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¿Cómo empezar?
Tú no sabes en donde reside lo bueno, puedes encontrarlo en el
estado de pobreza o en el de Afluencia, en la desgracia o en el buen pasar.
Tú no puedes saber, no puedes juzgar o dar tu parecer. Allah ha
escondido este conocimiento de tu saber...
Umar Ibn
al-Khattab dijo “no me importa en que estado me despierto a la mañana
y si es desagradable o no para mí o para mis gustos, porque me
recuerdo que no puedo saber en donde esta lo bueno..."
Cada creyente
esta bajo la obligación de hacer una pausa antes de recibir o entregar
lo que tenga que ver con Su Destino. El creyente es un observador, un
investigador, mientras que el hipócrita solo es un aprovechador.
El Creyente así seguirá lo estipulado según su nivel...
en un primer momento será solo sobre aquellas cosas legales y lícitas,
luego actuará bajo orden directa... más adelante por obra
del conocimiento... y por último como consecuencia del Destino...
Aquel que ha probado, sabe.
De qué otra manera puede alguien conocer la dulzura si se ha alimentado
de lo amargo?
Primero trabajar sobre los hábitos, luego poner vigilancia en las
propias pasiones, emociones, sensaciones de certeza, cada uno debería
trabajar con sus emociones y con esfuerzos concientes.
Renunciación es sólo una hora de trabajo,
Piedad es no más de dos horas de trabajo
Pretender alcanzar la comprensión interna es trabajar para Él
a tiempo completo.
Aquel que ha probado, sabe
1- Al comienzo
del camino el siervo vive y tropieza en el azar motivado en todas las
circunstancias por sus impulsos naturales, fracasa por no poder evitar
sobrepasar los limites de la sagrada ley y esta fuera de control de sus
propios limites.
Mientras está en esta condición, Allah lo observa y mostrando
Su tremenda Misericordia envía a una de Sus criaturas, uno de Sus
rectos Siervos como un consejero espiritual con el objeto de despertar
la conciencia de ese Siervo.
También provee otro consejero para ayudarlo en el tratamiento del
naf. Estos dos consejeros forman un equipo contra los nafs y las inclinaciones
naturales de las favorecidos por Su inmensa misericordia.
En la medida que este trabajo surte efecto el carácter deja de
ser defectuoso y algunos hábitos cambian y la persona se muestra
inclinado al cumplimiento de la Ley Sagrada en todo su comportamiento.
Ahora el siervo se convierte al Islam, y comienza otro camino como musulmán
donde empieza a trascender sus impulsos naturales. Comienza a abandonar
algunas cosas mundanas que son dudosas o ilícitas, tal como el
de los favores de la gente y adopta las actitudes aprobadas por el Señor
de la Verdad, una vida religiosa apta en comida, bebidas, vestido, casamiento,
y los demás temas esenciales para preservar su salud y tener así
la fuerza necesaria para obedecer a Su Señor..
En este momento puede recibir lo asignado en su destino, esto no puede
dejar de suceder y no podrá dejar este mundo sin antes haberlo
recibido, tratado y utilizado finalmente.
2- Luego de esta etapa sigue su viaje hasta no encontrarse finalmente
en el umbral de la Wilaya o la cercanía de los maestros de la Verdad
de aquellos elegidos para aspirar a la verdad y que están y viven
bajo las únicas ordenes de Su Señor.
En este punto
empiezan a escuchar la voz de Su Señor que les dice desde su corazón...Abandónate
y ven a Mí. Deja atras los placeres y las criaturas si deseas solamente
al creador. Sácate tus zapatos que representan tu vida mundanal,
deja atrás todo lo existente o lo que existirá después,
desnúdate de todo y únete al perfume de lo ÚNICO,
deja tu adoración a tantos dioses y vuélvete sincero en
tu propósito. Así es traído al mundo de los buenos
modales y de la mirada baja y dejan de buscar a la derecha y dejan de
buscar a la izquierda, ni al más allá, ni a los deseos,
ni a las criaturas.
Cuando entres a esta estación y seas confirmado, serás vestido
con la capa del honor por el Señor de la Verdad y engalanado por
todo tipo de comprensión y conocimiento. El te dirá "vístete
con mis bendiciones y favores. No rechaces nada.
Deja un lado tus ropas viejas de pasión y emociones con las cuales
te vestías antes."
3- La última etapa es cuando uno se convierte en un recipiente
solamente, vacío y sin nafs, a total disposición del destino
.
En este estado el siervo no necesita manos ni acciones para tener lo que
necesita, y nada lo puede dañar o perturbar. Es como un bebé
que sólo se mantiene bebiendo su pecho, es como un cadáver
en las manos de quien lo lava. No realiza decisiones, ni toma opciones
ni opta ni por un camino ni por otro, sólo muestra contentamiento
continuo y eterna armonía.
A veces tiene un estado de expansión y otras veces de contracción
Este es el estado final de Abdal.
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