| Novedades | ||
| El
metodo del Sufismo Lo completo del método El Ser Humano Completo no puede ser vislumbrado desde la perspectiva del ser humano promedio; ni es adecuadamente teorizado o descrito por la ciencia, o la sociología, filosofía, o psicología; es entregado por el Creador del ser humano. Es una propuesta proveniente del Corazón de la Naturaleza a través de su acción reveladora. Cuando la Naturaleza produce su fruto final, éste es el Humano Completo, quien habla con la voz de la inteligencia de la propia Naturaleza, describiendo los atributos de la Consumación. Lo que podemos saber acerca del aspecto humano proviene de aquellos que se han perfeccionado y tienen un oído capaz de escuchar la voz del Poder Creativo. No puede existir un método completo
sin la posibilidad preexistente del Ser Humano Completo. El ser humano
implica su propia capacidad de perfeccionamiento, tal como una planta
implica la existencia del La Metodología de la Consumación Un sheikh es como un conductor de orquesta. El conductor es responsable de armonizar a los diferentes miembros y sus instrumentos. También es responsable de mantener el repertorio clásico e introducir nuevos elementos al repertorio de la orquesta. Es, entonces, tanto el guardián de la tradición como el continuo creador de la misma. El sheikh incluso es más que un conductor, pues la vía Sufi utiliza cada aspecto de la existencia humana para lograr su propósito. Dentro de la vía Sufi, algunos de los principios y métodos usados para la orquestación de la transformación humana son: El recuerdo de Dios en toda circunstancia Adoración En su sentido más específico la adoración es una acción humana cabal, que incluye lo ritual y ceremonial sin estar limitado a ello, destinada a armonizarnos con el Ser Divino. En su sentido general, es el propósito de nuestra vida en la tierra. Sometimiento El resultado efectivo de este sometimiento
es la trascendencia personal y la capacidad de sacrificio. El sometimiento
es de lo condicionado hacia lo Incondicionado, del ser compulsivo hacia
el Ser esencial, de La Etica La ética, percibida por un corazón que ama, contribuye a un sentido de armonía y confianza mediante relaciones adecuadas y discernimiento de los límites apropiados. Hermandad La hermandad es la caballería Sufi que reconoce lo central del amor, la interdependencia y el sacrificio heroico. El arte de la conversación
espiritual Razonamiento; reflexión
consciente Lectura de textos sagrados Trabajo con el Corazón, el Inconsciente,
lo Invisible Ayuno Movimiento y Trabajo Corporal Adicionalmente, desde el giro sublime de los Mevlevis hasta el hadras de otras órdenes que involucran vigorosas formas de adoración corporal, los Sufis han acostumbrado incluir el ejercicio del cuerpo en sus ceremonias. La oración ritual ha provisto una sobriedad fundamentada y digna, y las reuniones de zhikr (ejercicio de recordación) han permitido un grado de auto trascendencia a través del éxtasis de la expansión. El Ser Humano Completo Este mundo se ve como el espejo de las
cualidades divinas, el emplazamiento para su manifestación. Reconocer
estas cualidades en el corazón es al mismo tiempo reconocerlas
en la vida. No hay separación en el campo de la Unicidad, que en
lenguaje Sufi es llamada Tawhid. No hay, por tanto, antagonismo entre
Lo que el Sufismo Esencial no es El Sufismo Esencial no es una especialización
aparte de la vida que requiera de la renuncia a los intereses El Sufismo no pone su atención primordial en lograr una concentración interior centrada únicamente en lo Divino, a través de la cual todo el mundo de la creación desaparece. No está preocupado de desarrollar una micro atención concentrada en las minucias de la consciencia para derrumbar el ego. Tampoco está preocupada especialmente de los estados alterados de consciencia, o de los viajes del alma, ni éxtasis shamánicos. Aun cuando un ser humano maduro puede tener la facilidad de entrar a voluntad en otros reinos de consciencia y estados del ser, su sometimiento y confianza en la Compasión Absoluta reducen significativamente la necesidad y preocupación por tales exploraciones. Tampoco se caracteriza el Sufismo por el asombro y la embriaguez o intoxicación, aun cuando uno pueda pasar por dichos estados antes de alcanzar la sobriedad que abarca y trasciende toda intoxicación. El Sufismo no es una forma de lograr que lo ordinario parezca milagroso, sino de integrar lo verdaderamente milagroso a la vida humana corriente. Iluminación y Madurez El error consiste en asumir que por tener dichas personas ciertos atributos de iluminación son seres humanos perfectos. En Sufismo, el fenómeno de iluminación inmadura es bien conocido. Esta iluminación es un tipo de transformación biológica en la cual los velos entre la mente consciente y la mente inconsciente son removidos, pero no necesariamente luego de haber adquirido todo un rango de cualidades, experiencia y virtud que podría ser descrita como madurez. En Sufismo, el asunto no es iluminar a todos lo más rápido posible, sino ir paso a paso desarrollando los atributos de la madurez sin los cuales la iluminación sería una maldición. Se debe pasar por cierta educación previa antes de que uno tenga el privilegio de recibir el tipo de ayuda que podría incrementar las probabilidades de la iluminación biológica. El Sufismo es la reconciliación de todos los opuestos: lo externo y lo interno, lo material y lo espiritual, lo finito y lo infinito, el aquí y el más allá, la libertad y la servidumbre, lo humano y lo divino. La iluminación del Sufi no le impide a él o ella funcionar de manera práctica y humilde en la vida, no le da derecho a un trato especial, no le excluye de las inevitables penas y alegrías de la vida. La unión del Sufi con Dios no cancela la servidumbre. Mucha gente ha estado comprometida en la búsqueda de una espiritualidad adecuada a los tiempos en que vivimos. Esto implica, antes que nada, que deberían poder ofrecer alguna orientación a la psiquis una vez abiertas las puertas de la percepción mediante la revelación orgánica espiritual, que tantas personas han experimentado en décadas recientes. Más aún, una espiritualidad adecuada a los tiempos debería ofrecer un método para vivir en armonía con la propia naturaleza humana, en una sociedad de hombre y mujer, y dentro de un equilibrio ecológico de este planeta. Lo que yo encontré a través del Sufismo excedió con creces mis esperanzas. A modo de ejemplo, un poeta me dijo: «Ni todas mis lecturas, estudios y obra creativa me podrían haber preparado para la poesía de Rumi.» Y la poesía de Rumi es sólo la ola sobre la superficie del océano de la espiritualidad Sufi. Tal vez esto es consistente con la idea acerca de la generosidad Divina que debería exceder, en la realidad, el don que habíamos previsto en nuestra imaginación. La Fuente no sólo es infinitamente generosa sino que además, es infinitamente creativa y sus dones superan la imaginación humana.
|
||