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Fe y el Camino Sufi El
Sufismo no es diferente del misticismo de todas las religiones. El misticismo
viene de Adán (que la paz se Allah sea con él) y ha adoptado
diferentes formas a lo largo de los siglos: por ejemplo, el La Verdad no
cambia: la gente cambia. La gente pretende poseer la Verdad y guardársela
para sí, manteniéndola fuera del alcance de los otros. Pero
no se puede poseer la Verdad. Ser un derviche es servir y ayudar a otros, no solamente sentarse y rezar. Ser un verdadero derviche es levantar a aquellos que han caído, enjuagar las lágrimas de los que sufren y confortar a los huérfanos y a los que están solos. Gente diferente tiene capacidades diferentes. Unos pueden ayudar con sus manos, otros con su lengua, otros con sus oraciones y otros con sus riquezas. Puedes llegar allí por ti mismo, pero éste es el camino más difícil. Nuestras metas personales conducen todas al mismo fin: sólo hay una Verdad. Pero, ¿por qué negar los miles de años de experiencia atesorados por la religión? Estos ofrecen un caudal de verdadera sabiduría destilada por tantos años de búsqueda, prueba y error. Tener sólo media religión es una gravísima equivocación que te mantendrá alejado de la verdadera fe. Visitar a alguien que es solamente medio médico es terriblemente peligroso. Un medio gobernante es un tirano. Muchos se debaten en el laberinto de la religión y las diferencias religiosas. Son como perros peleándose por un hueso, buscando sus propios intereses egoístas. La solución es recordar que hay sólo un Creador, que nos sostiene a todos. Cuanto más recordemos al Uno, menos lucharemos. Un sheikh sufí es como un médico, y un estudiante cuyo corazón está enfermo. El estudiante acude al sheikh para curarse. Un verdadero sheikh prescribirá una dieta y una medicación determinadas para curar las enfermedades de cada persona. Si los estudiantes siguen las prescripciones de su sheikh se curarán. Si no, pueden destruirse a sí mismos. Los pacientes que emplean de forma errónea las recetas de su médico están llamando a su propia ruina. En un nivel más elevado, la relación entre un sheikh y sus estudiantes es como la de un racimo de uvas y la rama de la que ésta pende. El sheikh conecta las uvas al árbol, a la savia y a la fuente de la savia. Es extremadamente importante entender bien esta conexión. Es como la que hay entre una bombilla y la corriente eléctrica. La energía es la misma. Algunos sheikh tienen 20 voltios y otros 100, pero todos transmiten la misma electricidad. Los ojos son las ventanas del alma. Mirando a los estudiantes elmaestro los conecta. Puede haber una gran fuerza en la mirada de un sheikh. La primera etapa es tener fe. El primer paso en esta etapa es tener fe en el propio sheikh, la cual se expresa en el sometimiento a su persona. A través de esa sumisión, tu arrogancia se transformará en humildad; tu ira y tu agresividad se transmutarán en buen carácter y suavidad. El primer paso es muy grande. No todo el que
lleva un turbante y viste túnicas llamativas es un sheikh. Pero
una vez que, por voluntad de Allah, has encontrado a uno verdadero, el
primer paso es la sumisión. Hay cuatro caminos hacia la fe. El primero es el camino del conocimiento. Alguien viene a ti y te habla de algo que nunca has visto. Por ejemplo, mucha gente me había hablado de este país, pero yo nunca lo había contemplado. Finalmente, tomé un avión y pude verlo con mis propios ojos desde el aire. Entonces mi fe se hizo más fuerte. Ahora que estoy
aquí mi fe es aún más fuerte. El último nivel
sería llegar a ser parte de este país. Es bueno tener dudas, pero uno no debería permanecer en la duda. La duda debería llevarte a la Verdad. No te quedes en las preguntas. La mente también te puede engañar. El conocimiento y la ciencia pueden engañarte. Existe un estado, que es parte del destino de algunas personas, en el que los ojos que ven dejan de ver, los oídos que oyen dejan de oír, y la mente que imagina y considera deja de imaginar y considerar. El pueblo del profeta Abraham estaba formado por adoradores de ídolos. Pero él
buscaba a Dios. Un día, contemplando la estrella más brillante
del firmamento, dijo: "Tú eres mi Señor". Entonces
salió la luna y volvió a decir: "Tú eres mi
Señor". Entonces salió el sol, y la luna y las estrellas
desaparecieron. Abraham dijo: "Tú eres más grande;
Tú eres mi Señor". Pero con la llegada de la noche
el sol tambiéndesapareció y Abraham dijo: "Mi Señor
es Aquel que hace aparecer y desaparecer las cosas generando todas las
transformaciones. Mi Señor es Aquel que está detrás
de todo cambio". Por medio de este proceso, paso a paso, se ve cómo
el profeta Abraham pasó de la adoración de los ídolos
a la verdadera adoración de Dios, salvando así a su gente
de la falsedad. Ciertamente se puede llegar a la Unidad a través
de la multiplicidad. Los nafs –el yo inferior- se hallan siempre
en batalla con el alma.Esta batalla continuará durante toda la
vida. La cuestión es ¿quién
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