Acerca de la Adoración
 
 

Has de realizar tus cinco oraciones rituales diarias en congregación y las oraciones adicionales en casa. Si rezas en algún sitio donde tu maestro haya rezado, no te pongas en el sitio donde el haya estado.

Haz una ablución ritual, ante cada oración, comienza cada acción con “En el nombre de Allah, el Compasivo y Misericordioso”.

 
 

En primer lugar, lava tus manos intentando retirarlas de los asuntos de este mundo. Luego enjuaga tu boca recordando y recitando el nombre de Allah. Enjuaga tu nariz deseando inhalar los perfumes de lo divino. Lava tu cara sintiendo vergüenza e intentando quitarle la arrogancia e hipocresía. Lava tus antebrazos confiando en que Allah te haga hacer el bien. Humedece la parte superior de tu cabeza sintiendo humildad y limpia tus orejas deseando escuchar como se te dirige tu Señor. Quita de tus pies la suciedad del mundo para no manchar las arenas del paraíso. Luego da las gracias y alaba al Señor y manda paz y bendiciones sobre nuestro Maestro, quien trajo los cánones del Islam y nos las enseñó.

Después de dejar el sitio de la ablución sin darle la espalda, ejecuta dos ciclos de oración en esperanza y agradecimiento por la pureza.

Después ponte en el sitio donde vayas a hacer tus oraciones como estando entre las dos manos de tu Señor. Imagínate sin formas ni líneas que estás mirando hacia la Kaaba y que no hay nadie aparte de ti en la faz de la tierra. Esfuérzate a expresar la servidumbre físicamente. Elige los versos que vayas a recitar y entiende su significado dentro de ti. Con los versos que empiezan por: “Di…”, y sinete que estás hablando a tu Señor como El desea que lo hagas: haz que cada palabra contenga alabanza. Deja espacio entre las frases para contemplar lo que nuestro Maestro, el Mensajero de Allah, nos ha dado e intenta mantenerlo en tu corazón. Creyendo que tu destino te está escrito en la frente, sitúala humildemente en el suelo para la postración. Cuando termines y des el saludo a la derecha e izquierda, pon la mirada en ti mismo y la conexión con tu Señor, porque estás saludando al Uno bajo cuyos poder estás y que está dentro de ti.
Cuando entres en un sitio, da saludos en nombre de Allah internamente y una vez que estés dentro, bendícelo con dos ciclos de oración.