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La
misericordia desciende dondequiera que se menciona a
los justos. (Hadith)
Es del conocimiento general que los lugares en donde
se recuerda a los grandes profetas y santos, por la
gracia de Al-láh gozarán de la presencia
espiritual y la influencia benéfica de ese profeta
o santo en particular, y serán inmunes a toda
clase de desgracia.
En el libro Maqamat-i-Sadiyya se afirma que las benditas
almas de los santos de Al-láh, se hallan cerca
de quienes los mencionan. Acuden en ayuda de aquellos
que los recuerdan con amor, acuden listos para proveer
su influencia benéfica y su asistencia, por el
permiso de Al-láh. Al recordar los benditos nombres
de los santos de Al-láh, esperamos conectarnos
con ellos y recibir su influencia espiritual ya que
ellos pertenecen a la séptima estación
del yo.
Los quince renombrados amigos de la Verdad son:
Cardinal de los cardinales Abd al-Qadir Gaylani.
Cardinal de los cardinales Sayyid Ajmed Rufai.
Cardinal de los cardinales Sayyid Ajmed Bedewi.
Shah Naqsh-i-band as-Sayyid Mujámmad Bahauddin.
As-Sayyid al-Hajj Sultán Bektash.
Hazreti Sultán Mawlana Yalaluddín Rumi.
Hazreti Sultán Hajji Shaban.
Hazreti Sultán Ibrajim Gulsheni.
Hazreti Sultán Abu'l-Jasán Shadhili.
Hazreti Sultán Sunbul Yusuf Sinan.
Hazreti Sultán Sayyid Sadaddin Jibawi.
Hazreti Sultán Ramadán Makhfi.
Hazreti Sultán Ismail Rumi.
Hazreti Sultán Mujámmad Nureddin Yerraji.
Que Al-láh santifique sus almas secretas.
Características de un Santo
•Ser creyente.
•Pertenecer a la escuela de la gente del sunnah
y la comunidad, ya que todos los santos fundadores de
órdenes han sido seguidores de esta escuela.
•Saber y practicar los mandamientos de Al-láh,
Exaltado sea.
•Conocer y evitar todas las cosas prohibidas por
Al-láh, Exaltado sea.
•Huir de las cosas de este mundo que sean obstáculos
para el Más Allá, y alejen al siervo de
la Verdad.
•Llevar a cabo todos los actos de adoración
obligatorios, y por medio de las devociones adicionales,
dirigirse a sí mismo hacia el Más Allá.
•Tener siempre la paz en el corazón por
la remembranza de Al-láh.
•Ser generoso con la riqueza adquirida por medios
lícitos.
•Poseer un refinado carácter moral, modelado
sobre la ética del sagrado Corán y el
sunnah. Los poderes milagrosos sólo pueden manifestarse
en alguien que posea estos atributos. Por lo tanto no
hay que buscar tales poderes, pues sólo se le
conceden a quien es recto. Oremos por que la más
majestuosa Verdad nos brinde sus bendiciones y el favor
de los Amigos de Dios, y que ellos disfruten de su influencia
benéfica en este mundo y en el Más Allá.
Y si Al-láh no refrenara a un grupo por medio
de otro, la tierra estaría llena de maldad. Pero
Al-láh rebosa de bondad hacia todos los mundos.
(C. 2:251)
La meditación de los Profetas y los Santos
Es legítimo buscar ayuda y mediación,
por el permiso de Al-láh, de la santa y benigna
influencia de tales seres, ya sea que estén entre
nosotros o en el Más Allá. Esto queda
claro en un jadiz consignado por el noble imam al-Bukhari,
en su discusión de las oraciones por la lluvia:
"Durante el califato de nuestro maestro Omar el
Justo, que Al-láh se complazca en él,
Medina la Iluminada sufrió de hambruna y sequía.
Los respetados tíos paternos de nuestro maestro
el bendito Mensajero aún vivían. Se ofreció
una oración por la lluvia, y el venerable Califa
hizo la siguiente súplica:
'¡Dios mío! Por la mediación del
noble Profeta, oramos por la lluvia, y en honor de sus
respetados tíos paternos, Te rogamos hagas caer
la lluvia. Acepta nuestra súplica y danos agua
y lluvia.'
En ese mismo instante comenzó a caer un abundante
aguacero. De acuerdo a la versión de Ibn Abbas,
nuesto maestro Omar ibn al-Khattab, concluía
sus plegarias así:
'¡Oh Señor! Suplicamos a Tu esencia de
unicidad la ayuda y la curación. Pedimos la lluvia
por la mediación de Abbas ibn al-Muttalib, tío
paterno del Mensajero de Al-láh, por Tu compasión
hacia su avanzada edad.'"
El siguiente relato de al-Hisn al-Hasin y su comentario,
según Osma ibn-Hanif.
"Un ciego se acercó al bendito Mensajero
suplicándole que le devolviera la vista. El Mensajero,
la paz sea con él, le respondió diciendo
que hiciera las abluciones y realizara dos secuencias
de oraciones rituales. Luego le dijo, 'Ahora haz tu
súplica y ruega al Señor en mi nombre
que tu vista sea curada, apela a mi mediación'.
El ciego cumplió con estas indicaciones cuidadosamente,
y sus ojos de inmediato se abrieron. Esta es la plegaria
que nuestro bendito Maestro, la Gloria del Universo,
enseñó al ciego: 'Oh Dios, te suplico
y me vuelvo hacia Ti por medio de Tu profeta Mujámmad,
a través de ti me dirijo al Señor en esta
necesidad, para que sea escuchada. Oh Dios, acepta su
intercesión por mí.'"
En un jadiz relatado por el imam al-Tabarani, nuestro
bendito Maestro dijo:
"¡Oh mis Compañeros y mi Comunidad!
Para encontrar algo que hayan perdido en algún
lugar desolado, digan tres veces, ¡Ayúdenme
Siervos de Al-láh! E inmediatamente ellos les
guiarán hacia sus posesiones, ya que hay siervos
de Al-láh que pueden verte aunque tú no
los veas."
En otro jadiz relatado por ibn Masud:
"¡Oh mis Compañeros y mi Comunidad!
Si un camello se escapa en un lugar desierto, griten:
Atrápenlo, oh Siervos de Al-láh. Pues
la Verdad Divina tiene siervos en la tierra que escucharán
de inmediato ese grito y atraparán al animal."
Según Alí al-Qari, que el Creador tenga
misericordia de él, los siervos a los que se
llama son los ángeles y las almas de los seres
humanos creyentes y de los jinn. Son los hombres invisibles
denominados Abdal.
Permítanme señalar dos nobles tradiciones.
La primera es relatada por el noble 'Ubada ibn Samit:
"Los Abdal de esta comunidad son treinta y tres
hombres. Sus corazones son como el corazón de
Ibrajhim, el Amigo del Todomisericordioso. Cuando uno
de ellos muere, Al-láh pone un hombre en su lugar".
La segunda dice: "Los Abdal en mi Comunidad son
treinta y tres hombres. Por ellos la tierra es sostenida
y recibe lluvia, y ellos son quienes prestan ayuda."
En la opinión legal que da Ibn Hajar, la validez
de las tradiciones que se refieren a Abdal es aceptada,
y se afirma que, "En algunas obras encontramos
también referencias similares en los qutb".
El término Abdal es usado incorrectamente en
la lengua turca y en el habla popular, con el significado
de tonto o idiota. Es en realidad el epíteto
de los grandes santos de Al-láh, los cuales "dejan
un sustituto (badal)" es decir que aparecen en
varios lugares simultáneamente.
En los libros clásicos de sufismo se afirma que
por medio de la gracia de Al-láh el Todo Glorioso,
y por la influencia y las súplicas de muchos
nobles seres, algunos siervos de la Verdad favorecidos
asumen forma corporal y llevan ayuda, socorro y consuelo
a mucha gente necesitada. Los nobles seres que suplican
de esta manera no se dan cuenta de cómo su mediación
es recibida y manifestada. Esto puede compararse a una
persona a quien se ve en un sueño pero no se
da cuenta de su aparición.
Aunque hay algunos seres excepcionalmente que son conscientes
de su mediación, este conocimiento sólo
puede provenir de la verdad divina. Tales manifestaciones
concedidas a los nobles seres que siguen la shári'a
con expresiones de sus poderes milagrosos. Estados sobrenaturales
manifiestos en alguien que no observa la Ley Sagrada
no pueden llamarse poderes milagrosos, antes bien provocan
una declinación gradual.
En su comentario de las Cuarenta Tradiciones, ibn kamal
dice: "Cuando estés confundido, busca ayuda
de la gente de las tumbas". La noble tradición
prueba que es permisible y legítimo buscar ayuda
y la asistencia de las almas de los santos y creyentes
justos. En su comentario sobre al-Hisn al Hasin, Alí
al-Qari dice:
"Se puede buscar la cercanía de Al-láh
a través de la mediación de los gloriosos
profetas y los nobles mensajeros, los veraces, los santos,
los eruditos, los justos y los mártires, que
Al-láh se complazca en todos ellos."
Queda firmemente establecido en las nobles tradiciones
y en los estudios de los acertados autores citados que
la puerta de la mediación se abre de acuerdo
con la Ley Sagrada. Usar de la mediación para
trabajar sobre el reino de la causa, en el conocimiento
de que todo viene de Al-láh, está lejos
de ser dañino. La mediación nos da acceso
a influencias santas y es una puerta a través
de la cual nos llegan las bondadosas bendiciones y beneficios
de Al-láh el Altísimo.
Lo que prohíbe la Ley Sagrada es elevar una forma
de medición a un objeto de culto. La gente del
camino de la verdadera fe es completamente inocente
en esto, ya que la mera noción les resulta inconcebible.
Es idolatría adorar algo que no sea Al-láh,
Exaltado sea. Por lo tanto, cuando los no creyentes
apelan a alguien como mediación, es simplemente
acceder a la abundancia divina, no adorar al mediador.
Exhortamos a los amantes agradecidos a que nos mencionen
en sus oraciones y nos recuerden recitando tres veces
el sura Iklas, y una vez el Fátija. Oramos de
corazón por que quienes ofrecen plegarias por
nosotros, gocen de honor y prosperidad en los dos mundos.
En el nombre de Al-láh,
Todomisericordioso y Compasivo.
Alabado sea Al-láh, Señor de los Mundos,
bendiciones y paz sea para nuestro Mensajero,
el Mensajero de aquellos que se han ido antes
y de los que han de llegar,
el Profeta de los hombres y los yinn, Mujammed,
y para su familia y compañeros.
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