Malfuzat Extracto 3
Sobre la Expansión y la Constricción
 
 
Pregunta: ¿Cuándo da lugar la expansión [bast] a la constricción [qabd], y la diversión a la seriedad?

En tanto Él no sea severo contigo, te lo puedes tomar con calma . Después tu licencia para disfrutar concesiones se convertirá en una estricta atención al deber , y después tu estricto desempeño se convertirá en un placer, hasta que eventualmente tu ser entero se habrá tornado estrictamente dedicado al deber. Él hará que entres en la morada del gracioso favor y la amistad íntima Todo lo que te quedará entonces será la acción pura y simple, sin posibilidad alguna de concesión o rigor.

 
 

Tu situación será comparable a la de la persona que tiene frente a ella un plato que contiene un pedacito de comida, y a quien luego se le dice: “Ve a una casa diferente. Todo lo que hay allí es para ti”. Las concesiones son para aquellos que han progresado poco, mientras que los requerimientos estrictos son para aquellos que están plenamente desarrollados [kamil], y el Reino es para aquellos que han trascendido esta existencia mundana [fanum].

Anteriormente, siempre habité aquí en la tierra en reclusión privada, pero ahora la situación es exactamente la opuesta. En general, soy una persona a quien no le incomoda que se hable de ella, porque no hago caso de la opinión de nadie.

Se requiere un comportamiento apropiado en dos instancias: en el renunciamiento a este mundo y en su aceptación. No debes entrar en reclusión ignorando la compañía. No hagas una práctica de ello antes de estar debidamente preparado. “Completa tus estudios, después retírate “. ¿Con qué frecuencia asistes a estas sesiones sin poner en práctica una sola palabra de lo que oyes? ¿Cuántos de vosotros habéis visto a un solo santo [wali], le habéis pedido un buen consejo, recibido ese consejo de él y lo habéis puesto en práctica, tomándolo como una provisión para vuestro viaje?

En cuanto a ti, examinas los anales , investigas las tradiciones , asistes a las sesiones de remembranza divina , y no obstante no haces progreso alguno. Si sólo pudieras mantener la estabilidad en el punto que ya has alcanzado, pero no, cada vez que te adelantas das marcha atrás.

Si para una persona no hay ninguna diferencia entre un día y el siguiente, debe ser un tonto. ¡Recobra tu sentido común! ¡Que Allah tenga misericordia contigo! Este mundo sólo puede ofrecer satisfacción momentánea, entonces no te apoyes ni confíes en él.

Hay algunas personas a quienes el respeto reverente y el temor han vuelto débiles, cuyos miembros se han inmovilizado y cuyos corazones han sido abrumados por la estupefacción ante la creación, de modo que han llegado a estar en un estado de parálisis e inactividad. Cuando les llega el tiempo de recibir la cuota entera de lo que tienen asignado, Allah envía a alguien para que los alimente poco a poco.

Nadie, del pasado o del presente puede sostener algo en contra de este siervo (queriendo decir él mismo). Preserva la parte más importante de tu religión [din], de otro modo tendrás que cortar tu conexión conmigo y mi sendero. No seas un tonto ignorante, sentado en tu hogar y complaciéndote en tus fantasías. Aquí tenemos medicinas que hemos bebido y encontrado beneficiosas. Aquí tenemos algo probado y experimentado, y te podemos mostrar el camino a ello.

¡Ten cuidado con el día en que ni la riqueza ni tus hijos te servirán de nada! ¿Qué es la riqueza? La riqueza es algo que has acumulado de aquello que ha caído y te corresponde a ti y lo que has podido adquirir, y lo has adquirido por cualquier medio. Alegas que mañana [en la Resurrección] te será de provecho, junto con todos los hijos que tienes, igual a lo que solían alegar los Árabes de los viejos tiempos.

Pero Allah (Todopoderoso y Glorioso es Él) ha dicho:

El día en que ni la riqueza ni los hijos ayudarán [a ningún hombre] excepto a aquel que venga con un corazón ileso. (26: 88, 89)

Una persona semejante no habrá prestado mucha atención con su corazón a sus bienes mundanos y a sus hijos. En vez de dejar que su corazón se apoye en ellos, habrá reconocido que se le encomendó a él cuidar de ellos. Los habrá cuidado para acatar los deseos de su Señor. Así su corazón estaría a salvo de los peligros que acarrea tener hijos y riqueza.

Considera el caso de un hombre a quien se informa que el rey desea casarlo con una esclava, y que tiene la intención de hacerlo morir en sus manos. El hombre se dice a sí mismo: “Si trato de escapar, el rey me atrapará con sus soldados. Si me niego a obedecerlo, él tiene el poder para destruirme, pero si acato sus deseos, me destruirá de todos modos, por medio de su esclava”. De hecho el rey le ordena casarse con una de sus esclavas, y le ordena a ella que lo envenene o que le corte la garganta cuando está dormido. ¡Oh, cuánto pierden aquellos que no han estado hoy conmigo! ¡Oh, cuánto están perdiendo! Pero lo mejor que puede hacer es comportarse cortésmente y mostrarse dispuesto a acatar la orden real, mientras mantiene su corazón en alerta. “Oír es obedecer”, dice, y ahí va para aceptar el matrimonio y el regalo [hadiyya]. La noche de bodas [zifaf] ha llegado. Se viste con la armadura de la cautela. Unta los ojos de su corazón con el ungüento de la vigilia, para asegurarse de que notará cada movimiento, pausa y acción que ella haga. Ella resulta ser su alegría y deleite, y todos los asistentes y sirvientes piensan que debe encontrarse en una situación envidiable. Cuando asoma el nuevo día, ¡ella no lo ha envenenado con su veneno!

. . . excepto aquel que viene a Allah con un corazón ileso [bi-qalbin salim]. (26:89)

Este mundo es la esposa en cuya compañía no se ha quedado dormido, y con quien jamás en su vida ha estado solo en privado. Ha alcanzado el más allá y ella ni lo ha despojado de su debida devoción [taqwa] ni alterado su religión. ¡Eso es mantenerse sano y salvo! Así es para el que conoce realmente a Allah, el que se abstiene de este mundo y anhela el más allá. El mensajero del conocimiento entra en la serenidad pura de su ser más recóndito con esta información: “Allah desea asignarte un grupo de gente de este mundo, para que pueda haber vida para los corazones de los campeones de la verdad [siddiqun]. Este es un tipo de tarea que requiere esfuerzo y preocupación y atención. Sé cuidadoso en cómo lo desempeñas. Tu corazón y tu ser más recóndito deben estar sanos y enteros, por lo que el ser más recóndito debe ser plenamente consciente de esto”. A los dos juntos, al ser más recóndito y al corazón, se los lleva escoltados a la puerta del Rey. Preguntan: “Qué Te propones hacer con nosotros? ¿Tienes la intención de excluirnos de Tu presencia, de desterrarnos de Tu puerta, de hacernos la vida dolorosa? No nos iremos sin las adecuadas garantías y alianzas [‘uhud]”. No se irán hasta que Él les diga:

No temáis, porque estoy con vosotros dos. Yo oigo y Yo veo. (20:46)

Luego regresarán juntos a este mundo, acompañados por escoltas y guardias.

. . . excepto aquel que viene a Allah con un corazón ileso. (26:89)

[Un corazón semejante está sano y libre] de influencias perjudiciales, de simulación e hipocresía y del deseo de impresionar a meras criaturas.

¡Oh buscador alejado del hogar, O vagabundo perdido en los desiertos sin huellas del destino [qadar]! Necesitas poner en orden tu habitación privada. No dejes en ella ni dirham [moneda de plata] ni dinar [moneda de oro], y en cuanto a joyas tienes suficiente con la llave que tienes en el bolsillo. Necesitas vaciar tu corazón de este mundo, de apetitos carnales y placeres y preocupaciones triviales de todo tipo. Debes dejar que contenga solamente remembranza [dhikr] y contemplación [fikr], la rememoración de la muerte y la rememoración de lo que yace más allá de la muerte. Debes practicar en ella la alquimia [kimiya’] de limitar la expectativa. Debes decir: “Yo ya estoy muerto”, porque las acciones se tornan puras a través de la limitación de la expectativa .

Por otro lado, si exageras tu expectativa, estarás buscando impresionar a esta persona de aquí, y te estarás comportando hipócritamente con la persona de allá. Alguien que ha dominado la limitación de la expectativa está separado de todo, desconectado de todo. Usa las vestiduras de la abstinencia, luego las vestiduras de la aniquilación [fana’], luego las vestiduras de la experiencia real [ma’rifa].

El Mensajero de Allah (swas) ha dicho:

Garantizadme seis cosas y yo os garantizaré el Jardín [del Paraíso]: Cuando uno de vosotros hable, no debe decir mentiras; cuando se confía en él, no debe engañar; cuando hace una promesa, no debe romperla; debéis restringir vuestras manos [de las malas acciones]; no debéis buscar problemas; y debéis mantener a salvo vuestros genitales.

Cuando tu ser más recóndito [sirr] se ha tornado puro y unificado, oirás el llamado de tu Señor directamente, sin ningún intermediario. Cuando tu temor y tu esperanza se hayan unido, la palabra de tu Señor [Rabb] y Dueño se dirigirá a ti.

Oh mi querido hijo, arrójate debajo de los cascos del caballo de Su destino [qadar]; una de dos, te pisoteará o te saltará por encima. “Si alguien sufre la destrucción debido a Allah, su compensación es responsabilidad de Allah”.
Si te salta por encima, atrápalo y aférrate a él, exponiéndote a ti mismo a las flechas de Su destino. Cuando te conviertas en un blanco para las flechas de Su destino, su impacto sólo te causará un rasguño, no una herida fatal.

O tú que estás desprovisto de todo esto, debes mejorar, progresar y ponerte a trabajar. Afróntalo todo. Renuncia a tu mal hábito de sentarte en tu casa mientras yo estoy sentado dando una charla. Aquí están las cualidades de la santidad [wilayat]. Aquí están los grados.

Oh tú a quien aflige el agobio de tener que proveer para los que dependen de ti, deja que tus ganancias estén dedicadas a los que dependen de ti y tu corazón al gracioso favor de tu Señor. Un grupo de gente adquiere sus bienes legales [halal] a través de lo que gana. Son personas cuyos bienes legales son los que obtienen en respuesta a su súplica [du’a]. Hay gente cuyos bienes legales son los que reciben de otros sin tener que pedir, y luego hay gente cuyos bienes legales son los que consiguen pidiendo. Este es el estado de las cosas durante el entrenamiento [riyada], y no puede continuar indefinidamente.

El primer caso, es decir ganar, concuerda con la Sunna. El segundo, es decir pedir El Mensajero de Allah (swas) ha dicho:
[en las oraciones de súplica], tiene una validez débil. El tercero, [aceptar lo que llega sin pedir], es el método estrictamente correcto [‘azima].

En cuanto a pedir, está permitido como una concesión especial [rukhsa]. Puede suceder que alguien sale a pedir cuando no está en la necesidad, en cuyo caso representa una prueba y una tribulación para la persona a la que se le pide que de. La petición que hace el siervo [del Señor] es como la petición que llega en la noche.

El Profeta (swas) ha dicho:

No rechaces la petición que llega en la noche, porque alguien que no es ni un jinn ni un ser humano puede llegar a ti, para ver cómo estás manejando las bendiciones que Allah (Todopoderoso y Glorioso es Él) te ha conferido.

Haz una práctica frecuente de la asistencia a las sesiones de los eruditos y de la visita a las tumbas de los rectos [salihun], quizás entonces tu corazón cobre vida.

Una vez que ellos [la gente del Señor] se han hecho diestros en llevar a cabo las órdenes y en observar las prohibiciones [de la ley sagrada], los decretos del destino [aqdar] vienen en su ayuda. ‘Abdullah ibn az-Zubair solía comer una sola comida por semana. Tu estado espiritual [hal] no será correcto hasta que no seas como una olla rajada en la que ningún líquido puede permanecer. Considera el ejemplo del barco perteneciente a algunas gentes pobres, que fue abordado por al-Khidr, que lo dañó y después pasó a otra situación. Hay un estado del ser en el que aparece la integración [jam’] y hay otro que destaca ) la diferenciación [tafriqa], así como hay un estado que pone de relieve la escasez [qilla] y otro que pone de relieve la multiplicidad [kathra].

Si alguien sale de mi presencia en dirección al Fuego [del Infierno], ¡que Allah no tenga misericordia con él!

¡O Allah, perdón! ¡O Allah, protección! ¡O Allah, inmutabilidad ! ¡O Allah, contento!

Cuando alcanzas al Señor de la Verdad (Todopoderoso y Glorioso es Él), Él estará satisfecho contigo en tanto realices los fara’id [deberes religiosos obligatorios, que se distinguen de aquellos que son meramente loables o super-erogatorios].

Ahora el cocinero del Rey es un hombre viejo. Ya no puede pensar, ver, oír y dar instrucciones [como lo hizo en su juventud]. Ahora necesita que hagan por él lo que él podía hacer por sí mismo en su condición activa.

Deja que Allah sea tu testigo, O buscador, si en tus declaraciones estás diciendo la verdad. ¿Acaso has usado alguna vez tu fuerza para beneficio de tu vecino en vez del tuyo propio? ¿Cuándo le has ofrecido tu camisa, tu turbante y tu alfombra para rezar [musalla] antes de usarlos tú mismo? ¿Cuándo has puesto tu riqueza a su disposición antes que nada?

La gente [del Señor] ha disuelto su yo inferior [nufus], sus impulsos naturales [tiba’], sus pasiones [ahwiya] y sus sabores [sharab], al punto en donde han muerto en el sentido espiritual [ma’nan], en donde se han tornado extintos [fanu] en el sentido espiritual. La mano del poder [divino] [qudra] ha tomado el control de ellos. El encargado de la funeraria [ghasil] del destino los hace rodar a la derecha y a la izquierda, mientras su perro estira sus patas en el umbral. (18:18)

Los remanentes del yo inferior están estirados debajo del umbral del destino.

La medicación prescrita para los miembros y los órganos del cuerpo físico es refrenarse de los pecados [ma’athim]; es decir, de perpetrar ofensas y delitos atroces. Tu mano debe refrenarse de robar y golpear, mientras que el pie debe refrenarse de caminar dentro de la desobediencia pecaminosa, y de caminar hacia el gobernador mundano (sultan] o en verdad hacia cualquiera de los hijos de Adán. A ese ojo tuyo se le debe restringir la mirada a las mujeres bellas.

El yo inferior [nafs] se ha tornado calmo y sosegado en presencia de la ley [hukm]. El corazón se ha ido volando a la compañía del Amado [mahbub].

Si el amigo [wali] de Allah (Exaltado es Él) se comporta correctamente, adquirirá los atributos [sifat] del Profeta [nubuwwa].

La ley fluctúa entre la naturaleza y el conocimiento, a veces rechazando a la naturaleza y a veces rechazando el conocimiento.

Cualquier cosa que el Mensajero os dé, tomadlo. (59:7)

La ley le dice al corazón: “¿Qué satisfará tus necesidades? Estoy en posición de alerta, como un sirviente a tu disposición, un guardián para cuidarte, mientras tú estás en compañía del Rey”.

La noche es su trono real. El retiro privado es su cámara nupcial. El día excita su interés en ciertos medios materiales [asbab].

Las aflicciones deberían mantenerse en secreto:

O mi querido hijo, no narres tu visión a tus hermanos. (12:5)

Debes ser fuerte al lidiar con ellas. Protegeos unos a otros y sosteneos unos a otros hasta que el libro [del destino] alcance su conclusión establecida.

Pregúntales a Munkar y a Nakir acerca de mí cuando vayan a visitarte a tu tumba, porque te dirán todo lo que necesitas saber sobre mí. Tu nombre actual es Mudhnib [pecador]. Mañana [en la Resurrección] tu nombre será Muhasab [llamado a rendir cuentas] y Munaqash [sujeto a interrogación]. En la tumba debes sufrir la exposición de todas tus faltas. No sabes si serás incluido entre la gente del Fuego [del Infierno] o entre la gente del Jardín [del Paraíso]. Tu destino último es incierto, no sobreestimes entonces la pureza de tu estado espiritual [hal]. No sabes cuál será tu nombre mañana.

O mi querido hijo, si todavía estás vivo por la mañana, no des por sentada la noche, y si estás aquí cuando llega la noche, no des por sentada la mañana. El ayer ha pasado y se ha ido con todo lo que contenía, para ser un testigo a tu favor y en tu contra [cuando llegue la Resurrección]. En cuanto a mañana, no sabes si sobrevivirás hasta entonces o no. Eres simplemente el hijo de tu hoy. ¡Qué estúpidamente descuidado eres! El síntoma de tu imprudencia es tu adicción a la compañía tonta.

O tonto estúpido, ¿por qué te asocias con aquellos en quienes no se discierne la marca de la Verdad [Haqq]? ¿Por qué buscas la compañía de alguien cuya base es inestable, cuyo exterior es todo yo inferior, y cuyo interior es todo obstinación e insolencia hacia el Señor de la Verdad (Todopoderoso y Glorioso es Él)? Este [asunto nuestro] no es algo que sucede codeándose con alguien, ni untándose los ojos con cosméticos pero no con vigilia insomne.

La creación entera no tiene la menor importancia. Todo esfuerzo no esencial [takalluf] no tiene la menor importancia. O tonto estúpido, Das vueltas mendigando de puerta en puerta, para poder acumular una masa de cosas mundanas. ¿Cómo puedes tener alguna esperanza de verdadero éxito [falah] ¿Por qué no pararse ante la puerta del Rey como el chambelán [hajib], informándole al Rey de los nuevos arribos, escuchando sus historias y haciéndolos sentir menos solitarios? ¿Por qué no tratar a tus congéneres como tus dependientes en vez de depender de ellos? ¿Por qué no trabajar en tu oficio o profesión en tu propia casa, de modo que cuando lleguen a tu puerta descubran que tienes algo útil para ofrecerles? Tu hogar es tu retiro privado, tu hogar es tu corazón, tu hogar es tu alma secreta [sirr], tu hogar es tu ser interior.

Para merecer la compañía de tu Señor, debes llevar a cabo Sus órdenes, observar Sus prohibiciones y satisfacer Sus deseos aceptando lo que sea haya sido decretado [maqdur] por Él.

La bendiciones concedidas a tus congéneres son proporcionales a tu oración de súplica [du’a] y a tu aspiración espiritual [himma], en la proporción de mil a uno. Cuando honras a los nobles virtuosos en tu retiro privado, estás obedeciendo a tu Dueño y no estás cometiendo ofensas contra Él. Si honras a la gente [del Señor] y no te desacreditas a ti mismo ante su vista , mereces que se te llame noble [karim]. Luego, una vez que has llegado a ser noble, mil individuos serán honrados por tu bien. La desventura será desviada de tu familia, tu vecino y la gente de tu pueblo.

Siempre estás mendigando. Siempre estás yendo a las puertas de la gente. ¿Cuánto tiempo pasará antes de que otros puedan pedirte a ti? ¿Cuánto tiempo antes de que otros puedan esperar una comida de tu parte? ¿Cuánto tiempo antes de que puedan ir a tu puerta? ¿Cuándo habrás terminado con tu negocio? ¿Cuándo se armará una carpa alrededor tuyo? ¿Cuándo celebrarás tu boda en la presencia íntima del Rey? ¿Cuándo demostrarás tu excelencia, lo que vales y tu idoneidad para la proximidad del Rey? ¿Cuándo se darán a conocer tus títulos [alqab] y se revelerá tu magnificencia? ¿Cuándo serás el más noble de los nobles de los descendientes de Muhammad (swas), de modo que te pueda ser conferida su gracia [baraka] bendita?

[Como ha dicho el Profeta (swas):]

Los doctos eruditos [‘ulam’] son los herederos de los Profetas [anbiya’].

[Son sus herederos ] en discurso y en acción, en estado espiritual [hal] y en enseñanza [maqal], no en nombre y título. La condición de Profeta es un nombre, mientras que la condición de Mensajero [risala] es un título [laqab]. Oh ignorante, aunque la condición de Profeta y la condición de Mensajero te han pasado de largo, no es demasiado tarde aún para que experimentes la Santidad [wilaya] y alcances los estadios de Ghawth [ghawthiyya] y Badal [badaliyya].

[En las palabras de Allah (Todopoderoso y Glorioso es Él):]

¿Os contenta la vida de este mundo, en vez del más allá? (9:38)

La vida de este mundo [hayat ad-dunya] es tu yo inferior [nafs], tus pasiones [hawa] y tus inclinaciones naturales [tab’]. Esto es lo que se quiere dar a entender por apetitos no carnales de este mundo de breve duración, porque son porciones asignadas a ti por el destino. Este mundo es lo que obtienes con tus propios poderes mentales y físicos [bi-himmatika wa-jawarihika]. Lo que el Rey te impone no cuenta como perteneciente a este mundo. Las necesidades vitales no cuentan como pertenecientes a este mundo, porque no puedes prescindir de una casa que te proporcione refugio, ropas para cubrirte y protegerte, pan para satisfacer tu hambre y una esposa para hacerte sentir cómodo. Vivir la vida de este mundo significa dedicar la propia atención a las criaturas y darle la espalda al Señor de la Verdad.

La pasión [hawa] está en desacuerdo con la contemplación racional [fikr]. La pasión está en desacuerdo con el servicio venerable [‘ibada]. Los medios materiales están en desacuerdo con el Originador [Musabbib]. Los exterior está en desacuerdo con lo interior. Una vez que has dominado lo exterior, se te ordenará dominar lo interior. Una vez que has dominado la ley por medio de ponerla en práctica, serás Su siervo, serás Su seguidor, serás Su compañero [Sabih]. Estarás constitucionalmente extinto para tus inclinaciones naturales. El conocimiento sostendrá tus riendas, para mantenerte firmemente controlado. Serás como un esposo entre dos esposas. Serás como el chambelán entre el rey y su primer ministro. Serás el amado de este mundo y del más allá, de las criaturas y del Señor de la Verdad (Todopoderoso y Glorioso es Él) y de los ángeles [mala’ika], una alegría para todos los corazones.

Nosotros experimentamos un estado del ser que está más allá de tu conciencia actual.

David le dijo a su hijo Salomón (que la paz sea con ellos, y con todos los Profetas, los Mensajeros [mursalun], los ángeles llevados a la cercanía [del Señor], los santos y los rectos): “O mi querido hijo, qué vil es el error pecaminoso después de la humilde sumisión, y cuánto peor que eso es un hombre que solía ser un adorador, pero que luego abandona el servicio venerable de su Señor”.

¿Os contenta la vida de este mundo, en vez del más allá? (9:38)

La vida de este mundo es tu existencia personal [wujud], mientras que el más allá es tu no-existencia [fana’].

Nuestras aspiraciones [himan] tiene una manera de pasar por un cambio, y nuestro ser más recóndito [asrar] también tiene su manera de experimentar una transformación. La gente común tiene una manera de atravesar cambios, y los pocos especiales también tienen su manera de experimentar una transformación.

Este mundo es lo que puedes ver, mientras que el más allá es eso que se te revela [yuftahu]. Se presenta algo que no puedes comprender, de modo que te sientes perplejo, pero después todo se te hace claro. Cuando se te presenta algo como una cuestión de sentido común, es que pertenece a este mundo, pero si te llega algo en términos que son extraños para el intelecto que es el intelecto de los intelectos [‘aql al-‘uqul], entonces es del más allá. Tu ser más recóndito es ultramundano , mientras que tu exterior es de este mundo. Los intereses de este mundo son los que están con todo lo que está aparte del Señor de la Verdad (Todopoderoso y Glorioso es Él), mientras que el más allá es apego al Señor [Mawla] , e indiferencia al chismorreo sobre títulos, a la alabanza y la aprobación, así como a la censura y a la persecución del interés propio. “Tu interés es aquello que es importante para ti [hammuka ma hamaca]”.
Si eres sincero acerca de tu propósito, el Señor de la Verdad (Todopoderoso y Glorioso es Él) te tomará de la mano. Él hará que camines en compañía de Su destino, y los pasos que des serán más largos que los pasos de Adán (ra), debido a la sinceridad [sidq] de tu propósito [irada], la excelencia de tu comportamiento, y el modo en que haces oídos sordos a lo que tu vecino pueda decir.

Que te sobrevenga la perdición, O ignorante, ignorante del Señor de la Verdad, del hecho de que Su gracioso favor te rodea, de la presencia de Sus siervos que han oído y obedecido!

El siervo [del Señor] ve sus propias cuotas asignadas en la Tablilla Preservada [al-lawh al-ahfuz], luego sigue adelante para ver las cuotas asignadas a su esposa e hijos. Eventualmente, cuando está perdido en la perplejidad, oye una voz que lo llama desde su ser interior:

El es sólo un siervo a quien hemos favorecido. (43:59)

Y ciertamente ante Nuestra vista están entre los elegidos, los excelentes. (38:47)

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