Dialogos con Siraj Baba
Capitulo X: Las cosas en su lugar
 
 
Al poco tiempo de haber empezado este camino empiezan a surgir dificultades.
Dejar de “creer” y vivir, o tratar de vivir en Realidad, no es cosa fácil.
Esto de no dejarse engañar por la ilusión y dejar de embriagarse por sueños, fantasías y falsas expectativas, lo hacen a uno vivir una muy dura realidad.

Abandonar una manera de vivir la vida y estar conciente es un duro trabajo.
Darse cuenta de nuestras propias limitaciones, de nuestras miserias y poder convivir con ellas no deja de ser un poco complicado.

 
 

¿Pero cómo hacer? ¿Cómo enfrentarse a uno mismo? ¿Cuánto tiempo necesito?
¿Cómo poder superar las batallas que continuamente perdemos contra nosotros mismos? ¿Dónde están las técnicas ocultas que me llevaran al existo? ¿Alguna palabra secreta?

Los primeros pasos son los más fáciles. Uno empieza deslumbrado por la cantidad de cosas nuevas. Un halo de misterio da alas a nuestra imaginación y no son pocos los casos de personas que al poco tiempo de transcurrir este camino ya se sienten que han llegado y que son verdaderos místicos. Incluso adoptan posturas y gestos de místicos. ¡Ya saben todo!

Algunos recurren a revestirse del nuevo lenguaje y entonces su mente comienza a hablar el nuevo idioma, tratando de justificar las mismas equivocaciones y circunstancias de siempre pero con nuevas palabras. Nada cambia en sus vidas. Sólo las explicaciones.

Otros se visten como “místicos” y eso ya les alcanza. Otros empiezan a dejar en manos de Dios, lo que fuera de todas luces, son temas de su exclusiva responsabilidad. Es tan fácil confundirse...

No son pocas las personas que dejan librado a Dios la solución de sus propios problemas y no hacen nada porque Dios lo solucionará. Y esto es verdad... Sólo si, uno lo intenta primero y hace el esfuerzo. "Si tu das un paso, Yo daré dos..."

Uno debe hacer el esfuerzo y Dios dará los resultados. Uno debe intentar.
Dice un hadiz que si uno avanza un paso hacia Dios, Él dará dos pasos hacia nosotros Y que si damos dos pasos Él corre hacia nosotros.
Pero el que empieza es uno...

¿Como hacer?
Una vez le pregunte esto en Estambul a un Sheikh.
Estábamos en la terraza de su casa cerca de la Mezquita de Fatih.
Con mirada picara, me dijo: acompáñame a la mezquita.
Mientras bajamos la angosta escalera de un tercer piso; no dejó de agacharse cada vez que encontraba un papel en el piso. Los guardaba en su bolsillo del saco. Fósforos, papelitos de caramelos, colillas de cigarrillo que encontraba en el piso, se agachaba y lo tiraba en el cesto de papeles más próximo… Yo esperaba su respuesta, pero él era implacable con su trabajo y no dejaba ni un sólo papel en el piso.
Las dos cuadras que nos separaban de la mezquita se tornaron interminables.

En todo este camino, no pronuncio palabra alguna.
Finalmente llegamos a la mezquita. Hicimos la oración y retornamos por el mismo camino. No dejo de hacer lo mismo.

En un momento giro, me miro de frente y me dijo: ¿Vio lo que hice?
Si, respondí. Levantó todos los papelitos que encontró, fue mi respuesta.
En parte eso es lo que hice, pero digamos que “puse las cosas en su lugar”
Esto es lo que debe de hacer Ud. “Poner las cosas en su Lugar”

La gente tira los papelitos en la calle, colillas de cigarrillos, envases vacíos.
¿Ese es su lugar? No. Yo los recojo y los pongo en su lugar, el basurero. Cuando esto se le haga costumbre, pondrá no sólo los papelitos en su lugar, sino también sus propias cosas. Cada cosa tiene su lugar: Sus emociones, sus pensamientos, sus acciones.

Cada uno de nosotros sabe que cosas o circunstancias están fuera de su lugar, pero gracias a nuestra inacción, e ilusión las dejamos ahí.
¿Ud. me preguntó como empezar? Yo, le respondo. Poniendo las cosas en su lugar… No es necesario reflexionar, ni pensar para poner las cosas en su lugar.
En realidad es muy fácil.

¿Dónde debe ir la cama, en el dormitorio, no?
¿La heladera, en la cocina, no? ¿El inodoro no va en el baño?
Sin embargo, mire Ud. Algunas personas, por no decir muchas, tienen su inodoro en el comedor.
Reflexione acerca de esto y verá que poco a poco las cosas empiezan a estar donde deben estar.
En ese punto del camino, sucederán otras cosas, pero no antes:
En ese momento Ud. preguntará nuevamente y la respuesta vendrá a Ud.
Ya vera... Y siguió caminando.