Acerca de la Amistad
Sheikh Tosun Bayrak Al-Yerrahi
 
 
Lo mas duro para el que haya aceptado este camino es mantener viejas amistades. El estudiante trata de dejar atrás todas sus viejas costumbres y todo lo que desee su ego. Sin embargo, la amistad es conexión y cercanía. De todas las cosas, dejar sus amigos atrás es la mas dura y triste. El que desea acercarse a Allah de hecho ha de distanciarse de los hombres. Sin embargo, si lo hace, no necesariamente esta con Allah, pero si necesariamente esta solo. Peor aún, puede que se este creyendo estar con Allah.
 
 

Lo mejor que uno puede hacer es distanciarse de los amigos habituales y atarse a su maestro. Uno ni siquiera debería llegar a acercarse demasiado a los otros estudiantes del maestro o estar con ellos en contra de la voluntad del maestro. Como una bestia en la jungla, el estudiante debería quedarse junto a los de su propia especie.
Aquellos que deseen estar con Allah y acercarse a El deberían ser independientes de otra gente y recordar, atarse y contar solo con Allah.

El buscador, cuando está junto a los otros estudiantes, debería sentir que no está con ellos, sino con su maestro y si siente la ausencia de su maestro en compañía de sus amigos debería irse. Si no encuentra huella alguna de su maestro en la conversación, y la conversación es totalmente secular e impertinente, aun siendo agradable, el se ha escapado de ella.
Lo mismo se aplica a la ropa que lleves. Si te gusta tu ropa y sientes que te sienta bien, véndela o regálala y cómprate ropa hacia la cual te sientes indiferente.
Si te gusta tu habitación o tu casa, cámbiala. Sigue dando cosas y cambiando tu sitio, hasta que no te quede nada que te guste, que te preocupe y que capture tu corazón, hasta que sientes que estás totalmente solo en este mundo sin nada que te perteneciera. Y que sepas que Allah no entra en ningún corazón donde haya cualquier otra cosa.

Un corazón falto de Allah está enfermo: Si el estudiante no tuviera su maestro como médico, esa enfermedad causaría su muerte espiritual. Aunque el enfermo del corazón no pueda estar con su médico todo el tiempo, tiene que vivir muy cerca de el y buscar su ayuda cuando la necesite. Todavía el medico sabe mejor cuando ha de ver a su paciente y el maestro cuando tiene que ver al estudiante. Su propósito es, ver el corazón del estudiante renovado y curado con la medicación del recuerdo de Allah y la dieta de la paz contenida en la confianza de Allah.
Si llegas a estar involucrado en algo sin contárselo a tu maestro y el sabe a traves de tu comportamiento lo que estas haciendo, es una señal de que tu corazón se ha abierto hacia el y que realmente tienes un vinculo con el, porque el puede leer en tu corazón.
Tus relaciones con la gente deberían ser gentiles, generosas y sinceras. No deberías pedir nada de ellos, sabiendo que no tienes derechos sobre ellos y que cualquiera es mejor que tu.
Lo mejor es tener lo menos posible que ver con la gente. En cualquier relación uno tiene derechos sobre el otro. Si tienes relación con demasiada gente y si sigues el buen camino en la relación al darle lo que les debes, no sobrará mucha para darle a Allah lo que le debes. Si llegas a fracasar de este modo, mas te vale salir corriendo de este mundo con sus requerimientos.

Cuando te separes de la amistad con este mundo y tus amigos se quejan, admite que mereces su reproche. Si te alaban por ello, no aceptes sus alabanzas. Piensa que ellos ven sus buenas cualidades en ti. Si haces esto, Allah les ocultara tu real estado. ¡Ay de aquellos cuyas real estación llega a ser visibles a otros!. Recuerda que aquel que te alaba es tu enemigo, porque es amigo de tu enemigo y aquel que te condena es tu amigo, porque es enemigo de tu enemigo.
No te muevas mucho. Si lo tienes que hacer, procura que tus viajes sean de corta duración. Demasiado movimiento es destructivo. Te impide avanzar hacia la verdadera meta. Si has de ir a alguna parte, no te dejes distraer por lo que tengas a la derecha y a la izquierda. Mira a donde vas. Baja tu mirada; mira tus pasos. Mantén tu mente puesta en Allah y recuérdale siempre. No te pares a charlar con este o el otro para preguntar: "¿Cómo estás?” o “¿Qué haces?” ¡Palabras vanas! Sin embargo, si alguien te saluda, devuélvele el saludo. Si ves a un siervo creyente de Allah, ofrécele la paz y las bendiciones de Allah como si fuera a todos los creyentes en el cielo y la tierra.
Si te tropiezas con algo que te obstaculiza el camino, cógelo y retíralo para que no moleste a otros. Si ves algo bueno que alguien haya perdido, cógelo para que no sea pisoteado y ponlo en alguna parte visible al lado del camino. Enséñale el buen camino a cualquiera que se haya perdido. Ayúdale al débil. Comparte la carga del que vaya muy cargado.

Anda con paso rápido y continuo. Cuando te canses, siéntate en un lado y descansa y ten cuidado de no obstaculizarle el paso a nadie.
No visites a otros maestros ni participes en sus congregaciones sin el consentimiento de tu maestro. Si tu maestro te lo permite puedes ir ahí y sentarte en silencio y respetuosamente. No participes en sus actividades y ceremonias del recuerdo, sino haz tu propio recuerdo internamente. Esto es mejor para ti que verte involucrado en cosas de las que no entiendes.
Quizás te afecten los himnos, la música y los movimientos y te encuentras a ti mismo cimbreándote. Quizá escuches algún himno sobre la muerte que te causa temor en el corazón, te pone triste y se te hacen lágrimas los ojos, y así sientes que la vida pasa, que el terror de la muerte esta cerca y que hay un día de cuentas y el castigo en el infierno. Toda esa excitación puede parecer una invitación para levantarte y entrar en el círculo del Dhikr. ¡piénsalo dos veces! ¿Qué se ha dicho? ¿Qué se esta haciendo? ¿Quién lo dice y cuáles son sus intenciones? ¿Es sincero?
Si lo que sientes es un separación de tus sentidos y de este mundo, entonces levántate y participa. Esa no es una decisión voluntaria. No lo haces por ti mismo.; lo que te hace participar es otra cosa. En cuanto vuelvas a tus sentidos, párate y siéntate y asume tu estado anterior.

El moverse en la ceremonia del recuerdo de Allah es un descanso de la templanza y sobriedad de uno mismo. Entonces uno o se eleva por encima de lo normal o baja por debajo de el. Cuando sientes tus movimientos y tu cuerpo físico estas descendiendo. Si tu descenso continúa, acabarás debajo de siete capas del mundo material y te hundes en las condiciones del Infierno. Si pierdes la consciencia de ti mismo, de tus movimientos y de lo que tienes alrededor, entonces te abandonas. Tu corazón asciende, lleno de poder de la Verdad, a elevados niveles celestiales.
Uno o está en el Paraíso o en el Infierno. Aquellos que te vean puede que piensen que estás en un estado de éxtasis, en comunión con Allah, pero puede ser que en absoluto sea el caso. Asi que es mejor abstenerse de participar en los servicios religiosos de dervishes de otros círculos.
Si tu necesidad de amistad es demasiado oprimente, elige amigos que sean sinceros y honrados. Acaso puedes encontrar tu maestro entre ellos o a traves de ellos. Si no encuentras tales amigos en los barrios muy transitados de las ciudades, búscales en lugares solitarios, en pequeñas mezquitas en ruinas. Lo que buscan aquella gente esta en esas ruinas solitarias, en los valles profundos o en los picos de los montes inaccesibles. Si los encuentras, intenta estar con ellos a la hora de la oración.
Los buscadores más ineptos son aquellos que pierden la hora de la oración y llegan tarde a la congregación. Si llegas tarde, aunque hayas llegado, no llegaste con aquellos que están ahí. Los que se demoran han sido rechazados por sus guías.

Cuando participes en oraciones en congregación, no te pongas cada vez en el mismo lugar ni en la misma fila. Cambia incluso de mezquita de vez en cuando. Pide perdón a Allah por cada momento de tu vida.
Sé amigo y estáte cerca de los pobres, sírveles, ayúdales y recuérdales y piensa en ellos y sus necesidades. El que los tengas en cuenta y tus pensamientos acerca de sus necesidades son como nobles mensajeros del Uno que los protege. ¿Cómo podrías rechazar honrar a tales mensajeros? Haz pues por ellos lo que les haga falta. Cocina para ellos, limpia par ellos y sé una parte del bien que les llega. Entonces serás parte de lo que entra en sus corazones.
Sólo las inspiraciones buenas entran en los corazones de los sinceros y los fieles que están necesitados, porque su batalla permanente con los deseos de la carne les previene de pensamientos impuros. Allah, El Altísimo les recompensa con ambos mundos por su confianza en El y si estás con ellos, El te hará recordar lo que recuerdan ellos. Si recuerdas y satisfaces sus necesidades, ellos reciben la recompensa por sus esfuerzos a través de tus manos y tu estarás demostrando tu propia confianza en El.
¿Se contará esto como buena obra? ¿Has de esperar una recompensa?. ¡No! Aún así, tampoco menosprecies tus actos. Tu recompensa es que has sido llevado a Su camino hacia la Verdad, mientras los que le niegan están condenados.
Cualquiera que tenga estos cuatro atributos, se salvará:
1- Servicio a los necesitados
2- Pureza y paz del corazón
3- Buena voluntad para con los creyentes
4- Pensar bien de cualquiera y de todo

Ten estos principios contigo siempre. Al principio quizás tus esfuerzos no den frutos. Quizás se te devuelvan tus buenas obras tirándotela a la cara, algunas veces por la gente involucrada y algunas por tu Señor.
Si intentas hacer buenas obras con la mirada puesta en la opinión que la gente tengan de ti, te considerarás a ti mismo perspicaz, digno de confianza, experimentado, respetado y acabarás pensando de otros que son inferiores a ti. Que sepas que entonces el diablo ha hecho de todas tus buenas obras malas.
La meta del diablo es fastidiarte, engañarte y hacerte caer. Te dice que tus mentiras son verdad y que la verdad son mentiras. Te recompensa con regalos inesperados a cambio de tus pecados. Arrepiéntete, refúgiate en Allah, vincula tu corazón a El y recuérdale siempre. El es el único que te puede salvar del maldito diablo.
Mientras eres sincero y constante en el camino hacia la Verdad tendrás al diablo acorralado.
Allah lo sabe mejor. Que Allah proteja mi ihvan de lo malvado de este mundo y de nosotros mismos y que nos guíe al camino recto hacia la Verdad.
Amin.

Shaykh Tosun Bayrak Al-Yerrahi