El Martirio de Hz. Hussein (as)
 
 
Este es un lapso de tristeza, de congoja, de pesar, no un día de alegría. Los diez primeros días del mes de Muharram son de luto para los musulmanes que conocen. Pero también son de meditación sobre el signo de Al-Husain y sobre lo que Allah quiere decirnos con ese signo. Meditemos en el martirio y en el significado de la vida.

Cuando hablamos de “martirio” pensamos en la muerte, pero Allah nada dice de la muerte cuando lo menciona en el Sagrado Corán, afirma por el contrario: Y no digáis de quienes son muertos por la Causa de Allah, “están muertos”, por el contrario están vivos, pero vosotros no lo percibís (2:154).

 
 

Y también dice: Pero no supongáis de suyo que los que hubieron caído por la Causa de Allah [en Ohodo en Badr] están muertos, sino que por el contrario están vivos y en lo de su Señor son proveídos, jubilosos de lo que Allah les otorga de Su Gracia. Y albrician a los que [de entre los creyentes] aún no los acompañan restando todavía [en el mundo]: «Que no tendrán temor [por el martirio] ni nunca se apenarán [en el más allá]» (3:169-170).

El grado de martirio parecería el grado de la máxima aflicción, pero el que muere en el martirio da un testimonio de vida, de lo que él quiere para la vida. Cuando nosotros pronunciamos el Nombre divino Hayy, El Siempre Viviente, damos también un testimonio de la superioridad de la vida sobre la muerte, y estamos atrayendo hacia nosotros ese Atributo de Allah, el de Viviente.

Meditemos sobre el significado de la vida, qué bien grande representa, qué regalo extraordinario de Allah, meditemos cómo normalmente somos inconscientes de ese bien, porque al vivir ejercemos como una rutina, nos acostumbramos, lo que nos hace olvidar el origen y el significado de esa bendición.

Cuando pensamos en la vida no la confrontamos normalmente con la muerte, y por eso se nos escapa su significado. Comparémosla mejor en un extremo opuesto con la nada, y en el otro extremo con la vida plena, el estado que debemos adquirir en el más allá, y entonces aparecerá más claro su significado para nosotros.

Todos los que existimos vivimos por igual, pero los grados que vamos a obtener como remuneración en el más allá por el resultado de nuestra vida no serán iguales para todos, serán por el contrario muy distintos.

El que obtenga la vida del más allá como premio estará en los grados espirituales más elevados, el que obtenga la vida como castigo no estará ni en la vida, ni en la muerte.

Dice el Sagrado Corán sobre éste último: La muerte vendrá a él desde todas partes, sin que pueda morir, y por detrás [de ello] tendrá un castigo gravísimo (14:17). Su vida no será plena, no se parecerá a la vida verdadera, sino más bien a la muerte, pero no podrá morir. Pensemos en lo que significa la vida y cómo debemos trascender más allá de la muerte a una vida de bien, de bienestar, de plenitud.

Roguemos a Allah Ta’ala por el Imam Al-Husain, con él sea la Bendición y la Paz, y por aquellos que murieron como mártires cuando sucedió la masacre de Karbalá. Siervos de Allah, que las bendiciones de Al-Husain nos acompañen en nuestra vida.