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El Mes Sagrado de Shaban
Es el mes del Profeta, (swas) en el escriben los destinos. Por esto el
Profeta, la paz sea con él, le gustaba ayunar mucho en él.
Es meritorio ayunar todo lo que se pueda en estos dos meses (Rajab y Shaban).
Los lunes, jueves y días de luna llena, o bien Rajab, Shaban y
Ramadan enteros. La gente que no acostumbrada regularmente no debería
ayunar en la última quincena de Shaban.
Cuán Bendita es la noche del Decimoquinto día de Shaban.
Esta bendita noche es llamada, la Noche de Absolución.Tiene cinco
rasgos especiales:
1. "Cada sabio mandato se clarifica".
2. "La adoración y la obediencia son particularmente meritorias".
3. "La misericordia divina viene e inunda esa noche".
4. "El perdón divino llega".
5. Como hemos explicado, la completa intercesión se le concede
al Mensajero (saws).Él ha especificado cortésmente el día
del medio de Shaban, la noche del Decimoquinto día, como un momento
en el cual los creyentes pueden acceder a bendiciones peculiares. Nuestro
Maestro nos dice en una de sus Nobles Tradiciones: "El mes de Rajab
es el bendito Mes de Allah. Shaban, el Espléndido es mi mes. Ramadan
es el mes de mi Comunidad". Por consiguiente, a través de
la compasión del último Profeta de Allah, nosotros conocemos
los misterios de su propio mes, Shaban el Espléndido; ese sublime
regalo y la misericordia divina llegan y abundan durante la noche del
decimoquinto de este mes.
Según Nasr ibn Said, nuestro Maestro dijo lo siguiente acerca de
estas manifestaciones divinas: "Fue durante la decimotercera noche
de Shaban que Gabriel (as) vino a mí y dijo": "¡Mensajero
de Allah! Levántate, durante esta decimotercera noche de Shaban,
el Espléndido ya que es el momento para la vigilia y la oración.
Es el momento cuando son aceptadas las súplicas, por lo tanto pídele
a Allah el conceder intercesión para su Comunidad. Para esto es
su deseo". Por consiguiente, yo me levanté y le pedí
a mi Señor por mi Comunidad hasta la aparición del alba.
Entonces Gabriel bajó y dijo: "¡Buenas noticias, O Mensajero
de Allah! El Uno Todo Glorioso te saluda. Él lo ha concedido a
un tercio de su Comunidad".
Mientras lloraba le pregunté: "O Gabriel, dígame acerca
de los otros dos tercios restantes. ¿Qué ha pasado con ellos
y que les sucederá?". Pero Gabriel contestó: "No
tengo ningún conocimiento acerca de su condición!"."Durante
la decimocuarta noche de Shaban, Gabriel (as) bajó y dijo: "¡O
Mensajero de Allah! Levántate, ya que es el momento para la vigilia
y oración. Pide a Dios por su Comunidad. Ésta es una noche
inundada por la misericordia divina". Por consiguiente, me levanté
y Le pedí a mi Señor por mi Comunidad hasta la aparición
del alba. Gabriel (as) vino a decirme que se me había concedido
a los dos cuartos de mi Comunidad". Llorando le pregunté:
"0 Gabriel (as), que será de último tercio?".
Pero él se fue, mientras decía: "Yo no lo puedo saber,
O Mensajero de Allah!". "Gabriel descendió nuevamente
durante la decimoquinta noche de Shaban, la Noche de la Absolución,
diciendo":"¡Levántate, O Mensajero de Allah! Ésta
es la Noche de la Absolución". "Por consiguiente, me
levanté, a rendir culto, y pedí a mi Señor por mi
Comunidad". Gabriel bajó para decir: "¡Buenas noticias,
O Mensajero de Allah! El Glorioso Señor lo ha concedido para su
Comunidad entera. Para su Comunidad que afirma Su Unidad.
Ellos no atribuyen socios a Allah. Ellos proclaman Su Unidad. Por consiguiente.
Él se los ha concedido a todos, a través de la luz de "Ningún
dios sino Allah " y a través de su intercesión. Usted
ve a través del favor de Allah para ti y tu Comunidad, cuán
bendita es esta noche.
Levanta tu bendita cabeza y mira a los cielos: ¿Qué es lo
que ves?". "Miré y vi que las puertas del cielo habían
sido abiertas, revelando otro mundo. Todos los ángeles, desde el
primer nivel del cielo hasta los del propio Trono, estaban buscando el
perdón por mi Comunidad.
A la puerta de cada cielo un ángel estaba haciendo la proclamación".
"El heraldo en el primer nivel del cielo estaba anunciando la buenas
nuevas de perdón y Paraíso, clamando:"¡Cuánta
bendita y buena fortuna esta noche para aquellos que se postran ante su
Señor!". "El ángel en el segundo cielo estaba
llamando: "Buenas noticias para aquellos que se postran ante su Señor
esta noche. ¡Cuán afortunados son aquellos que agradecen
esta noche a su Señor"!. "El ángel a la puerta
del tercer cielo estaba clamando: "Buenas noticias para aquellos
que recuerdan a su Señor esta noche"' "El ángel
en el cuarto cielo estaba clamando: "Cuán benditos y afortunados
son aquellos que oran a su Señor". "El ángel en
el quinto cielo estaba dando las buenas nuevas a aquellos que llorar por
amor y temor a Dios: "Bendito el ojo que llora esta noche por temor
a Allah". "Éste era el lamento del ángel en el
sexto cielo: "¡Buenas noticias para aquellos que hacen un buen
trabajo esta noche!". "En cuanto al ángel en el séptimo
cielo, él dijo: "¡Buenas noticias para aquellos sirvientes
que recitan el Qur'an esta noche!". Luego él lloró:
"Clamen, Clamen por su Señor. ¿Nadie preguntará?
Lo que se pregunte se responderá.
Hagan su súplica. Sus súplicas se aceptarán. Arrepiéntase,
que su arrepentimiento será aceptado y esta recompensa puede ser
suya. Busquen el perdón, que ustedes pueden recibir el perdón
y la absolución".Mi Comunidad es todo lo que te pido"!.
Gabriel descenderá, rociará encima del Infierno un poco
de agua de un vaso en su mano. El fuego rebajará, perdiendo su
vehemencia anterior y su terror. Cuando nuestro Maestro pregunte por la
naturaleza de este agua, Gabriel dirá: "O Mensajero de Allah.
Este agua consiste en las lágrimas vertidas por su Comunidad por
el amor y afecto divino y del temor a Allah".¡Así que,
cuántas buenas noticias para aquél ojo que llore esta noche
por temor a Dios y por amor a Allah!.
Sus lágrimas habrán apagado el fuego del Infierno. Aquellos
que hacen buenos trabajos esta noche son amados de Dios. Aquellos que
reciten el Qur'an hablarán con él. Aquellos que pregunten
y pidan, sus deseos serán concedidos. El suplicante será
recompensado y El penitente será perdonado. Los pecados por los
que ellos se arrepienten se volverán como si ellos nunca los hubiera
cometido. Aquellos que buscan el perdón esta noche obtendrán
el perdón y la absolución. Dijo el Mensajero (saws): "Cuando
alguien se arrepiente por sus pecados, es como si él nunca los
hubiera cometido".
En el primer día de Sha‘bân el Príncipe de los
Creyentes, el Imam ‘Alî (P) se encontró con un grupo
de musulmanes que se hallaban en la mezquita discutiendo. El Imam (P)
les saludó y ellos por respeto al Imam se levantaron y le pidieron
que se uniera al debate. El Imam (P) les dijo: “¡Oh Gentes,
no hablen de temas que no los benefician. Sepan Que la Realidad Exaltada,
tiene siervos que siendo capaces de hablar, se callan por conciencia reverente
a Al·lah. Cuando meditan en Su Majestuosidad, se quebrantan sus
lenguas, tiemblan sus corazones, se paralizan sus intelectos y quedan
atónitos frente a la Grandeza, Majes tuo sidad y Esplendor de Allah...”
El
Imam (P) continuó aconsejándoles y les relató un
hecho que le ocurrió al ejército de los musulmanes en tiempos
del Profeta (swas):
“Era
una noche muy oscura y todos los musulmanes dormían, excepto cuatro
soldados que se encontraban orando y recitando el Corán. De pronto,
apareció el enemigo y emprendió el ataque. Estaban prácticamente
al borde del fracaso —a raíz de la sorprendente embestida
y de la inmensa oscuridad que los rodeaba— cuando de las bocas de
los cuatro orantes emanó una luz que lo iluminó todo. Esto
animó el espíritu de los creyentes y pronto lucharon denodadamente.
Más
tarde le relataron al Enviado de Dios lo que les había ocurrido
y él explicó: “Estas luces son el resultado de los
actos de estos hermanos vuestros en el mes de Sha’ban”. Y
una tras otra, el Profeta les contó las buenas obras hasta que
dijo: “Cuando llega el primer día de Sha’bân,
sheytán dispersa a su ejército hacia todos los puntos de
la tierra para atraer hacia sí a algunos de los benevolentes siervos
de Dios. Y Dios, el Altísimo, envía a sus ángeles
hacia todos los puntos de la Tierra a fin de que protejan y guíen
a sus siervos. Quienes Le escuchen serán bienaventurados y quienes
no lo hagan se contarán entre los partidarios de Satanás.
Por cierto que cuando el primer día de Sha’bân llega,
Dios ordena abrir las puertas del paraíso y ordena al árbol
de Tubâ (Felicidad) acercar sus ramas al mundo. En ese momento alguien
exclama: “¡Oh, siervos de La Realidad Divina! Éstas
son las ramas del árbol de Tubâ, ¡aférrense
a ellas para ser trasladados al paraíso! Y estas otras son las
ramas del Zaqqûm (árbol del Infierno de horrible aspecto,
cuyo fruto es de sabor amargo). ¡Aléjense de él! No
vaya a ser que los aproxime al infierno. Juro por Quien me ha elegido
como Profeta que quien realice una buena obra en este día es como
si se hubiera aferrado a una de sus ramas, y quien realice una mala obra
es como si se hubiera aferrado a las ramas del Zaqqûm.”
Entonces, prosiguió: “Toda persona que realice una oración
preferible se habrá aferrado a las ramas de Tubâ. Quien ayune
en este día, quien reconcilie a dos personas (cónyuges,
familiares o amigos), entonces se habrá aferrado a las ramas de
Tubâ. Quien perdone una deuda o parte de ella, devuelva un préstamo
o alimente a un huérfano, se habrá aferrado a las ramas
de Tubâ. Quien defienda a un creyente, recuerde frecuentemente a
Dios y sea agradecido, quien visite a los enfermos, se estará aferrando
a las ramas de Tubâ. Quien sea bondadoso con sus padres y les alegre,
quien acompañe el cuerpo de una persona fallecida hasta su última
morada, quien consuele a quien ha sufrido una desgracia, se habrá
aferrado a las ramas del Tubâ. Y quien haya realizado toda clase
de buenas obras se aferrará al árbol de Tubâ.”
“En
cambio, quien realice una mala acción, se aferrará a las
ramas del Zaqqûm. ¡Juro por Quien me ha elegido Su Profeta!,
que quien no realice una oración obligatoria o la realice incorrectamente
por negligencia, se aferrará a una de sus ramas. Quien se acerque
a un pobre, sabiendo de su penuria y que, sabiendo que si no lo ayuda
quedará desprotegido, aún así lo abandona, se habrá
aferrado a una de las ramas del Zaqqûm.
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