Buenos Modales:
Cortesías Observadas en el Camino
Material de la tarika Rufai
 
 
  Cuando un derviche se quita los zapatos y atraviesa la entrada del dergah o tekke, el centro sufi, deja el mundo cotidiano con sus problemas y preocupaciones afuera. El dergah se convierte en una escuela en la cual practicar adab, o buenos modales, comportamiento adecuado y cortesía. Muchos Sheiks dicen que el camino del derviche es todo adab.

Es esencial seguir las leyes y guías como están dadas en el Qur’an. Los principios básicos son los mismos que Los Diez Mandamientos; más detalles se dan en los Fardz, o requerimientos obligatorios.
 
 

Los principios de adab son:

Vas al tekke no a mostrarte, vas para aprender, y la mejor forma de aprender son escuchando y observando. Debes aprender a tratar a otros como hermanos y hermanas y seres humanos decentes, y asumir que todos están más desarrollados que tú. El tekke es el lugar para practicar una actitud humilde y contraria al ego, ante el Sheik y los otros murids. Es el lugar para aprender el servicio. Uno debe hablar despacio, sentarse tranquilamente, y seguir las direcciones del Sheik o líder. La charla debe centrarse en Allah, no en nuestros nafs (yo egoísta). No vamos al tekke a chismear o difamar. Vamos allí para hablar de Allah y para deshacernos de nuestros hábitos negativos. La meta es controlar tus nafs, tu naturaleza mecánica y egoísta. Por eso obedeces el adab, porque tus nafs no lo desean.

El individuo clave en todo adab es, por supuesto, el Sheik. Él es quien da el tono del halka, el círculo. Qué será estudiado en la reunión es responsabilidad del Sheik, como lo es también cuándo comenzará la actividad y cuándo terminará. Las comunicaciones pasan a través suyo. Él es la primera persona que el derviche saluda cuando llega al tekke, y el primero del que se despide cuando se va. El derviche pide el permiso del Sheik antes de tomar cualquier decisión importante, como mudarse, viajar, o casarse. Una buena actitud es hablar con el Sheik de uno por lo menos una vez a la semana, si no más.

Todas las instrucciones dadas por el Sheik a los murids deben ser tratadas como confidenciales, así como también los asuntos personales discutidos por el murid con el Sheik son confidenciales. El derviche no pregunta a un compañero acerca de su práctica o compara la suya con la de los demás. Las prácticas están dadas para la guía particular de esa persona y lo más probable es que sean muy diferentes que la de los otros. La discusión de “visiones” y otros fenómenos espirituales son desalentadas entre murids por las confusiones, o la competencia sutil que puedan surgir, a menos que sean utilizadas para enseñar por el Sheik, en ayuda de un hermano o hermana murid.

El problema más destructivo y perjudicial en un grupo espiritual es la difamación. La difamación ocurre cuando una o más personas critican el carácter de otro individuo que no está presente. Este tipo de comportamiento destructivo puede desbaratar un círculo de aprendizaje, y una vez que el daño está hecho es difícil de reparar. El tekke es el lugar donde los nafs son gradualmente alineados con la Realidad. Se espera entonces que los conflictos surjan. Por esto, el adab se convierte en una práctica de extrema importancia, no una mera formalidad.

Aprendes escuchando y observando. Si quieres decir algo mientras el Sheik está hablando o si tienes una pregunta, amablemente pide permiso al Sheik para hablar. El Sheik puede tenerte en espera pues lo que está aconteciendo a través suyo puede ser olvidado si es interrumpido.

Puedes mostrar desacuerdo con el Sheik u otros murids de forma respetuosa (aunque esto no signifique que tengas razón). Si oyes algo con lo que no estás de acuerdo, guárdalo en la “bolsa” detrás de ti. Si oyes algo con lo que sí estás de acuerdo, ponlo en la “bolsa” delante de ti. Quizás en algún momento entiendas con lo que anteriormente habías discrepado.

Con humor:
Regla 1 es que el Sheik siempre tiene razón.
Regla 2, si cree que el Sheik está equivocado, referirse a la Regla 1.

Puedes aprender esto de forma fácil o difícil. La forma fácil es escuchando a tu Sheik. Si no lo haces, entonces lo aprendes de la forma difícil.

Los derviches son libres de unirse a la halka de otra tariqa y realizar su dikr si tienen el permiso del Sheik de aquella tariqa. Su adab debería ser el mismo que con su propio Sheik. Si hay aspectos únicos o diferentes de adab en la otra tariqa, también honran estos. Si el Sheik de la otra tariqa ofrece la baraka, las bendiciones de su orden en la forma de biat (iniciación, tomar mano), el derviche debería decirle al Sheik de conexión primaria a su propia tariqa y si tiene o no permiso de su Sheik para aceptar el biat honorario. Un derviche debe pedir ser liberado de su compromiso con su propio Sheik antes de entrar totalmente a cualquier otra tariqa y tomar biat completo.

Adab en el Círculo de Aprendizaje
Cuando vienes al centro Sufi, ven con la intención de que estarás en la presencia de Allah. Es necesario para llegar a mejlis, la asamblea, haber tomado primero un baño ritual o ducha completo. Es bueno tener los dientes limpios y aliento fresco, limpieza en las ropas, así como desodorizar o ligeramente perfumar el cuerpo como cortesía hacia el Sheik y hacia los otros.

Tan pronto como ves al Sheik llegar, ve afuera y salúdalo. Como saludo, debes decir, “As salamu alaykum, Sheik.” Luego besa el dorso de su mano derecha si no es tu Sheik y la palma si es tu Sheik, y presiona su mano en tu frente. Das la bienvenida a las demás personas que han venido con él en el siguiente orden: su esposa, su familia, sus califas, sus invitados, sus murids. Si el Sheik o su esposa están cargando algo, llévalo por ellos.

Cualquiera que patrocine un recién llegado al tekke debe primero presentar esa persona al meydan-ji, el anfitrión, o califas, los representantes del Sheik, quienes luego lo presentarán al Sheik y asistirán a esa persona si es necesario.

Cuando el Sheik entra al cuarto, es respetuoso dejar de hablar, pararse y esperar a que el Sheik se siente. Siéntate sólo después que el Sheik se siente y tranquilamente espera hasta que el Sheik comience a hablar. Este es el momento de hacer rabita, la conexión de corazón, e ir más profundo dentro de tu corazón y centrarte de manera tal que estés en posición de aprender con todo tu ser. Cuando el Sheik comience su charla, escucha con tu corazón.

Cuando estás en la presencia del Sheik, siéntate de manera respetuosa. Nunca te reclines cuando tu Sheik está cerca, pues muestra tu falta de adab y disciplina. Nunca estires tus piernas hacia tu Sheik o los demás invitados cuando estás en el círculo de aprendizaje. Si estás incómodo y debes hacerlo, entonces cubre tus pies con la ropa o estíralas lejos del círculo. En un Hadith se menciona que una vez que el Apóstol de Allah estaba sentado con sus piernas estiradas, Gabriel apareció y dijo, “Muhammad, siéntate como los sirvientes se sientan ante su amo.”
Cuando el Sheik está listo para partir, agradécele a él y a sus invitados por visitarte. Los estudiantes, especialmente los hombres, cargan las cosas del Sheik nuevamente en el auto y esperan en asistencia hasta que se va antes de regresar a la casa.

Adab para el Manejo del Qur’an

El Qur’an no es un libro ordinario. Es un libro sagrado, las palabras directas de Dios a nuestro Profeta (saws) y por lo tanto debe ser tratado con respeto. No lo dejas recostado o lo tomas casualmente. Hay ciertos deberes y sugerencias para tocar el Qur’an, particularmente si el texto Árabe está incluido. Se ha dicho que si cuidas el Qur’an, él cuidará de ti.

Leer o recitar el Qur’an es una actividad sagrada, como rezar y el dikr. Antes de abrir el libro, deberías hacer siempre wud’u. También se sugiere que te vistas como lo harías para ofrecer plegaria: ambos sexos vistiéndose modestamente y las mujeres cubriendo sus cabezas. Declara tu intención de leer el Qur’an y sostenlo por encima de tu cintura, sentándose en una posición respetuosa. En cualquier momento en que no leas el Qur’an, ciérralo, incluso si eres brevemente interrumpido e intenta abreviar pronto la lectura .
Siempre guarda el Qur’an en un lugar limpio que sea más alto que tu cintura. Nunca debe tocar el piso, donde camina la gente. Tampoco pongas otros libros, o cualquier otra cosa, encima del Qur’an. El Qur’an, o incluso cualquier pedazo de papel en que estén los versos escritos, nunca debe ser tirado, sino quemado.
Las traducciones inglesas del Qur’an, sin el texto en Árabe, pueden ser tratado con menos formalidad si te refieres a ellos con motivos de aprendizaje. Puedes tocarlos sin haber hecho primero la ablución. Claro que, aún con las versiones inglesas, cuanto más respeto le des al Qur’an, más bendiciones te abres para ti.