Luego viene la primera y principal obligación de cada criatura
de obedecerlo a El y amarlo como El se merece.
Como seres
inteligentes, estamos sujetos a reconocer que Él, Allah, posee
la fuerza y poder para traernos a este mundo, y para sacarnos de él,
sin ningún consentimiento de nuestra parte de la manera descripta
en este Noble Verso del Corán:
¡Hombres!
Si estáis en duda sobre la vuelta a la vida…
Ciertamente os creamos a partir de tierra, de una gota de esperma, de
un coágulo, de carne bien formada o aún sin formar, para
hacéroslo claro. Y en las matrices vamos conformando lo que queremos
hasta que se cumple un plazo determinado y luego hacemos que salgáis
siendo niños y que después alcancéis la madurez;
y de vosotros hay unos que son llevados y otros a los que dejamos llegar
hasta la edad más decrépita de la vida para que después
de haber sabido no sepan nada. Y ves la tierra yerma, pero cuando hacemos
caer agua sobre ella se agita, se hincha y da toda clase de espléndidas
especies. (22:5)
La forma
en la cual los seres humanos son creados es una gran maravilla de sabiduría,
majestuosidad y poder, y el negar esto puede resultar ser un signo de
trágica ignorancia.
El hombre no fue creado ni en vano no por casualidad:
¿Cree
acaso el hombre que se le dejará olvidado? (75:36)
Bajo cuidadosa
reflexión, está claro que la creación de los seres
humanos no es diferente, para Allah el Todo Glorioso, de la creación
de todos este vasto universo. Las propiedades materiales y espirituales
del hombre son inherentes a la entera creación.
En verdad, el hombre es el “macrocosmos” o un gran mundo,
mientras que el universo es el “microcosmos” o el mas bajo
mundo.
Los Maestros de la Verdad y de la Realidad nos enseñan que el hombre,
aunque exteriormente es pequeño es en su interior grande,mientras
que el universo, creado exteriormente grande es interiormente inferior
al hombre.
Todo lo que existe, tanto en este bajo mundo y lo que este contiene, o
el del Más Allá que es el Paraíso, Infierno, Puente
y Balance, todo aquello que puede ser visto y conocido ha sido creado
y traído en ser para el objeto del hombre.
Así
el hombre, ha sido creado por causa de la Verdad Divina.
El negar a Dios es en consecuencia el negar la propia existencia.
Cuando una
obra de arte existe, el autor de dicho trabajo también existe.
Incluso si no podemos ver al artista en persona lo podemos ver en dicho
trabajo.
Cuando somos testigos de su expresión artística creemos
que el mismo existe.
El contemplar la pintura es conocer a quien la pintó; el contemplar
una escultura es conocer a al escultor.
Si llegamos a reconocer el esplendor de nuestro propio ser con toda su
extensión y poder, deberíamos inclinarnos ante Aquél
que nos dotó con esa fortaleza y poder.
No podemos
dudar de Su Existencia y Unicidad :Vuestro Dios es un Dios
Único, no hay dios sino El, el Misericordioso, el Compasivo (2:163)
"El Jardín de los Derviches"
Muzzafer Ozak (ra) |