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Cuanto
más excelente y verdaderamente confirmado está
el Islam de una persona, más dedica su atención
a lo que le concierne a ella, y evita involucrarse en
cosas que no le atañen. Ocuparse de aquello que
es irrelevante es la distracción de tontos ociosos.
Privado de la satisfacción de su Señor
está aquel que no pone en práctica lo
que Él ordena, y se ocupa de cosas que no se
le ha ordenado encargarse. Eso es verdaderamente la
privación misma, verdaderamente la muerte misma
y verdaderamente el destierro mismo.
Tu
participación en este mundo requiere que tengas
una intención honesta, de otro modo mereces que
se te considere con disgusto. Primero que nada debes
concentrarte en la limpieza de tu corazón, porque
eso es un deber obligatorio. Luego vuelve tu atención
al conocimiento más profundo. Si omites la raíz,
tu inquietud por la rama no te será aceptada.
No hay ningún beneficio en la limpieza de las
partes físicas si están combinadas con
la corrupción del corazón. Debes limpiar
tus miembros y órganos físicos siguiendo
la Sunna, y tu corazón poniendo en práctica
el Corán. Ocúpate de tu corazón,
y así tu cuerpo físico será cuidado.
Todo recipiente exuda sus propios contenidos. Cualquier
cosa que se encuentre en tu corazón manará
de ti a través de tus partes físicas.
¡Sé
sensible! Este no es el comportamiento de alguien que
cree en la muerte y está convencido de ella.
Este no es el comportamiento de alguien que espera encontrarse
con Allah (Todopoderoso y Glorioso es Él), y
que teme Su arreglo de cuentas y Su interrogatorio.
El corazón sano está lleno de afirmación
de la Unidad Divina, confianza absoluta, certeza, guía
útil al éxito, conocimiento, fe, y cercanía
a Allah . Ve a todas las criaturas en su esencial debilidad,
inferioridad y pobreza, no obstante no será arrogante
hacia un pequeño niño entre ellas. Se
torna como un león cuando la batalla está
unida a los incrédulos y los hipócritas,
por fervor hacia Allah. En Su presencia se convierte
en un pedazo de carne descartado, y es sumiso y humilde
hacia aquellos que son rectos y piadosamente dedicados.
Allah describió al tipo de gente que tiene tales
atributos, porque Él ha dicho:
Duros
con los incrédulos y compasivos entre ellos.
(48:29)
¡Ay
de ti, O innovador herético! Nadie más
que Allah es capaz de decir: “Yo soy Allah”.
Nuestro Señor es un Orador [Mutakallim], no un
sordomudo, y es por eso que Allah enfatizó el
punto en su alocución a Moisés, porque
dijo:
Y
Allah le habló directamente a Moisés.
(4:164)
Posee
un lenguaje que se puede oír y comprender. Le
dijo a Moisés:
O
Moisés, Yo soy en verdad Allah, Señor
de los Mundos. (28:43)
Por
Sus palabras, “Yo soy Allah”, Él
quiere decir: “No soy un ángel, no soy
un jinn y no soy un ser humano, sino el Señor
de los Mundos [Rabbu’l-alamin]. De modo que el
Faraón estaba mintiendo cuando dijo: ‘Yo
soy tu Señor Supremo’ (79:24), y cuando
reclamó la divinidad, haciendo caso omiso de
Mí. Yo soy Allah, no soy el Faraón y ninguna
otra criatura”.
Cuando
Moisés cayó en esa agonía y angustia,
su fe y convicción se dejaron ver. Cuando cayó
en la oscuridad de la noche y en la oscuridad del dolor
por la esposa, debido a la agonía que ella estaba
sufriendo, Allah le reveló una luz, de modo que
le dijo a sus hábitos, a los que dependían
de él, a su fuerza y a sus medios materiales:
Quedaos
aquí, he visto un fuego. (28:29)
“He
visto un fuego. Mi ser más recóndito,
mi corazón, mi contenido interior y mi esencia
han visto un fuego. Mi gracia predestinada y mi guía
me han llegado. Me ha llegado la independencia de la
criaturas. Me han llegado la santidad y la delegación
. Me ha llegado la raíz y la rama se ha ido.
Me ha llegado el dominio y se ha ido el temor al Faraón,
y el temor se le ha traspasado a él.
Se
despidió de su familia, los encomendó
a su Señor y siguió adelante, porque sin
duda Él nombraría un sucesor suyo entre
ellos.
Así
es para el creyente cuando Allah lo acerca y lo convoca
a la puerta de Su cercanía. Su corazón
mira a derecha e izquierda, atrás y al frente,
y ve que todas las avenidas están bloqueadas
excepto en dirección al Señor de la Verdad
. Entonces se dirige a su yo inferior, sus pasiones,
sus miembros y órganos físicos, sus hábitos,
su familia y todo aquello en lo que había estado
involucrado, diciendo: “He detectado la luz de
la cercanía a mi Señor , así que
voy hacia ella. Si tengo un retorno, volveré
con vosotros”.
Se
despide de todas las criaturas. Se despide de todo lo
producido y de todo lo hecho, y sigue adelante hacia
el Hacedor , porque ciertamente el Señor de la
Verdad cuidará de su esposa y sus hijos y de
todos sus medios materiales.
Parte
de la condición espiritual se mantiene oculta
de aquellos están alejados, pero no de aquellos
que están cerca, de aquellos que odian pero no
de aquellos que aman. Se mantiene oculta de la mayoría,
pero no de los pocos. Cuando este corazón es
sano y puro, puede oír el llamado del Señor
de la Verdad desde cada una de las seis direcciones
[derecha e izquierda, arriba y abajo, adelante y atrás].
Puede oír el llamado de cada Profeta, mensajero,
campeón de la verdad y santo. En este estadio
se acerca a Él, de modo que su vida llega a ser
la cercanía a Él y su muerte el alejamiento
de Él. Su contentamiento llega a estar en su
conversación íntima con Él, y está
satisfecho con esto con la exclusión de todo
lo demás. No le importa la pérdida de
este mundo. No le importan el hambre y la sed, la desnudez
y la indignidad.
El
buscador encuentra contentamiento en los actos de obediencia,
mientras que el conocedor, que es buscado, encuentra
el contentamiento en la cercanía a Allah . O
tú con tu simulación, ¿qué
estás tratando de hacer? Este asunto no se puede
lograr ayunando de día y manteniendo la vigilia
de noche, comiendo alimento simple y usando ropas toscas,
mientras aún se está influenciado por
el yo inferior, las pasiones, las inclinaciones naturales,
la ignorancia y las opiniones de otras personas. Eso
no puede dar ningún resultado. ¡Ay de ti!
Sé sincero y te salvarás. Sé veraz
y lograrás tu objetivo, te acercarás a
tu aspiración y ascenderás a las alturas.
Ríndete y estarás sano y salvo. Sé
dócil y se te ayudará a tener éxito.
Conténtate y se te aprobará. Debes empezar
tú, después el Señor de la Verdad
terminará las cosas por ti.
O
Allah cuida de nuestros asuntos en este mundo y en el
más allá. No nos confíes a nuestro
propio yo inferior, ni a ninguna de Tus criaturas.
Se
dice que el Profeta (swas) dijo:
Allah
le dirá a Gabriel: “Pon a tal y tal persona
a dormir, y haz que tal y tal se levante”.
Hay
dos maneras de interpretar esto [siendo la primera]:
“Haz que cierta persona ? el amante ? se levante,
y pon a otra persona ? el bienamado ? a dormir. Una
ha declarado que Me ama, de modo que ciertamente debo
examinarla y ponerla en el lugar adecuado, hasta que
se le desprendan las hojas de su estar con cualquiera
que no sea Yo. Hazla levantar hasta que la prueba de
su alegato quede establecida, hasta que su amor se confirme.
Y pon a dormir a cierta otra persona, porque es Mi bienamado.
Hace ya mucho tiempo que está trabajando duro.
En él no queda el menor rastro de nadie más
que Yo. Su amor por Mí se ha hecho único,
y confirmados están su alegato, su prueba y su
cumplimiento de Mi pacto . Ahora es Mi turno de cumplir
con su pacto . Él es un invitado, y a los invitados
no se los hace servir y trabajar. Lo dejaré dormir
en la alcoba de Mi tierno cuidado, y lo dejaré
sentar en la mesa de Mi gracioso favor. Lo hospedaré
en Mi cercanía y lo removeré de la presencia
de todos los demás aparte de Mí Mismo.
Su afecto ha probado ser genuino, y cuando el afecto
es auténtico se prescinde de las formalidades”.
La
otra interpretación es: “Pon a tal y tal
a dormir porque me desagrada el sonido de su voz, y
haz que esa otra persona se levante porque amo oír
su voz”.
El
amante sólo se convierte en un amado cuando su
corazón está purificado de todo aparte
de su Señor . Cuando su realización de
la Unidad Divina es completa, así como su confianza
absoluta, su fe, su convicción y su conocimiento
directo, en ese momento es cuando se convierte en un
amado. Entonces su sufrimiento lo abandona y le llega
el bienestar.
Supón
que alguien amaba a cierto rey, pero estaba separado
de él por una gran distancia, de modo que estaba
trastornado por el amor y partió aturdido en
dirección al país del rey. Viaja de día
y de noche, soportando todo tipo de penurias y peligros.
No goza de ninguna comida ni bebida hasta que alcanza
la puerta de su palacio. El rey tiene noticias de su
condición, de modo que manda a sus sirvientes
a recibirlo. Lo llevan al baño para limpiarlo,
vestirlo con las ropas más finas y dejarlo fragante
con perfumes. Luego lo llevan a la presencia del rey,
que lo agasaja, le habla, le pregunta acerca de su condición,
lo casa con la más bella de sus esclavas y le
concede una porción de su reino. Se convierte
en el bienamado favorito del rey, ¿qué
razón podría tener entonces para sentirse
atemorizado o cansado, o para querer regresar a su propio
país? ¿Por qué habría de
querer separarse de él, cuando se lo ha establecido
en su presencia y se ha confiado en él?
Cuando
este corazón ha alcanzado al Señor de
la Verdad , tiene conferida Su cercanía y Su
conversación íntima, está seguro
en Su presencia, de modo que no tiene ningún
deseo de volver a dejarlo a Él y regresar con
cualquier otro. La manera en que el corazón puede
alcanzar este estadio es a través de la realización
de los deberes religiosos obligatorios, la paciente
renuncia de las cosas ilegales y los deseos carnales,
la obtención de las cosas permisibles y legales
sin pasión ni codicia ni participación,
y la práctica de la restricción saludable
y la abstinencia perfecta. Es el abandono de todo aparte
de Allah , la oposición al yo inferior, las pasiones
y el demonio, la limpieza del corazón de toda
criatura, y una idéntica indiferencia a la alabanza
o a la censura, a recibir regalos o a que se los retenga,
y a la dura vida del desierto o a la comodidad de la
vida civilizada. El primer estadio de este asunto es
atestiguar que no hay nadie digno de adoración
excepto Allah, y el último es tener una idéntica
indiferencia a la vida civilizada o a la vida tosca.
Cuando el corazón de una persona es sano, está
tan íntimamente conectado con su Señor
, que desierto y ciudad, alabanza y censura, enfermedad
y buena salud, riqueza y pobreza, éxito y fracaso
mundanos, están en igualdad de condiciones en
lo que a él concierne.
Cuando
alguien ha alcanzado genuinamente este estadio, experimenta
la muerte de su yo inferior y sus pasiones, sus impulsos
naturales dejan de brotar y su demonio se torna humildemente
sumiso hacia él. Este mundo y sus señores
se hacen insignificantes para su corazón, mientras
que el más allá y sus señores adquieren
una gran importancia a su vista. Luego se aleja de esos
dos mundos y se mueve hacia su Señor (Todopoderoso
y Glorioso es Él). Su corazón encuentra
un sendero en medio de las criaturas, por el cual puede
llegar a la Verdad. Ellas se hacen a un lado, a derecha
e izquierda, se quedan atrás y le dejan libre
el sendero. Huyen del fuego de su veracidad y la dignidad
imponente de su ser más recóndito.
Cuando
alguien ha alcanzado genuinamente este estadio, ningún
oponente puede hacerlo regresar y ningún obstáculo
puede cerrarle el camino a la puerta del Señor
de la Verdad . Su estandarte no se puede repeler ni
se puede poner en fuga a su ejército. Sus pájaros
[de buen augurio] no se pueden silenciar, y la espada
de su afirmación de la Unidad no se puede desafilar.
Sus pasos no titubean. Su tarea no le resulta difícil,
y ni puerta ni cerradura pueden permanecer cerradas
ante él. Puertas y cerraduras se deshacen y todas
las avenidas se abren. No hay nada ante él hasta
que él está ante el Señor. Luego
Él lo tratará bondadosamente y le permitirá
dormir en Su alcoba. Le dará de comer de Su graciosa
generosidad y de beber de Su amistad íntima.
En este punto verá lo que ningún ojo ha
visto jamás. Ningún oído ha oído
jamás, y ningún corazón humano
ha concebido jamás.
El
regreso de este siervo a las criaturas tiene el propósito
de guiarlas bien y gobernarlas. Están todas sujetas
al dominio de este siervo, que lo ha alcanzado a Él,
que lo ha visto y considera a todas las cosas aparte
de Él como la obra de la creación. Se
torna útil a la gente como un experto, un mediador
que señala el camino a la puerta del Señor
de la Verdad . En el reino espiritual ahora se le da
el apodo de grande . Todas las criaturas están
bajo sus pies y encuentran protección bajo su
sombra.
No
estás correctamente guiado. Reclamas aquello
que no te pertenece y aquello que no posees. Tu yo inferior
te controla, y las criaturas y todo lo que contiene
este mundo se encuentran en tu corazón. En tu
corazón son más importantes que Allah
. Estás fuera del límite de la gente [del
Señor] y de su estima. Si deseas alcanzar esto
que he insinuado, debes dedicar tu atención a
purificar tu corazón de todas las cosas. Debes
obedecer las órdenes y observar las prohibiciones
[del Señor], ser paciente con el destino y expulsar
a este mundo de tu corazón. Después de
todo eso, ven aquí conmigo, de modo que pueda
hablar contigo y contarte de aquello que yace más
allá de todo eso. Si haces esto, obtendrás
lo que deseas, pero cualquier cosa que se diga de antemano
sería un parloteo sin sentido.
¡Ay
de ti! Necesitas un bocado para comer, pierdes alguna
pequeñez trivial, o tu honor sufre un insulto?¡y
es el fin del mundo para ti! Protestas contra Allah
. Das rienda suelta a tu ira golpeando a tu esposa y
a tus hijos. Maldices a tu religión y a tu Profeta.
Si fueras una persona sensata, una de las personas de
vigilia y conciencia vigilante, contendrías tu
lengua en presencia de Allah . Considerarías
todas Sus acciones como una bendición en tu beneficio
y en tu interés. Si haces una pausa y no discutes,
si eres agradecido y no desagradecido, si te contentas
y no estás insatisfecho, si te quedas quieto
y en silencio y no te quejas, se te dirá:
¿Acaso
no defenderá Allah a este siervo? (39:36)
O
apresurado, sé paciente y tendrás un alimento
bueno y sano para comer. No conoces a Allah . Si realmente
lo conocieras, no te quejarías de Él ante
otros. Si realmente lo conocieras, contendrías
tu lengua en Su presencia. No le pedirías cosas
y no lo molestarías con tus súplicas.
No, acatarías Sus deseos y serías paciente
con Él. ¡Sé sensato! No necesitas
ninguna justificación. Todo lo que Él
hace es beneficioso. Él te pone a prueba para
ver cómo te comportarás. Él te
examina para averiguar si tienes confianza en Su promesa,
para ver si te das cuenta de que Él te está
Observando y es Consciente de ti.
Ciertamente
debes comprender que si el jornalero fuera a mendigar
una dádiva mientras está dentro del palacio
del rey, eso sería insolencia y codicia de su
parte. Sería expulsado inmediatamente del palacio,
y se le diría: “Este individuo necesita
ir a mendigar”. La fe del creyente no puede ser
perfecta en tanto su corazón contenga aún
alguna codicia, avaricia o demanda insistente, o cualquier
criatura en quien cifre sus temores y esperanzas. Para
lograr ese perfeccionamiento debe practicar la reflexión
constante y examinar estudiosamente las fuentes básicas
[usul: ‘raíces’] y las aplicaciones
prácticas que se derivan de ellas Debe reflexionar
sobre los estados espirituales de los Profetas, los
Mensajeros y los rectos, sobre cómo el Señor
de la Verdad los liberó de las manos de sus enemigos
y los ayudó a triunfar sobre sus adversarios,
y sobre cómo Él les proporcionó
alivio y una salida de sus problemas.
Es
a través de la reflexión genuina que la
confianza absoluta se establece verdaderamente. Este
mundo desaparece del corazón y se olvida de jinn,
seres humanos, ángeles y toda criatura, mientras
recuerda al Señor de la Verdad El poseedor de
este corazón llega a ser como si nadie más
hubiera sido creado. Llega a ser como si él fuera
el único sometido a las órdenes [divinas],
no habiendo ninguna otra criatura; como si él
fuera asimismo el único sometido a las prohibiciones
[divinas], y como si él fuera el único
recipiente de las bendiciones [divinas]. Le parece que
todas las obligaciones están posadas en el cuello
de su ser más recóndito y su corazón.
Ve las montañas de obligaciones, en toda su variedad
de formas, como una misión que procede de Aquel
que impone las obligaciones, de modo que las asume para
dar prueba de la realidad de su servidumbre y su buena
disposición para obedecer. Se convierte en un
transportador de criaturas, mientras el Creador lo transporta
a Él. Se convierte en un médico para ellas,
mientras su Señor es su propio médico.
Se convierte en la puerta para que las criaturas alcancen
al Señor de la Verdad y en un mediador entre
ellas y Él. Se convierte en un sol del cual reciben
luz en su camino hacia Él. Se convierte en la
comida y bebida de las criaturas, porque nunca está
ausente de ellas. Se convierte enteramente en su interés
y bienestar, y se olvida de sí mismo. Llega a
ser como si no tuviera ningún yo inferior, ninguna
inclinación natural y ninguna pasión.
Se olvida de su propia comida y bebida y ropas. Se torna
olvidadizo de él mismo, consciente de su Señor
. Quita su corazón de su propio yo y de las criaturas,
pero permanece con su Señor . Todo lo que busca
es el bienestar de las demás criaturas. Ha confiado
su propio yo a la mano del juicio de su Señor
, abandonándolo completamente.
Tal
es el carácter de aquel que está dispuesto
a asumir la tarea de conducir a la gente a la puerta
del Señor de la Verdad . En cuanto a ti, eres
un loco tonto, que no sabe nada de Allah de Sus Mensajeros,
de Sus santos y de Sus favoritos especiales entre Sus
criaturas. Alegas practicar la abstinencia, sin embargo
siempre estás deseando y suplicando. Tu abstinencia
es un inválido sin pies. Tu único anhelo
es por este mundo y las criaturas. No tienes ningún
anhelo por tu Señor . ¡Ten cuidado con
tu posición ante mí! Acércate con
buenos pensamientos y buenos modales, de modo que pueda
guiarte a tu Señor y hacerte conocer el sendero
hacia Él. Debes quitarte el ropaje de la arrogancia
y vestirte con las ropas de la humildad. Debes sentirte
avergonzado, para que puedas recibir honor. Debes humillarte
para que tu estatura pueda crecer. Todo aquello en lo
que ahora estás involucrado y ocupado es una
loca tontería. Allah no le presta ninguna atención
a eso. Este asunto no se presenta a través de
las acciones del cuerpo físico. Nuestro Profeta
Muhammad (swas) solía decir:
La
abstinencia está aquí. La devoción
piadosa está aquí, La sinceridad está
aquí.
Y
señalaba su pecho.
Si
alguien desea el éxito, que se convierta en un
pedazo de tierra debajo de los pies de los Sheiks. ¿Cuál
es la característica de estos Sheiks? Son aquellos
que renuncian a este mundo y a sus criaturas, que se
despiden de ellas, que le dicen adiós a todo
lo que se encuentra por debajo del Trono celestial hasta
la superficie de la tierra, que dejan todas las cosas
detrás y las despiden de alguien que nunca volverá
a retornar a ellas. Le dicen adiós a todas las
criaturas, incluyendo su propio yo. Su existencia está
junto a su Señor en todos sus estados. Si alguien
busca el amor del Señor de la Verdad junto con
la existencia de su propio yo, se está complaciendo
en el engaño y la fantasía. La mayoría
de aquellos que se comportan como ascetas y devotos
adoradores son en realidad esclavos de las criaturas,
a quienes tratan como si fueran socios de Allah.
No
debes poner tu confianza en medios materiales, haciendo
ídolos de ellos y dependiendo de ellos, porque
incurrirás en la ira del Señor de la Verdad
, de Aquel que es el Originador de todos los medios,
el Creador de ellos y Aquel que los mantiene a Su disposición.
Es la firme creencia de aquellos que siguen el Libro
de Allah y la Sunna de Su Mensajero (swas), que no es
la espada la que corta debido a su naturaleza, sino
que es Allah quien corta con ella; que el fuego no quema
debido a su naturaleza, sino que es Allah quien lo usa
para quemar; que la comida no satisface el hambre debido
a su naturaleza, sino que es Allah quien lo usa para
satisfacer el hambre; que el agua no calma la sed debido
a su naturaleza, sino que es Allah quien calma nuestra
sed con ella. Es lo mismo con todos los medios materiales
en toda su variedad de formas, Allah es quien los controla
y los aplica, mientras son meramente instrumentos en
Sus manos, con los cuales Él hace lo que quiere.
Dado
que en realidad Él es el Hacedor, ¿por
qué no recurres a Él en todos tus asuntos,
abandonas tus necesidades y haces una práctica
regular de la afirmación de Su Unicidad bajo
toda circunstancia? Sus instrucciones son obvias; no
están ocultas de ninguna persona inteligente.
Al esclavo se lo golpea con una vara, pero una inclinación
de la cabeza es suficiente para el hombre libre. Debes
obedecerlo a Él, porque Él honrará
a aquellos que lo obedecen. No lo desobedezcas, porque
Él deshonrará a aquellos que lo desobedecen.
Triunfo y fracaso están es Su mano. Él
honra con el triunfo a quien Él quiere, y deshonra
con el fracaso a quien Él quiere. Él honra
con el conocimiento a quien Él quiere, y deshonra
con la ignorancia a quien Él quiere. Él
honra con la cercanía a quien Él quiere,
y deshonra con la lejanía a quien Él quiere.
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