Tu
situación será comparable a la de la persona
que tiene frente a ella un plato que contiene un pedacito
de comida, y a quien luego se le dice: “Ve a una
casa diferente. Todo lo que hay allí es para
ti”. Las concesiones son para aquellos que han
progresado poco, mientras que los requerimientos estrictos
son para aquellos que están plenamente desarrollados
[kamil], y el Reino es para aquellos que han trascendido
esta existencia mundana [fanum].
Anteriormente,
siempre habité aquí en la tierra en reclusión
privada, pero ahora la situación es exactamente
la opuesta. En general, soy una persona a quien no le
incomoda que se hable de ella, porque no hago caso de
la opinión de nadie.
Se
requiere un comportamiento apropiado en dos instancias:
en el renunciamiento a este mundo y en su aceptación.
No debes entrar en reclusión ignorando la compañía.
No hagas una práctica de ello antes de estar
debidamente preparado. “Completa tus estudios,
después retírate “. ¿Con
qué frecuencia asistes a estas sesiones sin poner
en práctica una sola palabra de lo que oyes?
¿Cuántos de vosotros habéis visto
a un solo santo [wali], le habéis pedido un buen
consejo, recibido ese consejo de él y lo habéis
puesto en práctica, tomándolo como una
provisión para vuestro viaje?
En
cuanto a ti, examinas los anales , investigas las tradiciones
, asistes a las sesiones de remembranza divina , y no
obstante no haces progreso alguno. Si sólo pudieras
mantener la estabilidad en el punto que ya has alcanzado,
pero no, cada vez que te adelantas das marcha atrás.
Si
para una persona no hay ninguna diferencia entre un
día y el siguiente, debe ser un tonto. ¡Recobra
tu sentido común! ¡Que Allah tenga misericordia
contigo! Este mundo sólo puede ofrecer satisfacción
momentánea, entonces no te apoyes ni confíes
en él.
Hay
algunas personas a quienes el respeto reverente y el
temor han vuelto débiles, cuyos miembros se han
inmovilizado y cuyos corazones han sido abrumados por
la estupefacción ante la creación, de
modo que han llegado a estar en un estado de parálisis
e inactividad. Cuando les llega el tiempo de recibir
la cuota entera de lo que tienen asignado, Allah envía
a alguien para que los alimente poco a poco.
Nadie,
del pasado o del presente puede sostener algo en contra
de este siervo (queriendo decir él mismo). Preserva
la parte más importante de tu religión
[din], de otro modo tendrás que cortar tu conexión
conmigo y mi sendero. No seas un tonto ignorante, sentado
en tu hogar y complaciéndote en tus fantasías.
Aquí tenemos medicinas que hemos bebido y encontrado
beneficiosas. Aquí tenemos algo probado y experimentado,
y te podemos mostrar el camino a ello.
¡Ten
cuidado con el día en que ni la riqueza ni tus
hijos te servirán de nada! ¿Qué
es la riqueza? La riqueza es algo que has acumulado
de aquello que ha caído y te corresponde a ti
y lo que has podido adquirir, y lo has adquirido por
cualquier medio. Alegas que mañana [en la Resurrección]
te será de provecho, junto con todos los hijos
que tienes, igual a lo que solían alegar los
Árabes de los viejos tiempos.
Pero
Allah (Todopoderoso y Glorioso es Él) ha dicho:
El
día en que ni la riqueza ni los hijos ayudarán
[a ningún hombre] excepto a aquel que venga con
un corazón ileso. (26: 88, 89)
Una
persona semejante no habrá prestado mucha atención
con su corazón a sus bienes mundanos y a sus
hijos. En vez de dejar que su corazón se apoye
en ellos, habrá reconocido que se le encomendó
a él cuidar de ellos. Los habrá cuidado
para acatar los deseos de su Señor. Así
su corazón estaría a salvo de los peligros
que acarrea tener hijos y riqueza.
Considera
el caso de un hombre a quien se informa que el rey desea
casarlo con una esclava, y que tiene la intención
de hacerlo morir en sus manos. El hombre se dice a sí
mismo: “Si trato de escapar, el rey me atrapará
con sus soldados. Si me niego a obedecerlo, él
tiene el poder para destruirme, pero si acato sus deseos,
me destruirá de todos modos, por medio de su
esclava”. De hecho el rey le ordena casarse con
una de sus esclavas, y le ordena a ella que lo envenene
o que le corte la garganta cuando está dormido.
¡Oh, cuánto pierden aquellos que no han
estado hoy conmigo! ¡Oh, cuánto están
perdiendo! Pero lo mejor que puede hacer es comportarse
cortésmente y mostrarse dispuesto a acatar la
orden real, mientras mantiene su corazón en alerta.
“Oír es obedecer”, dice, y ahí
va para aceptar el matrimonio y el regalo [hadiyya].
La noche de bodas [zifaf] ha llegado. Se viste con la
armadura de la cautela. Unta los ojos de su corazón
con el ungüento de la vigilia, para asegurarse
de que notará cada movimiento, pausa y acción
que ella haga. Ella resulta ser su alegría y
deleite, y todos los asistentes y sirvientes piensan
que debe encontrarse en una situación envidiable.
Cuando asoma el nuevo día, ¡ella no lo
ha envenenado con su veneno!
.
. . excepto aquel que viene a Allah con un corazón
ileso [bi-qalbin salim]. (26:89)
Este
mundo es la esposa en cuya compañía no
se ha quedado dormido, y con quien jamás en su
vida ha estado solo en privado. Ha alcanzado el más
allá y ella ni lo ha despojado de su debida devoción
[taqwa] ni alterado su religión. ¡Eso es
mantenerse sano y salvo! Así es para el que conoce
realmente a Allah, el que se abstiene de este mundo
y anhela el más allá. El mensajero del
conocimiento entra en la serenidad pura de su ser más
recóndito con esta información: “Allah
desea asignarte un grupo de gente de este mundo, para
que pueda haber vida para los corazones de los campeones
de la verdad [siddiqun]. Este es un tipo de tarea que
requiere esfuerzo y preocupación y atención.
Sé cuidadoso en cómo lo desempeñas.
Tu corazón y tu ser más recóndito
deben estar sanos y enteros, por lo que el ser más
recóndito debe ser plenamente consciente de esto”.
A los dos juntos, al ser más recóndito
y al corazón, se los lleva escoltados a la puerta
del Rey. Preguntan: “Qué Te propones hacer
con nosotros? ¿Tienes la intención de
excluirnos de Tu presencia, de desterrarnos de Tu puerta,
de hacernos la vida dolorosa? No nos iremos sin las
adecuadas garantías y alianzas [‘uhud]”.
No se irán hasta que Él les diga:
No
temáis, porque estoy con vosotros dos. Yo oigo
y Yo veo. (20:46)
Luego
regresarán juntos a este mundo, acompañados
por escoltas y guardias.
.
. . excepto aquel que viene a Allah con un corazón
ileso. (26:89)
[Un
corazón semejante está sano y libre] de
influencias perjudiciales, de simulación e hipocresía
y del deseo de impresionar a meras criaturas.
¡Oh
buscador alejado del hogar, O vagabundo perdido en los
desiertos sin huellas del destino [qadar]! Necesitas
poner en orden tu habitación privada. No dejes
en ella ni dirham [moneda de plata] ni dinar [moneda
de oro], y en cuanto a joyas tienes suficiente con la
llave que tienes en el bolsillo. Necesitas vaciar tu
corazón de este mundo, de apetitos carnales y
placeres y preocupaciones triviales de todo tipo. Debes
dejar que contenga solamente remembranza [dhikr] y contemplación
[fikr], la rememoración de la muerte y la rememoración
de lo que yace más allá de la muerte.
Debes practicar en ella la alquimia [kimiya’]
de limitar la expectativa. Debes decir: “Yo ya
estoy muerto”, porque las acciones se tornan puras
a través de la limitación de la expectativa
.
Por
otro lado, si exageras tu expectativa, estarás
buscando impresionar a esta persona de aquí,
y te estarás comportando hipócritamente
con la persona de allá. Alguien que ha dominado
la limitación de la expectativa está separado
de todo, desconectado de todo. Usa las vestiduras de
la abstinencia, luego las vestiduras de la aniquilación
[fana’], luego las vestiduras de la experiencia
real [ma’rifa].
El
Mensajero de Allah (swas) ha dicho:
Garantizadme
seis cosas y yo os garantizaré el Jardín
[del Paraíso]: Cuando uno de vosotros hable,
no debe decir mentiras; cuando se confía en él,
no debe engañar; cuando hace una promesa, no
debe romperla; debéis restringir vuestras manos
[de las malas acciones]; no debéis buscar problemas;
y debéis mantener a salvo vuestros genitales.
Cuando
tu ser más recóndito [sirr] se ha tornado
puro y unificado, oirás el llamado de tu Señor
directamente, sin ningún intermediario. Cuando
tu temor y tu esperanza se hayan unido, la palabra de
tu Señor [Rabb] y Dueño se dirigirá
a ti.
Oh
mi querido hijo, arrójate debajo de los cascos
del caballo de Su destino [qadar]; una de dos, te pisoteará
o te saltará por encima. “Si alguien sufre
la destrucción debido a Allah, su compensación
es responsabilidad de Allah”.
Si te salta por encima, atrápalo y aférrate
a él, exponiéndote a ti mismo a las flechas
de Su destino. Cuando te conviertas en un blanco para
las flechas de Su destino, su impacto sólo te
causará un rasguño, no una herida fatal.
O
tú que estás desprovisto de todo esto,
debes mejorar, progresar y ponerte a trabajar. Afróntalo
todo. Renuncia a tu mal hábito de sentarte en
tu casa mientras yo estoy sentado dando una charla.
Aquí están las cualidades de la santidad
[wilayat]. Aquí están los grados.
Oh
tú a quien aflige el agobio de tener que proveer
para los que dependen de ti, deja que tus ganancias
estén dedicadas a los que dependen de ti y tu
corazón al gracioso favor de tu Señor.
Un grupo de gente adquiere sus bienes legales [halal]
a través de lo que gana. Son personas cuyos bienes
legales son los que obtienen en respuesta a su súplica
[du’a]. Hay gente cuyos bienes legales son los
que reciben de otros sin tener que pedir, y luego hay
gente cuyos bienes legales son los que consiguen pidiendo.
Este es el estado de las cosas durante el entrenamiento
[riyada], y no puede continuar indefinidamente.
El
primer caso, es decir ganar, concuerda con la Sunna.
El segundo, es decir pedir El Mensajero de Allah (swas)
ha dicho:
[en las oraciones de súplica], tiene una validez
débil. El tercero, [aceptar lo que llega sin
pedir], es el método estrictamente correcto [‘azima].
En
cuanto a pedir, está permitido como una concesión
especial [rukhsa]. Puede suceder que alguien sale a
pedir cuando no está en la necesidad, en cuyo
caso representa una prueba y una tribulación
para la persona a la que se le pide que de. La petición
que hace el siervo [del Señor] es como la petición
que llega en la noche.
El
Profeta (swas) ha dicho:
No
rechaces la petición que llega en la noche, porque
alguien que no es ni un jinn ni un ser humano puede
llegar a ti, para ver cómo estás manejando
las bendiciones que Allah (Todopoderoso y Glorioso es
Él) te ha conferido.
Haz
una práctica frecuente de la asistencia a las
sesiones de los eruditos y de la visita a las tumbas
de los rectos [salihun], quizás entonces tu corazón
cobre vida.
Una
vez que ellos [la gente del Señor] se han hecho
diestros en llevar a cabo las órdenes y en observar
las prohibiciones [de la ley sagrada], los decretos
del destino [aqdar] vienen en su ayuda. ‘Abdullah
ibn az-Zubair solía comer una sola comida por
semana. Tu estado espiritual [hal] no será correcto
hasta que no seas como una olla rajada en la que ningún
líquido puede permanecer. Considera el ejemplo
del barco perteneciente a algunas gentes pobres, que
fue abordado por al-Khidr, que lo dañó
y después pasó a otra situación.
Hay un estado del ser en el que aparece la integración
[jam’] y hay otro que destaca ) la diferenciación
[tafriqa], así como hay un estado que pone de
relieve la escasez [qilla] y otro que pone de relieve
la multiplicidad [kathra].
Si
alguien sale de mi presencia en dirección al
Fuego [del Infierno], ¡que Allah no tenga misericordia
con él!
¡O
Allah, perdón! ¡O Allah, protección!
¡O Allah, inmutabilidad ! ¡O Allah, contento!
Cuando
alcanzas al Señor de la Verdad (Todopoderoso
y Glorioso es Él), Él estará satisfecho
contigo en tanto realices los fara’id [deberes
religiosos obligatorios, que se distinguen de aquellos
que son meramente loables o super-erogatorios].
Ahora
el cocinero del Rey es un hombre viejo. Ya no puede
pensar, ver, oír y dar instrucciones [como lo
hizo en su juventud]. Ahora necesita que hagan por él
lo que él podía hacer por sí mismo
en su condición activa.
Deja
que Allah sea tu testigo, O buscador, si en tus declaraciones
estás diciendo la verdad. ¿Acaso has usado
alguna vez tu fuerza para beneficio de tu vecino en
vez del tuyo propio? ¿Cuándo le has ofrecido
tu camisa, tu turbante y tu alfombra para rezar [musalla]
antes de usarlos tú mismo? ¿Cuándo
has puesto tu riqueza a su disposición antes
que nada?
La
gente [del Señor] ha disuelto su yo inferior
[nufus], sus impulsos naturales [tiba’], sus pasiones
[ahwiya] y sus sabores [sharab], al punto en donde han
muerto en el sentido espiritual [ma’nan], en donde
se han tornado extintos [fanu] en el sentido espiritual.
La mano del poder [divino] [qudra] ha tomado el control
de ellos. El encargado de la funeraria [ghasil] del
destino los hace rodar a la derecha y a la izquierda,
mientras su perro estira sus patas en el umbral. (18:18)
Los
remanentes del yo inferior están estirados debajo
del umbral del destino.
La
medicación prescrita para los miembros y los
órganos del cuerpo físico es refrenarse
de los pecados [ma’athim]; es decir, de perpetrar
ofensas y delitos atroces. Tu mano debe refrenarse de
robar y golpear, mientras que el pie debe refrenarse
de caminar dentro de la desobediencia pecaminosa, y
de caminar hacia el gobernador mundano (sultan] o en
verdad hacia cualquiera de los hijos de Adán.
A ese ojo tuyo se le debe restringir la mirada a las
mujeres bellas.
El
yo inferior [nafs] se ha tornado calmo y sosegado en
presencia de la ley [hukm]. El corazón se ha
ido volando a la compañía del Amado [mahbub].
Si
el amigo [wali] de Allah (Exaltado es Él) se
comporta correctamente, adquirirá los atributos
[sifat] del Profeta [nubuwwa].
La
ley fluctúa entre la naturaleza y el conocimiento,
a veces rechazando a la naturaleza y a veces rechazando
el conocimiento.
Cualquier
cosa que el Mensajero os dé, tomadlo. (59:7)
La
ley le dice al corazón: “¿Qué
satisfará tus necesidades? Estoy en posición
de alerta, como un sirviente a tu disposición,
un guardián para cuidarte, mientras tú
estás en compañía del Rey”.
La
noche es su trono real. El retiro privado es su cámara
nupcial. El día excita su interés en ciertos
medios materiales [asbab].
Las
aflicciones deberían mantenerse en secreto:
O
mi querido hijo, no narres tu visión a tus hermanos.
(12:5)
Debes
ser fuerte al lidiar con ellas. Protegeos unos a otros
y sosteneos unos a otros hasta que el libro [del destino]
alcance su conclusión establecida.
Pregúntales
a Munkar y a Nakir acerca de mí cuando vayan
a visitarte a tu tumba, porque te dirán todo
lo que necesitas saber sobre mí. Tu nombre actual
es Mudhnib [pecador]. Mañana [en la Resurrección]
tu nombre será Muhasab [llamado a rendir cuentas]
y Munaqash [sujeto a interrogación]. En la tumba
debes sufrir la exposición de todas tus faltas.
No sabes si serás incluido entre la gente del
Fuego [del Infierno] o entre la gente del Jardín
[del Paraíso]. Tu destino último es incierto,
no sobreestimes entonces la pureza de tu estado espiritual
[hal]. No sabes cuál será tu nombre mañana.
O
mi querido hijo, si todavía estás vivo
por la mañana, no des por sentada la noche, y
si estás aquí cuando llega la noche, no
des por sentada la mañana. El ayer ha pasado
y se ha ido con todo lo que contenía, para ser
un testigo a tu favor y en tu contra [cuando llegue
la Resurrección]. En cuanto a mañana,
no sabes si sobrevivirás hasta entonces o no.
Eres simplemente el hijo de tu hoy. ¡Qué
estúpidamente descuidado eres! El síntoma
de tu imprudencia es tu adicción a la compañía
tonta.
O
tonto estúpido, ¿por qué te asocias
con aquellos en quienes no se discierne la marca de
la Verdad [Haqq]? ¿Por qué buscas la compañía
de alguien cuya base es inestable, cuyo exterior es
todo yo inferior, y cuyo interior es todo obstinación
e insolencia hacia el Señor de la Verdad (Todopoderoso
y Glorioso es Él)? Este [asunto nuestro] no es
algo que sucede codeándose con alguien, ni untándose
los ojos con cosméticos pero no con vigilia insomne.
La
creación entera no tiene la menor importancia.
Todo esfuerzo no esencial [takalluf] no tiene la menor
importancia. O tonto estúpido, Das vueltas mendigando
de puerta en puerta, para poder acumular una masa de
cosas mundanas. ¿Cómo puedes tener alguna
esperanza de verdadero éxito [falah] ¿Por
qué no pararse ante la puerta del Rey como el
chambelán [hajib], informándole al Rey
de los nuevos arribos, escuchando sus historias y haciéndolos
sentir menos solitarios? ¿Por qué no tratar
a tus congéneres como tus dependientes en vez
de depender de ellos? ¿Por qué no trabajar
en tu oficio o profesión en tu propia casa, de
modo que cuando lleguen a tu puerta descubran que tienes
algo útil para ofrecerles? Tu hogar es tu retiro
privado, tu hogar es tu corazón, tu hogar es
tu alma secreta [sirr], tu hogar es tu ser interior.
Para
merecer la compañía de tu Señor,
debes llevar a cabo Sus órdenes, observar Sus
prohibiciones y satisfacer Sus deseos aceptando lo que
sea haya sido decretado [maqdur] por Él.
La
bendiciones concedidas a tus congéneres son proporcionales
a tu oración de súplica [du’a] y
a tu aspiración espiritual [himma], en la proporción
de mil a uno. Cuando honras a los nobles virtuosos en
tu retiro privado, estás obedeciendo a tu Dueño
y no estás cometiendo ofensas contra Él.
Si honras a la gente [del Señor] y no te desacreditas
a ti mismo ante su vista , mereces que se te llame noble
[karim]. Luego, una vez que has llegado a ser noble,
mil individuos serán honrados por tu bien. La
desventura será desviada de tu familia, tu vecino
y la gente de tu pueblo.
Siempre
estás mendigando. Siempre estás yendo
a las puertas de la gente. ¿Cuánto tiempo
pasará antes de que otros puedan pedirte a ti?
¿Cuánto tiempo antes de que otros puedan
esperar una comida de tu parte? ¿Cuánto
tiempo antes de que puedan ir a tu puerta? ¿Cuándo
habrás terminado con tu negocio? ¿Cuándo
se armará una carpa alrededor tuyo? ¿Cuándo
celebrarás tu boda en la presencia íntima
del Rey? ¿Cuándo demostrarás tu
excelencia, lo que vales y tu idoneidad para la proximidad
del Rey? ¿Cuándo se darán a conocer
tus títulos [alqab] y se revelerá tu magnificencia?
¿Cuándo serás el más noble
de los nobles de los descendientes de Muhammad (swas),
de modo que te pueda ser conferida su gracia [baraka]
bendita?
[Como
ha dicho el Profeta (swas):]
Los
doctos eruditos [‘ulam’] son los herederos
de los Profetas [anbiya’].
[Son
sus herederos ] en discurso y en acción, en estado
espiritual [hal] y en enseñanza [maqal], no en
nombre y título. La condición de Profeta
es un nombre, mientras que la condición de Mensajero
[risala] es un título [laqab]. Oh ignorante,
aunque la condición de Profeta y la condición
de Mensajero te han pasado de largo, no es demasiado
tarde aún para que experimentes la Santidad [wilaya]
y alcances los estadios de Ghawth [ghawthiyya] y Badal
[badaliyya].
[En
las palabras de Allah (Todopoderoso y Glorioso es Él):]
¿Os
contenta la vida de este mundo, en vez del más
allá? (9:38)
La
vida de este mundo [hayat ad-dunya] es tu yo inferior
[nafs], tus pasiones [hawa] y tus inclinaciones naturales
[tab’]. Esto es lo que se quiere dar a entender
por apetitos no carnales de este mundo de breve duración,
porque son porciones asignadas a ti por el destino.
Este mundo es lo que obtienes con tus propios poderes
mentales y físicos [bi-himmatika wa-jawarihika].
Lo que el Rey te impone no cuenta como perteneciente
a este mundo. Las necesidades vitales no cuentan como
pertenecientes a este mundo, porque no puedes prescindir
de una casa que te proporcione refugio, ropas para cubrirte
y protegerte, pan para satisfacer tu hambre y una esposa
para hacerte sentir cómodo. Vivir la vida de
este mundo significa dedicar la propia atención
a las criaturas y darle la espalda al Señor de
la Verdad.
La
pasión [hawa] está en desacuerdo con la
contemplación racional [fikr]. La pasión
está en desacuerdo con el servicio venerable
[‘ibada]. Los medios materiales están en
desacuerdo con el Originador [Musabbib]. Los exterior
está en desacuerdo con lo interior. Una vez que
has dominado lo exterior, se te ordenará dominar
lo interior. Una vez que has dominado la ley por medio
de ponerla en práctica, serás Su siervo,
serás Su seguidor, serás Su compañero
[Sabih]. Estarás constitucionalmente extinto
para tus inclinaciones naturales. El conocimiento sostendrá
tus riendas, para mantenerte firmemente controlado.
Serás como un esposo entre dos esposas. Serás
como el chambelán entre el rey y su primer ministro.
Serás el amado de este mundo y del más
allá, de las criaturas y del Señor de
la Verdad (Todopoderoso y Glorioso es Él) y de
los ángeles [mala’ika], una alegría
para todos los corazones.
Nosotros
experimentamos un estado del ser que está más
allá de tu conciencia actual.
David
le dijo a su hijo Salomón (que la paz sea con
ellos, y con todos los Profetas, los Mensajeros [mursalun],
los ángeles llevados a la cercanía [del
Señor], los santos y los rectos): “O mi
querido hijo, qué vil es el error pecaminoso
después de la humilde sumisión, y cuánto
peor que eso es un hombre que solía ser un adorador,
pero que luego abandona el servicio venerable de su
Señor”.
¿Os
contenta la vida de este mundo, en vez del más
allá? (9:38)
La
vida de este mundo es tu existencia personal [wujud],
mientras que el más allá es tu no-existencia
[fana’].
Nuestras
aspiraciones [himan] tiene una manera de pasar por un
cambio, y nuestro ser más recóndito [asrar]
también tiene su manera de experimentar una transformación.
La gente común tiene una manera de atravesar
cambios, y los pocos especiales también tienen
su manera de experimentar una transformación.
Este
mundo es lo que puedes ver, mientras que el más
allá es eso que se te revela [yuftahu]. Se presenta
algo que no puedes comprender, de modo que te sientes
perplejo, pero después todo se te hace claro.
Cuando se te presenta algo como una cuestión
de sentido común, es que pertenece a este mundo,
pero si te llega algo en términos que son extraños
para el intelecto que es el intelecto de los intelectos
[‘aql al-‘uqul], entonces es del más
allá. Tu ser más recóndito es ultramundano
, mientras que tu exterior es de este mundo. Los intereses
de este mundo son los que están con todo lo que
está aparte del Señor de la Verdad (Todopoderoso
y Glorioso es Él), mientras que el más
allá es apego al Señor [Mawla] , e indiferencia
al chismorreo sobre títulos, a la alabanza y
la aprobación, así como a la censura y
a la persecución del interés propio. “Tu
interés es aquello que es importante para ti
[hammuka ma hamaca]”.
Si eres sincero acerca de tu propósito, el Señor
de la Verdad (Todopoderoso y Glorioso es Él)
te tomará de la mano. Él hará que
camines en compañía de Su destino, y los
pasos que des serán más largos que los
pasos de Adán (ra), debido a la sinceridad [sidq]
de tu propósito [irada], la excelencia de tu
comportamiento, y el modo en que haces oídos
sordos a lo que tu vecino pueda decir.
Que
te sobrevenga la perdición, O ignorante, ignorante
del Señor de la Verdad, del hecho de que Su gracioso
favor te rodea, de la presencia de Sus siervos que han
oído y obedecido!
El
siervo [del Señor] ve sus propias cuotas asignadas
en la Tablilla Preservada [al-lawh al-ahfuz], luego
sigue adelante para ver las cuotas asignadas a su esposa
e hijos. Eventualmente, cuando está perdido en
la perplejidad, oye una voz que lo llama desde su ser
interior:
El
es sólo un siervo a quien hemos favorecido. (43:59)
Y
ciertamente ante Nuestra vista están entre los
elegidos, los excelentes. (38:47)
?????????
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