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Cien
cuerpos no valen una migaja a los ojos del enamorado
nutrido por el amor de Al-lâh.
Y el cuerpo que éste posee, se ha vuelto algo
distinto: no le llames cuerpo.
Estar
enamorado del amor de Al-lâh y luego desear recompensa,
es como ser un ÿibril leal y luego convertirse
en ladrón.
A los ojos del pobre enamorado (Maÿnun) de Leila,
el reino de este mundo no valía una brizna de
hierba.
La tierra y el oro eran parecidos a sus ojos: ¿por
qué hablar de oro? su vida misma no tenía
ningún valor para él.
Los leones, los lobos y las bestias salvajes le conocían
y se reunían a su alrededor, como si fueran miembros
de su familia. Sabiendo que este hombre estaba limpio
de animalidad y lleno de amor, y que su carne y su grasa
era veneno para ellos.
Las dulzuras difundidas por la Razón son veneno
para la bestia salvaje, porque lo que es bueno para
los muhsinin es lo opuesto para los que transgreden.
El animal salvaje no osa devorar la carne de los enamorados:
el Wadud es conocido, tanto por los que actúan
bellamente como por sus opuestos; y si el animal salvaje
lo devora, incluso metafóricamente, la carne
del enamorado se convertirá en veneno y lo matará.
Toda cosa, excepto el amor, es devorada por el Amor:
Para el Wadud, los dos mundos no son más que
un simple grano.
¿Un grano ha devorado nunca al pájaro?
¿El comedero se ha alimentado jamás del
caballo?
Sé ‘abd, a fin de poder estar enamorado.
La ‘ibada es un medio de obtener el Amor; es eficaz.
El ‘abd de Al-lâh desea ser liberado del
decreto; pero el que ama a Al-lâh no desea nunca
más ser libre.
El ‘abd siempre busca una investidura de honor
y un don; pero la única investidura de honor
del que ama a Al-lâh es la visión del Wadud.
El Wadud no está contenido en la palabra ni la
audición; el Amor es un océano en el que
la profundidad es invisible.
Las gotas del mar no pueden ser enumeradas: los siete
mares no son nada en comparación a este océano.
Este discurso no tiene fin. Vuelve, lector, a la historia
del sheij del tiempo.
Sobre la significación del hadiz: "Si no
hubiera sido por tí, no habría creado
los cielos"
El Amor hace hervir la mar como un caldero; el Amor
desmenuza la montaña como la arena.
El Amor funde el cielo y lo raja en cien hendiduras;
el Amor audaz hace temblar la tierra.
El Wadud estaba unido a Muhammad; a causa del Amor,
Al-lâh le dijo: “Si no fuera por ti”.
Dado que sólo él era el fin último
del Amor, Al-lâh en consecuencia, le distingue
de otros profetas, diciendo:
-“Si no hubiera sido a causa del Amor, ¿cómo
hubiera otorgado una existencia a los cielos?. He elevado
la sublime esfera celeste para que tu puedas percibir
el esplendor del Amor.
Otros beneficios provienen de la esfera celeste: es
como el huevo, mientras que estos beneficios provienen
de él, como los polluelos.
He hecho que la tierra se humille, a fin que tu adquieras
alguna noción de humildad de los que Me aman.
Hemos dado a la tierra el verdor y el frescor, para
que puedas tomar consciencia de la transmutación
espiritual del derviche.
Estas sólidas montañas representan para
ti el estado de los enamorados establecidos en la firmeza.
Incluso si este estado es real, mientras que esta descripción
no es mas que una imagen, oh hijo mío, utilizada
para acercarla más a tu comprensión.
Se compara la inquietud a las espinas; no es así
pero se dice para despertar tu atención.
Cuando se habla de un corazón “de piedra”,
eso no es exacto, pero nos servimos de esta comparación.
El arquetipo de esta metáfora es inconcebible;
considera que es por tu falta de facultad conceptual
y no porque el arquetipo no exista.
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