Alguien
dijo:
–
Si pides a tu hermano que satisfaga una necesidad y
no lo hace, recuérdaselo porque quizás
lo ha olvidado. Si aún así no lo hace,
dile "Allahu akbar" (Allah es el más
grande) y recita este ayat :
"A
los muertos, Allah los resucitará" (Qur'an
6.36)
Ibn
Shubruma una vez alivió una gran necesidad de
uno de sus hermanos, quien más tarde le llevó
un regalo.
–
¿Qué es esto? preguntó Ibn Shubruma.
–
Por el favor que me hiciste.
–
¡Quédatelo y que Allah te proteja!. Si
pides a tu hermano algo que necesitas y él no
se esfuerza en satisfacer tu necesidad, entonces purifícate
para la oración, pronuncia cuatro takbir sobre
él y cuéntale entre los muertos.
Ja'far
ibn Muhammad dijo:
–
Me apresuro a satisfacer las necesidades de mis enemigos,
a menos que me rechacen y prescindan de mí.
Si
esta es la actitud hacia los enemigos, ¿cuál
será hacia los amigos?.
Un
musulmán de los primeros tiempos cuidaría
del mantenimiento de la mujer e hijos de su hermano
cuarenta años después de la muerte de
éste, atendiendo a sus necesidades, visitándoles
periódicamente y proveyéndoles con su
riqueza de modo que sólo echaran de menos a la
persona del padre; de hecho serían tratados mejor,
incluso, que por el propio padre durante su vida. Era
corriente que un hombre fuera regularmente a la puerta
de su hermano y preguntara:
–
¿Tenéis aceite? ¿Tenéis
sal? ¿Necesitáis algo?.
Si
se necesitaba algo él lo procuraría sin
que su hermano se enterara.
Así
es como se manifiesta la hermandad y la compasión.
Si un hombre no muestra compasión hacia su hermano
en la misma medida que hacia sí mismo, entonces
no hay bondad en lo que hace.
Maymun
ibn Mahran dijo:
–
Si no sacas ventaja de la amistad de un hombre su enemistad
no te herirá.
El
Mensajero de Allah (que El le bendiga y le dé
Paz) dijo:
–
Ciertamente Allah tiene recipientes en Su tierra, a
saber, nuestros corazones. Y los recipientes más
queridos para Allah (Alabado sea), son los más
puros, fuertes y buenos: los más limpios de faltas,
los más fuertes en la fe, los mejores para con
sus hermanos.
En
resumen, la necesidad de tu hermano ha de ser como la
tuya o incluso más importante que la tuya. Debes
estar en guardia en tiempos de escasez sin descuidar
su situación más de lo que descuidarías
la tuya. Debes procurar que no se vea obligado a pedir
ni a revelar su necesidad para reclamar ayuda. Al contrario,
debes aliviarla como si no supieras que lo estás
haciendo. No debes considerar ganado algún beneficio
por lo hecho, sino que has de contar como una bendición
el que acepte tu esfuerzo en su beneficio y tu atención
con sus asuntos. No debes limitarte a satisfacer su
necesidad, sino tratar desde el principio de ser incluso
más generoso, de preferirle y ponerle delante
de parientes e hijos.
Al-Hasan
solía decir:
–
Nuestros hermanos son para nosotros más queridos
que nuestras familias e hijos, porque nuestras familias
nos recuerdan a este mundo mientras que nuestros hermanos
nos recuerdan al Otro.
Dice
la tradición que cuando un hombre visita a su
hermano, deseando reunirse con él, un ángel
le dice por detrás:
–
Has hecho bien y habrá una recompensa para ti
en el Jardín del Paraíso.
Ata
dijo:
–
Busca a tus hermanos en tres ocasiones. Si están
enfermos, visítales. Si están ocupados,
ayúdales. Si se han olvidado, recuérdales.
Se
cuenta que Ibn Umar estaba mirando a derecha e izquierda
en presencia del Mensajero de Allah (que El le bendiga
y dé Paz) quien le preguntó el motivo.
El
contestó:
–
Hay alguien querido para mí y le estoy buscando
pero no le veo.
–
Si amas a alguien, pregunta su nombre, el nombre de
su padre y dónde vive, y si está enfermo
visítale y si está ocupado, ayúdale.
Al-Sha'bi
dijo respecto de un hombre que acompaña a otro
del cual dice conocer el rostro pero no su nombre:
–
Ese es el conocimiento de los tontos.
A
Ibn Abbas le preguntaron:
–
¿Quien es el más querido de los hombres
para ti?
–
El que se sienta en mi compañía, contestó.
Dijo
también:
–
Si alguien se sienta en mi compañía tres
veces sin tener necesidad de mí, ya sé
dónde está situado en el mundo.
Sa'id
Ibn al-As dijo:
–
Tengo tres deberes para mi acompañante: cuando
se acerca, saludarle; cuando llega, acogerle; y cuando
se sienta, hacerle sentir cómodo.
Allah
(Alabado sea) dijo:
–
"Llenos de compasión los unos con los otros"
(Qur'an 48.29).
Estas
palabras indican compasión y trato generoso.
Parte
de la compasión es no tomar en solitario comida
deliciosa ni disfrutar solo de una ocasión de
felicidad; al contrario la ausencia de un hermano debe
ser penosa y la separación triste.
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