Tu
nafs ha acabado convirtiéndose en una serpiente
que se ha revuelto contra ti: ahora te domina y dirige
tu vida arrastrándote en pos de tus quimeras.
Busca al encantador que le arranque los colmillos y
extraiga su veneno. El encantador te enseñará
cómo cuidarte de los engaños de la serpiente
y te la devolverá inofensiva y mansa. Volverás
a ser dueño de ti mismo y tus facultades estarán
a tu servicio.
Cuando avances verdaderamente por las sendas del amor
a Allah, verás cómo él mismo te
socorre y te auxilia, protegiéndote contra los
espejismos que sólo son causa de frustración:
te conducirá a donde hay agua real que saciará
tu sed. El mundo dejará de angustiarte, y serás
su dueño y su sultán.
Afirmas con la lengua la Unidad de Allah, y sin parar
dices “la ilaha illa lah”, pero tu fuerza
no traspasa los límites de la boca: después
te dispersas de mil modos, y tu dispersión inventa
para ti un sinfín de dioses. ¿Te atreverías
a salir conmigo una noche y caminar por veredas apartadas
y peligrosas, tú armado y yo sin armas? ¿Quién
crees de los dos que sería espantado por el miedo?
Tú has crecido en la hipocresía y yo en
el imán.
¡Gentes! Corréis como locos detrás
del mundo para que os dé sus migajas, y el mundo
corre detrás de los awliyá para recibir
sus bendiciones. El mundo se postra ante los conocedores
de Allah, se humilla ante ellos, hunde su cabeza antes
de acercárseles. Quisiera sobornarlos como a
vosotros os ha corrompido, pero nada tiene el mundo
que los awliyá ambicionen.
Hiere la codicia de tu nafs con la afilada espada del
tawhid, ponte el casco protector de la absoluta confianza
en Allah, toma la lanza de tu combate interno y guárdate
con el escudo de tu temor a Allah solamente. Lucha.
A veces caerás al suelo, otras cabalgarás
sobre tu enemigo; pero no desistas hasta que lo hayas
sometido por completo. Sólo entonces podrás
reconciliarte contigo mismo.
Nada de bueno hay en ti mientras no te conozcas realmente.
Sólo entonces encontrarás reposo: tu corazón
se calmará entonces y tu secreto se tranquilizará
y tu vida se reconfortará en Allah.
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