| |
"Este
es mi juramento de amor.
Por amor,
renuncié a fortuna y posición".
Dijo,"Has
defendido tu caso
Pero no tienes testigos".
Respondí, "Mis lágrimas son mis testigos;
la palidez de mis rostro es la prueba".'
Dijo, "Tu testigo no tiene credibilidad;
tus ojos están demasiado húmedos para
ver".
Respondí, "Por el esplendor de tu justicia
mis ojos están limpios y libres de culpa".
Preguntó,
"¿Qué buscas?"
Respondí, "Tenerte como mi constante amigo".
Preguntó, "¿Qué quieres de
mí?"
respondí, "Tu abundante gracia".
Preguntó,
"¿Quién fue tu acompañante
en el viaje?"
Respondí, "El pensar en ti Oh, Rey".
Preguntó, "¿Qué te ha llamado
aquí?"
Respondí, "La fragancia de tu vino".
Preguntó,
"¿Qué te da la mayor satisfacción?"
Respondí, "La compañía del
Emperador".
Preguntó, "¿Qué encuentras
aquí?"
Respondí, "Cien milagros".
Preguntó, "¿Por qué está
el palacio desierto?"
Respondí, "Todos temen al ladrón".
Preguntó, "¿Quién es el ladrón?"
Respondí, "El que me impide estar contigo".
Preguntó,
"¿Dónde se puede estar a salvo?"
Respondí, "En el servicio y la renuncia".
Preguntó, "¿A qué hay que
renunciar?"
Respondí, "A la esperanza de la salvación".
Preguntó,
"¿Dónde hay calamidad?"
Respondí, "En la presencia de tu amor".
Preguntó, "¿Cómo te beneficias
de esta vida?"
Respondí, "Manteniéndome verdadero
conmigo mismo".
Ahora
hay que guardar silencio.
Si te contara sobre Su verdadera esencia
¡saldrías volando de ti mismo para siempre,
y no habría puerta ni techo que te pudiese frenar |
|