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Las Etapas del Amor

El ser humano a lo largo de su vida, debe atravesar un período de maduración para que sus cualidades y su singularidad logren reflejarse en él; y siendo el Amor su más pura potencialidad, también le corresponde un período de maduración.
Podemos diferenciar a grandes rasgos, las siguientes etapas:

1- Etapa Infantil
Dame

En esta etapa la persona requiere y espera cuidados; ser alimentados, mimados y atendidos.
Lo más importante en su mundo es EL mismo, sus deseos, sus planes, sus ambiciones. Requiere ser amado y atendido.
El otro a su lado es solamente un potenciador y un facilitador de sus propios deseos.
Es común escuchar dame esto, dame lo otro, haceme esto, etc.
En este nivel AMAR es decir gracias. A quien me da cosas lo amo. Quien no me da, no será amado.
Es un estado donde el otro no existe, y puede ser sustituido por otro facilitador.
Lo importante es lograr cumplir sus deseos, sin importar quién es el otro.
El otro no existe, solo existe en la medida que satisfaga los deseos y no lo distraiga con problemas, enfermedades o aspiraciones que no sean las propias.

2- Etapa adolescente
Reciprocidad

En este estado la persona se da cuenta que no podrá relacionarse con alguien medianamente normal sin dar.
Empieza a dar para recibir, no da todavía por placer de dar, sino en búsqueda del placer de seguir recibiendo.
Llevará una cuenta minuciosa quizás de cuanto dio y cuánto le han dado y pesará evaluando en cada caso si el trato es justo o injusto.
En el caso de llegar a la conclusión que en su relación está dando más de lo que recibe, dejará de dar y así forzará al otro a volver a darle para poder así recibir algo.

3- Etapa adulta
Nos damos


En esta etapa se llega a la conclusión que es un verdadero placer darse.
Ya no se llevan cuentas de cuanto se dio hoy y se sabe que uno recibirá en la medida que da.
La confianza en el otro aparece en escena; se confía en entregarse de a poco.
Cada uno acepta entregar sus gustos en ofrenda de los gustos del otro y así cada vez empiezan a renunciar a sus deseos por alcanzar los deseos del otro. En este nivel ambos obtienen amplias satisfacciones al poder recibir mucho más de ellas, de las que generalmente se reciben cuando uno solamente da.
En este caso la satisfacción es no solo recibir, sino también dar.

4- Madurez
Te doy


Aquí el placer esta en el más alto nivel de aplicación, Ya no importa si me das; Yo te doy.
La felicidad ya no depende del recibir, ya la persona es independiente, No necesita de alguien dándole, Ya su placer es dar sin pedir nada a cambio, sin depender de poder recibir o no; de cuánto recibo o de cómo recibo, esas preguntas ya no importan. En ese nivel se obtiene la independencia emocional y la madurez del corazón.
En ese nivel uno deja de ocuparse de si mismo para empezar a ocuparse del otro, cuidarlo y mimarlo.
"Cuando Mi siervo se encarga de Servir a los demás Yo me encargo de El"