Si
alguien se aproxima a Allah durante él con alguna
buena acción será como aquel que cumple
con una obligación durante otro mes, y quien
cumple con una obligación durante él será
como aquel que cumple otras setenta obligaciones en
cualquier otro mes. es el mes de la resistencia y la
recompensa de la resistencia es el paraíso. Es
el mes para compartir con los demás y un mes
en el que aumenta la provisión del creyente.
Si alguien da a quien ha estado ayunando algo con lo
que romper su ayuno conseguirá el perdón
de sus acciones equivocadas, y se salvará del
fuego y tendrá una recompensa similar a la del
que ayuna sin que la recompensa de éste disminuya
en lo más mínimo... Allah da esta recompensa
a cualquiera que dé a quien ha estado ayunando
leche mezclada con agua o un dátil o un sorbo
de agua con el que romper su ayuno y a quien da una
comida completa al que ha ayunado, Allah le dará
una bebida y no tendrá sed hasta que entre en
el paraíso.
Es un mes cuyo comienzo es Misericordia, cuya mitad
es Perdón y cuyo fin es liberación del
Fuego.
Si alguien facilita las cosas a su esclavo durante él,
Allah le perdonará y le liberará del Fuego»
(Extracto de un Khutba pronunciado por el Profeta,
la paz y las bendiciones sean con él, el último
día de Shaban.
Relatado por Salman al-Farsi').
Algunos
dichos sobre el ayuno
Abu
Huraira relató que el Mensajero de Allah dijo:
"Ha
llegado Ramadán, un mes bendito, durante el cual
Allah os ha prescrito el ayuno. Durante él las
puertas del Jardín están abiertas, las
puertas del Fuego cerradas y el rebelde satanás
encadenado. Durante él Allah tiene una noche
que es mejor que mil meses. Quien se ve privado de su
bondad sufre una gran pérdida."
"Toda buena acción se recompensará
aumentada de diez a setecientas veces, excepto el ayuno
que se observa por Mí, el cual recompensaré
Yo".
Hadith Qudsi, Sahih al-Bukhari
"Por
Aquel que tiene mi vida en Su mano, el aliento del hombre
que ayuna es más fragante ante Dios y más
placentero que el almizcle perfumado".
Sahih Muslim
"El
Paraíso tiene una entrada que se llama al-Rayyan,
que no atravesará más que quien haya observado
el ayuno".
Sahih al-Bukhari
"Dos
alegrías aguardan al que observa el ayuno, la
alegría de romper el ayuno y la del encuentro
con su Señor".
Sahih al-Bukhari, Sahih Muslim
Extractos
del libro de los misterios del ayuno del Iman Al-Ghazali
"Alabado
sea Allah que ha favorecido con largueza a Sus servidores,
Quien ha frustrado las esperanzas y los planes de Shaetan
haciendo del ayuno un baluarte y un escudo de Sus amigos".
El Profeta, la paz y las bendiciones sean con él,
dijo: "La recompensa del que ayuna será
más generosa de lo que se pueda imaginar o calcular".
Y así ha de ser porque el ayuno pertenece a Allah
y en virtud de esta relación se ha ennoblecido.
El ayuno pertenece a Allah en dos aspectos. Primero
porque es una forma de desistir y renunciar, y su verdadera
naturaleza está oculta a la vista humana, mientras
que todos los demás actos de adoración
son evidentes y están y expuestos a ella. Y en
segundo lugar porque es un medio de vencer al enemigo
de Allah, Shaetan, que opera a través de los
apetitos y los deseos. Tales apetitos y deseos aumentan
comiendo y bebiendo. Por esta razón el Profeta
dijo: "Satanás influye al hijo de Adán
saturando su sangre. Vamos a ponérselo difícil
a través del hambre". Por la misma razón
dijo a A'isha "Sigue llamando a la puerta del Paraíso".
Cuando ella le preguntó cómo debía
llamar, él contestó, "Con hambre".
Una vez establecida la excelencia del ayuno, lo que
sigue es una descripción básica de las
condiciones externas e internas del ayuno.
Condiciones externas del ayuno
La
primera obligación externa es vigilar el comienzo
del mes de Ramadán y anunciarlo al observar la
luna nueva (al-hilal). Si las nubes imposibilitan la
observación de la luna nueva, el mes de Shaban
se prolongará treinta días. Por observación
entendemos la visión efectiva de la luna nueva.
Si alguien oye a un testigo fiable decir que ha visto
la luna nueva y le cree, tiene que ayunar.
La segunda obligación externa es la intención
(niyyah). Cada noche, antes del alba del día
siguiente, uno debe mantener la intención de
ayunar de una forma específica y deliberada.
Si tiene la intención de ayunar el mes de Ramadán
pero no renueva su intención cada noche, su ayuno
no será válido.
La tercera obligación es que, mientras recuerde
que está ayunando, la persona debe impedir que
entre en su sangre, de manera intencional, cualquier
sustancia material como comida, bebida, tabaco o enema.
Lo que entra en el cuerpo sin querer, como polvo, moscas
o agua al enjuagarse la boca no invalida el ayuno.
La cuarta obligación es abstenerse de intercambio
sexual.
La quinta obligación es abstenerse de emitir
semen voluntariamente.
La sexta obligación externa es abstenerse de
vomitar. Sin embargo, si no se puede hacer nada, el
ayuno permanece intacto y es válido.
Condiciones internas del ayuno
Hay
ayuno de tres grados:
El
ayuno de la gente corriente (sawm al-umum)
El ayuno de la minoría selecta (sawm al-khusus)
El ayuno de la elite de los selectos (sawm kusus al-khusus).
El ayuno de la gente corriente implica refrenarse de
satisfacer los apetitos del estómago y los apetitos
del sexo y está descrito en la sección
de las condiciones externas.
El
ayuno de los selectos es mantener los oídos,
los ojos, la lengua, las manos y otros sentidos libres
de malas acciones. Consiste en:
Abstenerse
de mirar nada desaprobado o nada que ocupe a la persona
y le distraiga del recuerdo de Allah.
Mantener la lengua libre de desvaríos, mentiras,
murmuraciones, chismorreos, obscenidades, injurias,
riñas e hipocresía.
Cerrar los oídos a todo lo censurable porque
todo cuanto es ilícito pronunciar también
es ilícito escuchar.
Contener los miembros de malas acciones así como
evitar comida dudosa para romper el ayuno.
No comer en exceso a la ruptura del ayuno.
Quedarse en un estado de incertidumbre entre el temor
y la esperanza, después de romper el ayuno, acerca
de si habrá sido acetdo por Allah.
El ayuno de la elite de los selectos es el ayuno del
corazón de malos pensamientos y preocupaciones
mundanas y un completo desinterés por lo que
no sea Allah y el Ultimo Día, así como
de preocupación sobre este mundo, excepto en
lo que promueve el Din, que pertenece al más
allá.
Cada
acto de adoración posee una forma externa y un
secreto interno, una corteza externa y una médula
interna. Las cortezas son de diferentes grados y cada
grado tiene diferentes capas. Es cosa tuya elegir quedarte
contento con la cáscara o unirte a los prudentes
y sabios.
Practicas
conectadas con el ayuno
Retrasar
el momento del suhur (hasta que el alba esté
cerca).
Apresurarse a romper el ayuno comiendo dátiles
o bebiendo agua antes de hacer la oración.
Dar generosamente durante todo el mes.
Hacer un estudio especial del Qur'an.
Retirarse (itikaf) en la mezquita, especialmente los
últimos diez días de Ramadán (durante
los cuales desciende la Noche de Poder, laylat ul-Qadr).
"El ayuno es una apertura hacia la Realidad, es
la disolución de lo sólido, la dispersión
del cuerpo-nebulosa y la aparición del espíritu-sol.
Tu disminuyes, El se engrandece. Es un proceso en el
que uno se reduce, de manera literal, celular y experimentalmente,
hasta que la persona que ayuna se hace consciente de
la existencia como algo fluido en lugar de algo fijo
y establecido. Cualquiera que sea el modo como el yo
ilusorio se define y cristaliza, el ayuno de Islam inmediatamente
destruye esa forma y la apertura comienza".
La ruptura del ayuno
"El
ser humano no ha llenado recipiente peor que un vientre.
Para el hijo de Adán son suficientes unos bocados
que le permitan mantener la espalda recta, pero si no
puede evitarlo, debe llenar un tercio con comida, un
tercio con bebida y dejar un tercio vacío."
Tirmidhi e Ibn Majah
"Muchos
de los que ayunan no obtienen de su ayuno más
que sed y muchos de los que rezan durante la noche no
obtienen más que falta de sueño de sus
oraciones nocturnas"
Tirmidhi
La
misericordia del ayuno de Ramadán penetra todas
las dimensiones de la existencia del hombre, proporcionando
una cura holística para todos sus padecimientos,
rejuveneciendo el cuerpo así como el espíritu
del hombre. Comer demasiado a la ruptura del ayuno anula
estos dos efectos beneficiosos. Y romper el ayuno con
comida inconveniente en cualquier cantidad debilitará
al ayunante y hará más difíciles
sus esfuerzos espirituales.
Allah
nos exhorta en el Qur'an a comer de los alimentos más
puros y los médicos modernos no han hecho más
que empezar a darse cuenta de la sabiduría básica
de este mandato junto con la sabiduría del ayuno.
El efecto terapéutico del ayuno está bien
documentado por la experiencia clínica actual,
tanto en Europa como en Estados Unidos, y ha llevado
a la aceptación general del principio de que
ayunar es el mejor y más antiguo método
de curación del hombre. Y la clase y la cantidad
de comida con la que uno rompe el ayuno determina en
gran medida si el ayuno es útil o una pérdida
de tiempo.
La
regla principal al romper el ayuno es recordar porqué
estás ayunando y qué esperas obtener de
ello. Hay varios oraciones para la ruptura del ayuno
que nos recuerdan esta realidad; uno de ellos es:
En
el Nombre de Allah,
el Compasivo, el Misericordioso,
Oh Allah, por Ti he ayunado,
en Ti está mi fe
y he roto el ayuno por Tu generosidad.
Perdona mis errores pasados y presentes,
Oh Señor de los Mundos.
Una de las costumbres del Profeta. que Allah le bendiga
y le dé paz, es romper el ayuno tan pronto como
suena el Adhan, antes de hacer la oración, con
un dátil y un poco de agua. Después de
romperlo se puede repetir la siguiente plegaria:
En
el Nombre de Allah, el Compasivo,
el Misericordioso.
La sed se ha calmado,
las venas se han empapado
y se ha ganado el salario,
si Dios quiere.
Consejos adicionales sobre el ayuno
Lo
que sigue es una guía de los tipos de alimento
que favorecen el natural efecto purificador que el ayuno
tiene sobre el cuerpo y que aumentarán la energía,
claridad y conciencia de quien se nutre de ellos:
Usar,
en la medida de lo posible, alimentos puros y orgánicos,
que no estén contaminados por colorantes, conservantes
y aditivos artificiales.
Evitar comer mucha carne con excesiva frecuencia. El
Profeta, la paz sea con él, comía carne
sólo dos veces por semana. Por supuesto ha de
ser halal, pero también se recomienda encontrar
una fuente de animales de campo y tener el mayor control
posible sobre la matanza.
Incluir muchas verduras y frutas frescas en la dieta.
Evitar sobredosis de almidón, en particular grandes
cantidades de arroz blanco usar cereales integrales
cuando sea posible y no en exceso.
Evitar demasiado azúcar y sustancias que contengan
cafeína ya que desequilibrarían el delicado
sistema endocrino del cuerpo.
Prestar atención al orden en que se comen diferentes
alimentos y las combinaciones de alimentos que se hacen.
La medicina del Profeta recomienda limitar el número
de diferentes tipos de alimentos que se comen al mismo
tiempo y las últimas investigaciones han revelado
que la razón para ello es la capacidad del estómago
para producir diferentes enzimas digestivos para las
distintas sustancias. Demasiados alimentos distintos
provocan confusión.
La indicación esencial acerca de la cantidad
de comida que se debe tomar para cenar es que no sobrepase
la cantidad que se toma habitualmente a esa hora. Una
vez más es conveniente revisar cuál es
nuestro propósito durante el Ramadán:
enterrar la cabeza en un saco lleno de comida cada atardecer
y malgastar la noche roncando o tomar una cena ligera
y nutritiva y usar las preciosas noches de Ramadán
para el Recuerdo y la Contemplación.
La
observación de la luna
«Si
te preguntan acerca de los novilunios. Di: "Son
indicaciones que sirven a los hombres para fijar la
época de la peregrinación".»
(Qur'an 2.189)
El mes de Ramadán empieza y termina con la observación
de la nueva luna. Esto concuerda con los ciclos y ritmos
naturales de la vida y el cosmos, que se mueven desde
la novedad hacia la plenitud, decayendo para reiniciar
el ciclo y así sucesivamente.
La
órbita de la luna alrededor de la tierra dura
aproximadamente 29.53 días, que es la duración
media de un mes lunar. A medida que se desplaza alrededor
de la tierra presenciamos lo que llamamos las fases
de la luna, creciendo desde que no se ve hasta la luna
llena, pasando por el creciente, vuelta al menguante
y a la invisibilidad.
El
calendario musulmán es un calendario lunar de
doce meses. Cada mes consta de 29 días, 5 horas,
5 minutos y 35 segundos. El año lunar de doce
meses es 359 días, 11 días más
corto que un año solar. Dado que la duración
media del mes lunar es de 29.53 días ( lo que
supone una diferencia de 8 horas y media al año)
el calendario se divide en ciclos de 30 años.
Durante los primeros 19 años, Dhu'l Hijja tiene
29 días y durante los 11 restantes, tiene 30
días. Esto sitúa al calendario en concordancia
con la luna (con una diferencia de tres segundos solamente).
La
observación de la luna nueva es relativamente
simple, si hay un cielo claro, no cubierto y unas condiciones
climatológicas favorables. La luna nueva sale
por el Este por la mañana temprano. En el momento
en que se puede ver, se pone por el Oeste justo antes
de la caída de la noche. Entre el punto por el
que sale y el punto por el que se pone, se mueve en
un arco.
La
luna nueva será visible para los ojos, si las
condiciones de la atmósfera son favorables, por
un momento justo antes de la puesta del sol y durante
hora y media después, o cuando la última
luz diurna abandona el cielo.
Se
puede ver la luna nueva durante este tiempo mirando
encima del horizonte hacia el Oeste, por donde el sol
se ha puesto.
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