelada (la shari’ a), que
se ocupa de la observancia de los ritos y de los actos de devoción.
El aspecto interior existe a través del Sufismo (al-tasawwuf),
cuyo objetivo consiste en la purificación del corazón
del practicante para así posibilitarle la fusión con Dios.
El nombre de sufi es una expresion derivada
de la palabra arabe saaf “puro”. La razon por la cual los
sufies fueron llamados por este nombre es que su mundo interior esta
purificado e iluminado por la luz de la sabiduria, de la unidad y de
la unicidad. Otro significado de esta denominacion es tambien que ellos
estaban espiritualmente conectados con los companeros del Profeta (que
Allah le bendiga y le de paz), que fueron llamados “los companeros
con manto de lana”. Asi como su exterior es pobre y humilde, asi
lo es tambien su vida en este mundo.
El Sufismo, en su calidad de vía interior del Islam, se presenta
como una sucesión de expresiones personales que tienden a favorecer
un acercamiento del ser y de la Realidad última. Su objetivo
final consiste en acceder a la conciencia de esta realidad, es decir
en aniquilarse en ella.
En el Islam, el Sufismo es la vía
que conduce de lo individual a lo universal, del mundo de las apariencias
a la Unidad
En la práctica, el Sufismo está
ligado fundamentalmente a dos grandes dominios: el de las verdades universales
y el de la realización del hombre a través de los distintos
grados de la vía..
El camino a seguir por el adepto para alcanzar
el grado de purificación implica, además del respeto a
la ley y una práctica religiosa esotérica, una iniciación
y un método. Estos últimos se realizan gracias a la presencia
de un guía (sheikh), considerado como el representante de la
“cadena” que asciende hasta el Profeta.
Tal como lo expresa al-Hallaj, el místico más importante
del siglo X, al final del camino: “me he transformado en Aquél
a quien amo, y Aquél a quien amo se ha transformado en mí.
Somos dos espíritus fundidos en un único cuerpo”.
Las distintas órdenes representan
los distintos métodos iniciáticos, cada una de las cuales
es el fruto de la experiencia de un gran maestro histórico.
El discípulo pasa por una serie de etapas cuyo número
y cualidades varía según los maestros y las tariqas. Sin
embargo, el itinerario se apoya casi siempre sobre los mismos elementos:
- Un cierto grado de comprensión,
o una toma de conciencia de la Unidad Divina.
- Una realización efectiva consiste en un desposeimiento progresivo
ante la divinidad. Esta realización, denominada “la pobreza
espiritual” (al-faqr), contiene de hecho todas las virtudes.
- Una integración afectiva fundada en el don de la gracia y el
amor, cuyo soporte es la invocación de Dios (dhikr), y la concentración
mental.
En el libro llamado al-Majma’ se
dice, "lo que les sobreviene a los piadosos ascetas es el más
ordinario y humilde vestido y manera de vivir".
Aunque ellos pueden aparecer muy poco atractivos
para el mundo, su sabiduría se manifiesta en su gentileza y delicadas
maneras, que los hacen atractivos a aquellos que saben. En realidad
ellos son un ejemplo para la humanidad.
Siguen las prescripciones divinas. Están
en la mirada de su Señor, en el primer rango de la Humanidad;
A los ojos de aquellos que buscan a su Señor ellos son hermosos
a pesar de su humilde apariencia.
Ellos deben ser distinguidos y distinguibles
y deben ser así, de esta manera, uno y todos,
porque ellos están en el nivel de la unidad y de la unicidad,
y deben aparecer como uno.
En árabe la palabra tasawwuf (que
designa la disciplina y método de los sufíes) consiste
de cuatro consonantes: t s w f.
La primera letra, T, representa tawba, el arrepentimiento.
El segundo estadio es S el estado de paz y alegría (safá).
La consonante S es su símbolo.
La tercera letra, w, simboliza wilaya, que es el estado de santidad
y proximidad de los amantes y amigos de Allah. Aquel que está
en el estado de santidad es totalmente consciente de ello, está
lleno de amor y está conectado con Allah. Como resultado es embellecido
con el mejor carácter y comportamiento.
La cuarta letra, f, simboliza fana, la aniquilación
de uno mismo, el estado de vacuidad (estar vacío de todo lo que
no es la Esencia de Allah). La falsa identidad de uno mismo se derrite
y evapora cuando los atributos divinos entran en el ser íntimo,
y cuando la multiplicidad de los atributos mundanos desaparece, su lugar
es reemplazado por el único atributo de la Unidad.
Una conclusión, que en plano de la doctrina es la unión
con Dios, y en el plano humano el descubrimiento del tesoro oculto,
enterrado en lo más profundo de sí mismo.
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Sobre las Criticas
Imán Al Gazzali
Aquel que trata de controlar la mente de
los demás pierde su tiempo como quien desea construir una casa
sobre las olas del mar.
Pretender controlar la mente de
los demás, sus pensamientos y tratar de remover la enemistad
de la gente , la envidia de los demás, es realizar una tarea
inútil.
Es mantenerse ocupado en cosas mundanas y perder tiempo en tratar de
convertir este tipo de esperanzas, en realidad
La mayoría de la gente busca que los demás los alaben
y reconozcan.
Nada mas lejano de la realidad.
Un cierto sabio decía que El demonio anida en la mente de aquellas
personas que disfrutan de las alabanzas y reconocimiento de los demás.
El Profeta Muhammad (swas) dijo Tengan cuidado de las alabanzas de las
personas.
Si alguien los alaba tiren polvo sobre su cara y aléjense.
La persona que permite ser alabada esta otorgando el poder a los demás.
Lo real es buscar la aprobación de Allah y no de los hombres.
Cuenta una historia que una persona
deseaba ver a su Sultán, y para eso preparó su traje y
se alisto. Sin embargo uno de sus parientes le señaló
que su vestido estaba sucio e impresentable. La persona lejos de agradecer
este gesto se enojó por hacerle ver su realidad. No se dio cuenta
que en verdad lo ayudó a evitar mostrarse mal vestido y sucio
ante la máxima autoridad.
De la misma manera algunos demonios se encargan de crearnos situaciones
enojosas aparentemente, que en ultima instancia nos ayudan a corregir
actitudes erróneas .
De la misma manera funciona nuestro enemigo.
Su objetivo es darnos problemas y señalarnos cosas que pueden
molestarnos.
Lo indicado es no dejarse atrapar por el sentimiento de resentimiento
o venganza .
Tomar conciencia, dejar pasar esa situación y no permitir que
esa acusación genere ningún poder o influencia en nuestra
mente.
El amor hacia las alabanzas continuará viviendo en nuestra mente
mientras la ambición y la pasión sigan siendo nuestros
amos.
Nos alejamos de la critica o de la murmuración
de los demás hacia nosotros.
Solo buscamos la alabanza y reconocimiento.
Ofrecemos nuestro agradecimiento a quien nos alaba y tomamos venganza
sobre quien nos critica. Sin embargo la critica puede servirnos para
evitar futuros problemas.
Generalmente la critica es considerada como un problema, pero ayuda
a encontrar el error o defecto. Tendría que ser considerado como
un beneficio.
Un segundo tipo de personas no
reacciona contra quienes los acusan o critican y controlan sus lenguas.
No toman acción de venganza, interiormente siguen sintiendo resentimiento
y exteriormente no muestras satisfacción por lo sucedido.
Un tercer tipo de personas son aquellas
que temerosas de Allah, reciben las alabanzas y las criticas de la misma
manera. Las criticas no los enojan ni los alegra las alabanzas.
Un cuarto tipo de personas son las de mas
alto nivel espiritual son quienes no aman a quienes los alaban pues
reconocen que estas alabanzas les pueden generar problemas. Por el otro
lado aman a a quienes los critican porque les hacen ver sus culpas y
errores.
El Profeta Muhammad (swas) dijo una vez
:
”Pena sobre aquellos que ayunan todos los días del año,
sobre quienes oran toda la noche, sobre los Sufis y alegría que
sobre un pequeño grupo de personas.
Se le preguntó y quienes son este pequeño grupo?
Y Respondió: “Aquellos que se mantienen alejados del mundo
, Odian las alabanzas y aman las criticas”
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Vigila tu estaca
Un día el Diablo dijo:
“¿Qué es esto? ¡Qué injusto! Haga lo
que haga la gente, siempre que ocurre algo malo me echan la culpa a
mí. ¿Qué culpa tengo yo? ¡Soy inocente! Mira,
te mostraré como me culpan por todo”.
Había un fuerte carnero sujeto a una cuerda, que a su vez, estaba
atada a una estaca. El Diablo aflojó la estaca y dijo: “Esto
es todo lo que voy a hacer”.
El carnero dio un tirón y arrancó la estaca del suelo.
La puerta de la casa de su propietario estaba abierta y, en la entrada,
había un hermoso espejo, enorme y antiguo. El carnero vio su
reflejo en el espejo, agachó la cabeza y atacó. La luna
quedó destrozada.
La dueña de la casa corrió escaleras abajo y vio su hermoso
.espejo, que había estado en la familia durante años,
completamente destrozado. Enfurecida, les gritó a los sirvientes:
“¡Cortadle la cabeza a ese carnero! ¡Matadlo!”.
Así que los sirvientes mataron al animal.
Pero aquel carnero era una bestia especialmente querida de su marido,
que le había dado de comer de su mano cuando era pequeño.
Así que al llegar a casa halló a su hermoso carnero muerto.
“¿Quién le ha matado? ¿Quién ha podido
hacer algo tan terrible?”.
Su mujer gritó: “Yo maté a tu carnero. Lo hice porque
había destrozado ese espejo tan hermoso que me habían
legado mis padres”.
El marido, airado, replicó: “En ese caso, me divorcio de
ti”.
Los chismosos del vecindario les dijeron a los hermanos de la mujer
que su marido iba a divorciarse de ella por causa del carnero que había
matado.
Los hermanos se pusieron furiosos. Reunieron a sus parientes y salieron
a por el marido, armados con fusiles y espadas. El marido oyó
que venían y llamó a sus propios parientes a defenderle.
Las dos familias comenzaron una disputa en la que se quemaron muchas
casas y murieron muchas personas.
El Diablo dijo: “¿Ves? ¿Qué he hecho yo?
Tan sólo mover la estaca. ¿Por qué voy a ser responsable
de todas las cosas terribles que se hicieron los unos a los otros? Yo
tan sólo aflojé un poquito la estaca”.
Vigila tu estaca.
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Tres Perlas
Quejas:
Moisés (la paz de
Dios sea con él) se quejó ante Dios: “Estoy intentando
trabajar para Ti, pero todos hablan en mi contra”. Dios respondió:
“Moisés, tú sólo eres carne y sangre. Yo
soy su Creador y su Sustento: ¡Y ellos también hablan en
mi contra!
Sobre la sinceridad:
Dhu-l-Nun dijo: “Tres
de los signos de sinceridad son que la alabanza y la culpabilidad de
la gente ordinaria se ha vuelto igual para ti; que tu te has olvidado
de verte a ti mismo el realizar buenas acciones mientras las estas realizando;
y que tu te has olvidado de la recompensa necesaria por las buenas acciones
en el otro mundo”.
Frente a los luctuosos sucesos
que diariamente nos suceden ,es oportuno recordar las palabras del sufí
Wahshi Râfî, dijo: “Nosotros no somos los que arrancan
árboles, ésos son otros.
Aún teniendo miles de hachas, no cortaríamos ni una sola
rama seca”.
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