El
escrito de la fiscalía acusa al imam de cometer
un delito contra los derechos fundamentales y las libertades
públicas tipificado en el artículo 510.1
del Código Penal. Ese precepto castiga con penas
de uno a tres años de cárcel a "los
que provocaren a la discriminación, al odio o
a la violencia (...) por motivos racistas, antisemitas
(...) religión o creencias, situación
familiar" o "la pertenencia de sus miembros
a una etnia o raza, su origen nacional, su sexo".
En este caso, por tanto, la fiscalía pide la
pena máxima de prisión que permite la
ley y una multa de 10.800 euros, superando incluso la
petición de dos años de cárcel
que realizó la acusación particular, ejercida
por la abogada María José Varela en nombre
de 101 asociaciones que hace tres años se querellaron
contra el imam.
La
acusación pública sostiene que Mohamed
Kamal Mostafa "dispone de autoridad moral y social
indiscutida" por su condición de imam de
Fuengirola y consejero de la Federación de Entidades
Religiosas Musulmanas en España. De ahí
que escribiera en 1997 el libro La mujer en el islam,
"mediante el que intentó de forma reiterada
convencer a sus lectores a que adoptaran actitudes claras
de discriminación contra toda mujer por el simple
hecho de serlo".
La
fiscalía asegura que el libro justifica la violencia
física y psíquica, así como "la
inferioridad de la mujer respecto del hombre en todas
sus facetas y aspectos de la vida cotidiana, que, obviamente
conlleva la obediencia sumisa al varón por el
mero hecho de serlo". El escrito de acusación
menciona varias citas en las que se evidencia esta discriminación
de la mujer y alude al capítulo titulado "malos
tratos", que contiene las citas más evidentes.
En palabras de la fiscalía, las páginas
86 y 87 son la "forma explícita y pormenorizada
de cómo debe ser ejercida la violencia por parte
del hombre sobre la mujer".
Una vara "fina y ligera"
En el libro se explica que "los golpes se han de
administrar en unas partes concretas del cuerpo como
los pies y las manos, debiendo utilizar una vara no
demasiado gruesa. Es decir, ha de ser fina y ligera
para que no deje cicatrices o hematomas en el cuerpo".
En otro momento se afirma: "Los golpes no han de
ser fuertes y duros, porque la finalidad es hacer sufrir
psicológicamente y no humillar y maltratar físicamente".
El imam también escribe: "No se debe golpear
las partes sensibles del cuerpo" y "nunca
se debe pegar en una situación de furia exacerbada
y ciega para evitar males mayores".
En
páginas anteriores, se incluyen frases como "el
testimonio de un hombre vale el testimonio de dos mujeres"
o "en la familia sólo cabe una autoridad
suprema que pueda zanjar las divergencias e impedir
el desorden y ésta la ostentará el hombre".
De
la obra La mujer en el islam se imprimieron dos ediciones
en la Casa del Libro Árabe de Barcelona. En la
primera se publicaron 800 ejemplares, que se distribuyeron
gratuitamente en los centros islámicos. De la
segunda, se imprimieron 1.668 ejemplares, 1.500 de los
cuales se remitieron a la mezquita de Fuengirola, otros
124 al Centro Islámico de Madrid para repartirlos
en la mezquita de la M-30 y el resto se los quedó
el editor. La fiscalía solicita el decomiso de
los ejemplares y de todo el material empleado para la
impresión. Tras la presentación del escrito
de acusación, ya sólo queda que el juez
instructor abra juicio oral y que se fije la fecha de
la vista. |