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Dhu'l-Hijjah
Bismillahir Rahmanir Rahim
El 9 de Dhul-Hijjah, se celebra el día llamado Waqfatu-Arafat.
Es el momento más importante del Hayy. Dicen algunos que ese día
“es Hayy”.
En ese momento,
los millones de musulmanes que están cumpliendo con la obligación
del Hayy, estarán todos, sin excepción, en el valle de Arafat,
donde Hazreti Muhammad se despidió de su gente, donde se encontraron
Adam (as) y Eva, luego de deambular separadamente por muchos años.
Es el clímax del Hayy y si alguien no puede estar en ese lugar,
su Hayy no es válido.
Millones
parados, rezando todos al mismo tiempo, y la tierra tiembla bajo el peso
de millones de rodillas llegando al suelo al mismo tiempo. Es un increíble
momento, inolvidable, indescriptible, sin par en este mundo.
En la sura Saffat (37:105) Allah se dirige a Hz. Ibrahim, (alayhissalam):
"Has probado tu disposición a sacrificar tu vida, tus riquezas,
tu hijo por nosotros y Nosotros recompensamos a los que lo hacen”
Hz. Ibrahim rompió los ídolos arriesgando su vida. Nimrod,
el incrédulo tirano, lo hizo arrojar al fuego, pero por la voluntad
de Allah el fuego se volvió un jardín de rosas.
En agradecimiento, Hz. Ibrahim sacrificó 1000 carneros, 300 bueyes,
100 camellos, toda su riqueza. Al ver el estupor de la gente les dijo:
"Si tuviera un hijo lo sacrificaría también por mi
Señor". Allah le dio un hijo, a pesar de que ambos, él
y su esposa Hajar, eran ya ancianos. Un hijo al cual amaba mas que a su
vida, un hijo gentil y sabio; Hz. Ismail (alayhissalam), al cual Allah
a su vez amaba y lo llamó "Halim".
Sin embargo,
como una prueba final de amor, sumisión y desprendimiento, Allah
le pidió a Hz. Ibrahim en un sueño, sacrificar a su hijo
por El. Durante estos días, antes de 'Id ul-Adha, Hz. Ibrahim estaba
dispuesto a derramar la sangre de su hijo, e Ismael estaba dispuesto al
sacrificio. Pero así como el fuego no quemó a Hz. Ibrahim
por la voluntad de Allah, el cuchillo no le cortó el cuello a Hz.
Ismail; y entonces Allah envió un cordero desde el cielo por medio
del arcangel Jibril para ser sacrificado en vez de Ismail; como un intercambio;
como un sustituto.
Nuestro maestro, el Profeta, dice: "Quien quiera tenga los medios
y no realice un sacrificio, no es uno de los nuestros"; " en
el Día del Juicio Final, cuando los fieles sean resucitados de
sus tumbas, Allah le ordenará a sus ángeles llevarlos en
los lomos de los animales que han sacrificado."
Cualquier musulmán que tiene lo equivalente a 20 miskals de oro,
se le ordena hacer un "kurban" que en árabe significa,
"acercar", "acercarse" al Señor.
El acto de matar a un cordero saludable de alrededor de un año
de edad y el darle la carne a los pobres no debe ser solo visto como una
obediencia a la tradición, o como un acto de preocupación
por los hambrientos. Todo acto de adoración, de hecho toda acción
ordenada por Allah en nuestra religión, tiene un sentido externo
y uno interno con muchos niveles. Como una gota del océano del
Islam, escuchen este significado secreto del sacrificio. Una gota del
océano no es el océano, pero viene de él y no es
otro que él.
Cuando esta criatura se pone de pie, comienza a hablar, reconoce y llama
a la que lo amamantó "madre" y a los otros a su alrededor
como "hombre", como él; se da cuenta que puede pensar.
El ama a los que tiene cerca y se da cuenta que tiene sentimientos. Escoge
esto por sobre aquello y se da cuenta que tiene voluntad. El ha cruzado
entonces el umbral de ser humano. En ese momento se le ofrece la "fe",
cuando comienza a preguntarse, "¿Quien soy?", "¿De
donde he venido?", "¿Cuál es mi propósito
aquí?", "¿Qué debo hacer?", "¿Dónde
iré finalmente?", le comienzan entonces a llegar las respuestas.
Si es sincero y no se deja afectar por la imaginación, será
capaz de distinguir entre la verdad y lo falso. Será elevado al
nivel de "fiel", pues conocerá a su Señor.
Cuando conoce a su Señor, cree en la vida eterna y escucha la orden
de Allah: "Taslim", sométete, y cuando somete su pequeña
voluntad a la mas grande voluntad de Allah, se convierte en un "Musulmán".
Sumisión es el carácter de Hz. Ibrahim y de su hijo Hz.
Ismail. Allah dice en el
Sagrado Qur'an: "Millata abikum Ibrahiyma huwa sammikumul muslimin"
Nos eleva al nivel de ser miembros de la nación de Hz. Ibrahim.
Este es el desarrollo del hombre como Allah ha querido que sea, de un
humanoide a un mu'min, un creyente, a un Musulmán que acepta la
voluntad de su Señor, se acerca a El y llega a ser "insan",
un ser humano. La palabra "insan" tiene relación con
las palabras "anis" y "Unsiyya", ser un amigo, intimar
con alguien de igual temperamento, un amigo cercano de Allah, con los
atributos divinos que Allah le enseñó a nuestro padre Adán,
(alayhisselam).
De una gota de agua llegamos a ser un pedazo de carne viviente parado
en sus piernas traseras. Se nos da una mente para pensar, un corazón
para amar, una lengua para hablar, la habilidad de aprender, buscar y
encontrar a nuestro Señor y llegar a ser un mu'min. Entonces queremos
la voluntad de Allah por sobre nuestra voluntad y llegamos a ser musulmán,
nos acercamos a nuestro Señor y llegamos a ser un hombre, insan.
Entonces nos dan cinco principios a seguir. Salat, devoción; ayuno;
Zakat, dar caridad; kalima'i shahada, la confesión de nuestra fe;
y hajj, la visitación a la Casa de Allah.
Rezar es hablar con nuestro Señor. Somos llamados a Su presencia
cinco veces al día. El Mensajero de Allah dice:
"La oración es la ascensión de mi gente, es el encuentro
con su Señor."
Ayunar durante Ramadán es ejercitar los divinos atributos dentro
de nosotros. Nos volvemos pacientes, gentiles, misericordiosos, perdonadores,
compasivos, afectuosos y amorosos; como nuestro Señor.
Dar caridad es limpiar, purificar los regalos con los que Allah nos ha
bendecido.
Al estar entonces limpios, asumimos los atributos de nuestro Señor
y hablamos con nuestro Señor durante nuestra devoción, y
nos acercamos a El, somos invitados a visitar Su casa, ir al Hajj. Solo
entonces podemos verdaderamente decir: "Ashhadu an la ilaha illallah",
No hay nada sino Allah.
Si no hay nada sino El, entonces es el momento de dejarnos a nosotros
mismos e ir donde El. Aún así es la voluntad de Allah quedarnos
aquí hasta que seamos llamados, es por esto que Allah nos ordena
enviar un "badal", un sustituto en intercambio por nosotros
mismos. Este es el significado del sacrificio del cordero.
Allah sabe mas.
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