Los
desconfiados e incrédulos no razonan,
no piensan sobre el final de la gente...
¿Pues, qué esperan,
más que la hora que llega sorpresivamente?.
Las
señales se les han hecho presentes,
mas ellos no las toman en cuenta.
¿De qué les servirá la
advertencia,
cuando un día la hora los sorprenda?."
(47:18)
|