Abril del 2005
 
 

Sobre las Criticas
Imán Al Gazzali

Aquel que trata de controlar la mente de los demás pierde su tiempo como quien desea construir una casa sobre las olas del mar.

Pretender controlar la mente de los demás, sus pensamientos y tratar de remover la enemistad de la gente , la envidia de los demás, es realizar una tarea inútil.
Es mantenerse ocupado en cosas mundanas y perder tiempo en tratar de convertir este tipo de esperanzas, en realidad.

Consejos de sabios: Sobre las criticas.
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Articulo: El Corán y su vinculación con el saber y las ciencias.
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Cuento: Hz. Issa (a.s.) y el tonto.
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Seleccion de mensajes enviados a la lista Sufinet.
 
 

La mayoría de la gente busca que los demás los alaben y reconozcan.
Nada mas lejano de la realidad.
Un cierto sabio decía que El demonio anida en la mente de aquellas personas que disfrutan de las alabanzas y reconocimiento de los demás.

El Profeta Muhammad (swas) dijo Tengan cuidado de las alabanzas de las personas.
Si alguien los alaba tiren polvo sobre su cara y aléjense.
La persona que permite ser alabada esta otorgando el poder a los demás.
Lo real es buscar la aprobación de Allah y no de los hombres.

Cuenta una historia que una persona deseaba ver a su Sultán, y para eso preparó su traje y se alisto. Sin embargo uno de sus parientes le señaló que su vestido estaba sucio e impresentable. La persona lejos de agradecer este gesto se enojó por hacerle ver su realidad. No se dio cuenta que en verdad lo ayudó a evitar mostrarse mal vestido y sucio ante la máxima autoridad.
De la misma manera algunos demonios se encargan de crearnos situaciones enojosas aparentemente, que en ultima instancia nos ayudan a corregir actitudes erróneas .

De la misma manera funciona nuestro enemigo.
Su objetivo es darnos problemas y señalarnos cosas que pueden molestarnos.
Lo indicado es no dejarse atrapar por el sentimiento de resentimiento o venganza .
Tomar conciencia, dejar pasar esa situación y no permitir que esa acusación genere ningún poder o influencia en nuestra mente.
El amor hacia las alabanzas continuará viviendo en nuestra mente mientras la ambición y la pasión sigan siendo nuestros amos.

Nos alejamos de la critica o de la murmuración de los demás hacia nosotros.
Solo buscamos la alabanza y reconocimiento.
Ofrecemos nuestro agradecimiento a quien nos alaba y tomamos venganza sobre quien nos critica. Sin embargo la critica puede servirnos para evitar futuros problemas.
Generalmente la critica es considerada como un problema, pero ayuda a encontrar el error o defecto. Tendría que ser considerado como un beneficio.

Un segundo tipo de personas no reacciona contra quienes los acusan o critican y controlan sus lenguas. No toman acción de venganza, interiormente siguen sintiendo resentimiento y exteriormente no muestras satisfacción por lo sucedido.

Un tercer tipo de personas son aquellas que temerosas de Allah, reciben las alabanzas y las criticas de la misma manera. Las criticas no los enojan ni los alegra las alabanzas.

Un cuarto tipo de personas son las de mas alto nivel espiritual son quienes no aman a quienes los alaban pues reconocen que estas alabanzas les pueden generar problemas. Por el otro lado aman a a quienes los critican porque les hacen ver sus culpas y errores.

El Profeta Muhammad (swas) dijo una vez :
”Pena sobre aquellos que ayunan todos los días del año, sobre quienes oran toda la noche, sobre los Sufis y alegría que sobre un pequeño grupo de personas.
Se le preguntó y quienes son este pequeño grupo?
Y Respondió: “Aquellos que se mantienen alejados del mundo , Odian las alabanzas y aman las criticas”

EL CORAN Y SU VINCULACIÓN CON EL SABER Y LAS CIENCIAS
ANTICIPÓ LOS RECIENTES DESCUBRIMIENTOS

El texto sagrado de los musulmanes menciona los orígenes del mundo y de la vida humana.

Enseñar y escribir son premisas fundamentales reco­mendadas en la doctrina islámi­ca. Las revelaciones coránicas y las tradiciones proféticas instan al hombre a razonar y alcanzar el saber. A la vez, elogian y esti­mulan siempre la adquisición y transmisión del conocimiento, a tal punto que el aprendizaje es un deber religioso.

Las primeras generaciones de adeptos al Islam llevaban consigo estas premisas que produjeron una civilización que revolucionó las ciencias en sus múltiples campos:
La medicina, biología y farmacia, la astronomía, la física, química y matemática, fueron cultivadas por los científicos mu­sulmanes quienes seguían el ca­mino señalado por el Islam, una intima relación entre espirituali­dad y el desarrollo de las ciencias.
De hecho, para el Islam, es el intelecto el gran obsequio otorgado por Alah a la especie humana.

Sin embargo en la actualidad, la mayoría de la comunidad científica muestra indiferencia y en algunos casos y menosprecio por las cuestiones de “fe”; muchas veces tildándolas de leyendas.

Es por eso que las religiones mono­teístas advierten que si el creci­miento científico y tecnológico no va acompañado de un creci­miento espiritual, muchas veces se puede atentar contra la propia naturaleza humana.

Un ejemplo de esto es la creación de armas cada vez más sofisticadas y más mortíferas, que ponen en riesgo la vida de toda la creación.

De hecho el Corán no es un li­bro de orden científico o técnico pero sorprendentemente se encuentran en él hechos científicos coincidentes con recientes descu­brimientos de la ciencia moder­na.

El objetivo coránico es esencialmente tener una actitud ante la vida, es decir que no se puede pretender encontrar en él un tratado de ciencias ordenado y clasificado como se lo conoce hoy en día, menos aún con términos técnicos.

Existen muchos ejemplos, y en uno de ellos se da una noción acerca de la formación del universo y el “Big-Bang”. Encontra­mos menciones coránicas en donde se presenta un resumen de los hechos que tuvieron que ver con este proceso.

La teoría científica sostiene que el universo era un solo cuerpo, una sola masa separada luego a través de una explosión. La teoría del 'Big-Bang' coincide con el origen de la crea­ción mencionado en el Corán: "Ignoran acaso los no creyentes que el cielo y la tierra eran una sola masa que disgregamos, y creamos a todo ser vivo del agua" (Corán 21;30)

Otro ejemplo es el que explica la formación biológica del hom­bre -uno de los temas abordados en el Corán, imposible de descubrir en aque­lla época que se carecía, entre otros elementos de investigación, de microscopios y ecógrafos. Uno de los precursores de la microscopía fue uno de los pri­meros científicos en observar las células del esperma humano y pensó equivocadamente que el espermatozoide contenía un

ser humano en miniatura que cre­cería cuando fuera depositado dentro del genital femenino. Más de 1000 años antes, la revelación coránica daba la idea clara que la fecunda se producía en etapas dentro del vientre materno y a través de la unión del esperma y el óvulo, con el concepto de "gota mezclada".

A todos estos conocimientos amplios sobre muchas materias como la embriología, la botánica,
la antropología y otros, lo enunció el Corán hace más de 1.400 años, donde se invita también a conocer los fenómenos naturales. En la explicación e interpretación del Corán, a través de la pa­labra profética, se encuentra la exhortación a los hombres a se­guir el camino del saber.

Hz. Issa (a.s.) y el tonto
Una vez Hz. Issa (a.s.) caminaba por las calles con sus apóstoles y de pronto empezó a gritar y correr desesperadamente,"¡¡un tonto, un tonto!!, ¡¡corran corran!!"…

Sus discípulos lo alcanzaron y le preguntaron: “Maestro, ¿porqué corres de un tonto, si tu puedes revivir a los muertos y hacer otros tantos milagros?...”

Hz. Issa (a.s.) todavía turbado respondió, “es verdad, hago en nombre de mi Padre muchos milagros, pero no puedo cambiar el corazón de un tonto y sus tonteras”


Últimos mensajes de la lista Sufinet:

- Bismillah ir Rahman ir Rahim:
¿Quién llama a mi puerta?
Preguntó, " ¿Quién llama a mi puerta?"
Respondí, "Tu humilde servidor".
Preguntó, "¿Qué asunto te trae por aquí?"
Respondí, "Vine a saludarte, oh Señor".

Preguntó, "¿Cuánto más viajarás?"
Respondí, "Hasta que me detengas".
Preguntó, "¿Hasta cuándo hervirás en el fuego?"
Respondí, " Hasta que puro quede".

"Este es mi juramento de amor.
Por amor, renuncié a fortuna y posición".

Dijo,"Has defendido tu caso
Pero no tienes testigos".
Respondí, "Mis lágrimas son mis testigos;
la palidez de mis rostro es la prueba".'
Dijo, "Tu testigo no tiene credibilidad;
tus ojos están demasiado húmedos para ver".
Respondí, "Por el esplendor de tu justicia
mis ojos están limpios y libres de culpa".

Preguntó, "¿Qué buscas?"
Respondí, "Tenerte como mi constante amigo".
Preguntó, "¿Qué quieres de mí?"
respondí, "Tu abundante gracia".

Preguntó, "¿Quién fue tu acompañante en el viaje?"
Respondí, "El pensar en ti Oh, Rey".
Preguntó, "¿Qué te ha llamado aquí?"
Respondí, "La fragancia de tu vino".

Preguntó, "¿Qué te da la mayor satisfacción?"
Respondí, "La compañía del Emperador".
Preguntó, "¿Qué encuentras aquí?"
Respondí, "Cien milagros".
Preguntó, "¿Por qué está el palacio desierto?"
Respondí, "Todos temen al ladrón".
Preguntó, "¿Quién es el ladrón?"
Respondí, "El que me impide estar contigo".

Preguntó, "¿Dónde se puede estar a salvo?"
Respondí, "En el servicio y la renuncia".
Preguntó, "¿A qué hay que renunciar?"
Respondí, "A la esperanza de la salvación".

Preguntó, "¿Dónde hay calamidad?"
Respondí, "En la presencia de tu amor".
Preguntó, "¿Cómo te beneficias de esta vida?"
Respondí, "Manteniéndome verdadero conmigo mismo".

Ahora hay que guardar silencio.
Si te contara sobre Su verdadera esencia
¡saldrías volando de ti mismo para siempre,
y no habría puerta ni techo que te pudiese frenar!

Rumi - In the Arms of the Beloved, Jonathan Star
Jeremy P. Tarcher/Putnam, New York 1997

- As Salamun Aleykum:
Les comparto un párrafo del Libro
Interior por Hz. Rumi:


Algunas veces nos confundimos al querer distinguir los medios, y le
ponemos diversos nombres...
Pero los medios son todo instrumentos, como la pluma lo es en manos
del poder de Allah. Quien guía la pluma es Aláh, y escribe. Mientras
Él no quiere la pluma no se mueve. Hoy en día miras la pluma  y no
dices: "¡Tiene que haber una mano que la mueva!". Sino que ves la
pluma y piensas en ella, y no te acuerdas de la mano.

Los santos, por su parte, siempre ven la mano. Dicen que tiene que
haber también una pluma, pero al ver la belleza de la mano ya no se
preocupan por la pluma, y dicen que tal mano nunca puede carecer de
pluma.

Si no te preocupa la mano por la dulzura que experimentas
contemplando la pluma, ¿cómo van ellos a preocuparse de la pluma si
experimentan la dulzura de la mano?...

No pienses, pues que las delicias provienen de los medios; las
significaciones están sólo dispersas en los medios, pues es Aláh
quién daña y beneficia. Puesto que el hecho de dañar y beneficiar
viene de Él, ¿por qué te detienes en la noción de medios?.

Dijo Mawlana (a.s.) que entre la criatura y Aláh sólo hay dos velos
desde donde provienen todos los otros velos: La salud y la riqueza.

El hombre sano y rico dice: "¿Dónde está Aláh? Yo no Lo se ni Lo
veo". Pero cuando aparece en él el sufrimiento, exclama: "¡Aláh!,
¡Aláh!". Y todas sus palabras y confidencias se vuelven hacia Aláh.

Así pues, la salud es un velo para él, y Aláh se esconde bajo ese
sufrimiento.

El hombre se preocupa por los medios para satisfacer sus deseos, se
ocupa de ellos día y noche. De modo semejante al llegar la miseria
se debilita, se vuelve hacia Aláh y Lo llama.

"Tu debilidad y tu miseria son las que
te han traído hacia Mí;
Estoy buscando entonces tu debilidad y tu miseria.
para que te quedes conmigo"

Aláh había dado al Faraón, durante cuatrocientos años, el mando, la
soberanía, la realeza y el goce. Todo aquello era un velo que lo
alejaba de la presencia de Alah. No le dio ni un sólo día
desfavorable ni con hastío, para que nunca se acordase de Él.

El Altísimo le dijo: "Ocúpate de tu propio deseo y no te acuerdes de
Mí". Ese fue su castigo.


Salams
nureddin

- Assalamu aleykum hermano, esto que encontre en un libro me gusto espero lo pongas en sufinet o en conciencia puede llegar a romper craneos.

Opinión de Avicena acerca del éxtasis

El estado que antes hemos mencionado y a cuya primera intuición o gusto nos ha llevado tu pregunta, es el número de aquellos estados a que aludía el maestro Abu Ali [Avicena] al decir: «Después, cuando el esfuerzo constante por lograr la perfección espiritual y la doctrina ascética han llevado al hombre hasta un cierto grado, se le aparecen fugitivos y gratos destellos de la luz de la Verdad, semejantes a relámpagos, que de pronto alumbran y velozmente se extinguen. Después, se le multiplican estos desvanecimientos extáticos, si persiste en la práctica preparatoria de la disciplina ascética, luego, ahondando más en ella, llega hasta producirlos sin aquel ejercicio. De todas las cosas que vislumbra, solamente considera su relación con la Santidad Divina, aunque dándose alguna cuenta de las cosas mismas. Después, una nueva iluminación le desvanece y ve ya en casi toda cosa a Dios, que es la Verdad. Finalmente, el ejercicio lo conduce a un punto, en que el carácter transitorio [de la intuición] se cambia en permanente, lo fugitivo viene a ser habitual, el relámpago se convierte en estrella brillante, y alcanza el místico ya una intuición definitiva, como si constantemente le acompañase». Sigue luego Avicena describiendo los grados sucesivos, que terminan en la obtención, que es un grado en el cual «lo íntimo de su alma viene a ser como un espejo pulimentado en el cual se refleja un aspecto de la Verdad. Entonces se derraman sobre él los deleites sublimes y su alma se regocija por los vestigios de la Verdad que hay en ella. Tiene ya en este grado una mirada para la Verdad y otra para su alma, fluctuando de la una a la otra, hasta que termina por perder la conciencia de sí mismo, no mirando sino a la Santidad Divina; y si a su alma mira, únicamente lo hace considerándola en cuanto que ella es quien contempla; y entonces es cuando tiene lugar la unión completa». Con estos estados que Avicena describe, quiere sólo significar que ellos son para el [místico] una intuición, y no al modo de la percepción especulativa que se obtiene de razonamientos formados con premisas y consecuencias.

salams Ismael