Estas
preguntas son como piedras que necesitan ser verificadas.
Podemos acaso tomar cada piedra de color amarillo y
decir “esto es oro?”
Podemos decirlo y creerlo también.
Pero nuestro juicio seria el correcto?
Para saber si cada piedra amarilla es oro o no,
Para saber si es genuina y cuantos kilates tiene,
Debemos recurrir a un experto.
El
principio con que apliquemos nuestras palabras, nuestras
acciones,
La manera en la que la decimos y el lugar donde ponemos
nuestra Fe
Revelarán si podemos escuchar la recitación
del Coran con el oído
y cuanto esfuerzo ponemos en actuar de acuerdo lo escuchado
La Luz de la Fe se incrementa en proporción a
los esfuerzos que se hacen.
Por esa misma luz de Fe podremos saber las diferencias
entre lo bueno y lo malo.
Lo luminoso y lo oscuro, lo correcto de lo incorrecto.
Aquellos
llamados creyentes son quienes pueden realizar las cinco
oraciones diarias,
tal como las llevaba a cabo el Profeta (swas) y pueden
distinguir las estrictamente obligatorias (fard) de
las necesarias (wajib) , de las normales (sunna) y de
las recomendadas (mustahabb).
Para llevar a delante Mi búsqueda y en Mi causa
ellos usan las provisiones que Nosotros le hemos dado
para alimentar y honrar a Mis siervos y ciertamente
a todas Mis criaturas.
Aquellos
que posean estos rasgos y actúan realmente así,
son los que realmente creen en Mi,
Me conocen y tienen su ser en Mi.
Están en MI presencia y este es Mi Paraíso
que Yo les he preparado junto a las mas altas estaciones
y bendiciones sin fin.
Esas bendiciones que nunca pudieron ser vistas por ningún
ojo humano y que ningún palabra puede describir,
ningún oído las ha podido escuchar y exceden
el tamaño del corazón humano. Estas bendiciones
son solamente conocidas por Mi, Allah, solo sabe.
Si alguna vez y pese a estas cualidades, ellos pecan
y se equivocan por causas de la debilidad humana, aun
tienen Mi perdón en este mundo y en el más
allá.
Entienden
ahora creyentes?
Golpea nuestro corazón más fuerte cuando
el nombre de Allah es mencionado?
Cuando lo hace mas rápido?
Lloran nuestros ojos en presencia de Su poder?
Nos sentimos tocados por Su Amor?
Sentimos el escalofrió de nuestro temor reverencial?
Podemos obtener placer cuando escuchamos recitar el
Coran?
Podemos llevar a cabo con el mismo placer sus indicaciones
de la Verdad?
Podemos hacer las cosas que nos fueron indicadas y no
hacer aquellas que nos han sido prohibidas?
Las podemos hacer a la hora correcta?
Nos apoyamos en la Verdad en nuestros cometidos?
Según el nivel de respuesta que tengamos a estas
preguntas retóricas podremos considerarnos creyentes
o no.
Supongamos
sin embargo que mencionamos a Allah con nuestra boca
diciendo que El es capaz de todas las cosas, pero no
lo creemos en nuestro corazón.
Decimos por un lado “Allah existe, El es el quien
todo lo ve, todo lo escucha”.
Sin embargo por el otro lado nos contradecimos y cometemos
toda clase de acciones equivocadas, malvadas y ruines.
Por eso nuestros corazones y espíritus están
enfermos.
Aquellos que tiene su corazón en este estado
no escuchan la recitación del Coran.
Solo escuchan la voz del recitador..
Incluso se aburren cuando se les habla de Allah.
Ponen esta clase gente su confianza en Allah?
En realidad sus corazones no tienen la capacidad de
creer en El.
Seguramente estas personas no realizan las cinco oraciones
obligatorias.
Y ciertamente si lo hacen , lo deben realizar con la
actitud de quien se saca una obligación de encima.
Esta forma de comportarse los tendrá mas alejados
que cercanos a la Verdad.
Esta clase de personas son aquellas que pretenden creer
sin involucrar su corazón en ello.
Sus actos contradicen sus palabras.
Nadie puede esperar ayuda de ellos.
Para
el paciente que quiere recuperarse, el doctor le receta
una dieta que le permita evitar que su cuerpo se dañe
mas aún en su estado de enfermedad. Pero un paciente
que no es posible de recuperarse y es incapaz de querer
mejorar, seguramente ignorará toda prescripción
y seguramente se auto-preparará para su propia
destrucción.
Tu
has venido a este mundo que es un bazar , pero pronto
partirás.
Eres solo el caminante de un largo , pero muy largo
camino que debe atravesar varias etapas. Ignora y no
des importancia a los bienes personales y riquezas que
han sido dadas a otros. Los últimos favores le
son mostrados a toda persona antes de ser ejecutada.
Recuerda
que el alma es retirada por el Ángel de la Muerte.
Tu cuerpo se transformará en polvo y tu riqueza
y bienes terrenales serán entregados a tus herederos.
Que queda para ti?
Lo único es El Amor de las buenas acciones realizadas.
Lee
cuidadosamente estos párrafos una y otra vez.
Quiera Allah guiarnos a todos nosotros por el camino
recto.
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