¡Cuando
Ramadan llegue, aprécienlo! Pasa muy rápidamente.
La vida en si misma pasa muy rápidamente también,
al igual que el tiempo para la oración. No digan:
"Ramadan vendrá de nuevo", porque un
Ramadan que se ha ido nunca vendrá de nuevo.
El
próximo Ramadan es un Ramadan diferente. Quizá
Ramadan seguirá viniendo hasta la Resurrección,
pero este Ramadan quizá sea el último
para nosotros. No digan: "Yo perdí esta
oración pero otra vendrá". Quizás
esta oración sea nuestra última.
No
digan: "Permítanme retirarme y disfrutar
mi pensión, para entonces consagrarma a rendir
culto”. Quizás, este sea el último
paso que de antes de que disfrute de su pensión.
Seremos
envueltos en una mortaja, anudada sin sogas o cadenas;
de manera que aprontemonos de inmedito a la acción.
Pidamos
perdon por nuestros pecados.
Gasten
sus noches en vigilia con vuestro corazón envuento
en llamas.
Guarden
vigilia para su Señor, recitando el Qur'an.
Homangéenlo
en Su Presencia.
Pondera
tu propia naturaleza transitoria, recordando que Él
es eterno. . Pondera tu propia debilidad, recordando
que Él es fuerte. . .
¡Qué
hermosa cosa, el encontrarse con el Señor! ¿Cómo
puedo transmitirte el sabor de ello a ti?. Uno puede
hablarle al ciego acerca del color, al sordo acerca
de la música y al impotente acerca de las alegrías
de la comunicación sexual, pero, ¿pueden
ellos entender estas experiencias?. Desde que el hombre
ciego no puede ver, ¿cómo se le puede
describir los colores a él en palabras? ¿Cómo
se le pueden mostrar los varios colores de las flores,
árboles, el sol y cielo, y de los peces que bailan
en el arroyo a un ojo que no ve?. A aquél que
no tiene ningún sentido del olor, ¿cómo
podemos describirle el olor de la rosa, la fragancia
del jazmín o el perfume del junquillo? ¿Cómo
podemos decirle al acerca del gorjeo de los pájaros,
del gorjeo que ejecutan las aguas o las delicias de
la recitación del Qur'an y de la llamada a la
oración?.
Si
usted dedica el tiempo exclusivamente a su Señor,
un día se limpiará el velo de los ojos
y usted verá los colores. Usted adquirirá
el sentido del aliento y detectará la fragancia
de las rosas, jacintos, junquillos y narcisos. Su sordera
desaparecerá y usted oirá el recuerdo
constante de Allah. El oído de su corazón
se abrirá y usted quedará encantado con
la recitación del Qur'an. Bajo las canciones
de los ruiseñores y el gorjeo de las aguas, usted
oirá el sonido de la afirmación de la
Unidad Divina.
Éstas
son las recompensas que usted podrá lograr en
este mundo y un día ellas se acabarán.
En cuanto a las recompensas que usted logrará
en el Más Allá, ellas no tienen ningún
final, son eternas. . .
Cuando
Ramadan llegue, podrá usted oír la Voz
llamando por la noche: “¿Nadie nos quiere,
nadie nos ama? Nosotros lo amaríamos, también!”.
Esta llamada se da todas las tardes y todas las noches
en nuestras vidas. Ésta es otra peculiar recompensa
divina del noble Mes de Ramadan.
Esta
es una de las conversaciones que el Profeta Moisés
(as) disfrutaba con Allah:
Moisés,
para conversar con Allah, iba al Montar Sinai. Usted
tiene su propia Montaña Sinai en el momento de
romper el ayuno, donde usted puede sostener mil y una
conversaciones con EL.
Cuando
Moisés dijo: "O mi Señor, Tu hablas
conmigo, TU me guías. ¿Puedes mostrarme
la belleza de Tu semblante? Permítame el ver
Tu belleza"!, él recibió esta contestación:
“lan
tarani”
"Usted no me verá" (7:143)
“Moisés,
¿cómo tu puedes ver Mi belleza cuándo
hay setenta mil velos entre nosotros? Tu eres incapaz
de Verme. Pero cerca de la Resurrección, Daré
un mes como un regalo a la Comunidad de Mi amado Muhammad
(saws). Ese mes será llamado Ramadan. A la Comunidad
de Muhammad que ayune durante este mes, Me manifestaré
en el momento de romper el ayuno, y considerando que
entre tu y Yo existen setenta mil velos ahora, no habrá
ningún velo entre Nosotros y la Comunidad de
Muhammad en el momento de romper el ayuno".
En
una Sagrada Tradición, el Exaltado dice:
"El ayuno es para Mí y la recompensa soy
Yo mismo".
La
recompensa del ayuno es la visión de la Belleza
Divina. El emblema de Ramadan es el perdón. El
ayuno debe ser hecho con sinceridad y un afecto ardiente.
Nuestro
bendito Maestro Muhammad (saws) dijo:
“¡Si
mi Comunidad conociera cuánto éxito y
salvación reside en Ramadan, ellos le pedirían
a Allah que les permitiera gastar sus vidas enteras
en ese mes"!.
|