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El
camino hacia Dios pasa por el servicio. El asunto es
amar y estar conectados con otros mediante ese amor.
La forma de trabajo sufi normalmente incluye un grupo
o familia espiritual. Los sufis crearon un medio en
el cual el amor humano era tan poderoso que éste
automáticamente se elevaba al nivel de amor cósmico.
Todas las formas de amor llevan finalmente al amor espiritual.
"Ashq olsun", dicen en turco: "que se
convierta en amor." Los sufis cultivaron una amabilidad
y refinamiento que permitieron que el amor fermentara
hasta convertirse en un vino fino. Alentaron el servicio
a la humanidad como una expresión del amor que
sentían. Aceptaron una disciplina rigurosa con
el objeto de mantener el fuego del amor ardiendo con
fuerza.
El
cargador corre a quitar la carga pesada a los demás,
sabiendo que las cargas son la base del sosiego
y lo amargo, el precursor del placer.
¡Observa como los cargadores se disputan la carga!
Ese es el camino de aquellos que ven la realidad de
las cosas.
El paraíso está rodeado por lo que nos
disgusta;
Los fuegos del infierno están cercados por aquello
que nos atrae.
Rumi, Masnavi, II 1834- 7.
Uno
de los principios que nos guían más importantes
de la forma de vida sufi es el adab, que podemos traducir
como cortesía, respeto, actuar apropiadamente.
El adab no es una formalidad hueca, nos ayuda a crear
el contexto en el cual desarrollamos nuestra humanidad.
Cada situación y cada relación tienen
su adab apropiado: entre estudiantes que están
en el sendero, respecto a los miembros de la familia
y a los mayores, en relación al sheij. Cada nivel
del ser tiene también su adab, incluyendo el
estar en presencia de la Verdad (al-Haqq).
Muhammad
dijo: "Ninguno de Uds. Tendrá una fe auténtica
hasta que sus corazones sean encauzados, ni sus corazones
podrán ser encauzados hasta que sus lenguas sean
encauzadas, ni sus lenguas podrán ser encauzadas
hasta que encaucen sus acciones."
A
medida que uno comienza a darse cuenta de los beneficios
y de las posibilidades del adab, se visualiza con impresionante
claridad todo lo que se ha perdido en la cultura contemporánea
en nombre de una libertad e individualidad hipotéticas.
Cuando un derviche pasa sobre el umbral de una tekia
sufi, deja atrás el "mundo" (dunya)
y sus intereses. Nunca pisa el umbral, pasa por encima
de él. La tekia es la escuela del amor, Vamos
allí para observar, escuchar y aprender a practicar
el servicio, no para perseguir las ambiciones del mundo,
ni satisfacer o promover nuestro ego, así como
tampoco a consumir experiencias "espirituales"
excitantes.
Recomendamos
llegar a la tekia en estado de ablución --esto
puede consistir en darse un regaderazo corto antes de
ir. Es bueno tener un cuerpo y un aliento limpios. Incluso
es conveniente considerar qué comemos antes de
un encuentro. Si algunos tienen la fragancia de almizcle
y rosas, mientras otros huelen a ajo y cebolla, la "atmósfera"
sufrirá. Usar ropa modesta limpia y sencilla
es una señal de respeto hacia uno mismo. Vamos
a un lugar y a un momento de adoración -no a
un evento deportivo o a un club nocturno.
Es
importante llegar por lo menos un poco antes del inicio
de la reunión –se recomienda con 10 minutos
de anticipación. No es necesario darle un abrazo
obligado a todas las personas que veas -especialmente
antes de la reunión cuando puede haber poco tiempo.
Una vez comenzada la reunión, nuestro foco se
centra en el proceso que se ha iniciado. Los que llegan
tarde deberán encontrar un lugar donde sentarse
si es que hay espacio en el círculo, pero sin
interrumpir la meditación de las personas. Al
término del zikr saludamos a las personas que
se encuentran al lado derecho y al izquierdo besándoles
sus manos y dando gracias. La intención de esto,
sin embargo, es que sea un saludo simple -no una meditación
prolongada.
Si alguien trae a un miembro nuevo a la tekia debería
primero, si es posible, presentarlo con las personas
apropiadas. Tradicionalmente había lo que se
llamaba el meydanji-bashi, que era quien cuidaba del
espacio sagrado y hacia las veces de anfitrión
que asistía a las personas nuevas, y que también
las presentaba al sheij y a su esposa.
La
vida de la tekia nos relaciona con gente a la que quizás
no escogeríamos para compartir nuestra vida cotidiana;
sin embargo, lentamente llegamos a comprender que cada
relación es importarte y nos ha sido provista
como una oportunidad para conocernos a nosotros mismos
y purificar nuestros corazones. Este círculo
de amantes está aprendiendo a manifestar la realidad
de la Unidad (taujid), la realidad de la hermandad entre
hombres, entre mujeres, el verdadero compañerismo.
Debemos tratarnos unos a otros no solo como una familia,
sino incluso mejor de lo que la mayoría de las
familias se tratan. Puede ocurrir que en la tekia aprendamos
a tratar a nuestra propia familia de la forma en que
deberían ser tratados.
Aprendemos a observar, a controlar nuestros impulsos
cuando se requiere, y a perder nuestra "sensación
del ser" cuando se requiere. Aprendemos a comportarnos
como si todos los demás estuvieran en un grado
más alto que el nuestro. Nuestra conversación
se centra en Dios y en entrar en armonía con
Dios y con los demás. El chismorreo y el hablar
a espaldas de otros se encuentran entre las peores acciones
en las que puede caer un buscador -no sólo realizar
dichas acciones, sino también prestar oídos
a comentarios de este tipo. El Profeta Muhammad definió
al chismorreo como decir algo que le disgustaría
a una persona a sus espaldas, (sea o no verdad). El
Profeta dijo que este tipo de habladurías y chismorreos
son peores que diez adulterios o que comerse a un cadáver!
Como
estamos intentando alinearnos con la Realidad, enfrentaremos
muchas pruebas y es inevitable que existan algunas tensiones
interpersonales de vez en cuando. El adab nos ayuda
a evitar algunas conductas destructivas que pueden interferir
o incluso destruir relaciones en un círculo sufi
(jhalka).
Existe
una relación especial entre el o la derviche
y su sheij. El respeto y el afecto que se desarrollan
se traducen en amabilidad y en una consideración
especial hacia el sheij, especialmente durante los encuentros.
El sheij es quien determina el tono del círculo
y quien guía el discurso. Idealmente, es como
un centro vacío que responde a las necesidades
más profundas del círculo. Es quien percibe
los vientos espirituales, ajusta las velas y determina
el curso del barco.
Tal
vez no siempre estés de acuerdo con tu sheij.
La tradición nos aconseja que tomemos lo que
sea útil o significativo pero que no olvidemos
aquellas palabras con las que no pudimos estar de acuerdo
o comprender, y que mantengamos esto último en
un lugar accesible. Puede ser que algún día,
lejos del círculo de derviches y de tu sheij,
encontremos en las palabras rechazadas algo importante.
De acuerdo a mis observaciones con sufis árabes,
turcos, persas, paquistaníes, indonesios, africanos
y occidentales, el adab es una de las constantes en
la interacción sufi. He intentado destilar algunos
principios de las diversas formas de adab que he presenciado
en las reuniones sufis. Las posibilidades que tenemos,
al emprender éste sendero juntos, serán
mejores si incrementamos nuestra conciencia sobre algunos
de estos principios:
-
Ser rectos, sinceros y veraces.
- Estar concientes y lamentar nuestros propias faltas,
en vez de encontrar las faltas en los demás.
- Estar libres de preocupación, ansiedad, vanidad
y ambición por el mundo y
lo mundano.
- Ser indiferentes a la alabanza o a la condena del
público en general.
- Hacer lo que uno hace por Al-lah - no por el deseo
de la recompensa o por
el temor al castigo.
- Adoptar una humildad y una invisibilidad apropiadas,
en público y en los
encuentros de derviches.
- Servir al bien de nuestros hermanos y hermanas con
todos los recursos
físicos y de otro tipo de que dispongamos.
- Buscar sanar cualquier herida que puedas haber causado
en otra persona, e
intentar corregir cualquier malentendido, en un plazo
de tres días si es posible.
- Saber que nada bueno resultará de expresar
rabia o hilaridad excesivas.
- Ser paciente con las dificultades.
- Ser indiferentes a favorecerse o beneficiarse uno
mismo; a "recibir nuestra
justa paga."
- Estar libre de ambiciones y envidias espirituales,
incluyendo los deseos de
liderar o de enseñar.
- Esforzarnos por aumentar nuestro conocimiento sobre
el sufismo
(incluyendo el Qur'an, jadizes, sabiduría de
los santos).
- Estar dispuestos a luchar contra el ego en la medida
que te impida actuar
con el adab apropiado y darse cuenta que el Amor es
el mayor aliado.
- Tener un sheij a quien ames y que te ame, y cultivar
esa relación.
- Aceptar las sugerencias e incluso las críticas
del sheij con agradecimiento y
sin una actitud defensiva. La respuesta apropiada en
toda
circunstancia es "Eyval-lah" - "Todo
bien viene de Dios".
- No tener secretos con tu sheij.
- Velar (cubrir) cualquier estado extraordinario que
ocurra durante las
oraciones o las prácticas.
- Consultar a tu sheij acerca de decisiones importantes,
especialmente en el
caso de viajar.
- No hacer ni más ni menos prácticas que
las sugeridas por el sheij (a pesar
de que siempre está permitido pedir más).
- Buscar en cambio realizar las prácticas cada
vez con mayor sinceridad
interior, antes que con mayor ostentación.
- Darse cuenta que el sheij es un ser humano que tiene
sus propias
limitaciones; él (o ella) tiene algunos estados
inspirados y otros que
no lo son. Pero, si hay suficiente amor entre el derviche
y el sheij,
las limitaciones de la personalidad serán superadas
con gracia.
Como
dijo un amigo nuestro, el Sheij Tosun Bayrak al-Yerrahi:
"Con lo difícil que puede ser encontrar
un sheij perfecto, más difícil aun es
encontrar un derviche con las condiciones mínimas."
En
uno de los textos sufis más antiguos, el Kashj
al-Mahjub de Hujwiri, se cita a Abu Hafs Hadad Nayshaburi
diciendo: "el sufismo, en su totalidad, consiste
de diversas formas de adab. Cada momento, cada estación,
y cada estado tiene su acción propia. El expresar
un comportamiento adecuado en cada momento es alcanzar
la medida de los grandes sufis. Quien falla en este
adab no puede imaginarse la cercanía con Dios,
ni que Dios pudiera aceptar su comportamiento."
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