Acerca de los Profetas y los Santos
El Adorno de los Corazones - Sheij Muzaffer Ozak Jerrahi
 
 
Capitulo 8

Este camino es el camino de los profetas y santos. En las noches de entre semana, el amante debe recitar el sagrado Corán, observar las prácticas de los santos, y encontrar de este modo el bálsamo para sus heridas y el remedio para sus penas.
¡Oh buscador de la Verdad! Hay quince santos fundadores de órdenes místicas, los cuales son ampliamente renombrados en Turquía. La mayoría de estas órdenes tienen numerosas ramas, pero su meta es una y la misma, ganar la aprobación de Al-láh, Exaltado sea Él, y del Mensajero Elegido, y llegar a ser seres humanos perfectos (Insán Kamil).

 

 
 

La misericordia desciende dondequiera que se menciona a los justos. (Hadith)
Es del conocimiento general que los lugares en donde se recuerda a los grandes profetas y santos, por la gracia de Al-láh gozarán de la presencia espiritual y la influencia benéfica de ese profeta o santo en particular, y serán inmunes a toda clase de desgracia.
En el libro Maqamat-i-Sadiyya se afirma que las benditas almas de los santos de Al-láh, se hallan cerca de quienes los mencionan. Acuden en ayuda de aquellos que los recuerdan con amor, acuden listos para proveer su influencia benéfica y su asistencia, por el permiso de Al-láh. Al recordar los benditos nombres de los santos de Al-láh, esperamos conectarnos con ellos y recibir su influencia espiritual ya que ellos pertenecen a la séptima estación del yo.

Los quince renombrados amigos de la Verdad son:
Cardinal de los cardinales Abd al-Qadir Gaylani.
Cardinal de los cardinales Sayyid Ajmed Rufai.
Cardinal de los cardinales Sayyid Ajmed Bedewi.
Shah Naqsh-i-band as-Sayyid Mujámmad Bahauddin.
As-Sayyid al-Hajj Sultán Bektash.
Hazreti Sultán Mawlana Yalaluddín Rumi.
Hazreti Sultán Hajji Shaban.
Hazreti Sultán Ibrajim Gulsheni.
Hazreti Sultán Abu'l-Jasán Shadhili.
Hazreti Sultán Sunbul Yusuf Sinan.
Hazreti Sultán Sayyid Sadaddin Jibawi.
Hazreti Sultán Ramadán Makhfi.
Hazreti Sultán Ismail Rumi.
Hazreti Sultán Mujámmad Nureddin Yerraji.
Que Al-láh santifique sus almas secretas.

Características de un Santo
•Ser creyente.
•Pertenecer a la escuela de la gente del sunnah y la comunidad, ya que todos los santos fundadores de órdenes han sido seguidores de esta escuela.
•Saber y practicar los mandamientos de Al-láh, Exaltado sea.
•Conocer y evitar todas las cosas prohibidas por Al-láh, Exaltado sea.
•Huir de las cosas de este mundo que sean obstáculos para el Más Allá, y alejen al siervo de la Verdad.
•Llevar a cabo todos los actos de adoración obligatorios, y por medio de las devociones adicionales, dirigirse a sí mismo hacia el Más Allá.
•Tener siempre la paz en el corazón por la remembranza de Al-láh.
•Ser generoso con la riqueza adquirida por medios lícitos.
•Poseer un refinado carácter moral, modelado sobre la ética del sagrado Corán y el sunnah. Los poderes milagrosos sólo pueden manifestarse en alguien que posea estos atributos. Por lo tanto no hay que buscar tales poderes, pues sólo se le conceden a quien es recto. Oremos por que la más majestuosa Verdad nos brinde sus bendiciones y el favor de los Amigos de Dios, y que ellos disfruten de su influencia benéfica en este mundo y en el Más Allá.
Y si Al-láh no refrenara a un grupo por medio de otro, la tierra estaría llena de maldad. Pero Al-láh rebosa de bondad hacia todos los mundos. (C. 2:251)

La meditación de los Profetas y los Santos
Es legítimo buscar ayuda y mediación, por el permiso de Al-láh, de la santa y benigna influencia de tales seres, ya sea que estén entre nosotros o en el Más Allá. Esto queda claro en un jadiz consignado por el noble imam al-Bukhari, en su discusión de las oraciones por la lluvia:
"Durante el califato de nuestro maestro Omar el Justo, que Al-láh se complazca en él, Medina la Iluminada sufrió de hambruna y sequía. Los respetados tíos paternos de nuestro maestro el bendito Mensajero aún vivían. Se ofreció una oración por la lluvia, y el venerable Califa hizo la siguiente súplica:
'¡Dios mío! Por la mediación del noble Profeta, oramos por la lluvia, y en honor de sus respetados tíos paternos, Te rogamos hagas caer la lluvia. Acepta nuestra súplica y danos agua y lluvia.'
En ese mismo instante comenzó a caer un abundante aguacero. De acuerdo a la versión de Ibn Abbas, nuesto maestro Omar ibn al-Khattab, concluía sus plegarias así:
'¡Oh Señor! Suplicamos a Tu esencia de unicidad la ayuda y la curación. Pedimos la lluvia por la mediación de Abbas ibn al-Muttalib, tío paterno del Mensajero de Al-láh, por Tu compasión hacia su avanzada edad.'"

El siguiente relato de al-Hisn al-Hasin y su comentario, según Osma ibn-Hanif.
"Un ciego se acercó al bendito Mensajero suplicándole que le devolviera la vista. El Mensajero, la paz sea con él, le respondió diciendo que hiciera las abluciones y realizara dos secuencias de oraciones rituales. Luego le dijo, 'Ahora haz tu súplica y ruega al Señor en mi nombre que tu vista sea curada, apela a mi mediación'.
El ciego cumplió con estas indicaciones cuidadosamente, y sus ojos de inmediato se abrieron. Esta es la plegaria que nuestro bendito Maestro, la Gloria del Universo, enseñó al ciego: 'Oh Dios, te suplico y me vuelvo hacia Ti por medio de Tu profeta Mujámmad, a través de ti me dirijo al Señor en esta necesidad, para que sea escuchada. Oh Dios, acepta su intercesión por mí.'"

En un jadiz relatado por el imam al-Tabarani, nuestro bendito Maestro dijo:
"¡Oh mis Compañeros y mi Comunidad! Para encontrar algo que hayan perdido en algún lugar desolado, digan tres veces, ¡Ayúdenme Siervos de Al-láh! E inmediatamente ellos les guiarán hacia sus posesiones, ya que hay siervos de Al-láh que pueden verte aunque tú no los veas."

En otro jadiz relatado por ibn Masud:
"¡Oh mis Compañeros y mi Comunidad! Si un camello se escapa en un lugar desierto, griten: Atrápenlo, oh Siervos de Al-láh. Pues la Verdad Divina tiene siervos en la tierra que escucharán de inmediato ese grito y atraparán al animal."
Según Alí al-Qari, que el Creador tenga misericordia de él, los siervos a los que se llama son los ángeles y las almas de los seres humanos creyentes y de los jinn. Son los hombres invisibles denominados Abdal.

Permítanme señalar dos nobles tradiciones. La primera es relatada por el noble 'Ubada ibn Samit: "Los Abdal de esta comunidad son treinta y tres hombres. Sus corazones son como el corazón de Ibrajhim, el Amigo del Todomisericordioso. Cuando uno de ellos muere, Al-láh pone un hombre en su lugar".
La segunda dice: "Los Abdal en mi Comunidad son treinta y tres hombres. Por ellos la tierra es sostenida y recibe lluvia, y ellos son quienes prestan ayuda."

En la opinión legal que da Ibn Hajar, la validez de las tradiciones que se refieren a Abdal es aceptada, y se afirma que, "En algunas obras encontramos también referencias similares en los qutb".
El término Abdal es usado incorrectamente en la lengua turca y en el habla popular, con el significado de tonto o idiota. Es en realidad el epíteto de los grandes santos de Al-láh, los cuales "dejan un sustituto (badal)" es decir que aparecen en varios lugares simultáneamente.

En los libros clásicos de sufismo se afirma que por medio de la gracia de Al-láh el Todo Glorioso, y por la influencia y las súplicas de muchos nobles seres, algunos siervos de la Verdad favorecidos asumen forma corporal y llevan ayuda, socorro y consuelo a mucha gente necesitada. Los nobles seres que suplican de esta manera no se dan cuenta de cómo su mediación es recibida y manifestada. Esto puede compararse a una persona a quien se ve en un sueño pero no se da cuenta de su aparición.

Aunque hay algunos seres excepcionalmente que son conscientes de su mediación, este conocimiento sólo puede provenir de la verdad divina. Tales manifestaciones concedidas a los nobles seres que siguen la shári'a con expresiones de sus poderes milagrosos. Estados sobrenaturales manifiestos en alguien que no observa la Ley Sagrada no pueden llamarse poderes milagrosos, antes bien provocan una declinación gradual.

En su comentario de las Cuarenta Tradiciones, ibn kamal dice: "Cuando estés confundido, busca ayuda de la gente de las tumbas". La noble tradición prueba que es permisible y legítimo buscar ayuda y la asistencia de las almas de los santos y creyentes justos. En su comentario sobre al-Hisn al Hasin, Alí al-Qari dice:
"Se puede buscar la cercanía de Al-láh a través de la mediación de los gloriosos profetas y los nobles mensajeros, los veraces, los santos, los eruditos, los justos y los mártires, que Al-láh se complazca en todos ellos."

Queda firmemente establecido en las nobles tradiciones y en los estudios de los acertados autores citados que la puerta de la mediación se abre de acuerdo con la Ley Sagrada. Usar de la mediación para trabajar sobre el reino de la causa, en el conocimiento de que todo viene de Al-láh, está lejos de ser dañino. La mediación nos da acceso a influencias santas y es una puerta a través de la cual nos llegan las bondadosas bendiciones y beneficios de Al-láh el Altísimo.

Lo que prohíbe la Ley Sagrada es elevar una forma de medición a un objeto de culto. La gente del camino de la verdadera fe es completamente inocente en esto, ya que la mera noción les resulta inconcebible. Es idolatría adorar algo que no sea Al-láh, Exaltado sea. Por lo tanto, cuando los no creyentes apelan a alguien como mediación, es simplemente acceder a la abundancia divina, no adorar al mediador.

Exhortamos a los amantes agradecidos a que nos mencionen en sus oraciones y nos recuerden recitando tres veces el sura Iklas, y una vez el Fátija. Oramos de corazón por que quienes ofrecen plegarias por nosotros, gocen de honor y prosperidad en los dos mundos.

En el nombre de Al-láh,
Todomisericordioso y Compasivo.
Alabado sea Al-láh, Señor de los Mundos,
bendiciones y paz sea para nuestro Mensajero,
el Mensajero de aquellos que se han ido antes
y de los que han de llegar,
el Profeta de los hombres y los yinn, Mujammed,
y para su familia y compañeros.