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Lo mejor
que uno puede hacer es distanciarse de los amigos habituales
y atarse a su maestro. Uno ni siquiera debería
llegar a acercarse demasiado a los otros estudiantes
del maestro o estar con ellos en contra de la voluntad
del maestro. Como una bestia en la jungla, el estudiante
debería quedarse junto a los de su propia especie.
Aquellos que deseen estar con Allah y acercarse a El
deberían ser independientes de otra gente y recordar,
atarse y contar solo con Allah.
El
buscador, cuando está junto a los otros estudiantes,
debería sentir que no está con ellos,
sino con su maestro y si siente la ausencia de su maestro
en compañía de sus amigos debería
irse. Si no encuentra huella alguna de su maestro en
la conversación, y la conversación es
totalmente secular e impertinente, aun siendo agradable,
el se ha escapado de ella.
Lo mismo se aplica a la ropa que lleves. Si te gusta
tu ropa y sientes que te sienta bien, véndela
o regálala y cómprate ropa hacia la cual
te sientes indiferente.
Si te gusta tu habitación o tu casa, cámbiala.
Sigue dando cosas y cambiando tu sitio, hasta que no
te quede nada que te guste, que te preocupe y que capture
tu corazón, hasta que sientes que estás
totalmente solo en este mundo sin nada que te perteneciera.
Y que sepas que Allah no entra en ningún corazón
donde haya cualquier otra cosa.
Un
corazón falto de Allah está enfermo: Si
el estudiante no tuviera su maestro como médico,
esa enfermedad causaría su muerte espiritual.
Aunque el enfermo del corazón no pueda estar
con su médico todo el tiempo, tiene que vivir
muy cerca de el y buscar su ayuda cuando la necesite.
Todavía el medico sabe mejor cuando ha de ver
a su paciente y el maestro cuando tiene que ver al estudiante.
Su propósito es, ver el corazón del estudiante
renovado y curado con la medicación del recuerdo
de Allah y la dieta de la paz contenida en la confianza
de Allah.
Si llegas a estar involucrado en algo sin contárselo
a tu maestro y el sabe a traves de tu comportamiento
lo que estas haciendo, es una señal de que tu
corazón se ha abierto hacia el y que realmente
tienes un vinculo con el, porque el puede leer en tu
corazón.
Tus relaciones con la gente deberían ser gentiles,
generosas y sinceras. No deberías pedir nada
de ellos, sabiendo que no tienes derechos sobre ellos
y que cualquiera es mejor que tu.
Lo mejor es tener lo menos posible que ver con la gente.
En cualquier relación uno tiene derechos sobre
el otro. Si tienes relación con demasiada gente
y si sigues el buen camino en la relación al
darle lo que les debes, no sobrará mucha para
darle a Allah lo que le debes. Si llegas a fracasar
de este modo, mas te vale salir corriendo de este mundo
con sus requerimientos.
Cuando
te separes de la amistad con este mundo y tus amigos
se quejan, admite que mereces su reproche. Si te alaban
por ello, no aceptes sus alabanzas. Piensa que ellos
ven sus buenas cualidades en ti. Si haces esto, Allah
les ocultara tu real estado. ¡Ay de aquellos cuyas
real estación llega a ser visibles a otros!.
Recuerda que aquel que te alaba es tu enemigo, porque
es amigo de tu enemigo y aquel que te condena es tu
amigo, porque es enemigo de tu enemigo.
No te muevas mucho. Si lo tienes que hacer, procura
que tus viajes sean de corta duración. Demasiado
movimiento es destructivo. Te impide avanzar hacia la
verdadera meta. Si has de ir a alguna parte, no te dejes
distraer por lo que tengas a la derecha y a la izquierda.
Mira a donde vas. Baja tu mirada; mira tus pasos. Mantén
tu mente puesta en Allah y recuérdale siempre.
No te pares a charlar con este o el otro para preguntar:
"¿Cómo estás?” o “¿Qué
haces?” ¡Palabras vanas! Sin embargo, si
alguien te saluda, devuélvele el saludo. Si ves
a un siervo creyente de Allah, ofrécele la paz
y las bendiciones de Allah como si fuera a todos los
creyentes en el cielo y la tierra.
Si te tropiezas con algo que te obstaculiza el camino,
cógelo y retíralo para que no moleste
a otros. Si ves algo bueno que alguien haya perdido,
cógelo para que no sea pisoteado y ponlo en alguna
parte visible al lado del camino. Enséñale
el buen camino a cualquiera que se haya perdido. Ayúdale
al débil. Comparte la carga del que vaya muy
cargado.
Anda
con paso rápido y continuo. Cuando te canses,
siéntate en un lado y descansa y ten cuidado
de no obstaculizarle el paso a nadie.
No visites a otros maestros ni participes en sus congregaciones
sin el consentimiento de tu maestro. Si tu maestro te
lo permite puedes ir ahí y sentarte en silencio
y respetuosamente. No participes en sus actividades
y ceremonias del recuerdo, sino haz tu propio recuerdo
internamente. Esto es mejor para ti que verte involucrado
en cosas de las que no entiendes.
Quizás te afecten los himnos, la música
y los movimientos y te encuentras a ti mismo cimbreándote.
Quizá escuches algún himno sobre la muerte
que te causa temor en el corazón, te pone triste
y se te hacen lágrimas los ojos, y así
sientes que la vida pasa, que el terror de la muerte
esta cerca y que hay un día de cuentas y el castigo
en el infierno. Toda esa excitación puede parecer
una invitación para levantarte y entrar en el
círculo del Dhikr. ¡piénsalo dos
veces! ¿Qué se ha dicho? ¿Qué
se esta haciendo? ¿Quién lo dice y cuáles
son sus intenciones? ¿Es sincero?
Si lo que sientes es un separación de tus sentidos
y de este mundo, entonces levántate y participa.
Esa no es una decisión voluntaria. No lo haces
por ti mismo.; lo que te hace participar es otra cosa.
En cuanto vuelvas a tus sentidos, párate y siéntate
y asume tu estado anterior.
El
moverse en la ceremonia del recuerdo de Allah es un
descanso de la templanza y sobriedad de uno mismo. Entonces
uno o se eleva por encima de lo normal o baja por debajo
de el. Cuando sientes tus movimientos y tu cuerpo físico
estas descendiendo. Si tu descenso continúa,
acabarás debajo de siete capas del mundo material
y te hundes en las condiciones del Infierno. Si pierdes
la consciencia de ti mismo, de tus movimientos y de
lo que tienes alrededor, entonces te abandonas. Tu corazón
asciende, lleno de poder de la Verdad, a elevados niveles
celestiales.
Uno o está en el Paraíso o en el Infierno.
Aquellos que te vean puede que piensen que estás
en un estado de éxtasis, en comunión con
Allah, pero puede ser que en absoluto sea el caso. Asi
que es mejor abstenerse de participar en los servicios
religiosos de dervishes de otros círculos.
Si tu necesidad de amistad es demasiado oprimente, elige
amigos que sean sinceros y honrados. Acaso puedes encontrar
tu maestro entre ellos o a traves de ellos. Si no encuentras
tales amigos en los barrios muy transitados de las ciudades,
búscales en lugares solitarios, en pequeñas
mezquitas en ruinas. Lo que buscan aquella gente esta
en esas ruinas solitarias, en los valles profundos o
en los picos de los montes inaccesibles. Si los encuentras,
intenta estar con ellos a la hora de la oración.
Los buscadores más ineptos son aquellos que pierden
la hora de la oración y llegan tarde a la congregación.
Si llegas tarde, aunque hayas llegado, no llegaste con
aquellos que están ahí. Los que se demoran
han sido rechazados por sus guías.
Cuando
participes en oraciones en congregación, no te
pongas cada vez en el mismo lugar ni en la misma fila.
Cambia incluso de mezquita de vez en cuando. Pide perdón
a Allah por cada momento de tu vida.
Sé amigo y estáte cerca de los pobres,
sírveles, ayúdales y recuérdales
y piensa en ellos y sus necesidades. El que los tengas
en cuenta y tus pensamientos acerca de sus necesidades
son como nobles mensajeros del Uno que los protege.
¿Cómo podrías rechazar honrar a
tales mensajeros? Haz pues por ellos lo que les haga
falta. Cocina para ellos, limpia par ellos y sé
una parte del bien que les llega. Entonces serás
parte de lo que entra en sus corazones.
Sólo las inspiraciones buenas entran en los corazones
de los sinceros y los fieles que están necesitados,
porque su batalla permanente con los deseos de la carne
les previene de pensamientos impuros. Allah, El Altísimo
les recompensa con ambos mundos por su confianza en
El y si estás con ellos, El te hará recordar
lo que recuerdan ellos. Si recuerdas y satisfaces sus
necesidades, ellos reciben la recompensa por sus esfuerzos
a través de tus manos y tu estarás demostrando
tu propia confianza en El.
¿Se contará esto como buena obra? ¿Has
de esperar una recompensa?. ¡No! Aún así,
tampoco menosprecies tus actos. Tu recompensa es que
has sido llevado a Su camino hacia la Verdad, mientras
los que le niegan están condenados.
Cualquiera que tenga estos cuatro atributos, se salvará:
1- Servicio a los necesitados
2- Pureza y paz del corazón
3- Buena voluntad para con los creyentes
4- Pensar bien de cualquiera y de todo
Ten
estos principios contigo siempre. Al principio quizás
tus esfuerzos no den frutos. Quizás se te devuelvan
tus buenas obras tirándotela a la cara, algunas
veces por la gente involucrada y algunas por tu Señor.
Si intentas hacer buenas obras con la mirada puesta
en la opinión que la gente tengan de ti, te considerarás
a ti mismo perspicaz, digno de confianza, experimentado,
respetado y acabarás pensando de otros que son
inferiores a ti. Que sepas que entonces el diablo ha
hecho de todas tus buenas obras malas.
La meta del diablo es fastidiarte, engañarte
y hacerte caer. Te dice que tus mentiras son verdad
y que la verdad son mentiras. Te recompensa con regalos
inesperados a cambio de tus pecados. Arrepiéntete,
refúgiate en Allah, vincula tu corazón
a El y recuérdale siempre. El es el único
que te puede salvar del maldito diablo.
Mientras eres sincero y constante en el camino hacia
la Verdad tendrás al diablo acorralado.
Allah lo sabe mejor. Que Allah proteja mi ihvan de lo
malvado de este mundo y de nosotros mismos y que nos
guíe al camino recto hacia la Verdad.
Amin.
Shaykh
Tosun Bayrak Al-Yerrahi
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