¿Qué es Ridha?
 
 

Syed Ali bin Uthman al-Hujweri, “Kashful Mahjub”

Comprende que ridha es una doctrina bien establecida validada por el Sagrado Qur'an y el Sunnah (las prácticas) del Santo Profeta (saws)

Dice el Sagrado Qur'an:
"Los verdaderos creyentes (mu'minin) está contentos con Dios" (5:122)


 
 

El Sagrado Libro también dice:
"Ciertamente, Al-lâh está contento con los verdaderos creyentes" (48:18)

El Santo Profeta (saws) ha dicho:
"Aquél que está satisfecho con Dios consigue obtiene el verdadero sabor de la fe (iman)".

Ridha es de dos tipos:
RIDHA, el placer de Al-lâh con Su siervo, y RIDHA del siervo con el decreto de Al-lâh. El placer de Dios con el siervo esta manifiesto en Sus bondades y regalos tanto en lo material como en lo espiritual; y el placer del siervo con Dios está manifiesto en su obediencia a los órdenes de Dios y su sumisión a Su Voluntad. Realmente el placer del hombre es el resultado del placer de Dios, ya que, a menos que Dios sea amable hacia él, él no puede ser obediente a Dios.
El Ridha por parte del hombre se halla realmente es su determinación por aceptar el decreto de Dios independientemente de que éste sea favorable o desventajoso, y si se manifiesta bajo la forma del fuego de la ira de Dios (jalal) o si se halla iluminado por los rayos de Su Belleza (jamal). Ser quemado o iluminado no representa ninguna diferencia para él, porque los dos provienen de Dios Todopoderoso y cualquier cosa que viene del Amado es bienvenida.

Una vez al Imán Hassan bin Ali (ra) le fue pedido que hiciese un comentario acerca de la siguiente declaración de Abu Dharr Ghaffari, quien era uno de los mas famosos Compañeros del Santo Profeta (saws): "Para mí la pobreza es más estimada que la riqueza, y la enfermedad es más estimada que la salud".

El Imán dijo: "Quiera Al-lâh conceder Su misericordia sobre Abu Dharr. Hasta donde a mi me concierne yo diría, aquél quién ha experimentado las bendiciones de Al-lâh, irá mas allá de sus propios asuntos y nunca más hará otra cosa que la Voluntad de Al-lâh".

Esto significa que cuando el siervo de Al-lâh experimenta el beneficio de la decisión de Al-lâh para él y deja de ejercer su propia decisión, él se libera de todas las enfermedades. Pero recuerda, esta actitud no es posible para el buscador en la etapa de la separación (ghaibat). Sólo puede adquirirse en la etapa de la unión (hadhur) con Dios, porque los shaikhs han dicho:
"Ridha remueve el dolor y cura la negligencia".
Destierra el pensamiento de cualquiera otra cosa que no sea Dios de los corazones y corta los grilletes de las dificultades. Por consiguiente, el ridha sólo puede ser ejercido por el hombre que cree firmemente que el autor de todo lo bueno y de todo lo malo es el Uno Omnipotente Glorioso y que Él tiene su mirada puesta sobre Su siervo en todas las circunstancias.

Los hombres en la etapa de RIDHA están divididos en las siguientes cuatro categorías:

1. aquéllos que están satisfechos (radhi) con los regalos espirituales (‘ata). Ésto es el ma'rifat (la gnosis).

2. aquéllos que están satisfechos con los regalos materiales (nu'ma). Ésto es la mundanalidad.

3. aquéllos que están satisfechos con los infortunios (bala’). Ésto es la aflicción.

4. aquéllos que están satisfechos con el istifa (proximidad). Ésto es el amor.

De esta manera, quién respeta los regalos debido al Dador (mu'ti), está contento y cuando él está satisfecho, él se libera de todos los problemas. Quién respeta al Dador debido a los regalos obtiene encadilarse en lo mundano y adopta el ridha sólo como una formalidad. Esto le provoca todas clases de problemas. Y el verdadero ma'rifat es el que lo lleva a la unión (mushahidah) con el Ser Divino. Pero si el ma'rifat no lo lleva al mushahidah, no es ningún ma'rifat (gnosis). Es sólo exterioridad o alienismo que son tortuosos, y los regalos se vuelven entonces un velo entre él y Dios.
Los sheikhs dicen: "’Ata (los regalos) se vuelvem ‘ihita (un velo)"

Él está satisfecho con Dios porque Él le concede el dunya (la riqueza). Por consiguiente, él está arruinado porque ésa no es la verdadera amistad (ya que esta contento cuando el amigo le da y esta enfadado cuando él no le da). Ese tipo de ridha no es ningún ridha. Esto es desilusión (privación).

El amor por la mundanalidad no es el amor real, e incluso el mundo entero no es digno del amor de uno, ni debe su ausencia provocar preocupación. Un regalo sólo es un regalo cuando te lleva hacia el verdadero Dador. Si se establece entre tu y Dios, ya no es más un regalo. Es solo infortunio.

En cuanto a la tercera categoría, es decir aquéllos que están satisfechos con la aflicción (bala), ellos son las personas que encuentran el placer en el dolor y pueden sobrellevarlo alegremente por la fuerza de la mushahidah (la visión de la Belleza Divina), porque el dolor no es dolor cuando es acompañado por el placer de la visión de la Belleza Divina.

En cuanto a aquéllos que están satisfecho con Él a causa de la atracción Divina (istifa), ellos son los verdaderos amantes de Dios y su amor no es afectado por dolor ni por el placer. Su morada es nada más que el reino del Puro Ser (tanzih), y su extensión es nada más que los jardines del amor y de la intimidad.

Ellos están a la vez presentes con, y ausentes de, Dios. Ellos adornan tanto su físico y el mundo espiritual simultáneamente. Ellos poseen sus cuerpos terrestres en las moradas celestiales. Ellos son aquellos que e en la intensidad de la devoción vuelven su espalda a toda cosa que no sea Dios, liberados de las limitaciones de los estados y de las estaciones, escapan de lo inconsecuente y consigue atarse totalmente al Divino Amado en la esperanza de la Gracia y la Belleza Divina.
Dice Al-lâh en el Santo Qur'an en alabanza de estas personas:
"...Ellos no disponen siquiera para si mismos, de lo que puede dañar o aprovechar, y no tienen poder sobre la muerte, ni sobre la vida, ni sobre la Resurrección" (25:3)

Así su ridha está libre de la ganancia o de la pérdida, ya que quién está contento con los decretos de Dios vive en paz y beatitud. Dice al Santo Profeta Muhammad (saws):
"Aquél, quién no está satisfecho con Dios, tiene su alma angustiada y un cuerpo con problemas”.