| |
Por
lo que el primer Sufí es Al-Mustafa (el elegido),
porque el primero que fue (entró)en retiro es
Rasulullah (saws), eso sucedió en Ghar (cueva)
Hira, donde él solía meditar (yatahannath)
y adorar a Al-lâh de acuerdo a la religión
de nuestro maestro Abraham, la cual es la religión
del Tawhid (la unicidad de Al-lâh). Por lo tanto,
él trabajó en purificar su nafs (ego),
su sagrado nafs, su sagrado corazón, su santa
alma, hasta que Al-lâh le envió a Yibril,
quien le dijo: Iqra (lee), él dijo: Ma ana bi
Qaria (No sé leer). Esto sucedió dos veces,
y en la tercera Yibril dijo: Iqra bismi Rabbika la thee
khalaq (lee en el nombre de tu Señor que ha creado).
El Profeta (saws) dijo: “He sido enviado para
perfeccionar el honorable Akhlaq” (la moral, las
buenas maneras, la ética). Al-lâh dice:
“Tú eres de gran Akhlaq.”
Por
lo tanto Tasawwuf es básicamente purificarse
a sí mismo, el corazón, el alma. Dirigirlas
todas hacia Al-lâh (taala). El Mutasawwif (Sufí)
debe ser un ejemplo perfecto, un embellecimiento, como
si fuera Qur’án caminando sobre la tierra,
y un embellecimiento de la Sunnah. El Profeta (saws)
fue el primero en llamar al refinamiento de uno mismo,
de las buenas maneras, de las almas y purificarlas.
¿Cómo puede un humano estar feliz, a menos
que su yo y su corazón sean purificados y se
unan a su Señor? Nuestro maestro, el Gran Amado,
dijo en el hadith que fue narrado por diferentes cadenas
de transmisión (Mutawatir), y relatado por Sayyidina
Umar Ibn Al Jatab:
“Un
día mientras estábamos sentados con el
Mensajero de Al-lâh (saws) apareció ante
nosotros un hombre cuyas ropas eran extremadamente blancas
y cuyo cabello era increíblemente negro. No se
veían signos de viaje en él y ninguno
de nosotros lo conocía. Caminó y se sentó
junto al Profeta (saws). Descansando sus rodillas junto
a las del Profeta y colocando las palmas de sus manos
en sus muslos, dijo: “Oh Muhammad As salaamu aleiku,
Él dijo: wa aleiku assalaam. Dijo: Háblame
sobre el Islam: El Mensajero de Al-lâh (saws)
dijo: Islam es que testifiques que no hay dios sino
Al-lâh y que Muhammad es el Mensajero de Al-lâh,
realizar las oraciones, pagar el zakat, ayunar en Ramadán,
y hacer la peregrinación a la Casa si puedes
realizarla. Él dijo: Has hablado correctamente,
esto es el Islam. Estábamos sorprendidos con
él preguntándole y diciéndole que
había hablado correctamente. Él dijo:
Háblame sobre el Imâm. Él dijo:
Es creer en Al-lâh, sus ángeles, sus libros,
sus mensajeros, y en el Ultimo Día, creer en
el Decreto Divino, sea bueno o malo. Él dijo:
Has hablado correctamente. Él dijo háblame
sobre Ishan (y ello es la tercera estación).
Él dijo: Es adorar a Al-lâh como si lo
vieras, porque aunque tu no lo veas (in lam takun),
sin embargo, él ciertamente te ve. Después
se marchó y yo me quede por un rato. Entonces
el Profeta dijo: Oh Umar, ¿sabes quien era el
que preguntaba?. Yo dije: Al-lâh y su Mensajero
saben mejor. Él dijo: Era Yibril, quien vino
a enseñarles vuestra religión.
Por
lo tanto hay tres estaciones, el Islam por supuesto,
que es lo que Rasulullah trajo en la forma del Kitab
(el Libro de Al-lâh) y la Sunnah, que es lo que
organiza las relaciones entre los seres humanos y su
Señor, a través del ibadaat, y entre el
hombre y sus compañeros humanos a través
de Muamalaat (reglas de conducta, comportamiento, transacciones)
y su relación consigo mismo. Esto es el aspecto
externo, la Sharia. Una persona puede rezar mientras
esta en la mezquita, pero después que deja la
mezquita, sobornaría o robaría, por lo
tanto nada quedaría de su salat, porque uno obtiene
de su salat solo la parte (porción) donde su
mente esta presente (ma akila minha), después,
en el día del Qiyama será arrugado como
una pieza de ropa vieja arrojada en su cara y le dirá:
“¡Que Al-lâh te arruine en la forma
que tu me has arruinado!”.
Por
lo tanto, por fuera, el sufí esta impaciente
en establecer los rituales de Al-lâh, el sufí
es un hombre de determinación que no busca caminos
fáciles (rukhas). Él realiza el salat
a tiempo, da el zakat y nunca pierde nada. Hay una segunda
etapa al ascender. Es el Imâm, la cual tiene lugar
en el corazón y es confirmada por las acciones.
Sin embargo, hay aún una tercera etapa. Tenemos
la Sharia, la Tariqh, y la Haqiqa. La tariqa (camino)
es el Imâm, y la Haqiqa es el Ishan.
Hemos
dicho: “Adorar a Al-lâh”. ¿Cómo?
¿Cómo adorarlo? ¿No adoran todos
los musulmanes a Al-lâh? El musulmán reza,
¿no es así? Es adorarlo como si lo estuvieras
viendo. ¿Cómo lo ves? ¿Cómo
puedo verlo? In lam takun. Si tu no eres (literalmente,
en árabe significa: si tu no existes) tú
debes no tener existencia junto con su existencia, destruir
todas las imágenes, ver la Haqq (verdad) a través
de la creación (khalq), caminar con Al-lâh.
De esto es de donde viene tasawwuf y los herederos Muhammadianos
(Al worrat al Muhammadioon), aquellos que heredaron
la medida muhammadiana y la realidad muhammadiana (Al
Haqiqa al Muhammadiyya). Muhammad el Mensajero de Al-lâh
(saws), su presencia esta en Medina, su cuerpo santo
esta en Medina, y él esta vivo en su tumba (el
avaro es aquel que al oír mencionar mi nombre
no dice “salawat sea conmigo”) sino que
su realidad nunca morirá (desaparecerá,
dejará de existir) como toda verdad duradera.
Él dijo en un hadith sagrado: “Yo soy de
Al-lâh”, significando que “Yo soy
de la luz de Al-lâh y los creyentes son de mi
luz”. Por lo tanto, la luz no desaparece, la luz
de la Verdad (Nur al Haqq) nunca desaparece. Tienes
que darte cuenta de tu existencia a través de
Su existencia, en otras palabras, no tener una existencia
por ti mismo al lado de su existencia, para verlo en
cada forma (apariencia, imagen). En cada aparición,
él aparece, si tu desapareces de él, él
aparece como un sol o una luna. Debes ser consciente
de la existencia de Al-Haqq. Si Al-Haqq no esta establecida
dentro de ti, ¿de qué existencia estas
hablando? ¿Dónde esta? Muéstramela.
¿Cómo puede algo que perece tener una
existencia? Por tanto, ¿Qué eres? Nuestro
amado Profeta (saws) narró una tradición
divina (Hadith Qudsi): “He creado a Adán
a mi imagen”; (ala Surati).
Por
lo tanto, tú eres el lugar de las manifestaciones.
Al-lâh tiene noventa y nueve atributos o nombres,
solo uno es el Nombre Supremo (Al Ism Al Azham), mientras
que el resto son atributos que se manifiestan en la
creación. Él mismo se manifiesta en ti
con su nombre Al Samee (El Que Oye). Así que
empiezas a oír con el nombre Al Samee. Él
se manifiesta en ti con Al Baseer, así que empiezas
a ver con Al Baseer, por lo tanto, Él dice: Asmi
bihi wa absir (Qur’án 19:38) Él
se manifiesta en ti con su nombre Al Mutakallim y empiezas
a hablar. De hecho no eres tú quien habla, es
Al-lâh. Todos estos atributos (Sifaat) son manifestaciones
(tajalliyaat). Por lo tanto, el Sufismo guía
al murid (principiante) a Al-lâh para enseñarle
la realidad de sí mismo y la realidad de su existencia
y mostrarle que nada existe sino Al Haqq. Por tanto,
él es un presente de misericordia. Al-lâh
dice: “No te hemos enviado sino como misericordia
para los mundos”. Él no trae sino el mensaje
de amor completo (incondicional) a todo lo que Al-lâh
ha creado, incluso animales, plantas y pájaros.
Por lo tanto, nosotros como sufíes guiamos al
murid (principiante) para que conozca la realidad de
su yo. Para que hable por Al-lâh, oiga por Al-lâh,
vea por Al-lâh, camine por Al-lâh y destruya
todas las imágenes para alcanzar a aquel que
ha creado estas imágenes. Por ello se ha dicho:
Tu piensas que eres un germen insignificante mientras
todo el mundo esta dentro de ti (Yo era un tesoro oculto,
y quise ser conocido, así que cree a la creación
y a través de mí ellos me conocieron).
Ello significa que él fue conocido a través
de la creación. Cuando Al-lâh ordenó
a los ángeles postrarse ante Al-lâh, diciendo:
“y cuando lo haya formado armoniosamente e infundido
en él Mi Espíritu, caed prosternados ante
él (Lahu)” (Qur’án 15:29),
es él y no Adán, es el decreto (Amr) que
esta en Adán. Adán es solo una metáfora,
una ilusión, pero esta ilusión es santificada,
ya que él lo creó con sus propias manos
(sawwaitu hu bi yadi, wa nafakhtu fihi min ruhi). Al-lâh
representa el ideal Supremo (Qur’án 16:60).Por
lo tanto, el sufí no es lo que la gente piensa,
él puede sentir tristeza, pero él esta
triste cuando otros están tristes, y esta feliz
por la felicidad de la gente, es el más alejado
de la mezquindad, de odiar a la humanidad, ya que él
esta formado de acuerdo a la educación y cultura
del Gran Amado, en la mesa de la misericordia. Por ello,
él nunca violará los derechos de la gente,
nunca desobedecerá al Señor de la gente,
ni será negligente con sus deberes hacia su religión
y su nación. Este es el camino de nuestros maestros,
que Al-lâh este complacido con ellos, viniendo
de nuestro maestro Rasulullah. Miren como el Profeta
(saws) combatía a la opresión y a los
opresores, en las batallas de Uhud y Badr. No fue timorato,
el sufismo no significa que le digamos al sufí
que se siente en la zawiya y ya. No, él tiene
que ser como una abeja, después del Fajr, él
se encamina a su trabajo, adhiriéndose al Libro
de Al-lâh y a la Sunnah de su Mensajero, trayendo
misericordia a los mundos. Es una fragancia divina,
dondequiera que él va, la gente huele su dulce
y fresco aroma.
Todos
nuestros maestros, que Al-lâh se complazca con
ellos, han tomado parte en los asuntos de sus naciones,
en los problemas de sus pueblos y en sus sufrimientos,
todos ellos fueron Mujahids que nunca dudaron en defender
su religión, su nación, o a la humanidad
en general. ¡Sí!, esto es parte de mi misión.
Yo soy un hombre de tasawwuf, pero he estado en prisiones
muchas veces por la causa de la Verdad, ya que Al-lâh
nos ordena hacerlo y nuestro maestro Rasulullah nos
ordenó hacerlo. No rendirse a los opresores y
a su opresión, conminamos a los opresores para
que se retracten de oprimir a la gente, pero no mantenemos
silencio con nuestras manos atadas ni los dejamos hacer
lo que ellos quieren, como es oprimir a la gente y alimentarse
injustamente de sus propiedades. ¡No! Sufismo,
por tanto, es la esencia del Islam y la realidad eterna
que nadie conoce sino nosotros que caminamos la senda
de conocer la realidad esencial de la Verdad en su ser.
Esto
es solo una breve disertación, en otras palabras
tasawwuf es:
“Di:
si fuera el mar tinta para las palabras de mi Señor,
se agotaría el mar antes de que se agotaran las
palabras de mi Señor, aún si añadiéramos
otro mar de tinta” (Qur’án 18:109).
|
|