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Los
principios de adab son:
Vas
al tekke no a mostrarte, vas para aprender, y la mejor
forma de aprender son escuchando y observando. Debes
aprender a tratar a otros como hermanos y hermanas y
seres humanos decentes, y asumir que todos están
más desarrollados que tú. El tekke es
el lugar para practicar una actitud humilde y contraria
al ego, ante el Sheik y los otros murids. Es el lugar
para aprender el servicio. Uno debe hablar despacio,
sentarse tranquilamente, y seguir las direcciones del
Sheik o líder. La charla debe centrarse en Allah,
no en nuestros nafs (yo egoísta). No vamos al
tekke a chismear o difamar. Vamos allí para hablar
de Allah y para deshacernos de nuestros hábitos
negativos. La meta es controlar tus nafs, tu naturaleza
mecánica y egoísta. Por eso obedeces el
adab, porque tus nafs no lo desean.
El individuo clave en todo adab es, por supuesto, el
Sheik. Él es quien da el tono del halka, el círculo.
Qué será estudiado en la reunión
es responsabilidad del Sheik, como lo es también
cuándo comenzará la actividad y cuándo
terminará. Las comunicaciones pasan a través
suyo. Él es la primera persona que el derviche
saluda cuando llega al tekke, y el primero del que se
despide cuando se va. El derviche pide el permiso del
Sheik antes de tomar cualquier decisión importante,
como mudarse, viajar, o casarse. Una buena actitud es
hablar con el Sheik de uno por lo menos una vez a la
semana, si no más.
Todas
las instrucciones dadas por el Sheik a los murids deben
ser tratadas como confidenciales, así como también
los asuntos personales discutidos por el murid con el
Sheik son confidenciales. El derviche no pregunta a
un compañero acerca de su práctica o compara
la suya con la de los demás. Las prácticas
están dadas para la guía particular de
esa persona y lo más probable es que sean muy
diferentes que la de los otros. La discusión
de “visiones” y otros fenómenos espirituales
son desalentadas entre murids por las confusiones, o
la competencia sutil que puedan surgir, a menos que
sean utilizadas para enseñar por el Sheik, en
ayuda de un hermano o hermana murid.
El
problema más destructivo y perjudicial en un
grupo espiritual es la difamación. La difamación
ocurre cuando una o más personas critican el
carácter de otro individuo que no está
presente. Este tipo de comportamiento destructivo puede
desbaratar un círculo de aprendizaje, y una vez
que el daño está hecho es difícil
de reparar. El tekke es el lugar donde los nafs son
gradualmente alineados con la Realidad. Se espera entonces
que los conflictos surjan. Por esto, el adab se convierte
en una práctica de extrema importancia, no una
mera formalidad.
Aprendes
escuchando y observando. Si quieres decir algo mientras
el Sheik está hablando o si tienes una pregunta,
amablemente pide permiso al Sheik para hablar. El Sheik
puede tenerte en espera pues lo que está aconteciendo
a través suyo puede ser olvidado si es interrumpido.
Puedes mostrar desacuerdo con el Sheik u otros murids
de forma respetuosa (aunque esto no signifique que tengas
razón). Si oyes algo con lo que no estás
de acuerdo, guárdalo en la “bolsa”
detrás de ti. Si oyes algo con lo que sí
estás de acuerdo, ponlo en la “bolsa”
delante de ti. Quizás en algún momento
entiendas con lo que anteriormente habías discrepado.
Con
humor:
Regla 1 es que el Sheik siempre tiene razón.
Regla 2, si cree que el Sheik está equivocado,
referirse a la Regla 1.
Puedes
aprender esto de forma fácil o difícil.
La forma fácil es escuchando a tu Sheik. Si no
lo haces, entonces lo aprendes de la forma difícil.
Los
derviches son libres de unirse a la halka de otra tariqa
y realizar su dikr si tienen el permiso del Sheik de
aquella tariqa. Su adab debería ser el mismo
que con su propio Sheik. Si hay aspectos únicos
o diferentes de adab en la otra tariqa, también
honran estos. Si el Sheik de la otra tariqa ofrece la
baraka, las bendiciones de su orden en la forma de biat
(iniciación, tomar mano), el derviche debería
decirle al Sheik de conexión primaria a su propia
tariqa y si tiene o no permiso de su Sheik para aceptar
el biat honorario. Un derviche debe pedir ser liberado
de su compromiso con su propio Sheik antes de entrar
totalmente a cualquier otra tariqa y tomar biat completo.
Adab
en el Círculo de Aprendizaje
Cuando vienes al centro Sufi, ven con la intención
de que estarás en la presencia de Allah. Es necesario
para llegar a mejlis, la asamblea, haber tomado primero
un baño ritual o ducha completo. Es bueno tener
los dientes limpios y aliento fresco, limpieza en las
ropas, así como desodorizar o ligeramente perfumar
el cuerpo como cortesía hacia el Sheik y hacia
los otros.
Tan pronto como ves al Sheik llegar, ve afuera y salúdalo.
Como saludo, debes decir, “As salamu alaykum,
Sheik.” Luego besa el dorso de su mano derecha
si no es tu Sheik y la palma si es tu Sheik, y presiona
su mano en tu frente. Das la bienvenida a las demás
personas que han venido con él en el siguiente
orden: su esposa, su familia, sus califas, sus invitados,
sus murids. Si el Sheik o su esposa están cargando
algo, llévalo por ellos.
Cualquiera que patrocine un recién llegado al
tekke debe primero presentar esa persona al meydan-ji,
el anfitrión, o califas, los representantes del
Sheik, quienes luego lo presentarán al Sheik
y asistirán a esa persona si es necesario.
Cuando el Sheik entra al cuarto, es respetuoso dejar
de hablar, pararse y esperar a que el Sheik se siente.
Siéntate sólo después que el Sheik
se siente y tranquilamente espera hasta que el Sheik
comience a hablar. Este es el momento de hacer rabita,
la conexión de corazón, e ir más
profundo dentro de tu corazón y centrarte de
manera tal que estés en posición de aprender
con todo tu ser. Cuando el Sheik comience su charla,
escucha con tu corazón.
Cuando estás en la presencia del Sheik, siéntate
de manera respetuosa. Nunca te reclines cuando tu Sheik
está cerca, pues muestra tu falta de adab y disciplina.
Nunca estires tus piernas hacia tu Sheik o los demás
invitados cuando estás en el círculo de
aprendizaje. Si estás incómodo y debes
hacerlo, entonces cubre tus pies con la ropa o estíralas
lejos del círculo. En un Hadith se menciona que
una vez que el Apóstol de Allah estaba sentado
con sus piernas estiradas, Gabriel apareció y
dijo, “Muhammad, siéntate como los sirvientes
se sientan ante su amo.”
Cuando el Sheik está listo para partir, agradécele
a él y a sus invitados por visitarte. Los estudiantes,
especialmente los hombres, cargan las cosas del Sheik
nuevamente en el auto y esperan en asistencia hasta
que se va antes de regresar a la casa.
Adab
para el Manejo del Qur’an
El
Qur’an no es un libro ordinario. Es un libro sagrado,
las palabras directas de Dios a nuestro Profeta (saws)
y por lo tanto debe ser tratado con respeto. No lo dejas
recostado o lo tomas casualmente. Hay ciertos deberes
y sugerencias para tocar el Qur’an, particularmente
si el texto Árabe está incluido. Se ha
dicho que si cuidas el Qur’an, él cuidará
de ti.
Leer o recitar el Qur’an es una actividad sagrada,
como rezar y el dikr. Antes de abrir el libro, deberías
hacer siempre wud’u. También se sugiere
que te vistas como lo harías para ofrecer plegaria:
ambos sexos vistiéndose modestamente y las mujeres
cubriendo sus cabezas. Declara tu intención de
leer el Qur’an y sostenlo por encima de tu cintura,
sentándose en una posición respetuosa.
En cualquier momento en que no leas el Qur’an,
ciérralo, incluso si eres brevemente interrumpido
e intenta abreviar pronto la lectura .
Siempre guarda el Qur’an en un lugar limpio que
sea más alto que tu cintura. Nunca debe tocar
el piso, donde camina la gente. Tampoco pongas otros
libros, o cualquier otra cosa, encima del Qur’an.
El Qur’an, o incluso cualquier pedazo de papel
en que estén los versos escritos, nunca debe
ser tirado, sino quemado.
Las traducciones inglesas del Qur’an, sin el texto
en Árabe, pueden ser tratado con menos formalidad
si te refieres a ellos con motivos de aprendizaje. Puedes
tocarlos sin haber hecho primero la ablución.
Claro que, aún con las versiones inglesas, cuanto
más respeto le des al Qur’an, más
bendiciones te abres para ti.
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