| Novedades | ||
|
La exaltada Tariqa es el alma de la Sharia, la cual corresponde al cuerpo físico. La Sharia, divinamente decretada, y promulgada por el noble Mensajero, prescribe nuestros deberes religiosos y obligaciones. Bajo la Sharia la persona está obligada a realizar
la oración ritual. La Sharia representa las palabras comunicadas por el Mensajero de Allah (swas). La Sharia determina lo que debe hacerse; qué es un buen acto. Es escuchar y obedecer. El Tariqa representa las acciones del Mensajero de Allah, que es, su religiosidad y su conducta y comportamiento mundano. Se le enseña a la persona cómo ofrecer sus rezos a Allah con verdadera sinceridad, de tal forma que él también comienza a experimentar el gozo de la adoración. El Tariqa inspira nuestras acciones (cómo se realizan) con pura intención y sincera devoción, a través del Camino de la Verdad. Enseña cómo los actos de adoración y las buenas obras deben ser realizadas por causa de Allah y Su Aprobación, dándole al adorador una prueba de Divino Placer. Si la Sharia tiene que hacer escuchando y obedeciendo, el Tariqa es acerca de ver y conocer, comprender. Pero el primer paso es escuchar y obedecer, es decir seguir la Sharia; esto implica renunciar a querer ver y comprender. Se sigue el Corán, y las palabras del Profeta (swas); se cumple con lo prescripto. La tariqa implica un paso más, y ya define las acciones del Profeta (swas), la Sunnah, expresada en los Hadices; su comportamiento. Siguiendo sus acciones, su ejemplo, es que nos puede regalar la verdadera devoción en los actos, y quizás nos permitan ver y comprender. Más allá de la Tariqa, se encuentra Haqiqa, el bendito estado del Profeta (swas), y aún más allá Ma’rifa, que representa el sublime Misterio del Mensajero de Allah (swas). En una historia que habla acerca del encuentro de Khidr con el Profeta Musa (as), en donde el Profeta Musa le cuestiona su proceder al Khidr, él le responde “…No lo hice por decisión propia”. Hay maestros que transmiten conocimiento desde lo que
saben, sobre lo que han oído, que se denomina Ilm el Yakiyn. El
conocimiento es en base a su opinión, a su criterio. Otros, enseñan
inspirados en la Divina Sabiduría (Marifah), se encuentran en estado
de verdad (haqiqa); esta enseñanza es Hakk el Yakiyn, en donde
su completo ser ha sido transformado. En este estado de Haqiqa se abandona la comprensión,
y se guían por un Conocimiento Superior. Tal es el estado del Khidr,
quien tiene conexión directa con ese Conocimiento, y es el que
intentaba enseñar a Musa en sus acciones. Finalmente, lo expresó
en palabras a Hz. Musa (as), ya que él quería comprender: El alma (Ruh) es quien conoce al ser (Sirr), el Secreto. El Sirr es el impulso que recibe el corazón. Aquel que conoce este impulso, el Sirr, conoce a su Señor, Su intención en ese momento; aquel que es una persona conciente, de lo que le sucede y de las señales de Allah, se mueve en resonancia con su corazón. Está en Haqiqa. Entonces, resumiendo: Sharia – lo que se debe hacer. El Sirr, el impulso del corazón, que impacta en
el corazón y genera acción. Para seguir este impulso, hay
que deshabilitar la comprensión y los mecanismos y estructuras
desde la que uno se maneja. Entonces, esa acción genera resultados. En el bote en el cual el Khidr destruyó, siguiendo el Conocimiento Divino, un pájaro apareció en el hombro del Khidr y cantó en su oído; Khidr le preguntó a Musa: “Sabes, O Musa, lo que me dijo el pájaro? Que mi conocimiento y tu conocimiento unidos, se comparan al conocimiento de Allah El Mas Elevado, como una gota de agua en mi pico comparado con éste océano que nos rodea.” Allah Sabe más. |
||