La Percepción de la Realidad
 
 

Si bien parece que los objetos sensibles son las cosas que más clara y precisamente conocemos, no podemos confiar exclusivamente en tales objetos en los asuntos científicos y filosóficos.

Dejando de lado toda actitud fanática, podemos valorar la naturaleza de los objetos sensibles y el grado en que ellos pueden ayudar al hombre a descubrir la verdad. Por otro lado también pueden engañarnos, porque la percepción sensorial sólo percibe ciertas cualidades del aspecto externo de los objetos sensibles. Los sentidos no pueden percibir la totalidad de esas cualidades, o la esencia y sustancia de los objetos sensibles, dejando de lado los objetos no sensibles.

 
 

El ojo, que es el medio más seguro para la percepción de la realidad, es en muchos casos incapaz de mostrarnos esa realidad. Puede observar luces sólo cuando su longitud de onda está entre 4 y 8 micrones y, por lo tanto, no puede ver luces cuya longitud de onda es superior al ultravioleta o menor que el rojo. Además, los errores cometidos por la percepción sensorial componen una importante sección en los libros de psicología; se sabe que el ojo comete muchos errores.

Los colores que reconocemos en el mundo externo no son, de hecho, colores, sino vibraciones en diferentes longitudes de onda. Nuestra visión experimenta esas distintas longitudes de onda de acuerdo a su particular mecanismo de coloración. En otras palabras, lo que percibimos por medio de nuestros sentidos esta limitado por la estructura y capacidad de dichos sentidos. Por ejemplo la estructura de la visión en algunos animales, como son las vacas y los gatos, les hacen ver una realidad externa monocromática. Según el punto de vista del análisis científico, la naturaleza del mecanismo de la visión humana que permite ver colores no esta totalmente aclarada y las teorías propuestas son todas hipotéticas. La cuestión de la capacidad humana para ver los colores es oscura y compleja.

Para ver como puede ser engañado el sentido del tacto, podemos llenar tres tazas con agua, la primera con agua muy caliente, la segunda con agua muy fría y la tercera con agua tibia. Luego pongamos una mano en el agua caliente y otra en el agua fría y dejémoslas un tiempo. Luego pongamos ambas en el agua tibia y con gran sorpresa experimentaremos sensaciones contradictorias. Una mano nos dirá que el agua tibia está fría y la otra que está caliente. Por supuesto que el agua tibia es la misma y su temperatura es conocida. Pero la razón y la lógica nos dicen que no es posible que el agua este al mismo tiempo fría y caliente, dos atributos contrarios. Lo que sucede es que esta fallando el sentido del tacto, como resultado de la situación previa que sufrieron. Lo que sienten es distinto a la verdad y la razón y la mente nos señalan su error.

Por tanto ¿Cómo podemos confiar en el sentido de la percepción sin la guía del intelecto y el criterio mental? ¿Existe algún modo de protegernos de los errores de la pecepción sensorial aparte del juicio racional?

Fue preguntado el Príncipe de los Creyentes (a.s.):

¿Acaso has visto a tu Señor?

Nunca adoraría a un Señor al que no puedo ver - Respondió Emir al Muminín.

¿Lo has visto con los ojos? Explícanos cómo es.

¡Ay de ti! ¿Acaso se Le puede ver con los ojos? Nadie Le ha visto nunca con el ojo físico, sino que lo ve el ojo del corazón a la luz de la fe - Respondió ‘Ali. (Mizan Al-Hikma)

Es por lo tanto al juicio de la razón al que se le confía la tarea de corregir los errores de la percepción sensible y la fuente de tal juicio esta mas allá del reino de los sentidos. Por tanto, como la percepción sensorial no puede dar una visión realista, su valor es solamente practico. Quienes confían exclusivamente en la percepción sensorial para sus investigaciones, nunca serán capaces de resolver los problemas de la existencia y los enigmas de la creación.

Gracias a nuestra valoración sobre las limitaciones de la percepción sensorial llegamos a la conclusión de que el reino de lo empírico y sensible es incapaz de dar al hombre ciertos conocimientos y de guiarlo hacia la verdad. Lo mismo es valido para temas que van mas allá de la percepción sensorial. Los partidarios de la metafísica, están convencidos de que, del mismo modo que la experimentación y la prueba son los métodos de investigación y conocimiento de las ciencias empíricas, el intelecto es el modo para descubrir la verdad en los temas metafísicos.