Optar por este mundo o por el del más allá.
Pero, por encima de todo, llegar a ser conscientes de
todos los nombres que Al-lah le enseñó
de sí mismo y atribuir esas capacidades a Al-lah,
encontrar a Al-lah en uno mismo y ver que ni él
ni nadie más existen excepto Al-lah, perderse
en Al-lah.
Cuando
encuentra las cualidades de los Nombres de Al-lah en
sí mismo y piensa que son sus propias cualidades,
producto de su propio esfuerzo y se atribuye estas cualidades
a sí mismo y al mundo material, se hace arrogante
y se pierde.
Al-lah
no nos prohibe el “amor del mundo”, esto
también tiene un aspecto positivo y otro negativo
como es evidente en Su orden a nosotros:
“Amen al mundo de modo que este amor los conduzca
a amarme; no amen al mundo de modo que los aleje de
Mí.”
De
ese modo el mundo se hace tu amigo, si tu lo amas y
amas lo que contiene como una señal, manifestación
y atributo de Dios. Pero si lo amas por él mismo
como una fuente de necesidades de tu ego, entonces se
hace el amigo de tu enemigo, el aliado de tu ego, por
lo tanto se convierte en tu peor enemigo.
En
lo que respecta a la tan apreciada “libertad”
del incrédulo,
Hazreti Sadruddin Qonyawi dice:
1.
Quien hace buenas acciones, pero al hacerlas su propósito
es otra cosa excepto el placer de Al-lah, si los actos
legítimos, aparentemente beneficiosos, se hacen
por algún otro motivo que por el amor a Al-lah;
este ser se llama “libre”, “un individuo”,
sus acciones son por amor a él, en estas acciones
no hay señal que indiquen ubudiia (servidumbre
a Al-lah). En la visión de Al-lah no hay beneficios
en tales actos, sea cual sea la causa por la cual se
hicieron, la “libertad individual” no tiene
esperanza de venir cerca de Al-lah, su Creador.
2.
Si los mismos actos se hacen para un propósito
impersonal en ellos, pero se hacen porque son buenos
hechos, o si uno está encargado de hacerlos,
de ese modo obedece órdenes; este ser se llama
“un hombre”, un hombre consciente porque
es capaz de seleccionar el bien del mal y es capaz de
comprender su pequeñez y obedece órdenes.
Este hombre tiene la esperanza de estar cerca de su
Creador.
3.
Si los hechos buenos se hacen por amor a Dios y con
ningún otro propósito que el placer de
Al-lah, entonces ese hombre que los hace es un “hombre
completo”, un hombre de consciencia, y él
ha venido a conocer a su Maestro y su servicio a Él.
4. Si un hombre ve que todos sus actos buenos, todas
sus acciones no son
desde él, ni hechas por él, sino son actos
de Al-lah a través de él, él es
un “hombre perfecto”. Ha logrado la etapa
descripta en un Hadiz
Sagrado:
“Cuando
mi siervo viene cerca de mí por su devoción
no obligatoria, lo amo y a través de mi amor
yo favorezco su oído con cual oye, y favorezco
sus ojos con los que ve y favorezco su lengua con la
que habla y favorezco sus manos con las que actúa.”
Simbólicamente,
el significado de la alocución de Allah a las
almas del potencial de la creación en el reino
de las almas – “alastu bi-rabbikum”,
¿No soy vuestro Señor?” - y la contestación
de esa que estaba creada fue – “bala”,
ciertamente – es una prueba de este hecho. Entonces,
lo primero de la trinidad en el hombre, correspondiente
a la Esencia de Al-lah, es su propio conocimiento.
Lo
segundo es la capacidad, de eso que está para
ser creado, de escuchar la orden de Al-lah: “Sea”.
Es la capacidad de estar abierto para recibir el deseo
de Al-lah – que su deseo sea hecho -. Esto es
el segundo aspecto de la creación, correspondiente
al deseo de Allah, que encierra todo y todas las cosas.
Lo
tercero es la obediencia de lo creado a la orden del
Creador “Sea”.
De ese modo la terna en las cosas creadas es su contacto
con la trinidad en la unidad de Al-lah como si se reflejara
cara a cara sobre el espejo de la creación. El
conocimiento de una cosa, la esencia de una cosa es
el reflejo de la Esencia que la creó de la nada.
Su receptividad al deseo del Creador es un reflejo del
deseo del Creador. Su obediencia a la orden de Al-lah
es reflejo de la orden de Al-lah: “Kun”,
Sea. Si la cosa creada no tuviera estas cualidades no
hubiera sido creada.
En
la creación, nadie por su propia existencia puede
diferir de la intención de Al-lah, ni rechazar
el deseo de Al-lah, ni desobedecer las órdenes
de Al-lah. El sol siempre se levanta por el Este y se
pone por el Oeste, ningún árbol rehúsa
florecer y fructificar a menos que esté muerto.
Sin embargo el hombre, a quien se le ha dado inteligencia
y enseñado todos los Nombres, todo y todas las
cosas, elige olvidar en lugar de recordar. Él,
a quien se le ha dado un deseo, en vez de someterlo
al deseo de Al-lah, se opone a Él. Él
a quien se le ha dado fe, se rebela y desobedece la
orden de Al-lah. Porque en él está el
alma perversa, más bajo que más bajo de
las creaciones de Al-lah, el ego que manda. Él
imagina que es el mismo mientras que él fue creado
como la pomada sobre el espejo de la creación
donde Al-lah se ve reflejado a sí mismo. Al-lah
lo creó como la suprema creación, en la
imagen de Su Clemencia, Su Amor, Misericordia y Beneficencia;
exhalando Su propio aliento dentro de él, haciéndolo
el alma de la creación. Él creó
todo para él y solamente a él para Sí
mismo. Él creó el universo entero en la
forma de hombre y lo hizo el microcosmo. El hombre tiene
la elección de oponerse a su ego y encontrar
la verdad de sí mismo o ser un sirviente de su
ego y estar perdido.
Cuanto más nosotros nos oponemos, nos peleamos;
eso es lo que quieren nuestros egos, en lugar de luchar
con nuestros propios egos. Lo que tienen que hacer es
cambiar, transformarse y querer algo más.
Un
hombre tiene una madre mala y la mata. Cuando se le
preguntó por qué no mató al amante
de su madre en vez de matarla a ella; él contestó:
Entonces tendría que matar a un hombre todos
los días.
Oponerse
a sus nafs, educar a sus nafs, en lugar de extenuarse
a Uds. mismos luchando por que quieren. El nafs es lo
que les impide ser aquello para lo que Uds. han nacido.
Para oponerse a ello deberán limpiar el espejo
de su creación y ver la verdad del reflejo de
lo Divino en Uds. y conocer sus verdaderos yoes. Encontrarán
en Uds. el deseo de encontrar el deseo de Al-lah. Uds.
tendrán fe y obedecerán las órdenes
de Al-lah de ser como Él los destinó que
sean, siendo con Él.
Entonces,
sepan, encuentren y sean. Al-lah sabe más. Ojalá
Él comparta su conocimiento de nosotros con nosotros. |