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Paz
Interior
Es nuestro
propio pensamiento la causa de nuestro sufrimiento, de dificultades, problemas,
dolor y lágrimas. Es nuestro propio pensamiento lo que causa un
sinfín de habladurias, y la falta de paz.
En nuestra ignorancia y falta de sabiduría coleccionamos todas
estas cosas. Son las nubes que cortan nuestra conexión con Allah.
La conexión entre la verdad de Dios y nosotros esmuy estrecha.
Dios está más cerca de nosotros que nuestra propia vida,
pero nuestra mente y el deseo cortan esa relación. Nuestros pensamientos,
intenciones, etc.
Sólo si desechamos estas cosas, la felicidad, con la conexión
entre Dios y nosotros puede ser alcanzada. El mundo desaparece y el más
allá (akhirah) se abre. Alah exalta nuestro corazón, (qalb)
lo abraza, ese es el verdadero gozo. La verdadera paz.
Bawa Muhayiedin
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Sharia,
Tariqa, Haqiqa, Marifah...
Muzzafer Ozak (ra)
La exaltada Tariqa es el alma de la Sharia, la cual corresponde
al cuerpo físico. La Sharia, divinamente decretada, y promulgada
por el noble Mensajero, prescribe nuestros deberes religiosos y obligaciones.
Bajo la Sharia la persona está obligada a realizar la oración
ritual.
Pero la sincera devoción no puede ser inducida por la fuerza.
La Sharia representa las palabras comunicadas por el Mensajero de Allah
(swas). La Sharia determina lo que debe hacerse; qué es un buen
acto. Es escuchar y obedecer.
El Tariqa representa las acciones del Mensajero de Allah, que es, su religiosidad
y su conducta y comportamiento mundano. Se le enseña a la persona
cómo ofrecer sus rezos a Allah con verdadera sinceridad, de tal
forma que él también comienza a experimentar el gozo de
la adoración.
El Tariqa inspira nuestras acciones (cómo se realizan) con pura
intención y sincera devoción, a través del Camino
de la Verdad. Enseña cómo los actos de adoración
y las buenas obras deben ser realizadas por causa de Allah y Su Aprobación,
dándole al adorador una prueba de Divino Placer.
Si la Sharia tiene que hacer escuchando y obedeciendo, el Tariqa es acerca
de ver y conocer, comprender.
Pero el primer paso es escuchar y obedecer, es decir seguir la Sharia;
esto implica renunciar a querer ver y comprender. Se sigue el Corán,
y las palabras del Profeta (swas); se cumple con lo prescripto.
La tariqa implica un paso más, y ya define las acciones del Profeta
(swas), la Sunnah, expresada en los Hadices; su comportamiento. Siguiendo
sus acciones, su ejemplo, es que nos puede regalar la verdadera devoción
en los actos, y quizás nos permitan ver y comprender.
Más allá de la Tariqa, se encuentra Haqiqa, el bendito estado
del Profeta (swas), y aún más allá Ma’rifa,
que representa el sublime Misterio del Mensajero de Allah (swas).
En una historia que habla acerca del encuentro de Khidr con el Profeta
Musa (as), en donde el Profeta Musa le cuestiona su proceder al Khidr,
él le responde “…No lo hice por decisión propia”.
Hay maestros que transmiten conocimiento desde lo que saben, sobre lo
que han oído, que se denomina Ilm el Yakiyn. El conocimiento es
en base a su opinión, a su criterio. Otros, enseñan inspirados
en la Divina Sabiduría (Marifah), se encuentran en estado de verdad
(haqiqa); esta enseñanza es Hakk el Yakiyn, en donde su completo
ser ha sido transformado.
Hd. Ibn Arabi (ks) un día se cayó de su caballo y se quedó
allí en el suelo sin moverse. Sus compañeros, terriblemente
preocupados, trataron de ayudarlo a pararse, pero él dijo: “Déjenme,
estoy intentando encontrar el Capítulo y en cual Verso Allah El
Más Elevado menciona este accidente.” Él ciertamente
no se refería al Qur’an escrito, sino al Qur’an en
el cual él se había convertido.
En este estado de Haqiqa se abandona la comprensión, y se guían
por un Conocimiento Superior. Tal es el estado del Khidr, quien tiene
conexión directa con ese Conocimiento, y es el que intentaba enseñar
a Musa en sus acciones. Finalmente, lo expresó en palabras a Hz.
Musa (as), ya que él quería comprender:
“El hombre es desatento a las intenciones de Allah en lo que sucede
alrededor suyo, y ciertamente no las comprende en lo que sucede. Esto
solo es posible de saber cuando un murid deja su identidad y se convierte
en su sheikh (Fana fi sheikh). Es sólo allí recién
en donde uno puede realmente conocerse a uno mismo. El ser es algo a ser
conocido, pero es solo el alma que puede conocer el ser. Este es el significado
de «Aquél que se conoce a sí mismo conoce a su Señor».”
El alma (Ruh) es quien conoce al ser (Sirr), el Secreto. El Sirr es el
impulso que recibe el corazón. Aquel que conoce este impulso, el
Sirr, conoce a su Señor, Su intención en ese momento; aquel
que es una persona conciente, de lo que le sucede y de las señales
de Allah, se mueve en resonancia con su corazón. Está en
Haqiqa.
Entonces, resumiendo:
Sharia – lo que se debe hacer.
Tariqa – Cómo se hace con devoción.
Haqiqa – Cómo se hace de verdad.
El Sirr, el impulso del corazón, que impacta en el corazón
y genera acción. Para seguir este impulso, hay que deshabilitar
la comprensión y los mecanismos y estructuras desde la que uno
se maneja. Entonces, esa acción genera resultados.
El puente, la visagra para ir de la Sharia, de escuchar y obedecer, hacia
la Tariqa, poder ver y comprender, es el no opinar. No tener criterio
propio. “El hombre es desatento a las intenciones de Allah…”
En el bote en el cual el Khidr destruyó, siguiendo el Conocimiento
Divino, un pájaro apareció en el hombro del Khidr y cantó
en su oído; Khidr le preguntó a Musa: “Sabes, O Musa,
lo que me dijo el pájaro? Que mi conocimiento y tu conocimiento
unidos, se comparan al conocimiento de Allah El Mas Elevado, como una
gota de agua en mi pico comparado con éste océano que nos
rodea.”
Allah Sabe más.
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La historia del cerrajero
Había una vez un cerrajero al que acusaron injustamente de unos
delitos y lo condenaron a vivir en una prisión oscura y profunda.
Cuando llevaba allí algún tiempo, su mujer, que lo quería
muchísimo se presentó al rey y le suplicó que le
permitiera por lo menos llevarle una alfombra a su marido para que pudiera
cumplir con sus postraciones cada día. El rey consideró
justa esa petición y dio permiso a la mujer para llevarle una alfombra
para la oración.
El prisionero
agradeció la alfombra a su mujer y cada día hacía
fielmente sus postraciones sobre ella. Pasado un tiempo el hombre escapó
de la prisión y cuando le preguntaban cómo lo había
conseguido, él explicaba que después de años de hacer
sus postraciones y de orar para salir de la prisión, comenzó
a ver lo que tenía justo bajo las narices. Un buen día vio
que su mujer había tejido en la alfombra el dibujo de la cerradura
que lo mantenía prisionero. Cuando se dio cuenta de esto y comprendió
que ya tenía en su poder toda la información que necesitaba
para escapar, comenzó a hacerse amigo de sus guardias. Y los convenció
de que todos vivirían mucho mejor si lo ayudaban y escapaban juntos
de la prisión. Ellos estuvieron de acuerdo, puesto que aunque eran
guardias comprendían que también estaban prisioneros. También
deseaban escapar pero no tenían los medios para hacerlo.
Así
pues, el cerrajero y sus guardias decidieron el siguiente plan: ellos
le llevarían piezas de metal y él haría cosas útiles
con ellas para venderlas en el mercado. Juntos amasarían recursos
para la huída y del trozo de metal más fuerte que pudieran
adquirir el cerrajero haría una llave. Una noche, cuando ya estaba
todo preparado, el cerrajero y sus guardias abrieron la cerradura de la
puerta de la prisión y salieron al frescor de la noche, donde estaba
su amada esposa esperándolo. Dejó en la prisión la
alfombra para orar, para que cualquier otro prisionero que fuera lo suficientemente
listo para interpretar el dibujo de la alfombra también pudiera
escapar. Así se reunió con su mujer, sus ex-guardias se
hicieron sus amigos y todos vivieron en armonía. El amor y la pericia
prevalecieron.
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Últimos mensajes de la lista sufinet:
1- El Profeta
Muhammad (swas) dijo: "Ninguno de Uds. Tendrá una fe auténtica
hasta que sus corazones sean encauzados, ni sus corazones podrán
ser encauzados hasta que sus lenguas sean encauzadas, ni sus lenguas podrán
ser encauzadas hasta que encaucen sus acciones."
2- Bismillah
Los que "saben" dicen que no puedes buscar a Dios si El no te
ha elegido antes
Toda intuición
viene del lado de Dios. Solo cuando él elige a alguien, este puede
empezar a elegirlo a él. Hay otras cualidades básicas que
el corazón del buscador debe albergar. La primera es khushu, que
significa humildad, modestia. La segunda es Karamat, que significa caridad,
compartir, el gozo de dar. Y la tercera es sidj, que quiere decir sinceridad,
autenticidad, no aparentar, sino ser lo que se es". El camino es
peligroso. Es peligrosa porque cuanto más te vas acercando a Dios,
más te vas evaporando. Y cuando tu estás muy cerca "ya
no eres".
Morir en Dios es la única forma real de vivir."
3- Bismillah
¿Quién es maestro?
El que te aleja de ti mismo,
aquel que te vacía de ti mismo
y te llena del Amado.
Humilde como el polvo,
fluyente como el agua,
da luz, igual que el sol.
4- Bismillah
Sólo el que nos guia puede darnos lo que necesitamos, aun cuando
lo que nos es dado no pueda captarlo todavía nuestra mente o ego.
Es más, no estamos familiarizados con una relación amorosa
que no pertenezca al yo personal. Nuestros condicionamientos colocan el
amor y la cercanía solamente en la esfera de las relaciones personales,
y no admiten el concepto de un amor más profundo e impersonal que
pertenezca al alma (nuestra cultura está focalizada en lo personal
Nuestra avidez de aceptación personal, nuestras necesidades insatisfechas
emocionales, e incluso físicas, afluyen a la superficie y son fácilmente
proyectadas en la relación con el maestro. Nos falta el recipiente
tradicional que separe esta relación de la esfera personal. En
muchas tradiciones orientales, por ejemplo, el discípulo no puede
dirigirse directamente al maestro, sino que debe esperar a que éste
le hable primero. Pero en Occidente carecemos de este tipo de protocolos.
Sin las herramientas para distinguir entre nuestras necesidades emocionales
y espirituales, sin la ayuda de una comprensión tradicional, nos
volvemos fácilmente víctimas tanto de nuestra propia ingenuidad
como de falsos maestros, que utilizan su posición para sus fines
personales. Es fácil quedar atrapados en modelos de dependencia,
en una telaraña psicológica que sutilmente debilita nuestro
propio sentido del yo.
Leemos que rendirse al maestro es necesario, como? haciendo lo que nos
dice ? falta el entendimiento de que la rendición real no es nunca
a la forma exterior de la persona del maestro sino a la esencia del maestro,
a aquello dentro del maestro que está entregado a Dios.
En la tradición sufí se describe al maestro como “sin
rostro, sin nombre”, reforzando así su naturaleza impersonal.
Es alguien que se ha vaciado, se ha vuelto “sin rasgos distintivos,
sin forma".
La relación real con el maestro pertenece a la realidad interna
del corazón, más allá de la esfera personal.
Es esta la dimensión de Kidr, arquetipo sufí del maestro
e imagen de la revelación directa. De hecho, algunos grandes sufíes
que no tuvieron maestro físico, como Ibn ‘Arabí, fueron
en cambio guiados o iniciados por Kidr. Pero la historia acerca de Kidr,
al que Dios había dado conocimiento de Sí Mismo, narrada
en el Qorán (18,61-83), muestra cuan difícil es seguir a
esta enigmática figura. Moisés, que encuentra a Kidr en
la confluencia de los dos mares(donde se juntan el mundo interior y el
exterior), le pregunta: ¿Puedo seguirte para que puedas guiarme
con lo que has aprendido?
No serás capaz de soportarme, replica Kidr. Pues ¿cómo
podrías soportar aquello que está más allá
de tu entendimiento?
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Sufinews
Correspondiente a
Abril del 2009.
Editado en
Buenos Aires, Argentina.
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